יָכוֹל יַחְלוֹץ גִּידִין וַעֲצָמוֹת, וְיַעֲלֶה בָּשָׂר לְגַבֵּי מִזְבֵּחַ? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וְהִקְטִיר הַכֹּהֵן אֶת הַכֹּל״. הָא כֵּיצַד? מְחוּבָּרִין – יַעֲלוּ, פֵּירְשׁוּ – אֲפִילּוּ הֵן בְּרֹאשׁ הַמִּזְבֵּחַ, יֵרְדוּ.
entonces uno podría haber pensado que un sacerdote primero debe quitar los tendones y huesos de una ofrenda y luego sacrificar la carne sobre el altar. Por lo tanto, el versículo declara: “Y el sacerdote hará subir todo en humo sobre el altar”, incluyendo los tendones y los huesos. ¿Cómo pueden reconciliarse estos textos? Si estaban adheridos a la carne, ascenderán. Si se separaron de la carne, entonces incluso si ellos ya están en la parte superior del altar, descenderán.
מַאן תַּנָּא דְּשָׁמְעַתְּ לֵיהּ דְּאָמַר: פֵּירְשׁוּ יָרְדוּ? רַבִּי הִיא, דְּתַנְיָא: ״וְהִקְטִיר הַכֹּהֵן אֶת הַכֹּל הַמִּזְבֵּחָה״ – לְרַבּוֹת הַעֲצָמוֹת וְהַגִּידִין וְהַקְּרָנַיִם וְהַטְּלָפַיִם, אֲפִילּוּ פֵּירְשׁוּ.
La Guemará señala: ¿Quién es el tanna que oíste que dice que si se separaron, deben descender? Es Rabí Yehuda HaNasi, como se enseñó en una baraita: "Y el sacerdote hará subir todo en humo sobre el altar" (Levítico 1:9); el término "todo" viene para incluir los huesos, y los tendones, y los cuernos, y las pezuñas, entre aquellos elementos que se ofrecen sobre el altar, incluso si se separaron de la carne de la ofrenda.
וְאֶלָּא מָה אֲנִי מְקַיֵּים: ״וְעָשִׂיתָ עֹלֹתֶיךָ הַבָּשָׂר וְהַדָּם״? לוֹמַר לָךְ: עִיכּוּלֵי עוֹלָה אַתָּה מַחֲזִיר, וְאִי אַתָּה מַחֲזִיר עִיכּוּלֵי גִּידִין וַעֲצָמוֹת.
Pero si es así, ¿cómo he de entender el significado del versículo: “Y ofrecerás tus holocaustos, la carne y la sangre” (Deuteronomio 12:27), que indica que solo la carne y la sangre de una ofrenda ascienden sobre el altar? Este versículo es necesario para enseñarte una halajá adicional: que devuelves al fuego la carne consumida de un holocausto si se desprende de él, pero no devuelves los tendones y huesos consumidos si se desprenden del fuego.
רַבִּי אוֹמֵר, כָּתוּב אֶחָד אוֹמֵר: ״וְהִקְטִיר הַכֹּהֵן אֶת הַכֹּל הַמִּזְבֵּחָה״ – רִיבָּה, וְכָתוּב אֶחָד אוֹמֵר: ״וְעָשִׂיתָ עֹלֹתֶיךָ הַבָּשָׂר וְהַדָּם״ – מִיעֵט. הָא כֵּיצַד? מְחוּבָּרִין – יַעֲלוּ, פֵּירְשׁוּ – אֲפִילּוּ הֵן בְּרֹאשׁ הַמִּזְבֵּחַ, יֵרְדוּ.
La baraita continúa: Rabí Yehuda HaNasi dice que un versículo dice: “Y el sacerdote hará subir todo en humo sobre el altar,” lo cual incluía tendones y huesos, y un versículo dice: “Y ofrecerás tus holocaustos, la carne y la sangre,” lo cual excluía cualquier parte aparte de la carne y la sangre. ¿Cómo pueden estos textos reconciliarse? Si estaban unidos a la carne, ascenderán. Si se separaron de la carne, entonces incluso si ellos ya están sobre el altar, descenderán.
