נְטִילַת נְשָׁמָה, אַף קוֹדֶשׁ – דָּבָר שֶׁיֵּשׁ בּוֹ נְטִילַת נְשָׁמָה. וְאִי בְּנוֹגֵעַ – נְטִילַת נְשָׁמָה מִי אִיכָּא?! אֶלָּא בַּאֲכִילָה.
la privación de una vida, es decir, karet, así también, el asunto relativo a la comida sacrificial conlleva un castigo que implica la privación de una vida. La Guemará explica: Y si la prohibición es con respecto a tocar comida sacrificial, ¿hay un castigo que implique la privación de una vida? Más bien, la prohibición es con respecto a comer.
וְאַכַּתִּי מִיבְּעֵי לֵיהּ לְטָמֵא שֶׁאָכַל בְּשַׂר קוֹדֶשׁ לִפְנֵי זְרִיקָה! דְּאִתְּמַר: טָמֵא שֶׁאָכַל בְּשַׂר קוֹדֶשׁ לִפְנֵי זְרִיקָה – רֵישׁ לָקִישׁ אָמַר: לוֹקֶה, וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֵינוֹ לוֹקֶה.
La Guemará pregunta: Pero este versículo sigue siendo necesario para que Reish Lakish enseñe la halakha de una persona ritualmente impura que comió carne sacrificial antes de la aspersión de la sangre de la ofrenda sobre el altar, cuando la carne todavía no está permitida. Como se afirmó: Con respecto a un individuo impuro que comió carne sacrificial antes de la aspersión de la sangre, Reish Lakish dice: él recibe azotes por hacerlo, y Rabí Yoḥanan dice: no recibe azotes.
רֵישׁ לָקִישׁ אָמַר לוֹקֶה – ״בְּכׇל קֹדֶשׁ לֹא תִגָּע״, לָא שְׁנָא לִפְנֵי זְרִיקָה וְלָא שְׁנָא לְאַחַר זְרִיקָה. רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר אֵינוֹ לוֹקֶה – כִּדְתָנֵי בַּרְדְּלָא: אָתְיָא ״טוּמְאָתוֹ״–״טוּמְאָתוֹ״, וְכִי כְּתַב הָהוּא – לְאַחַר זְרִיקָה.
Reish Lakish dice: Él recibe azotes, como está escrito: “Ninguna cosa consagrada tocará,” sin limitar la prohibición a un tiempo específico, lo que indica que no hay diferencia si alguien come la carne sacrificial antes de la aspersión de la sangre, y no hay diferencia si lo hace después de la aspersión de la sangre. Rabbi Yoḥanan dice: No recibe azotes, pues el sabio Bardela enseña que la prohibición se deriva por medio de la analogía verbal citada antes, ya que el versículo dice “su impureza” con respecto a una persona impura que come alimento sacrificial, y dice “su impureza” con respecto a una persona impura que entra en el Templo. Y cuando “su impureza” está escrito, es con respecto a participar de la carne sacrificial después de la aspersión de la sangre (véase Levítico 7:20).
אִם כֵּן, לֵימָא קְרָא ״בְּקֹדֶשׁ״; מַאי ״בְּכׇל קֹדֶשׁ״? שְׁמַע מִינַּהּ תַּרְתֵּי.
La Guemará responde según Reish Lakish: Si es así, que el versículo se refería solo a participar de la carne sacrificial después de la aspersión de la sangre, que el versículo diga: Un objeto consagrado no tocará. ¿Cuál es la razón para usar la expresión “todo objeto consagrado”? Saca dos conclusiones de ello, es decir, que también incluye no comer carne sacrificial antes de la aspersión de la sangre.
גּוּפָא – טָמֵא שֶׁאָכַל בְּשַׂר קוֹדֶשׁ לִפְנֵי זְרִיקָה, רֵישׁ לָקִישׁ אָמַר: לוֹקֶה, רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֵינוֹ לוֹקֶה. אָמַר אַבָּיֵי: מַחְלוֹקֶת בְּטוּמְאַת הַגּוּף, אֲבָל בְּטוּמְאַת בָּשָׂר – דִּבְרֵי הַכֹּל לוֹקֶה.
