Drashot AI Logo
בְּעָא מִינֵּיהּ רָמֵי בַּר חָמָא מֵרַב חִסְדָּא: נִיתַּז עַל בֶּגֶד טָמֵא, מַהוּ? אָמַר רַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ: מִדְּקָמִיבַּעְיָא לֵיהּ הָכִי, שְׁמַע מִינַּהּ: הָיְתָה לָהּ שְׁעַת הַכּוֹשֶׁר וְנִפְסְלָה – אֵין דָּמָהּ טָעוּן כִּיבּוּס.
§ En un asunto relacionado, Rami bar Ḥama preguntó a Rav Ḥisda: Si la sangre de una ofrenda por el pecado fue rociada sobre una prenda ritualmente impura, de modo que la sangre se volvió impura e inapta para su presentación, ¿cuál es la halakha? ¿La prenda requiere lavado? Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, dijo: Del hecho de que Rami bar Ḥama planteó la cuestión de esta manera, con respecto a sangre ritualmente pura que fue rociada sobre una prenda impura, y no con respecto a sangre que ya era impura y fue rociada sobre una prenda, concluye de ello que él sostiene que incluso si la ofrenda por el pecado tuvo un período de aptitud y luego fue descalificada, una prenda sobre la cual su sangre fue rociada no requiere lavado.
הָנֵי מִילֵּי בְּזֶה אַחַר זֶה, אֲבָל בְּבַת אַחַת לָא; אוֹ דִלְמָא לָא שְׁנָא? אֲמַר לֵיהּ: פְּלוּגְתָּא דְּרַבִּי אֶלְעָזָר וְרַבָּנַן אַלִּיבָּא דְרַבָּה, וְכִדְקָא מְתָרֵיץ אַבָּיֵי.
Su pregunta, por lo tanto, es: ¿Se aplica esta afirmación solo cuando un acontecimiento, la aspersión de la sangre, ocurre después del otro acontecimiento, es decir, la descalificación de la sangre? Pero si la aspersión y la descalificación ocurren simultáneamente, como en este caso, quizá el principio no se aplique, y la prenda deba lavarse. O, quizá no haya diferencia entre que los acontecimientos ocurran de esta manera o de aquella, y aun si la ofrenda se vuelve no apta solo cuando la sangre toca la prenda, de todos modos no requiere lavado? Rav Ḥisda dijo a Rami bar Ḥama: El asunto está sujeto a la disputa entre Rabbi Elazar y los Rabinos, de acuerdo con la explicación de Rabba, y como Abaye lo resuelve.
דְּתַנְיָא, רַבִּי אֶלְעָזָר אוֹמֵר: מֵי חַטָּאת שֶׁנִּטְמְאוּ – מְטַהֲרִין, שֶׁהֲרֵי נִדָּה מַזִּין עָלֶיהָ.
La Guemará explica: Como se enseña en una baraita: Rabí Elazar dice: Con respecto al agua de purificación, que ha sido santificada con las cenizas de la vaca roja, incluso si el agua se vuelve impura, aun así cumple su función y purifica a una persona de la impureza ritual transmitida por un cadáver. Esto es evidente porque quienes realizaban el rito rociaban agua de purificación incluso sobre una mujer menstruante que había quedado impura por un cadáver. Aunque su impureza menstrual vuelve impura el agua de purificación cuando la toca, esta es eficaz para eliminar la impureza ritual transmitida por un cadáver. La opinión de Rabí Elazar se opone a la de los Rabinos.
וְאָמַר רַבָּה: רַבִּי אֶלְעָזָר בְּשִׁיטַת רַבִּי עֲקִיבָא רַבּוֹ אֲמָרָהּ, דְּאָמַר: הַעֲבָרַת כְּלִי עַל גַּבֵּי מָקוֹם טָמֵא – כְּמוּנָּח דָּמֵי.
