וְהָא ״בֵּין בֵּין״ קָתָנֵי! קַשְׁיָא.
La Guemará plantea una dificultad: ¿Cómo puede Rav Ashi explicar la baraita como refiriéndose a un caso en el que el Sumo Sacerdote tuvo una intención inapropiada durante el primer, segundo y tercer conjuntos de aspersiones? Pero ¿acaso no la baraitaenseña: Si el sacerdote tuvo una intención que puede convertir la ofrenda en piggul, ya sea durante el primer conjunto de presentaciones, ya sea durante el segundo conjunto, o ya sea durante el tercer conjunto? Esto indica que no tuvo una intención inapropiada durante todas las aspersiones, sino solo durante parte de ellas. La Guemará comenta: En efecto, esto es difícil, ya que la redacción de la baraita no se ajusta a esta interpretación.
אָמַר מָר, רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: פִּיגּוּל, וְחַיָּיבִין עָלָיו כָּרֵת. מִכְּדֵי כָּרֵת לָא מִיחַיַּיב עַד שֶׁיִּקְרְבוּ כׇּל מַתִּירָיו – דְּאָמַר מָר: כְּהַרְצָאַת כָּשֵׁר כָּךְ הַרְצָאַת פָּסוּל; מָה הַרְצָאַת כָּשֵׁר – עַד שֶׁיִּקְרְבוּ כׇּל מַתִּירָיו, אַף הַרְצָאַת פָּסוּל – עַד שֶׁיִּקְרְבוּ כׇּל מַתִּירָיו.
§ La Guemará vuelve a analizar la baraita que trata de la sangre presentada dentro del Santuario. El Maestro dijo que si el Sumo Sacerdote tuvo una intención impropia en uno de los conjuntos de presentaciones, por ejemplo, dentro del Santo de los Santos, Rabí Meir dice: La ofrenda es piggul y se es pasible de recibir karet por su consumo, a pesar de que realizó el resto del rito en silencio. La Guemará pregunta: Ahora bien, considérese que no se es pasible de recibir karet a menos que todos los factores permisivos de la ofrenda hayan sido sacrificados, es decir, si todo el servicio ha sido completado, incluida la presentación de la sangre. Como dijo el Maestro: Así como es la aceptación de una ofrenda válida, así es la falta de aceptación de una ofrenda descalificada: Así como no hay aceptación de una ofrenda válida a menos que todos sus factores permisivos hayan sido sacrificados, del mismo modo, no hay falta de aceptación de una ofrenda descalificada, es decir, no se convierte en piggul, a menos que todos sus factores permisivos hayan sido sacrificados. Es decir, en ausencia de uno de sus factores permisivos no se convierte en piggul.
וְהָא כֵּיוָן דְּחַשֵּׁיב בֵּיהּ בִּפְנִים פְּסוּלָה – כְּמַאן דְּלָא אַדֵּי דָּמֵי; כִּי הָדַר מַדֵּי בַּהֵיכָל – מַיָּא בְּעָלְמָא הוּא דְּקָא מַדֵּי!
Pero aquí, en el caso del toro o del macho cabrío de Yom Kippur, puesto que tuvo la intención de quemar la ofrenda más allá de su tiempo designado mientras rociaba la sangre dentro del Santo de los Santos, la aspersión no es válida, y por lo tanto el Sumo Sacerdote es considerado como alguien que no roció la sangre, ya que cada una de las aspersiones de la sangre de una ofrenda interna por el pecado es indispensable. Si es así, cuando él rocía la sangre de nuevo más tarde en el Santuario, sobre la Cortina y el altar interior, es como si simplemente estuviera rociando agua, y no la sangre de la ofrenda. En consecuencia, los factores permisivos de la ofrenda no han sido sacrificados, y por lo tanto la ofrenda no debe convertirse en piggul.
אָמַר רַבָּה: מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ בְּאַרְבָּעָה פָּרִים וּבְאַרְבָּעָה שְׂעִירִים.