§ La Guemará analiza el asunto mismo: Con respecto a una persona impura que comió carne sacrificial antes de la aspersión de la sangre, Reish Lakish dice: Es azotado por hacerlo, y Rabí Yoḥanan dice: No es azotado. Abaye dice: Esta disputa se aplica con respecto a un caso de impureza del cuerpo de quien come la carne, pero con respecto a la impureza de la carne misma, es decir, si la carne sacrificial estaba ritualmente impura, todos están de acuerdo en que es azotado.
דְּאָמַר קְרָא: ״וְהַבָּשָׂר״ – לְרַבּוֹת עֵצִים וּלְבוֹנָה דְּלָאו בְּנֵי אֲכִילָה נִינְהוּ, וַאֲפִילּוּ הָכִי רַבִּינְהוּ קְרָא.
Esto es como afirma el versículo: “Y la carne que toque cualquier cosa impura no será comida; será quemada en el fuego; y la carne, todo el que esté puro podrá comer la carne” (Levítico 7:19). Los Sabios derivaron que el término adicional “y la carne” sirve para incluir la madera y el incienso, que no son aptos para el consumo, y aun así el versículo los incluyó como susceptibles a la impureza, y quien los come mientras está impuro recibe azotes. Por lo tanto, la carne sacrificial antes de la aspersión de la sangre, que es apta para el consumo, ciertamente está incluida en la prohibición.
וְרָבָא אָמַר: מַחְלוֹקֶת בְּטוּמְאַת הַגּוּף, אֲבָל בְּטוּמְאַת בָּשָׂר – דִּבְרֵי הַכֹּל אֵינוֹ לוֹקֶה. מַאי טַעְמָא? כֵּיוָן דְּלָא קָרֵינָא בֵּיהּ ״וְטוּמְאָתוֹ עָלָיו וְנִכְרְתָה״, לָא קָרֵינָא בֵּיהּ ״וְהַבָּשָׂר אֲשֶׁר יִגַּע בְּכׇל טָמֵא לֹא יֵאָכֵל״.
Y Rava dice: Esta disputa se aplica con respecto a un caso de impureza del cuerpo, pero con respecto a la impureza de la carne todos están de acuerdo en que no recibe azotes. ¿Cuál es la razón? Puesto que no se aplica a la carne antes de la aspersión de la sangre el versículo: “Pero el alma que coma de la carne del sacrificio de ofrendas de paz del Señor, teniendo su impureza sobre sí, esa alma será cortada de su pueblo” (Levítico 7:20), que se refiere a la carne después de la aspersión de la sangre, del mismo modo tampoco se le aplica la prohibición: “Y la carne que toque cualquier cosa impura no será comida” (Levítico 7:19).
וְהָאָמַר מָר: ״וְהַבָּשָׂר״ – לְרַבּוֹת עֵצִים וּלְבוֹנָה!
La Guemará cuestiona la afirmación de Rava: ¿Pero acaso el Maestro no dice que el término “y la carne” sirve para incluir la madera y el incienso que se volvieron impuros como elementos que está prohibido comer, a pesar de que no son aptos para el consumo? Ciertamente, entonces, la carne sacrificial antes de la aspersión de la sangre también debería incluirse en la categoría de elementos prohibidos para comer.
הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – כְּגוֹן שֶׁקָּדְשׁוּ בִּכְלִי, דְּנַעֲשָׂה כְּמִי שֶׁקָּרְבוּ כָּל מַתִּירָיו.
La Guemará responde: ¿De qué estamos tratando aquí, para que uno sea responsable por comer madera e incienso impuros? Es un caso en el que la madera y el incienso fueron santificados en un recipiente, y la razón de la responsabilidad es que entonces se consideran como un elemento cuyos factores permisivos ya fueron todos ofrecidos, como la carne después de la aspersión de la sangre, y solo entonces uno es responsable por comerlo en estado de impureza.
דִּתְנַן: כֹּל שֶׁיֵּשׁ לוֹ מַתִּירִים – מִשֶּׁקָּרְבוּ מַתִּירָיו. כֹּל שֶׁאֵין לוֹ מַתִּירִין – מִשֶּׁקָּדַשׁ בִּכְלִי.
Esto es como aprendimos en una mishná (Me’ila 10a): Con respecto a cualquier cosa que tenga factores permisivos, es decir, ritos que deben realizarse o elementos que deben sacrificarse antes de que la carne de la ofrenda pueda comerse, como la carne de una ofrenda que queda permitida para el consumo mediante la aspersión de la sangre; uno es responsable por comerla en estado de impureza desde el momento en que sus factores permisivos fueron sacrificados. Con respecto a cualquier cosa que no tenga factores permisivos, como el puñado retirado de una ofrenda de harina y el incienso, que por sí mismos hacen que el resto de la ofrenda de harina quede permitido para el consumo, uno es responsable por comerla en estado de impureza desde el momento en que es santificada en un recipiente.