Y con respecto a esta disputa, Rabba dice: Aunque parecería que el agua de purificación aplicada a una mujer menstruante no se vuelve impura hasta que la toca, el caso aún puede servir de precedente para toda agua de purificación que se haya vuelto impura, de la siguiente manera: Rabbi Elazar expresó su opinión de acuerdo con la opinión de su maestro Rabbi Akiva, quien dice que pasar un recipiente que contiene agua de purificación sobre el lugar donde hay un objeto ritualmente impuro hace que el recipiente sea considerado como si estuviera reposando allí, de modo que el agua se vuelve impura. En consecuencia, así como el agua de purificación es eficaz para la mujer menstruante aunque se haya vuelto impura al flotar sobre ella, el agua de purificación siempre sigue siendo eficaz después de haber contraído impureza ritual.
דִּתְנַן: הָיָה עוֹמֵד חוּץ לַתַּנּוּר וְשֶׁרֶץ בַּתַּנּוּר, וְהוֹשִׁיט יָדוֹ לַחַלּוֹן וְנָטַל אֶת הַלָּגִין וְהֶעֱבִירוֹ עַל פִּי תַנּוּר – רַבִּי עֲקִיבָא מְטַמֵּא וַחֲכָמִים מְטַהֲרִין. וּבְהָא פְּלִיגִי – דְּרַבִּי עֲקִיבָא סָבַר: כְּמוּנָּח דָּמֵי, וְרַבָּנַן סָבְרִי: לָאו כְּמוּנָּח דָּמֵי.
Esa es la opinión de Rabí Akiva, como aprendimos en una mishná (Para 10:5): Hay una disputa con respecto al caso de una persona ritualmente pura que estaba al otro lado de un horno, que se encontraba entre ella y la pared, y el cadáver de un animal rastrero, que transmite impureza, estaba en el horno; y la persona extendió su mano hacia la ventana y tomó la vasija [halagin] que contenía agua de purificación y la pasó sobre la abertura del horno. Rabí Akiva considera impura el agua de purificación , aunque la vasija solo pasó sobre la abertura del horno y no se detuvo sobre ella, y los Rabinos consideran el agua pura. Y según Rabá, de esta manera discrepan: que Rabí Akiva sostiene que la vasija se considera como si estuviera reposando sobre la abertura del horno, y los Rabinos sostienen que la vasija no se considera como si estuviera reposando allí.
וְאֵיתִיבֵיהּ אַבָּיֵי: מוֹדֶה רַבִּי עֲקִיבָא בְּהַזָּאָה שֶׁהֶעֱבִירָהּ עַל כְּלֵי חֶרֶס טָמֵא עַל גַּבֵּי מִשְׁכָּב וּמוֹשָׁב טָמֵא – שֶׁהִיא טְהוֹרָה; שֶׁאֵין לְךָ דָּבָר שֶׁמְּטַמֵּא לְמַעְלָה כִּלְמַטָּה, אֶלָּא כְּזַיִת מִן הַמֵּת וּשְׁאָר כׇּל הַמַּאֲהִילִין. לְאֵיתוֹיֵי אֶבֶן הַמְנוּגַּעַת!
Y Abaye objetó a la interpretación de Rabá a partir de una baraita (Tosefta, Para 10:6): Aunque él considera impura el agua de purificación en el caso anterior, Rabí Akiva concede que en el acto de aspersión, en el que la persona pasó el agua de purificación sobre una vasija de barro impura o sobre un objeto impuro designado para recostarse o sentarse, el agua permanece pura. Esto es así porque no hay nada que vuelva impuro todo lo que está en el espacio de aire directamente encima de ello, como cualquier cosa debajo que lo toque, excepto un volumen del tamaño de una aceituna de un cadáver y todos los demás objetos que transmiten impureza ritual a aquellos objetos que están sobre ellos, incluida una piedra marcada con lepra. Tal piedra también transmite impureza por superposición, volviendo impuro cualquier cosa bajo el mismo techo o, si no hay techo, en el espacio de aire directamente sobre ella hasta el cielo.
אֶלָּא אָמַר אַבָּיֵי: דְּכוּלֵּי עָלְמָא – לָאו כְּמוּנָּח דָּמֵי; וְהָכָא בְּהָא קָמִיפַּלְגִי: דְּרַבִּי עֲקִיבָא סָבַר גָּזְרִינַן שֶׁמָּא יָנוּחַ, וְרַבָּנַן סָבְרִי לָא גָּזְרִינַן. וּמוֹדֶה רַבִּי עֲקִיבָא בְּהַזָּאָה – כֵּיוָן דִּנְפַק נְפַק.
