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הָתָם חַד קְרָא – כּוּלֵּיהּ לְגוּפֵיהּ, וְחַד – לִסְכָכָה; אֲתַאי הִלְכְתָא, וּגְרַעְתַּהּ לִשְׁלִישִׁית וְאוֹקֵימְתַּהּ אַטֶּפַח.
La Guemará responde: Allí, una de las cinco menciones indicadas por el versículo es necesaria enteramente para la propia mitzvá, es decir, para enseñar la halajá básica de que uno debe habitar en una sucá. Y otra de ellas es necesaria para enseñar que una sucá, como lo indica su nombre, debe tener una cobertura [sekhakh]. En consecuencia, quedan tres, que aluden al requisito de que una sucá debe tener tres paredes. La Guemará añade que la halajá transmitida a Moisés desde el Sinaí viene y reduce el tamaño de la tercera pared, enseñando que no necesita ser completa, y fija su longitud mínima en solo un palmo.
אֶלָּא מֵעַתָּה, ״וְטָמְאָה שְׁבֻעַיִם״ – ״שִׁבְעִים״; אַהֲנִי קְרָא וְאַהֲנַי מָסוֹרֶת – אַרְבְּעִים וּתְרֵין בָּעֲיָא לְמֵיתַב!
La Guemará plantea otra objeción más: Si eso es así, que tanto el texto vocalizado como el consonántico se toman en cuenta, considera el caso de una mujer que da a luz una niña. Con respecto a esta mujer, el versículo dice: “Pero si da a luz una hija, entonces será impura dos semanas [shevu’ayim], como en su menstruación” (Levítico 12:5). La manera en que está escrita la palabra permite leerla como shivim, setenta. ¿Por qué no decir que el texto vocalizado de la Torá es efectivo, enseñándonos que la mujer es ritualmente impura durante catorce días, y el texto consonántico también es efectivo, enseñándonos que es impura durante setenta días y, por lo tanto, ella debería estar obligada a permanecer en un estado de impureza ritual durante cuarenta y dos días, que es el punto medio entre catorce y setenta días?
שָׁאנֵי הָתָם, דִּכְתִיב ״כְּנִדָּתָהּ״.
La Guemará responde: Allí es diferente, y el texto consonántico se deja de lado por completo, como está escrito: “Como en su menstruación”, y una mujer menstruante es impura durante una semana. Evidentemente, el versículo está hablando en términos de semanas y no alude en absoluto al número setenta.
וְתַנָּא מַיְיתֵי לַהּ מֵהָכָא: ״וְכִפֶּר״ ״וְכִפֶּר״ ״וְכִפֶּר״ – מִפְּנֵי הַדִּין.
§ La Guemará analiza además la opinión de Beit Hillel de que incluso en el caso de una ofrenda por el pecado, si el sacerdote colocó la sangre sobre el altar con una sola aplicación, facilitó la expiación. Y un tanna cita prueba de esto de aquí, como fue enseñado en una baraita: El versículo declara con respecto a la ofrenda por el pecado traída por un rey: “Y” el sacerdote “hará expiación” por él (Levítico 4:26), y con respecto a la cabra traída como ofrenda por el pecado por una persona común: “Y” el sacerdote “hará expiación” por él (Levítico 4:31), y con respecto a la oveja traída como ofrenda por el pecado por una persona común: “Y” el sacerdote “hará expiación” por él (Levítico 4:35). La repetición de este término es debido a una inferencia lógica.
שֶׁיָּכוֹל וַהֲלֹא דִּין הוּא: נֶאֶמְרוּ דָּמִים לְמַטָּה, וְנֶאֶמְרוּ דָּמִים לְמַעְלָה; מָה מַתַּן דָּמִים הָאֲמוּרִים לְמַטָּה – שֶׁנְּתָנָן בְּמַתָּנָה אַחַת, כִּיפֵּר; אַף דָּמִים הָאֲמוּרִים לְמַעְלָה – שֶׁנְּתָנָן בְּמַתָּנָה אַחַת, כִּיפֵּר.