Rabba dice: Encuentras esto en un caso de cuatro toros y de cuatro machos cabríos. Después de rociar la sangre dentro del Santo de los Santos con la intención de quemar la ofrenda más allá de su tiempo designado, la sangre se derramó. Como el sacerdote no volvió a usar esa sangre, el servicio dentro del Santo de los Santos quedó completado, y ese factor permisivo se realizó correctamente. Luego tuvo que degollar otro toro y macho cabrío para las otras aspersiones dentro del Santuario, que nuevamente realizó con intención impropia y nuevamente la sangre se derramó. La misma secuencia se repitió en las aspersiones sobre el altar interior y sobre la parte superior del altar. De esta manera, cada factor permisivo se realizó correctamente.
רָבָא אָמַר: אֲפִילּוּ תֵּימָא בְּפַר אֶחָד וְשָׂעִיר אֶחָד, לְפִיגּוּלוֹ מְרַצֶּה.
Rava dijo: Tú puedes incluso decir que este es un caso en el que hay solo un toro y un macho cabrío, ya que la aspersión efectúa la aceptación con respecto al estatus de la ofrenda de pigul. En otras palabras, aunque el Sumo Sacerdote roció la sangre dentro del Santo de los Santos con una intención inapropiada, y con ello descalificó la ofrenda, sin embargo, dado que completó el servicio, se considera que sacrificó todos los factores permisivos con respecto a pigul.
אַרְבָּעִים וְשָׁלֹשׁ. וְהָא תַּנְיָא אַרְבָּעִים וְשֶׁבַע! הָא כְּמַאן דְּאָמַר מְעָרְבִין לַקְּרָנוֹת, וְהָא כְּמַאן דְּאָמַר אֵין מְעָרְבִין לַקְּרָנוֹת.
§ La baraita mencionada señaló que hay cuarenta y tres aplicaciones de la sangre del toro y del macho cabrío de Yom Kippur. La Guemará pregunta: ¿Pero no se enseña de otra manera en una baraita diferente, que hay cuarenta y siete aplicaciones de esa sangre? La Guemará responde: Esta afirmación, que hay cuarenta y tres aplicaciones, está de acuerdo con la opinión de quien dice que el Sumo Sacerdote mezcla la sangre del toro y del macho cabrío antes de ponerla sobre las esquinas del altar interior, en lugar de poner la sangre de cada uno por separado. Y aquella afirmación, que hay cuarenta y siete aplicaciones, está de acuerdo con la opinión de quien dice que el Sumo Sacerdote no mezcla los dos tipos de sangre antes de ponerlos sobre las esquinas, sino que rocía cuatro veces de la sangre del toro y otras cuatro veces de la sangre del macho cabrío, y solo después mezcla la sangre de los dos animales para ponerla sobre la parte superior del altar.
וְהָא תַּנְיָא אַרְבָּעִים וּשְׁמוֹנֶה! הָא כְּמַאן דְּאָמַר שִׁירַיִים מְעַכְּבִין, הָא כְּמַאן דְּאָמַר אֵין שִׁירַיִים מְעַכְּבִין.
La Guemará plantea otra dificultad: ¿Pero no se enseña en otra baraita que hay cuarenta y ocho aplicaciones? La Guemará responde: Esta afirmación, que hay cuarenta y ocho aplicaciones, es conforme a la opinión de quien dice que el vertido del remanente de la sangre sobre la base del altar exterior es indispensable, y por lo tanto este acto se añade al total. Aquella afirmación, que hay solo cuarenta y siete aplicaciones, es conforme a la opinión de quien dice que el vertido del remanente de la sangre no es indispensable.
מֵיתִיבִי: בַּמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים – בִּקְמִיצָה, בְּמַתַּן כְּלִי וּבְהִילּוּךְ;
La Guemará plantea una objeción al entendimiento de Rabí Shimon ben Lakish sobre la opinión de Rabí Meir, de que no se puede convertir una ofrenda en piggul con una intención impropia durante la realización de la mitad de un factor permisivo, a partir de una baraita que analiza el piggul de una ofrenda de harina, y que dice: ¿En qué caso se dijo esta afirmación, es decir, que si el sacerdote tuvo una intención impropia durante la realización de uno de sus servicios, la ofrenda es piggul, a pesar de que realizó el resto de los servicios en silencio? Cuando tuvo la intención impropia en la extracción del puñado, o en la colocación del puñado en un recipiente de servicio, o en el traslado con el puñado hacia el altar.
