וְהָא פָּרָה – דְּטַמּוֹיֵי מְטַמֵּינַן לֵיהּ, דִּתְנַן: מְטַמְּאִין הָיוּ הַכֹּהֵן הַשּׂוֹרֵף אֶת הַפָּרָה וּמַטְבִּילִין אוֹתוֹ, לְהוֹצִיא מִלִּבָּן שֶׁל צַדּוּקִין שֶׁהָיוּ אוֹמְרִים: בִּמְעוֹרְבֵי שֶׁמֶשׁ הָיְתָה נַעֲשֵׂית; שְׁמַע מִינַּהּ: לָא פָּסְלָה בָּהּ (מַחְשֶׁבֶת) טוּמְאָה!
Y en preparación para el rito de la vaca roja, nosotros intencionalmente impartimos impureza al sacerdote después de que ya ha santificado sus manos y pies, como aprendimos en una mishná (Pará 3:7): Volvían ritualmente impuro al sacerdote que quemaba la vaca y lo sumergían de inmediato, para quitar una idea errónea de los corazones de los saduceos por medio de una demostración pública de desprecio por su dictamen. Pues los saduceos decían: Solo por aquellos para quienes el sol se había puesto era realizado el rito de la vaca . Los saduceos creían que estaba prohibido que un sacerdote impuro que se había sumergido ese día quemara la vaca roja hasta la puesta del sol, cuando el proceso de purificación se completaba. La Guemará concluye: Puesto que esta impureza no invalida la santificación de sus manos y pies, aprende de ello que la impureza no invalida la santificación de las manos y los pies en general.
שָׁאנֵי פָּרָה, הוֹאִיל דִּטְבוּל יוֹם לָא פָּסֵיל בָּהּ. אִי הָכִי, לְמָה לִי דִּמְקַדֵּשׁ? כְּעֵין עֲבוֹדָה [בָּעֵינַן].
La Guemará responde: El servicio de la novilla es diferente, pues quien se sumergió ese día no queda inhabilitado para realizarlo, a diferencia de cualquier otro rito. Asimismo, la impureza no descalifica la santificación de las manos y los pies que precede al servicio de la novilla. La Guemará pregunta: Si es así, ¿por qué he de exigir que el sacerdote santifique sus manos y pies en absoluto para el servicio de la novilla roja? La Guemará responde: Exigimos que el servicio de la novilla roja sea similar al servicio de las ofrendas realizado dentro del Templo.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: מַהוּ לְקַדֵּשׁ יָדָיו [וְרַגְלָיו] בַּכִּיּוֹר? ״מִמֶּנּוּ״ אָמַר רַחֲמָנָא – וְלֹא בְּתוֹכוֹ; אוֹ דִלְמָא אֲפִילּוּ בְּתוֹכוֹ?
§ Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿Cuál es la halakha con respecto a un sacerdote que desea santificar sus manos y pies sumergiéndolos en la Jofaina en lugar de dejar que el agua corra de ella sobre ellos? ¿Debe decirse que el sacerdote no puede hacerlo, ya que el Misericordioso declara: “Y Aarón y sus hijos lavarán sus manos y sus pies de ella” (Éxodo 30:19), y no dentro de ella? ¿O quizás el sacerdote puede incluso usar el agua que todavía está dentro de ella.
אָמַר רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק, תָּא שְׁמַע: אוֹ שֶׁטָּבַל בְּמֵי מְעָרָה וְעָבַד – עֲבוֹדָתוֹ פְּסוּלָה. הָא מֵי כִיּוֹר דּוּמְיָא דְּמֵי מְעָרָה, וְעָבַד – עֲבוֹדָתוֹ כְּשֵׁרָה!
Rav Naḥman bar Yitzḥak dijo: Ven y escucha una prueba de una baraita: O, si un sacerdote se sumergió en agua de cueva y realizó el servicio, su servicio queda descalificado, ya que esto no constituye una santificación adecuada de las manos y los pies. De la baraita se infiere: Pero, si usó agua de la Jofaina de una manera similar al agua de cueva, es decir, sumergiendo sus manos, y realizó el servicio, su servicio es válido.
לָא, מֵי מְעָרָה אִיצְטְרִיכָא לֵיהּ; שֶׁלֹּא תֹּאמַר: כׇּל גּוּפוֹ טוֹבֵל בָּהֶן – יָדָיו וְרַגְלָיו לֹא כׇּל שֶׁכֵּן?!