Más bien, Abaye dijo: Todos están de acuerdo en que un recipiente que contiene agua de purificación y pasa sobre un objeto ritualmente impuro no se considera como si estuviera reposando sobre él. Y aquí, con respecto a la jarra que es llevada sobre el horno, discrepan sobre esto: Rabí Akiva sostiene que decretamos que el recipiente contrae impureza por ley rabínica, ya que quizás un recipiente llevado por encima de un objeto impuro llegue a reposar directamente sobre ese objeto impuro. Y los Rabinos sostienen: No decretamos que el recipiente contraiga impureza en tal caso. Y Rabí Akiva concede que en el acto de aspersión, mientras el agua pasa sobre un objeto impuro, una vez que ha salido al aire, ha salido. Dado que el agua ha dejado la mano de la persona, la persona no puede dejarla reposar sobre un objeto impuro.
וְרַבִּי אֶלְעָזָר וְרַבָּנַן בְּמַאי קָמִיפַּלְגִי? אָמַר אַבָּיֵי: בְּדָנִין טוּמְאָה קְדוּמָה מִטּוּמְאָה שֶׁבְּאוֹתָהּ שָׁעָה קָמִיפַּלְגִי –
La Guemará pregunta: Si es así, Rabí Akiva y los Rabinos estarían de acuerdo en que el agua de purificación no se vuelve impura antes de tocar a una mujer menstruante. Y, si es así, entonces Rabí Elazar y los Rabinos, que discrepan en cuanto a si el agua de purificación impura vuelve pura a una persona, con respecto a qué caso discrepan? Abaye dijo: Discrepan con respecto a si se puede derivar la halajá de impureza producida antes, antes de la aspersión del agua de purificación, de la halajá de impureza producida en ese mismo momento en que ocurre la purificación, como en el caso de la mujer menstruante.
מָר סָבַר דָּנִין, וּמַר סָבַר אֵין דָּנִין.
Un Sabio, Rabí Elazar, sostiene: Así se deriva la halakha, y, por lo tanto, el agua efectúa la purificación incluso si el agua se ha vuelto impura primero. Y un Sabio, los Rabinos, sostiene que no se deriva esta halakha. Por lo tanto, la respuesta de Rav Ḥisda a Rami bar Hama es que, según la opinión de Rabí Elazar, si la impureza ocurre en el momento en que la sangre de la ofrenda por el pecado toca la prenda impura, la halakha es la misma que cuando la sangre se ha vuelto impura antes de llegar a la prenda. En ambos casos, la prenda está exenta de lavado. Según la opinión de los Rabinos, la halakha no es la misma en ambos casos: si la sangre se vuelve impura en el mismo momento en que llega a la prenda, se requiere lavado.
רָבָא אֲמַר: דְּכוּלֵּי עָלְמָא אֵין דָּנִין;
Rava dijo: El caso de rociar agua de purificación sobre una mujer menstruante no tiene relación con el caso de la prenda rociada, pues todos sostienen que no se deriva la halakha de la impureza contraída anteriormente de la halakha de la impureza contraída en ese mismo momento.
וְהָכָא בְּהָא קָמִיפַּלְגִי – דְּרַבִּי אֶלְעָזָר סָבַר: הַזָּאָה צְרִיכָה שִׁיעוּר, וּמִצְטָרְפִין לְהַזָּאוֹת; וְרַבָּנַן סָבְרִי: הַזָּאָה אֵין צְרִיכָה שִׁיעוּר.
Rava continúa: Pero aquí, con respecto al precedente de la mujer menstruante, discrepan sobre esto: el rabino Elazar sostiene que la aspersión del agua de purificación requiere una medida específica del agua, pero las aspersiones de pequeñas cantidades se combinan para constituir aspersiones de la medida requerida. Por lo tanto, si la aspersión inicial sobre la mujer no contiene una medida suficiente de agua, la pequeña cantidad de agua de purificación primero se vuelve impura, pero luego se combina con la aspersión posterior para purificarla. En consecuencia, el agua de purificación que ya se ha vuelto impura puede efectuar purificación. Pero los Rabinos sostienen que la aspersión del agua no requiere una medida. En consecuencia, la mujer queda purificada por la aspersión inicial, aunque el agua de purificación se vuelve impura en el mismo momento en que la alcanza; y esto no tiene ninguna relevancia para un caso en el que el agua de purificación es impura antes de tocar a la persona sobre la que se la asperja.