אִיתְּמַר: הַמַּעֲלֶה אֵבְרֵי בְּהֵמָה טְמֵאָה עַל גַּבֵּי הַמִּזְבֵּחַ – רֵישׁ לָקִישׁ אָמַר: לוֹקֶה, רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֵינוֹ לוֹקֶה. רֵישׁ לָקִישׁ אָמַר לוֹקֶה – טְהוֹרָה אִין, טְמֵאָה לָא, וְלָאו הַבָּא מִכְּלַל עֲשֵׂה לוֹקִין עָלָיו. וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר אֵין לוֹקִין עָלָיו – לָאו הַבָּא מִכְּלַל עֲשֵׂה אֵין לוֹקִין עָלָיו.
§ Se enseñó: En el caso de quien ofrece los miembros de un animal no kosher sobre el altar, Reish Lakish dice: recibe azotes por hacerlo, mientras que Rabbi Yoḥanan dice: No recibe azotes. La Guemará explica la lógica de cada opinión: Reish Lakish dice que recibe azotes, porque hay una mitzvá positiva de sacrificar una ofrenda del ganado vacuno y del rebaño (véase Levítico 1:2), que son animales kosher. Por lo tanto, se puede inferir que un animal kosher, sí, se puede sacrificar, pero un animal no kosher no se puede sacrificar, y quien transgrede una prohibición que se deriva de una mitzvá positiva recibe azotes por ello. Y Rabbi Yoḥanan dice: No se recibe azotes por ello, ya que quien transgrede una prohibición que se deriva de una mitzvá positiva no recibe azotes por ello.
מוֹתֵיב רַבִּי יִרְמְיָה: ״אֹתָהּ תֹּאכֵלוּ״ – וְלֹא בְּהֵמָה טְמֵאָה; וְלָאו הַבָּא מִכְּלַל עֲשֵׂה, עֲשֵׂה.
Rabí Yirmeya plantea una objeción a la opinión de Reish Lakish a partir de una baraita citada en Torat Kohanim: “Todo lo que tiene pezuña hendida, y la pezuña está completamente partida, y rumia, entre los animales, eso podréis comer” (Levítico 11:3). Se puede inferir: Pero no os está permitido comer un animal no kosher; y una prohibición que se deriva de una mitzva positiva tiene el estatus de una mitzva positiva.
אֲמַר לֵיהּ רַבִּי יַעֲקֹב לְרַבִּי יִרְמְיָה בַּר תַּחְלִיפָא, אַסְבְּרַהּ לָךְ: בְּאֵבְרֵי בְּהֵמָה טְמֵאָה – דְּכוּלֵּי עָלְמָא לָא פְּלִיגִי. כִּי פְלִיגִי – בְּחַיָּה; וְהָכִי אִיתְּמַר: רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: עוֹבֵר בַּעֲשֵׂה, רֵישׁ לָקִישׁ אָמַר: אֵינוֹ עוֹבֵר בִּוְלֹא כְּלוּם.
Rabí Ya’akov le dijo a Rabí Yirmeya bar Taḥlifa: Te explicaré esto : Con respecto a quien sacrifica los miembros de un animal no kosher sobre el altar, todos están de acuerdo en que no recibe azotes, ya que viola solo una mitzvá positiva. Cuando discrepan, es con respecto a quien sacrifica un animal salvaje kosher sobre el altar, y fue dicho así: Rabí Yoḥanan dice: Él transgrede una mitzvá positiva. Reish Lakish dice: No transgrede nada.
רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר עוֹבֵר בַּעֲשֵׂה – בְּהֵמָה אִין, חַיָּה לָא. רֵישׁ לָקִישׁ אָמַר אֵינוֹ עוֹבֵר עָלָיו בִּוְלֹא כְּלוּם – הָהוּא לְמִצְוָה.