אֲבָל בָּא לוֹ לְהַקְטָרָה – נָתַן אֶת הַקּוֹמֶץ בְּמַחְשָׁבָה וְאֶת הַלְּבוֹנָה בִּשְׁתִיקָה, אוֹ שֶׁנָּתַן אֶת הַקּוֹמֶץ בִּשְׁתִיקָה וְאֶת הַלְּבוֹנָה בְּמַחְשָׁבָה – רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: פִּיגּוּל, וְחַיָּיבִין עָלָיו כָּרֵת. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אֵין בּוֹ כָּרֵת עַד שֶׁיְּפַגֵּל בְּכׇל הַמַּתִּיר.
Pero, si él vino para realizar la quema del puñado y del incienso, y presentó el puñado sobre el altar con una intención impropia y el incienso lo presentó en silencio, o presentó el puñado en silencio y el incienso lo presentó con una intención impropia, Rabí Meir dice: La ofrenda es piggul y se es pasible de recibir karet por consumirla. Y los Rabinos dicen: No hay responsabilidad de recibir karet a menos que el sacerdote haya tenido una intención impropia que pueda convertir la ofrenda en piggul durante la realización de todo el factor permisivo.
קָתָנֵי מִיהָא אֶת הַקּוֹמֶץ בִּשְׁתִיקָה וְאֶת הַלְּבוֹנָה בְּמַחְשָׁבָה – וּפְלִיג! אֵימָא: כְּבָר נָתַן אֶת הַלְּבוֹנָה בְּמַחְשָׁבָה.
En cualquier caso, esta baraita enseña: O bien presentó el puñado en silencio y el incienso lo presentó con una intención impropia, y, aun así, Rabí Meir discrepa del dictamen de los Rabinos y dice que la ofrenda es piggul. Esto indica que el factor decisivo según Rabí Meir no es que el sacerdote continúe su intención inicial, sino que se puede convertir una ofrenda en piggul durante la realización de la mitad de un factor permisivo. La Guemará responde: Di y explica la baraita de la siguiente manera: O bien presentó el puñado en silencio después de que ya había presentado el incienso con una intención impropia. En este caso, la ofrenda es piggul porque realizó la segunda acción con su intención inicial.
חֲדָא, דְּהַיְינוּ רֵישָׁא! וְעוֹד, הָא תַּנְיָא: וְאַחַר כָּךְ! קַשְׁיָא.
La Guemará refuta esta interpretación: Una objeción es que, si esto es lo que está diciendo la baraita, este es exactamente el mismo caso que la primera cláusula. Y además, ¿acaso no se enseña explícitamente en otra baraita: Y después presentó el incienso con una intención inapropiada. La Guemará afirma: En efecto, esto es difícil para la opinión de Rabí Shimón ben Lakish, quien sostiene que, según Rabí Meir, no se puede convertir una ofrenda en piggul durante la realización de la mitad de un factor permisivo.
מַתְנִי׳ וְאֵלּוּ דְּבָרִים שֶׁאֵין חַיָּיבִין עֲלֵיהֶם מִשּׁוּם פִּיגּוּל – הַקּוֹמֶץ, וְהַקְּטֹרֶת, וְהַלְּבוֹנָה,
MISHNA:Y estos son los elementos por los cuales uno no es responsable de recibir karet debido a la violación de la prohibición de piggul. Uno es responsable de recibir karet solo si participa de un elemento que fue permitido para el consumo o para el altar por medio de otro elemento. En cuanto a los elementos enumerados aquí, o bien nada más los hace permitidos para el consumo o para el altar, o bien ellos mismos hacen permitidos otros elementos. Son los siguientes: El puñado de harina, que permite el consumo de la ofrenda de harina; el incienso, que se quema en su totalidad, sin que otro elemento lo haga permitido para el altar; el olíbano, que se quema junto con el puñado de la ofrenda de harina;