חַטָּאת פְּסוּלָה כּוּ׳. תָּנוּ רַבָּנַן: ״מִדָּמָהּ״ – מִדַּם כְּשֵׁירָה וְלֹא מִדַּם פְּסוּלָה. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: הָיְתָה לָהּ שְׁעַת הַכּוֹשֶׁר וְנִפְסְלָה – דָּמָהּ טָעוּן כִּיבּוּס, לֹא הָיְתָה לָהּ שְׁעַת הַכּוֹשֶׁר וְנִפְסְלָה – אֵין דָּמָהּ טָעוּן כִּיבּוּס.
§ La mishná enseña: Con respecto a una ofrenda por el pecado descalificada, una prenda sobre la cual fue salpicada su sangre no requiere lavado, ya sea que la ofrenda hubiera tenido un momento de aptitud cuando su sangre era apta para la aspersión, o que no hubiera tenido un momento de aptitud. Los Sabios enseñaron en una baraita: Con respecto a una prenda sobre la cual fue salpicada la sangre de una ofrenda por el pecado, el versículo dice: “Y cuando algo de su sangre sea salpicado sobre una prenda” (Torah 6:20), enseñando que el lavado es requerido cuando parte de la sangre de una ofrenda por el pecado válida es salpicada sobre la prenda, pero esto no es así en el caso de la sangre de una ofrenda por el pecado descalificada. Rabí Akiva dice: Si la ofrenda por el pecado tuvo un período de aptitud y luego fue descalificada, una prenda sobre la cual fue salpicada su sangre todavía requiere lavado. Si no tuvo un período de aptitud en absoluto y fue luego descalificada, una prenda sobre la cual fue salpicada su sangre no requiere lavado.
וְרַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: אֶחָד זֶה וְאֶחָד זֶה, אֵין דָּמָהּ טָעוּן כִּיבּוּס. מַאי טַעְמָא דְּרַבִּי שִׁמְעוֹן? כְּתִיב ״אֹתָהּ״, וּכְתִיב ״מִדָּמָהּ״ – חַד לְהֵיכָא דְּהָיְתָה לוֹ שְׁעַת הַכּוֹשֶׁר.
Y Rabí Shimon dice: Con respecto a tanto esta ofrenda por el pecado que tuvo un período de aptitud como aquella ofrenda por el pecado que no lo tuvo, una prenda sobre la cual su sangre fue salpicada no requiere lavado. ¿Cuál es el razonamiento de Rabí Shimon? La Guemará responde: Está escrito en la Torah con respecto al lavado de la sangre de una ofrenda por el pecado: “Todo varón entre los sacerdotes podrá comer de ella” (Levítico 6:22), y solo ella. Y está escrito antes en esa misma sección: “De su sangre” (Levítico 6:20), pero no toda su sangre. Por lo tanto, hay dos términos excluyentes; uno excluye el lavado para la situación en que la ofrenda no apta tuvo un período de aptitud, y el otro excluye una situación en la que la ofrenda no tuvo un período de aptitud.
וְרַבִּי עֲקִיבָא – ״אֹתָהּ״ פְּרָט לִתְרוּמָה. וְרַבִּי שִׁמְעוֹן לְטַעְמֵיהּ, דְּאָמַר: קָדָשִׁים קַלִּים אֵין טְעוּנִין מְרִיקָה וּשְׁטִיפָה – וְכׇל שֶׁכֵּן תְּרוּמָה.
