אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ גְּזֵירַת שִׁיקּוּעַ.
La Guemará responde: La diferencia entre ellos es que, según Rabí Ḥiyya bar Yosef, si el agua se eleva en cualquier momento durante la noche, queda descalificada para la santificación antes de los servicios del día. Según Rabí Yoḥanan, el agua no queda descalificada a menos que la Pila sea elevada al despuntar el alba, pero los Sabios emitieron un decreto de hundir la Pila en su foso toda la noche ab initio, para que no fuera elevada accidentalmente al amanecer.
וְהָאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: קִידֵּשׁ יָדָיו לִתְרוּמַת הַדֶּשֶׁן – לְמָחָר אֵין צָרִיךְ לְקַדֵּשׁ, שֶׁכְּבָר קִידֵּשׁ מִתְּחִילַּת עֲבוֹדָה.
La Guemará pregunta: ¿Acaso Rabí Yoḥanan realmente sostiene que la Pila debe estar sumergida toda la noche? Pero ¿no dice Rabí Yoḥanan: Si un sacerdote santificó sus manos y pies en preparación para la remoción de las cenizas antes del amanecer, entonces al día siguiente no necesita santificar de nuevo, pues ya las santificó al comienzo del servicio del día? Evidentemente, la Pila se eleva antes del amanecer.
בִּשְׁלָמָא לְרָבָא, דְּמוֹקֵים לְהָהִיא כְּרַבִּי אֶלְעָזָר בְּרַבִּי שִׁמְעוֹן – הָא כְּרַבִּי.
La Guemará explica: Concedido, según Rava, quien interpreta esa afirmación de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimón, de que la santificación de las manos y los pies no queda invalidada durante la noche (véase 20a), esta afirmación de que la Jofaina debe estar sumergida toda la noche está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda HaNasi, quien sostiene que la santificación de las manos y los pies queda invalidada al amanecer. En consecuencia, sostiene que el agua de la Jofaina también queda invalidada.
אֶלָּא לְאַבָּיֵי דְּמוֹקֵים לַהּ כְּרַבִּי – קַשְׁיָא דְּרַבִּי אַדְּרַבִּי: מַאי שְׁנָא הָתָם דִּמְשַׁקַּע לֵיהּ, וּמַאי שְׁנָא הָכָא דְּלָא מְשַׁקַּע לֵיהּ?
Pero según Abaye, que interpreta esa declaración de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda HaNasi, la primera declaración de Rabí Yehuda HaNasi es difícil de reconciliar con esta otra declaración de Rabí Yehuda HaNasi: ¿Qué diferencia hay allí para que sea necesario sumergir la Jofaina toda la noche, y qué diferencia hay aquí, con respecto a la santificación antes de la remoción de las cenizas, que no es necesario sumergirla?
דִּמְסַלֵּק לֵיהּ וַהֲדַר מְשַׁקַּע לֵיהּ.
La Guemará responde: No hay contradicción. Antes de retirar las cenizas, se eleva la Vasija y luego se vuelve a hundir, para que no permanezca elevada al amanecer y haga que el agua quede descalificada.
אִי הָכִי, ״לְמָחָר אֵינוֹ מְקַדֵּשׁ״ – [אַמַּאי? אֵין צָרִיךְ לְקַדֵּשׁ.]
La Guemará pregunta: Si es así, ¿por qué dice Rabí Yoḥanan que el sacerdote no santifica nuevamente sus manos y pies al día siguiente? Si el agua no ha quedado invalidada, ¿por qué tendría el sacerdote que evitar santificar con ella sus manos y pies? La Guemará responde: Rabí Yoḥanan quiere decir que no necesita santificar nuevamente sus manos y pies para el servicio en ese mismo día, no que le esté prohibido hacerlo.
לְמֵימְרָא דִּלְמַתִּירִין מִיחְזָא חֲזֵי?! הַיְינוּ דְּרַב חִסְדָּא!
La Guemará pregunta: ¿Quiere esto decir que, según Rabí Yoḥanan, si alguien levantó la Jofaina por la noche y la volvió a hundir antes del amanecer, sigue siendo apta para la santificación antes de realizar los factores permisivos de la ofrenda ese día? Si es así, la opinión de Rabí Yoḥanan es la misma que la de Rav Ḥisda.
אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ מִצְוַת שִׁיקּוּעַ.
La Guemará responde: La diferencia entre ellos es que, según Rav Ḥisda, no hay mitzvá de hundir la Pila en su foso durante toda la noche, mientras que Rabbi Yoḥanan sostiene que hay una mitzvá de hundir la Pila en su foso toda la noche a priori.