La Guemará explica su razonamiento: Rabí Yoḥanan dice: Él transgrede una mitzvá positiva, ya que la Torah ordenó que un animal domesticado, sí, sea sacrificado, de lo cual puede inferirse que un animal no domesticado no puede ser sacrificado, y una prohibición que surge de una mitzvá positiva tiene el estatus de una mitzvá positiva. Reish Lakish dice: Él no transgrede nada, ya que ese versículo que instruye sacrificar ofrendas del ganado mayor y menor se refiere a la manera óptima de cumplir la mitzvá, pero si sacrificó un animal no domesticado, no ha transgredido la mitzvá.
מוֹתֵיב רָבָא: אִילּוּ נֶאֱמַר ״קׇרְבָּן לַה׳ בְּהֵמָה״ – הָיִיתִי אוֹמֵר: חַיָּה בִּכְלַל בְּהֵמָה, כְּעִנְיָן שֶׁנֶּאֱמַר: ״זֹאת הַבְּהֵמָה אֲשֶׁר תֹּאכֵלוּ שׁוֹר שֵׂה כְשָׂבִים וְשֵׂה עִזִּים אַיָּל וּצְבִי וְגוֹ׳״. תַּלְמוּד לוֹמַר: ״בָּקָר וָצֹאן״ – בָּקָר וָצֹאן אָמַרְתִּי לְךָ, וְלֹא חַיָּה.
Rava planteó una objeción a partir de una baraita: Si el versículo (Levítico 1:2) hubiera dicho solamente: Cuando cualquiera de vosotros traiga una ofrenda al Señor, animales [behema], yo diría que incluso un animal salvaje está incluido en la categoría de animal [behema], como aquel del que se dice: “Estos son los animales [behema] que podéis comer: el buey, la oveja y la cabra, el ciervo y la gacela, y el gamo, y la cabra montés, y el órix, y el uro, y la oveja montés” (Deuteronomio 14:4–5), y, por ejemplo, el ciervo y la gacela son animales salvajes. Por lo tanto, el versículo dice: “De los animales, del ganado y del rebaño” (Levítico 1:2), lo que indica que Dios dice: Os he dicho que traigáis ofrendas del ganado y del rebaño, pero no de un animal salvaje.
יָכוֹל לֹא יָבִיא, וְאִם הֵבִיא כָּשֵׁר? הָא לְמָה זֶה דּוֹמֶה – לְתַלְמִיד שֶׁאָמַר לוֹ רַבּוֹ ״הָבֵא לִי חִטִּים״, וְהֵבִיא לוֹ חִטִּים וּשְׂעוֹרִים, שֶׁאֵינוֹ כְּמַעֲבִיר עַל דְּבָרָיו אֶלָּא מוֹסִיף עַל דְּבָרָיו, וְכָשֵׁר.
Se podría haber pensado que no se debe traer, en un principio, un animal no domesticado, pero si alguien lo trajo, es válido, ¿y con qué se compara esto? Con un estudiante cuyo maestro le dice: Tráeme trigo, y el estudiante le trajo trigo y cebada. En este caso, no es como si el estudiante estuviera desobedeciendo la declaración del maestro; más bien, simplemente está añadiendo a su declaración, y eso debe ser válido.
תַּלְמוּד לוֹמַר: ״בָּקָר וָצֹאן״ – בָּקָר וָצֹאן אָמַרְתִּי לְךָ, וְלֹא חַיָּה. הָא לְמָה זֶה דּוֹמֶה? לְתַלְמִיד שֶׁאָמַר לוֹ רַבּוֹ ״אַל תָּבִיא לִי אֶלָּא חִיטִּין״, וְהֵבִיא לוֹ חִיטִּין וּשְׂעוֹרִים, שֶׁאֵינוֹ כְּמוֹסִיף עַל דְּבָרָיו אֶלָּא כְּמַעֲבִיר עַל דְּבָרָיו,
Por lo tanto, el versículo declara de nuevo: “Del ganado” (Levítico 1:3), y: “Del rebaño” (Levítico 1:10), para reiterar que Dios dice: Les he dicho que traigan ofrendas del ganado y del rebaño, pero no de un animal no domesticado. ¿A qué se puede comparar esto? A un estudiante cuyo maestro le dijo: Tráeme solo trigo, y el estudiante le trajo trigo y cebada. No es como si el estudiante estuviera añadiendo a la declaración del maestro; más bien, es como si estuviera desobedeciendo su declaración, ya que su maestro le indicó que trajera solo trigo. En consecuencia, quien sacrifica un animal no domesticado no solo añade a una mitzvá de la Torah, sino que también viola una prohibición,