Como alguien podría haber pensado decir: ¿No podría esto derivarse mediante inferencia lógica de la siguiente manera: Se afirma que la sangre se coloca debajo de la línea roja, y se afirma que la sangre se coloca encima de la línea roja. Así como, con respecto a la sangre acerca de la cual se afirma que se coloca debajo de la línea roja, cuando el sacerdote la colocó sobre el altar con una sola aplicación efectuó expiación, así también, con respecto a la sangre acerca de la cual se afirma que se coloca encima de la línea roja, cuando el sacerdote la colocó sobre el altar con una sola aplicación efectuó expiación.
אוֹ כְּלָךְ לְדֶרֶךְ זוֹ: נֶאֶמְרוּ דָּמִים בִּפְנִים, וְנֶאֶמְרוּ דָּמִים בַּחוּץ; מָה דָּמִים הָאֲמוּרִים בִּפְנִים – חִיסֵּר אַחַת מִן הַמַּתָּנוֹת, לֹא עָשָׂה וְלֹא כְּלוּם; אַף דָּמִים הָאֲמוּרִין בַּחוּץ – חִיסֵּר אַחַת מִן הַמַּתָּנוֹת, לֹא עָשָׂה וְלֹא כְלוּם.
O quizá, ve por este camino, apartándote de la explicación anterior y dirigiéndote hacia esta explicación: Se declara que sangre es presentada sobre el altar interior, es decir, con respecto a una ofrenda por el pecado de la comunidad o del Sumo Sacerdote; la sangre de estas ofrendas es rociada sobre el altar del incienso que está dentro del Santuario. Y se declara que sangre es presentada sobre el altar exterior, es decir, con respecto a la ofrenda por el pecado de una persona común, que se ofrece sobre el altar exterior que está en el atrio. Así como, con respecto a la sangre acerca de la cual se declara que es presentada sobre el altar interior, si el sacerdote omitió una de las aplicaciones no ha hecho nada, es decir, la ofrenda no es válida, así también, con respecto a la sangre acerca de la cual se declara que es presentada sobre el altar exterior, si el sacerdote omitió una de las aplicaciones no ha hecho nada.
נִרְאֶה לְמִי דּוֹמֶה. דָּנִין חוּץ מִחוּץ, וְאֵין דָּנִין חוּץ מִבִּפְנִים; אוֹ כַּלֵּךְ לְדֶרֶךְ זוֹ – דָּנִין חַטָּאת וְאַרְבַּע קְרָנוֹת, מֵחַטָּאת וְאַרְבַּע קְרָנוֹת; וְאַל יוֹכִיחַ חוּץ – שֶׁאֵין חַטָּאת וְאַרְבַּע קְרָנוֹת?
La Guemará analiza las dos posibilidades: Veamos a cuál de los dos casos la sangre de una ofrenda por el pecado de animal es más similar. Se puede afirmar: Derivamos una halajá establecida con respecto al altar exterior de una halajá establecida con respecto al altar exterior, pero no derivamos una halajá establecida con respecto al altar exterior de una halajá establecida con respecto al altar interior. O bien, ve por este camino: Derivamos una halajá establecida con respecto a una ofrenda por el pecado cuya sangre debe colocarse en los cuatro cuernos del altar de una halajá establecida con respecto a una ofrenda por el pecado cuya sangre debe colocarse en los cuatro cuernos del altar. Pero una ofrenda por el pecado de ave, que no es una ofrenda por el pecado cuya sangre debe colocarse en los cuatro cuernos del altar, no puede servir como prueba para la halajá relativa a una ofrenda por el pecado de animal, cuya sangre debe colocarse en los cuatro cuernos del altar.
תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וְכִפֶּר״ ״וְכִפֶּר״ ״וְכִפֶּר״ (מִפְּנֵי הַדִּין); ״וְכִפֶּר״ – אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא נָתַן אֶלָּא שָׁלֹשׁ, ״וְכִפֶּר״ – אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא נָתַן אֶלָּא שְׁתַּיִם, ״וְכִפֶּר״ – אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא נָתַן אֶלָּא אַחַת.