פֵּירְשׁוּ לֹא יַעֲלוּ [וְכוּ׳]. אָמַר רַבִּי זֵירָא: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא שֶׁפֵּירְשׁוּ כְּלַפֵּי מַטָּה, אֲבָל כְּלַפֵּי מַעְלָה – קָרוֹבֵי הוּא דְּאַקְרִיבוּ לְעִיכּוּל. וַאֲפִילּוּ פֵּירְשׁוּ?!
§ La mishná enseña que los elementos que no están destinados al consumo sobre el altar, como los huesos y los tendones, se sacrifican junto con la carne si están unidos a ella. Pero si se separaron, no ascenderán. Rabí Zeira dijo: Los Sabios enseñaron que, si se separaron de la carne, no ascenderán solo cuando se separaron de la ofrenda hacia abajo, es decir, alejándose del altar, por lo cual se distanciaron de la pira cuando se separaron. Pero si se separaron de la ofrenda hacia arriba, es decir, se acercaron a la pira cuando se separaron de la ofrenda, se han acercado más al consumo y ascenderán. La Guemará pregunta: ¿Y aun si se separaron, serán ofrecidos? ¿Acaso la mishná no establece que ascenderán solo si todavía están unidos a la carne?
אָמַר רַבָּה, הָכִי קָאָמַר: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא שֶׁפֵּירְשׁוּ לְאַחַר זְרִיקָה, אֲבָל פֵּירְשׁוּ קוֹדֶם זְרִיקָה – אֲתַאי זְרִיקָה וּשְׁרִיתִינְהוּ, אֲפִילּוּ לְמֶעְבַּד מִינַּיְיהוּ (קתא) [קַתָּתָא] דְּסַכִּינֵי.
Rabba dijo: Esto es lo que Rabí Zeira está diciendo: Fue necesario que los Sabios enseñaran la halakha, que los huesos o tendones que se separaron de la carne de una ofrenda no deben subir al altar, solo cuando se separaron después de la aspersión de su sangre, ya que en el momento en que la propia carne quedó permitida para el altar mediante la aspersión, los huesos y tendones todavía estaban unidos a la carne y por lo tanto eran aptos para ser ofrecidos con ella. Pero si se separaron de una ofrenda antes de la aspersión de su sangre, ciertamente no deben subir, pues ya estaban separados de la carne cuando esta quedó permitida para el altar. Más bien, la aspersión viene y los permite para cualquier uso, así como la piel de una ofrenda quemada queda permitida a los sacerdotes tras la aspersión de su sangre. De hecho, uno puede incluso usar tales tendones o huesos para hacer con ellos mangos de cuchillos.
סָבַר לַהּ כִּי הָא דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן מִשּׁוּם רַבִּי יִשְׁמָעֵאל: נֶאֱמַר ״לוֹ יִהְיֶה״ בְּעוֹלָה, וְנֶאֱמַר ״לוֹ יִהְיֶה״ בְּאָשָׁם; מָה אָשָׁם – עַצְמוֹתָיו מוּתָּרִין, אַף עוֹלָה – (עצמות) [עַצְמוֹתֶיהָ] מוּתָּרִין.
La Guemará explica: Rabá sostiene de acuerdo con lo que dice el rabino Yoḥanan en nombre del rabino Yishmael: Está escrito: “Tendrá el cuero del holocausto que haya ofrecido” (Levítico 7:8), con respecto a un holocausto, y está escrito: “El sacerdote que hace expiación, la tendrá” (Levítico 7:7), con respecto a una ofrenda por la culpa. De aquí se deriva la siguiente analogía verbal: Así como después de que la sangre de una ofrenda por la culpa es presentada, sus huesos quedan permitidos al sacerdote para cualquier uso, ya que solo las porciones destinadas al consumo en el altar son sacrificadas, mientras que el resto del animal se entrega a los sacerdotes, así también, con respecto a un holocausto, los huesos que no están unidos a la carne y por lo tanto no están destinados al altar son permitidos.
