וַהֲלֹא כְּבָר נֶאֱמַר: ״אֶלֶף עֹלוֹת יַעֲלֶה שְׁלֹמֹה עַל הַמִּזְבֵּחַ הַהוּא״, וְאִילּוּ בְּבֵית עוֹלָמִים הוּא אוֹמֵר: ״וַיִּזְבַּח שְׁלֹמֹה אֵת זֶבַח הַשְּׁלָמִים אֲשֶׁר זָבַח לַה׳ בָּקָר עֶשְׂרִים וּשְׁנַיִם אֶלֶף״;
Pero, ¿acaso no está ya dicho con respecto al altar que construyó Moisés: “Mil holocaustos ofreció Salomón sobre aquel altar” (I Reyes 3:4), mientras que con respecto a la Casa Eterna, es decir, el Templo, dice: “Y Salomón ofreció en sacrificio de ofrendas de paz, que ofreció al Señor, veintidós mil reses y ciento veinte mil ovejas” (I Reyes 8:63)?
וּכְשֶׁאַתָּה מַגִּיעַ לְחֶשְׁבּוֹן עוֹלוֹת וּלְמִנְיַן אַמּוֹת – זֶה גָּדוֹל מִזֶּה!
Y cuando llegas al cálculo de los holocaustos y al número de codos para cada altar, esto era mayor que aquello, es decir, Salomón sacrificó más ofrendas por codo cuadrado en el altar de Moisés que en el altar del Templo en su inauguración. Por lo tanto, es difícil sugerir que el altar en el Templo no fuera lo suficientemente grande como para acomodar la cantidad de ofrendas que Salomón sacrificó.
אֶלָּא מַהוּ ״קָטָן מֵהָכִיל״, כְּאָדָם הָאוֹמֵר לַחֲבֵירוֹ: ״פְּלוֹנִי נַנָּס הוּא״ – וּפָסוּל לַעֲבוֹדָה.
Rabí Yosei presenta una comprensión alternativa del versículo: Más bien, ¿cuál es el significado de la frase “porque el altar de cobre…era demasiado pequeño para recibir”? No se refiere al altar construido por Salomón, sino al altar de cobre construido en tiempos de Moisés, que quedó descalificado para el uso desde el día de la inauguración del Templo en adelante. En lugar de declarar abiertamente que el altar quedó descalificado, el versículo empleó un eufemismo, como una persona que le dice a su amigo: Fulano es un enano [nanas], y lo que realmente quiere decir es que está descalificado para realizar el servicio del Templo. De manera similar, en lugar de declarar abiertamente que el altar construido en tiempos de Moisés quedó descalificado, el versículo dice que era demasiado pequeño para acomodar las ofrendas sacrificadas en el Templo.
וְרַבִּי יְהוּדָה – שַׁפִּיר קָאָמַר רַבִּי יוֹסֵי! רַבִּי יְהוּדָה לְטַעְמֵיהּ, דְּאָמַר: מִזְבֵּחַ שֶׁעָשָׂה מֹשֶׁה – גָּדוֹל הָיָה. דְּתַנְיָא: ״חָמֵשׁ אַמּוֹת אֹרֶךְ וְחָמֵשׁ אַמּוֹת רֹחַב״ – דְּבָרִים כִּכְתָבָן. דִּבְרֵי רַבִּי יוֹסֵי.
La Guemará pregunta: ¿Y cómo responde Rabí Yehuda a esta afirmación? Rabí Yosei está diciendo algo correcto, es decir, su afirmación es convincente. La Guemará explica: Rabí Yehuda sigue su línea habitual de razonamiento, pues sostiene que el altar que construyó Moisés era grande. Como se enseñó en una baraita: El versículo afirma que el altar construido en tiempos de Moisés era: "cinco codos de largo y cinco codos de ancho" (Éxodo 27:1). Las palabras del versículo deben entenderse tal como están escritas; esta es la opinión de Rabí Yosei.
רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: נֶאֱמַר כָּאן ״רָבוּעַ״, וְנֶאֱמַר לְהַלָּן ״רָבוּעַ״; מָה לְהַלָּן מֵאֶמְצָעִיתוֹ הָיָה מוֹדֵד, אַף כָּאן מֵאֶמְצָעִיתוֹ הָיָה מוֹדֵד.
Rabí Yehuda dice: Aquí se afirma que el altar construido en tiempos de Moisés era: “Cuadrado” (Éxodo 27:1), y allí se afirma, en la descripción profética de Ezequiel sobre el altar, que es: “Cuadrado” (Ezequiel 43:16). Así como allí, en la visión de Ezequiel, él estaba midiendo la distancia en cada dirección desde su centro, así también aquí, el versículo estaba midiendo el altar que Moisés construyó desde su centro. En consecuencia, el altar construido por Moisés medía diez codos por diez codos. Como resultado, Salomón sacrificó más ofrendas por cada codo cuadrado de espacio en el altar del Templo que en el altar construido por Moisés. Por lo tanto, es posible que el altar del Templo no fuera suficiente para acomodar las ofrendas, y Salomón consagró el patio del Templo para que sirviera como altar.