Dado que ambas inferencias anteriores son razonables, ninguna puede servir como fuente de la halakha. Por lo tanto, el versículo declara: “Y el sacerdote hará expiación”, “Y el sacerdote hará expiación”, “Y el sacerdote hará expiación”, para un total de tres veces. Los versículos se interpretan de la siguiente manera: “Y el sacerdote hará expiación”, incluso si hizo solo tres aplicaciones. Posteriormente: “Y el sacerdote hará expiación”, incluso si hizo solo dos aplicaciones, y luego: “Y el sacerdote hará expiación”, incluso si hizo solo una aplicación. Esta interpretación es la fuente de la opinión de Beit Hillel.
וְהַאי מִיבְּעֵי לֵיהּ לְגוּפֵיהּ! אָמַר רָבָא: בַּר אַדָּא מָרִי אַסְבְּרַהּ לִי – אָמַר קְרָא: ״וְכִפֶּר... וְנִסְלַח״ – זוֹ הִיא כַּפָּרָה זוֹ הִיא סְלִיחָה.
La Guemará objeta: Pero cada uno de estos versículos es necesario por sí mismo, para enseñar que la expiación se logra por cada uno de los pecados mediante su respectiva ofrenda por el pecado. Rava dijo: Bar Adda Mari me explicó este asunto de la siguiente manera: El versículo dice con respecto a cada una de estas ofrendas por el pecado: “Y el sacerdote hará expiación... y le será perdonado” (Levítico 4:26, 31, 35). Esto es expiación y esto es perdón; son una y la misma cosa. Dado que habría bastado con decir: “y le será perdonado”, las menciones superfluas de la expresión: “Y el sacerdote hará expiación”, sirven para enseñar que el sacerdote facilita la expiación incluso si no ha realizado todas las aplicaciones.
אֵימָא ״וְכִפֶּר״ – אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא נָתַן אֶלָּא שָׁלֹשׁ לְמַעְלָה וְאַחַת לְמַטָּה, ״וְכִפֶּר״ – אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא נָתַן אֶלָּא שְׁתַּיִם לְמַטָּה וּשְׁתַּיִם לְמַעְלָה, ״וְכִפֶּר״ – אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא נָתַן לְמַעְלָה אֶלָּא לְמַטָּה!
La Guemará pregunta: Pero incluso si estas frases son superfluas, ¿indican necesariamente que un sacerdote que omitió aplicaciones ha facilitado, no obstante, la expiación? ¿Por qué no decir que estas frases sirven para enseñar que si el sacerdote realizó todas las aplicaciones, facilitó la expiación incluso si las aplicaciones se hicieron en el lugar equivocado? Y exponer los versículos de la siguiente manera: “Y el sacerdote hará expiación”, incluso si colocó la sangre sobre el altar con solo tres aplicaciones arriba, en las esquinas del altar, y una abajo, en la parte inferior del altar; “Y el sacerdote hará expiación”, incluso si colocó la sangre con solo dos aplicaciones arriba y dos abajo; “Y el sacerdote hará expiación”, incluso si no colocó la sangre arriba en absoluto, sino solo abajo.
אָמַר רַב אַדָּא בַּר יִצְחָק: אִם כֵּן, בִּיטַּלְתָּ תּוֹרַת אַרְבַּע קְרָנוֹת. וְאִי רַחֲמָנָא אָמַר, לִיבַּטְלוּן!
Rav Adda bar Yitzḥak dice: Si es así, que el sacerdote facilita la expiación incluso si colocó todas las aplicaciones abajo, has abolido el requisito de cuatro esquinas que se establece con respecto a la ofrenda por el pecado (véase, por ejemplo, Levítico 4:34), ya que las cuatro esquinas están en la parte superior del altar. La Guemará se desconcierta por la afirmación de Rav Adda bar Yitzḥak: Pero si el Misericordioso dice que esto es así, que este requisito sea abolido.