מוּפְנֵי; דְּאִי לָא מוּפְנֵי – אִיכָּא לְמִיפְרַךְ: מָה לְאָשָׁם, שֶׁכֵּן בְּשָׂרוֹ מוּתָּר! ״לוֹ יִהְיֶה״ יַתִּירָא כְּתִיב.
La Guemará señala: La frase «Será para él» es libre, es decir, superflua en su contexto y por lo tanto disponible con el propósito de establecer una analogía verbal, y existe un principio según el cual tales analogías verbales no son refutadas. Pues, si estas palabras no se consideraran libres, la analogía verbal podría ser refutada diciendo: ¿Qué tiene de notable una ofrenda por la culpa? Es notable en que su carne está permitida y por lo tanto sus huesos también están permitidos, mientras que la carne de una ofrenda quemada asciende por completo al altar. Si es así, las halakhot no pueden aplicarse de una a la otra. En consecuencia, la frase «Será para él» con respecto a una ofrenda quemada se considera como escrita de manera superflua, ya que habría bastado con decir: La piel de la ofrenda quemada que él ofreció, para el sacerdote.
מֵתִיב רַב אַדָּא בַּר אַהֲבָה: עַצְמוֹת קָדָשִׁים, לִפְנֵי זְרִיקָה – מוֹעֲלִין בָּהֶן,
Rav Adda bar Ahava plantea una objeción a la explicación de Rabba a partir de una baraita: Con respecto a los huesos de animales sacrificiales, específicamente ofrendas por el pecado u ofrendas por la culpa, que son ofrendas del orden más sagrado destinadas al consumo, antes de la aspersión de su sangre, quien obtiene beneficio de ellos es responsable de uso indebido de propiedad consagrada, de manera similar a la halakha con respecto a la carne de las ofrendas del orden más sagrado antes de que su sangre sea asperjada.
לְאַחַר זְרִיקָה – אֵין מוֹעֲלִין בָּהֶן. וְשֶׁל עוֹלָה – מוֹעֲלִין בָּהֶן לְעוֹלָם!
Después de la aspersión de su sangre, quien obtiene beneficio de ellos no es responsable por el uso indebido de propiedad consagrada, ya que no están destinados a ser sacrificados sobre el altar. Pero, con respecto a los huesos de una ofrenda quemada, quien obtiene beneficio de ellos es siempre responsable por el uso indebido de propiedad consagrada. Esta baraita contradice la opinión de Rabba, quien dijo que si los huesos se separaron de una ofrenda quemada antes de la aspersión de su sangre, está permitido obtener beneficio de ellos.
אֵימָא: וְשֶׁל עוֹלָה, פֵּירְשׁוּ לִפְנֵי זְרִיקָה – אֵין מוֹעֲלִין בָּהֶן, לְאַחַר זְרִיקָה – מוֹעֲלִין בָּהֶן לְעוֹלָם.
La Guemará responde: Di que la baraita quiso decir lo siguiente: Pero con respecto a los huesos de una ofrenda quemada, si se separaron antes de la aspersión de su sangre y luego su sangre fue asperjada, quien obtiene beneficio de ellos no es responsable por uso indebido de propiedad consagrada. Si se separaron después de la aspersión de su sangre, quien obtiene beneficio de ellos es siempre responsable por uso indebido de propiedad consagrada.
וּפְלִיגָא דְּרַבִּי אֶלְעָזָר; דְּאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: פֵּירְשׁוּ לִפְנֵי זְרִיקָה – מוֹעֲלִין בָּהֶם, לְאַחַר זְרִיקָה – לֹא נֶהֱנִין וְלֹא מוֹעֲלִין.
