גְּמָ׳ אָמַר שְׁמוּאֵל: פָּסוּל בָּשָׂר, אֲבָל בְּעָלִים נִתְכַּפְּרוּ. מַאי טַעְמָא? דְּאָמַר קְרָא: ״וַאֲנִי נְתַתִּיו לָכֶם עַל הַמִּזְבֵּחַ לְכַפֵּר״ – כֵּיוָן שֶׁהִגִּיעַ דָּם לַמִּזְבֵּחַ, נִתְכַּפְּרוּ בְּעָלִים.
GEMARA:Shmuel dice: Cuando la mishná establece que la ofrenda está descalificada, significa que la carne no es apta para el consumo. Pero el dueño de la ofrenda ha logrado expiación por medio de ella. ¿Cuál es la razón de esto? Es como dice el versículo con respecto a la sangre: "Y Yo os la he dado sobre el altar para expiar por vuestras almas" (Levítico 17:11), de lo cual se deriva que una vez que la sangre llega a cualquier lugar sobre el altar, el dueño de la ofrenda ha logrado expiación.
אִי הָכִי, בָּשָׂר נָמֵי! אָמַר קְרָא: ״לְכַפֵּר״ – לְכַפָּרָה נְתַתִּיו, וְלֹא לְדָבָר אַחֵר.
La Guemará objeta: Si es así, la carne también debería ser apta para el consumo . La Guemará responde: El versículo dice: “para expiar”, enfatizando que yo la he dado a ustedes para expiación y para nada más, por ejemplo, el consumo de la carne.
אַלְמָא קָסָבַר: שֶׁלֹּא בִּמְקוֹמוֹ – כִּמְקוֹמוֹ דָּמֵי. תְּנַן בְּאִידַּךְ פִּירְקִין: נְתָנוֹ עַל הַכֶּבֶשׁ שֶׁלֹּא כְּנֶגֶד הַיְסוֹד; נָתַן אֶת הַנִּיתָּנִין לְמַטָּה לְמַעְלָה; וְאֶת הַנִּיתָּנִין לְמַעְלָה לְמַטָּה; וְאֶת הַנִּיתָּנִין בִּפְנִים בַּחוּץ; וְאֶת הַנִּיתָּנִין בַּחוּץ בִּפְנִים – אִם יֵשׁ דַּם הַנֶּפֶשׁ, יַחְזוֹר הַכָּשֵׁר וִיקַבֵּל.
La Guemará señala: Al parecer, Shmuel sostiene que la sangre rociada no en su lugar apropiado se considera como si hubiera sido rociada en su lugar apropiado. Pero aprendimos en una mishná en otro capítulo (32a): Si una persona no apta colocó la sangre sobre la rampa, o sobre la pared del altar que no está frente a la base del altar; o si colocó la sangre que debe ser colocada abajo de la línea roja arriba de la línea roja, o si colocó la sangre que debe ser colocada arriba de la línea roja abajo de la línea roja; o si colocó la sangre que debe ser colocada dentro del Santuario fuera del Santuario o la sangre que debe ser colocada fuera del Santuario dentro del Santuario, entonces, si queda sangre vital en el animal, el sacerdote apto para el servicio del Templo debe recoger la sangre de nuevo y rociarla sobre el altar.
וְאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ שֶׁלֹּא בִּמְקוֹמוֹ כִּמְקוֹמוֹ, לְמָה לִי יַחְזוֹר הַכָּשֵׁר וִיקַבֵּל? וְכִי תֵּימָא לְהַתִּיר בָּשָׂר בַּאֲכִילָה – מִי אִיכָּא זְרִיקָה דְּלָא מְכַפְּרָא, וְשָׁרְיָא בָּשָׂר בַּאֲכִילָה?!
La Guemará continúa: Y si se te ocurriera decir que la sangre rociada no en su debido lugar se considera como si hubiera sido rociada en su debido lugar, ¿por qué necesito al sacerdote apto para recoger la sangre de nuevo y rociarla? Y si dijeras que, aunque la primera aspersión ya efectuó expiación, la segunda aspersión es necesaria para permitir la carne de la ofrenda para el consumo, existe tal concepto como una aspersión que no efectúa por sí misma expiación y aun así permite la carne para el consumo? Más bien, se debe concluir que la primera aspersión no efectuó expiación en absoluto, ya que no fue rociada en su debido lugar.
אִי דְּיַהֲבֵיהּ כָּשֵׁר – הָכִי נָמֵי; הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – דְּיַהֲבֵיהּ פָּסוּל.
La Guemará responde: Si un sacerdote apto hubiera inicialmente colocado la sangre de manera indebida, la aspersión en efecto habría efectuado expiación a posteriori y no habría otra aspersión. Pero aquí estamos tratando de un caso en el que una persona no apta colocó la sangre, de modo que no efectuó expiación en absoluto.
וְלִיהְוֵי דָּחוּי! דִּתְנַן: וְכוּלָּן שֶׁקִּיבְּלוּ חוּץ לִזְמַנּוֹ וְחוּץ לִמְקוֹמוֹ – אִם יֵשׁ דַּם הַנֶּפֶשׁ, יַחְזוֹר הַכָּשֵׁר וִיקַבֵּל. קִיבְּלוּ אִין, זָרְקוּ לָא; מַאי טַעְמָא? לָאו מִשּׁוּם דְּהָוֵי דָּחוּי?