וְהָתָם מְנָלַן? דִּכְתִיב: ״וְהָאֲרִיאֵל שְׁתֵּים עֶשְׂרֵה אַמָּה לְכׇל רוּחַ״. אוֹ אֵינוֹ אֶלָּא שְׁתֵּים עֶשְׂרֵה עַל שְׁתֵּים עֶשְׂרֵה? כְּשֶׁהוּא אוֹמֵר: ״אַל אַרְבַּעַת רְבָעָיו״ – מְלַמֵּד שֶׁמֵּאֶמְצַע הוּא מוֹדֵד.
La Guemará pregunta: ¿Y de dónde derivamos que el altar mencionado allí, en Ezequiel, fue medido desde su centro? La Guemará responde: Como está escrito: “Y el hogar tendrá doce codos de largo por doce de ancho, cuadrado, hacia sus cuatro lados” (Ezequiel 43:16). La Guemará pregunta: ¿Significa el versículo doce codos en cada dirección desde el centro del altar, de modo que en total era de veinticuatro por veinticuatro codos? ¿O quizá el altar era solo un total de doce por doce codos? La Guemará responde: Cuando el versículo dice: “Hacia sus cuatro lados”, enseña que Ezequiel estaba midiendo desde el centro del altar.
וְרַבִּי יוֹסֵי, כִּי גְּמִר גְּזֵירָה שָׁוָה – בְּגוֹבְהָהּ הוּא דִּגְמִיר. דְּתַנְיָא: ״וְשָׁלֹשׁ אַמּוֹת קוֹמָתוֹ״ – דְּבָרִים כִּכְתָבָן. דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה.
La Guemará pregunta: ¿Y cómo Rabí Yosei responde al argumento de Rabí Yehuda? La Guemará responde: Cuando aprende la analogía verbal, la aprende con respecto a la altura del altar. Como se enseña en una baraita: El versículo declara con respecto al altar construido en tiempos de Moisés: "Y su altura será de tres codos" (Éxodo 27:1). Los asuntos del versículo deben entenderse tal como están escritos, es decir, que la altura del altar era de tres codos. Esta es la declaración de Rabí Yehuda.
רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: נֶאֱמַר כָּאן ״רָבוּעַ״, וְנֶאֱמַר לְהַלָּן ״רָבוּעַ״; מָה לְהַלָּן – גּוֹבְהוֹ פִּי שְׁנַיִם כְּאׇרְכּוֹ, אַף כָּאן – פִּי שְׁנַיִם כְּאׇרְכּוֹ.
Rabí Yosei dice: Aquí se afirma que el altar construido en tiempos de Moisés era: “Cuadrado” (Éxodo 27:1), y allí se afirma que el altar del incienso era: “Cuadrado” (Éxodo 30:2). La analogía verbal indica que así como allí, con respecto al altar del incienso, su altura era el doble de su longitud, así también aquí, la altura del altar construido en tiempos de Moisés era el doble de su longitud, es decir, diez codos.
אֲמַר לֵיהּ רַבִּי יְהוּדָה, וַהֲלֹא כְּבָר נֶאֱמַר: ״וְאֶת הֶחָצֵר מֵאָה אַמָּה וְקוֹמָה חָמֵשׁ אַמּוֹת וְגוֹ׳״ – אֶפְשָׁר כֹּהֵן עוֹמֵד עַל גַּבֵּי הַמִּזְבֵּחַ וַעֲבוֹדָה בְּיָדוֹ, וְכׇל הָעָם רוֹאִין אוֹתוֹ מִבַּחוּץ?!
Rabí Yehuda le dijo a Rabí Yosei: ¿Pero no está ya dicho: “La longitud del atrio será de cien codos... y la altura de cinco codos” (Éxodo 27:18)? ¿Es posible que el sacerdote estuviera de pie sobre el altar y sostuviera en su mano los objetos con los que realizaría el servicio sacrificial, y toda la nación pudiera verlo desde fuera del atrio? Eso constituiría una falta de respeto por el servicio en el Tabernáculo.
אָמַר לוֹ רַבִּי יוֹסֵי, וַהֲלֹא כְּבָר נֶאֱמַר: ״וְאֵת קַלְעֵי הֶחָצֵר וְאֶת מָסַךְ שַׁעַר הֶחָצֵר אֲשֶׁר עַל הַמִּשְׁכָּן וְעַל הַמִּזְבֵּחַ״ – מָה מִשְׁכָּן עֶשֶׂר אַמּוֹת, אַף מִזְבֵּחַ עֶשֶׂר אַמּוֹת; וְאוֹמֵר: ״קְלָעִים חֲמֵשׁ עֶשְׂרֵה
Rabí Yosei dijo en respuesta a él: Pero, ¿acaso no está ya dicho: “Y las cortinas del atrio, y la pantalla para la puerta de la entrada del atrio que está junto al Tabernáculo y junto al altar” (Números 4:26)? Este versículo yuxtapone el Tabernáculo con el altar para enseñar que, así como el Tabernáculo tenía diez codos de altura, así también el altar tenía diez codos de altura. Y otro versículo dice: “Las cortinas eran de quince