La Guemará responde: No, es posible que sumergir las manos en la Jofaina tampoco sea suficiente. No obstante, era necesario que la baraita mencionara agua de cueva para que no digas: Si alguien puede sumergir todo su cuerpo en agua de cueva para purificarse, cuánto más no es evidente que puede santificar sus manos y sus pies sumergiéndolos en agua de cueva? Por lo tanto, la baraita enseña que, a pesar de ser apta para la inmersión de todo el cuerpo, el agua de cueva no es apta para la santificación de las manos y los pies.
אָמַר רַבִּי חִיָּיא בַּר יוֹסֵף: מֵי כִיּוֹר נִפְסָלִין לְמַתִּירִין כְּמַתִּירִין, לְאֵבָרִים כְּאֵבָרִים.
§ Rabí Ḥiyya bar Yosef dice: El agua en la Pila queda descalificada por dejarse reposar, en distintos momentos del día para diferentes ritos. Para los ritos que son factores permisivos para una ofrenda, es decir, que deben realizarse antes de que la carne de la ofrenda pueda comerse, el agua queda descalificada al atardecer, como los propios factores permisivos, que solo pueden realizarse durante el día. Por ejemplo, si un sacerdote desea rociar la sangre de una ofrenda sobre el altar, no puede santificar sus manos y pies de la Pila a menos que esta haya sido bajada a su foso al atardecer del día anterior, evitando que el agua quede descalificada. Del mismo modo, para la quema de los miembros de la ofrenda sobre el altar, que puede realizarse toda la noche, el agua en la Pila queda descalificada al amanecer, como los propios miembros.
רַב חִסְדָּא אָמַר: אַף לְמַתִּירִין אֵין נִפְסָלִין אֶלָּא בְּעַמּוּד הַשַּׁחַר, כַּאֵבָרִין. וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: כִּיּוֹר כֵּיוָן שֶׁשִּׁקְּעוֹ – שׁוּב אֵין מַעֲלֵהוּ.
Rav Ḥisda dice: Incluso para la realización de los factores permisivos, el agua queda descalificada solo al amanecer, tal como sucede con la quema de los miembros. Y Rabbi Yoḥanan dice: Una vez que alguien ha bajado la Jofaina a su foso al final del servicio del día, reconectando el agua de la Jofaina con agua corriente para evitar que quede descalificada, no puede volver a levantarla durante toda la noche.
לְמֵימְרָא דְּלַעֲבוֹדַת לַיְלָה נָמֵי לָא חֲזֵי?! וְהָאָמַר רַבִּי אַסִּי, אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן מִשְּׁמֵיהּ דְּאִילְפָא: כִּיּוֹר שֶׁלֹּא שִׁקְּעוֹ מִבָּעֶרֶב – מְקַדֵּשׁ מִמֶּנּוּ לַעֲבוֹדַת לַיְלָה, וּלְמָחָר אֵינוֹ מְקַדֵּשׁ!
La Guemará pregunta: ¿Quiere esto decir que, si la Pila no fue sumergida antes de la puesta del sol, el agua dentro de ella está inhabilitada también para el servicio de la noche? Pero ¿acaso Rabí Asi no dice que Rabí Yoḥanan dice en nombre de Ilfa: Con respecto a una Pila que los sacerdotes no sumergieron en su foso por la noche, un sacerdote santifica sus manos y pies de ella para el servicio de esa noche, y al día siguiente no santifica de ella? Aparentemente, para los fines del servicio nocturno, el agua de la Pila no queda descalificada a la puesta del sol.
מַאי ״אֵינוֹ מַעֲלֵהוּ״ נָמֵי דְּקָאָמַר – לַעֲבוֹדַת יוֹם; אֲבָל לַעֲבוֹדַת לַיְלָה חֲזֵי.
La Guemará responde: ¿Qué significa cuando dice: No puede volver a elevarla? Significa que no puede elevarla para santificar sus manos y pies en preparación para el servicio del día; pero el agua es apta para la santificación para el servicio de la noche.
[אִי הָכִי] הַיְינוּ דְּרַבִּי חִיָּיא בַּר יוֹסֵף!
La Guemará pregunta: Si es así, esto es lo mismo que la opinión de Rabí Ḥiyya bar Yosef, es decir, que para los propósitos del servicio diurno el agua de la Pila queda descalificada al atardecer, y para los propósitos del servicio nocturno queda descalificada al amanecer.