La Guemará pregunta: Pero si la mishná está tratando un caso en el que una persona no apta colocó la sangre inicialmente, entonces la ofrenda debería ser rechazada permanentemente, como aprendimos en la misma mishná: Y con respecto a todas las personas no aptas que recogieron la sangre con la intención de ofrecerla más allá de su tiempo designado o fuera de su área designada, si hay sangre del alma que permanece en el animal, el sacerdote apto para el servicio del Templo debe recoger la sangre de nuevo y rociarla sobre el altar. Dado que la mishná establece esta halajá solo con respecto a la recolección de la sangre, se puede inferir que específicamente si una persona no apta recogió la sangre con intención impropia, un sacerdote apto puede de hecho recoger la sangre nuevamente, pero si ellos rociaron la sangre con intención impropia él no puede. ¿Cuál es la razón de esto? ¿No es porque la ofrenda es rechazada permanentemente cuando una persona no apta rocía su sangre?
לָא; מִשּׁוּם דִּפְסִיל בְּמַחְשָׁבָה.
La Guemará responde: No, la ofrenda es rechazada porque queda descalificada por la intención inapropiada de la persona que rocía la sangre, y no porque esa persona sea no apta.
אִי הָכִי, קַבָּלָה נָמֵי! וְעוֹד, מִי פָּסְלָה מַחְשָׁבָה?! וְהָאָמַר רָבָא: אֵין מַחְשָׁבָה מוֹעֶלֶת אֶלָּא בְּמִי שֶׁרָאוּי לַעֲבוֹדָה, וּבְדָבָר הָרָאוּי לַעֲבוֹדָה, וּבְמָקוֹם הָרָאוּי לָעֲבוֹדָה!
La Guemará objeta: Si es así, entonces la intención impropia con respecto a la recolección de la sangre también debería descalificar la ofrenda también. Y además, ¿la intención descalifica ofrendas en tales casos? Pero ¿no dice Rava: La intención es efectiva para descalificar una ofrenda solo cuando es expresada por alguien apto para el servicio del Templo, y con respecto a un elemento apto para el servicio del Templo, y en un lugar apto para el servicio del Templo? Aquí, quien recoge la sangre no es apto.
לָא תֵּימָא: זָרְקוּ לָא, אֶלָּא אֵימָא: שָׁחֲטוּ לָא.
La Guemará responde: No digas que se infiere de la mishná que, si una persona no apta rociò la sangre con intención impropia, un sacerdote apto no puede recogerla de nuevo. Más bien, di que se infiere que, si una persona no apta degolló la ofrenda con intención impropia, el error no puede rectificarse. El degüello es válido incluso cuando lo realiza alguien no apto para el servicio del Templo, y por lo tanto la intención impropia de una persona no apta es efectiva para descalificar la ofrenda. En cambio, la recolección y la aspersión de la sangre deben ser realizadas por un sacerdote apto. En consecuencia, la intención de una persona no apta con respecto a esos ritos no descalifica la ofrenda.
מַאי קָא מַשְׁמַע לַן – דְּפָסְלָה מַחְשָׁבָה? תְּנֵינָא: לְפִיכָךְ הֵן פּוֹסְלִין בְּמַחְשָׁבָה!
La Guemará pregunta: Según esta interpretación, ¿qué nos enseña la mishná? ¿Puede significar enseñar solo que la intención impropia de una persona no apta durante el sacrificio descalifica la ofrenda? Ya aprendimos esto en la misma mishná (31b), que dice: Con respecto a todos aquellos que no son aptos para el servicio del Templo y que sacrificaron una ofrenda, su sacrificio es válido, y por lo tanto, estos no aptos descalifican la ofrenda con intención impropia.
הָא קָא מַשְׁמַע לַן – דְּמִקַּבָּלָה וְאֵילָךְ לָא פָּסְלָה מַחְשָׁבָה. מַאי טַעְמָא? כִּדְרָבָא.
La Guemará responde: Esto es lo que la mishná nos enseña: Que quien no es apto puede invalidar la ofrenda solo durante su degüello, pero desde el rito de la recolección de la sangre en adelante la intención de una persona no apta no invalida la ofrenda. ¿Cuál es la razón de esto? Es como lo que dice Rava: La intención es eficaz para invalidar una ofrenda solo cuando es expresada por alguien apto para el servicio en cuestión.
מֵיתִיבִי: חִישֵּׁב לִיתֵּן אֶת הַנִּיתָּנִין לְמַעְלָה לְמַטָּה; לְמַטָּה לְמַעְלָה – לְאַלְתַּר כָּשֵׁר (לְמָחָר פָּסוּל). חָזַר וְחִישֵּׁב
La Guemará plantea una objeción a partir de una baraita: Si alguien degolló una ofrenda y tuvo la intención de colocar la sangre que debe ser colocada arriba de la línea roja debajo de la línea roja, o de colocar la sangre que debe ser colocada debajo de la línea roja arriba de la línea roja, y tuvo la intención de hacerlo de inmediato, es decir, en ese mismo día, la ofrenda permanece apta. Por lo tanto, si posteriormente tuvo la intención al realizar los otros ritos