La Guemará pregunta: Y ¿cómo interpreta Rabí Akiva estos versículos? Del término “de su sangre” deriva que la ofrenda que no tiene período de aptitud queda excluida. La exclusión indicada por la palabra “ella” enseña que el requisito de fregar y enjuagar un recipiente de cobre en el que se cocinó alimento sagrado excluye la terumá, es decir, no se requiere fregar ni enjuagar un recipiente en el que se cocinó terumá. Y, rechazando el entendimiento de Rabí Akiva, Rabí Shimón concuerda con su línea de razonamiento, como él dice: Las ofrendas de santidad menor no requieren fregado ni enjuague, como se explicó en 96b, y con mayor razón terumá tampoco lo requiere. En consecuencia, Rabí Shimón no necesita un versículo para excluir la terumá, e interpreta el versículo para excluir tanto una ofrenda por el pecado que tuvo un período de aptitud como una ofrenda por el pecado que no tuvo un período de aptitud.
מַתְנִי׳ נִיתַּז מִן הַצַּוָּאר עַל הַבֶּגֶד – אֵינוֹ טָעוּן כִּיבּוּס. מִן הַקֶּרֶן וּמִן הַיְסוֹד – אֵינוֹ טָעוּן כִּיבּוּס. נִשְׁפַּךְ עַל הָרִצְפָּה וַאֲסָפוֹ – אֵין טָעוּן כִּיבּוּס. אֵין טָעוּן כִּיבּוּס אֶלָּא דָּם שֶׁנִּתְקַבֵּל בִּכְלִי, וְרָאוּי לְהַזָּאָה.
MISHNA: Si la sangre de una ofrenda por el pecado salpicó desde el cuello del animal sobre una prenda, la prenda no requiere lavado. Si la sangre fue recogida en un recipiente y rociada sobre el altar, y salpicó desde la esquina o desde la base del altar sobre la prenda, la prenda no requiere lavado, ya que la sangre ya fue rociada y su mitzvá fue cumplida. Si la sangre se derramó desde el cuello sobre el suelo antes de ser recogida en un recipiente, y el sacerdote recogió la sangre y esta salpicó sobre una prenda, la prenda no requiere lavado. Es solo con respecto a la sangre que fue recibida en un recipiente sagrado y es apta para la aspersión que la prenda requiere lavado.
גְּמָ׳ תָּנוּ רַבָּנַן: יָכוֹל נִיתַּז מִן הַצַּוָּאר עַל הַבֶּגֶד – יְהֵא טָעוּן כִּיבּוּס? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״אֲשֶׁר יִזֶּה״ – לֹא אָמַרְתִּי לָךְ אֶלָּא בְּרָאוּי לְהַזָּאָה. תַּנְיָא אִידַּךְ: יָכוֹל נִיתַּז מִן הַקֶּרֶן וּמִן הַיְסוֹד יְהֵא טָעוּן כִּיבּוּס? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״אֲשֶׁר יִזֶּה״ – פְּרָט לָזֶה שֶׁכְּבָר הוּזָּה.
GEMARA: La Gemara cita fuentes para las halakhot mencionadas en la mishná. Los Sabios enseñaron en una baraita: Uno podría haber pensado que si la sangre salpicó desde el cuello del animal sobre una prenda, la prenda debería requerir lavado. Por lo tanto, el versículo dice: “Sobre la cual será rociada” (Levítico 6:20), lo que enseña: Te dije que una prenda requiere lavado solo con respecto a sangre que es apta para la aspersión, la cual debe recogerse en un recipiente directamente del cuello del animal. Se enseña en otra baraita: Uno podría haber pensado que si la sangre salpicó desde la esquina o desde la base del altar, la prenda debería requerir lavado. Por lo tanto, el versículo dice: “Sobre la cual será rociada”, excluyendo aquella sangre que ya fue rociada.
נִשְׁפַּךְ עַל הָרִצְפָּה כּוּ׳.
§ La mishná enseña: Si la sangre se derramó del cuello sobre el suelo antes de ser recogida en un recipiente, y el sacerdote recogió la sangre y esta salpicó una prenda, la prenda no requiere lavado. Solo con respecto a la sangre que fue recibida en un recipiente sagrado y es apta para la aspersión la prenda requiere lavado.

Las traducciones generadas por IA pueden no ser completamente precisas.

Para comentarios o correcciones, contacta a drashot@drashot.ai.

Textos proporcionados por Sefaria