Y Rabba discrepa de Rabí Elazar, pues Rabí Elazar dice: Si los huesos de una ofrenda quemada se separaron de su carne antes de la aspersión, quien obtiene beneficio de ellos es responsable de uso indebido de propiedad consagrada. Si se separaron después de la aspersión, los Sabios decretaron que uno no puede beneficiarse de ellos ab initio, pero si alguien se benefició de ellos a posteriori, no es responsable de uso indebido, ya que según la ley de la Torah quedaron permitidos mediante la aspersión de la sangre de la ofrenda.
מַתְנִי׳ וְכוּלָּן שֶׁפָּקְעוּ מֵעַל גַּבֵּי הַמִּזְבֵּחַ – לֹא יַחְזִיר, וְכֵן גַּחֶלֶת שֶׁפָּקְעָה מֵעַל גַּבֵּי הַמִּזְבֵּחַ – לֹא יַחֲזִיר. אֵיבָרִים שֶׁפָּקְעוּ מֵעַל גַּבֵּי הַמִּזְבֵּחַ קוֹדֶם חֲצוֹת – יַחְזִיר, וּמוֹעֲלִין בָּהֶן; לְאַחַר חֲצוֹת – לֹא יַחְזִיר, וְאֵין מוֹעֲלִין בָּהֶם.
MISHNÁ:Y todas aquellas ofrendas descalificadas con respecto a las cuales se enseñó (84a) que, si ascendieron, no descienden, en un caso en que fueron desprendidas de sobre el altar, el sacerdote no las devuelve al altar. Y asimismo, con respecto a una brasa que fue desprendida de sobre el altar, el sacerdote no la devuelve al altar. En cuanto a los miembros de un holocausto apto que fueron desprendidos de sobre el altar, si fueron desprendidos antes de la medianoche, el sacerdote debe devolverlos al altar y se incurre en responsabilidad por hacer uso indebido de ellos. Pero si fueron desprendidos después de la medianoche, el sacerdote no los devuelve y no se incurre en responsabilidad por hacer uso indebido de ellos, ya que no hay responsabilidad por uso indebido de propiedad consagrada después de que ha cumplido el propósito para el cual fue designada.
כְּשֵׁם שֶׁהַמִּזְבֵּחַ מְקַדֵּשׁ אֶת הָרָאוּי לוֹ, כָּךְ הַכֶּבֶשׁ מְקַדֵּשׁ. כְּשֵׁם שֶׁהַמִּזְבֵּחַ וְהַכֶּבֶשׁ מְקַדְּשִׁין אֶת הָרָאוּי לָהֶן, כָּךְ הַכֵּלִים מְקַדְּשִׁין.
Con respecto a los elementos no aptos que, si ascendieron, no descienden, así como el altar santifica elementos aptos para él, también la rampa santifica elementos aptos para ella. Así como el altar y la rampa santifican elementos aptos para ellos, así también los utensilios del servicio santifican los elementos que se colocan en ellos.
גְּמָ׳ הֵיכִי דָּמֵי? אִי דְּאִית בְּהוּ מַמָּשׁ – אֲפִילּוּ לְאַחַר חֲצוֹת נָמֵי! אִי דְּלֵית בְּהוּ מַמָּשׁ – אֲפִילּוּ קוֹדֶם חֲצוֹת נָמֵי לָא! לָא צְרִיכָא,
GUEMARÁ: La mishná enseña que los miembros de una ofrenda quemada apta que fueron desalojados de sobre el altar antes de la medianoche son devueltos al altar, pero que si fueron desalojados después de la medianoche no son devueltos. La Guemará pregunta: ¿Cuáles son las circunstancias? Si los miembros tienen sustancia, es decir, todavía no han sido consumidos por completo por el fuego, entonces incluso si fueron desalojados después de la medianoche el sacerdote debe devolverlos al fuego. Si no tienen sustancia y han sido reducidos a ceniza, entonces incluso si fueron desalojados antes de la medianoche el sacerdote no los devuelve al altar. La Guemará responde: No, es necesario