אָמַר רָבָא: אֵיזֶהוּ דָּבָר שֶׁצָּרִיךְ שָׁלֹשׁ? הֱוֵי אוֹמֵר: אֵלּוּ קְרָנוֹת.
Como la afirmación de Rav Adda bar Yitzḥak fue rechazada, Rava dijo que hay una razón diferente por la cual la afirmación anterior no puede ser aceptada: ¿Cuál es el elemento que requiere tres repeticiones de “y el sacerdote hará expiación”, es decir, a qué se refieren estos versículos? Debes decir que estos son los ángulos del altar. La Torah debe enseñar que el sacerdote facilita la expiación incluso si no colocó la sangre en tres de los cuatro ángulos. Pero para que los versículos enseñen que las cuatro aplicaciones pueden colocarse abajo, la frase “y el sacerdote hará expiación” tendría que estar escrita cuatro veces.
אֵימָא: ״וְכִפֶּר״ – אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא נָתַן אֶלָּא אַחַת לְמַעְלָה וְשָׁלֹשׁ לְמַטָּה!
La Guemará pregunta además: Aun así, es posible interpretar las tres repeticiones de la frase “y el sacerdote hará expiación” como referidas al lugar de las aplicaciones, sin abolir el requisito de las esquinas, ya que se puede decir: “Y el sacerdote hará expiación”, aunque él colocó la sangre sobre el altar con solo tres aplicaciones arriba y una abajo; “Y el sacerdote hará expiación”, aunque él colocó la sangre con solo dos aplicaciones arriba y dos abajo; “Y el sacerdote hará expiación”, aunque él colocó la sangre con solo una aplicación arriba y tres abajo.
לֹא מָצִינוּ דָּמִים שֶׁחֶצְיָין לְמַעְלָה וְחֶצְיָין לְמַטָּה. וְלָא?! וְהָתְנַן: הִזָּה מִמֶּנּוּ אַחַת לְמַעְלָה וְשֶׁבַע לְמַטָּה!
La Guemará responde: Toda esta línea de investigación puede rechazarse, ya que no encontramos un caso que involucre sangre, cuya mitad se coloca arriba de la línea roja y cuya otra mitad se coloca debajo de ella. O bien se coloca toda la sangre en la mitad inferior del altar, como en el caso de la mayoría de las ofrendas, o toda ella en la mitad superior del altar, como en el caso de las ofrendas por el pecado. La Guemará pregunta: ¿Y realmente no hay un caso así? ¿Pero no aprendimos en una mishná (Yoma 53b): El Sumo Sacerdote llevó la sangre del toro al Santo de los Santos y roció de la sangre una vez hacia arriba y luego siete veces hacia abajo? Aparentemente, parte de la sangre de una ofrenda puede ser rociada hacia arriba, hacia la parte superior de la Cubierta del Arca, y parte puede colocarse hacia abajo, hacia la parte inferior de la Cubierta del Arca.
כְּמַצְלִיף. מַאי כְּמַצְלִיף? מַחְוֵי רַב יְהוּדָה: כִּמְנַגְּדָנָא.
La Guemará rechaza esto: No es un caso en el que la mitad de la sangre se rocía hacia arriba y la otra mitad se rocía hacia abajo. Más bien, aquella aspersión fue como un matzlif. La Guemará explica: ¿Qué significa como un matzlif? Rav Yehuda lo demostró con la mano; significa como quien azota. Quien azota a otro no golpea repetidamente en un mismo lugar, sino que dirige cada latigazo por debajo del otro.
הִזָּה עַל טׇהֳרוֹ שֶׁל מִזְבֵּחַ שֶׁבַע פְּעָמִים.
La Guemará pregunta además: ¿Y realmente no hay ningún caso de ese tipo? ¿Pero acaso no aprendimos en una mishná (Yoma 58b) sobre el servicio de Yom Kipur: Después de que el Sumo Sacerdote roció sangre sobre las cuatro esquinas del altar del incienso, él roció sangre siete veces sobre el tohoro del altar.

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