מֵיתִיבִי: לֹא הָיוּ רוֹאִין אוֹתוֹ וְלֹא שׁוֹמְעִין אֶת קוֹלוֹ, עַד שֶׁשּׁוֹמְעִים קוֹל שֶׁל עֵץ שֶׁעָשָׂה בֶּן קָטִין מוּכְנִי לַכִּיּוֹר, וְהֵן אוֹמְרִים: הִגִּיעַ [עֵת] קִידּוּשׁ יָדַיִם וְרַגְלַיִם מִן הַכִּיּוֹר. מַאי, לָאו דִּמְסַלֵּק לֵיהּ? אַלְמָא מְשַׁקַּע לֵיהּ!
La Guemará plantea una objeción a la opinión de Rav Ḥisda a partir de una mishná (Tamid 28b): Los sacerdotes no veían al sacerdote que realizaba la remoción de las cenizas, ni oían su voz. Más bien, desconocían sus acciones hasta que oían el sonido de la madera con la cual ben Katin hizo un mecanismo para hundir la Jofaina en agua durante la noche. Y cuando oían el sonido del mecanismo, decían unos a otros: Ha llegado el momento de santificar manos y pies desde la Jofaina. La Guemará pregunta: ¿Qué, acaso no es que oyeron el mecanismo levantando la Jofaina? Aparentemente, el mecanismo la hundía durante la noche, en contradicción con la opinión de Rav Ḥisda, quien sostiene que no había necesidad de hundirla durante la noche.
לָא, דִּמְשַׁקַּע לֵיהּ. אִי דִּמְשַׁקַּע לֵיהּ – מִי מִשְׁתְּמַע קָלֵיהּ?! מְשַׁקַּע לֵיהּ בְּגִילְגְּלָא.
La Guemará responde: No, ellos oyeron el mecanismo bajando la Pila, que había sido elevada toda la noche. La Guemará pregunta: Si el mecanismo la estuviera bajando, ¿sería audible su sonido? No se necesita ningún mecanismo para bajar la Pila; simplemente puede bajarse con una cadena. La Guemará responde: El sacerdote aun así la bajaría mediante una rueda, lo que produciría un sonido.
לִישָּׁנָא אַחֲרִינָא: דִּמְשַׁקַּע לֵיהּ בְּחוּמַרְתֵּיהּ, כִּי הֵיכִי דְּלִישְׁתְּמַע קָלֵיהּ וְלִשְׁמְעִי וְלֵיתֵי. וְהָא הֲוָה גְּבִינִי כָּרוֹז! (בי) [אַבֵּי] תְּרֵי הֶיכֵּרֵי הֲווֹ עָבְדִי; דְּשָׁמַע מֵהַאי אָתֵי, וְשָׁמַע מֵהַאי אָתֵי.
La Guemará presenta otra versión de la respuesta: El sacerdote deliberadamente lo bajaba por medio de su rueda para que su sonido fuera audible, y los otros sacerdotes oían y venían para comenzar el servicio. La Guemará pregunta: ¿Pero no estaba Gevini, el pregonero, que notificaba a los sacerdotes del comienzo del servicio? La Guemará responde: Hacían dos señales conspicuas para el comienzo del servicio: el sonido de la rueda y el pregonero. Cualquiera que oyera de esta señal vendría, y cualquiera que oyera de aquella señal vendría.
גּוּפָא – אָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא: כׇּל כִּיּוֹר שֶׁאֵין בּוֹ כְּדֵי לְקַדֵּשׁ אַרְבָּעָה כֹּהֲנִים מִמֶּנּוּ – אֵין מְקַדְּשִׁין בּוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְרָחֲצוּ מִמֶּנּוּ מֹשֶׁה וְאַהֲרֹן וּבָנָיו וְגוֹ׳״.
§ Habiendo mencionado anteriormente una halakha (19b), la Guemará aborda el asunto mismo: Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, dice: Con respecto a cualquier Pila que no contenga suficiente agua para que cuatro sacerdotes santifiquen sus manos y sus pies de ella, los sacerdotes no pueden santificar sus manos y sus pies con ella, como está dicho: “Para que Moisés, Aarón y sus hijos lavaran de ella sus manos y sus pies de ella” (Éxodo 40:31).
מֵיתִיבִי: כׇּל הַכֵּלִים מְקַדְּשִׁין – בֵּין שֶׁיֵּשׁ בָּהֶן רְבִיעִית,
La Guemará plantea una objeción a partir de una baraita: Los sacerdotes pueden santificar sus manos y pies con cualquier recipiente, ya sea que pueda contener un cuarto delog de agua