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בִּשְׁלָמָא לְאַבָּיֵי דְּמוֹקֵים לַהּ כְּרַבִּי, וּמוֹדֵי רַבִּי דְּמִקְּרוֹת הַגֶּבֶר עַד צַפְרָא לָא פָּסְלָה לִינָה – הָא מַנִּי, רַבִּי הִיא.
Suponiendo que estos sacerdotes hubieran estado sirviendo en el Templo durante toda la noche, se puede preguntar: Concedido que, según Abaye, quien interpreta la declaración de Rabí Yoḥanan de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda HaNasi, y Rabí Yehuda HaNasi concede que durante el período desde el canto del gallo antes del amanecer hasta la mañana, permanecer durante la noche no invalida la santificación, ¿de acuerdo con la opinión de quién es esta mishná? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda HaNasi, quien sostiene que aunque sirvieron durante toda la noche, la santificación del día anterior quedó invalidada y deben santificar sus manos y pies nuevamente por la mañana, pero pueden hacerlo antes del amanecer.
אֶלָּא לְרָבָא דְּמוֹקֵים לַהּ כְּרַבִּי אֶלְעָזָר בְּרַבִּי שִׁמְעוֹן, אֲבָל לְרַבִּי מִקְּרוֹת הַגֶּבֶר עַד צַפְרָא פָּסְלָה לִינָה; הָא מַנִּי? אִי רַבִּי – פָּסְלָה לִינָה! אִי רַבִּי אֶלְעָזָר בְּרַבִּי שִׁמְעוֹן – הָא אָמַר: אֲפִילּוּ מִיכָּן וְעַד עֲשָׂרָה יָמִים אֵינוֹ צָרִיךְ לְקַדֵּשׁ!
Pero según Rava, que interpreta la declaración de acuerdo con la opinión de Rabbi Elazar, hijo de Rabbi Shimon, pero sostiene que según Rabbi Yehuda HaNasi, durante el período desde el canto del gallo hasta la mañana, el hecho de ser dejado durante la noche descalifica la santificación, ¿de acuerdo con la opinión de quién es esta mishná? Si es de acuerdo con la opinión de Rabbi Yehuda HaNasi, entonces la santificación de los sacerdotes allí descrita es inútil, ya que el hecho de ser dejado durante la noche descalifica eso al amanecer. Y si es de acuerdo con la opinión de Rabbi Elazar, hijo de Rabbi Shimon, acaso no dice él que incluso si el sacerdote continúa realizando los ritos durante los siguientes diez días, no necesita santificar nuevamente sus manos y pies? Si es así, puesto que los sacerdotes estuvieron sirviendo durante toda la noche, no deberían requerir santificación.
לְעוֹלָם כְּרַבִּי אֶלְעָזָר בְּרַבִּי שִׁמְעוֹן, וְהָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – בְּכָהֲנֵי חַדְתֵי.
La Guemará responde: En realidad, la mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimón, y aquí estamos tratando con sacerdotes nuevos, que no sirvieron en el Templo esa noche. Como ahora están comenzando su servicio, deben santificar sus manos y sus pies.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: יְצִיאָה מַהוּ שֶׁתּוֹעִיל בְּקִידּוּשׁ יָדַיִם וְרַגְלַיִם? אִם תִּימְצֵי לוֹמַר לִינָה לָא פָּסְלָה – דְּלָא פָּרֵישׁ, אֲבָל יְצִיאָה דְּפָרֵישׁ – אַסּוֹחֵי מַסַּח דַּעְתֵּיהּ; אוֹ דִלְמָא, כֵּיוָן דִּבְיָדוֹ לַחֲזוֹר – לָא מַסַּח?
§ Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿cuál es la halakha con respecto a salir del Templo? ¿Es eficaz para invalidar la santificación de las manos y los pies, de modo que el sacerdote deba santificarlos de nuevo cuando reingrese al Templo? La Guemará explica: Si dices que pasar la noche no invalida esto, quizá sea solo porque no se separa del Templo; pero al salir del Templo, donde el sacerdote se separa del Templo, es posible que el sacerdote se distraiga del servicio. Si es así, debe santificar sus manos y sus pies de nuevo. O quizá, puesto que está en su poder regresar al Templo en cualquier momento, no se distrae, en cuyo caso no necesita santificarlos de nuevo.
תָּא שְׁמַע: קִידֵּשׁ יָדָיו וְרַגְלָיו וְנִטְמְאוּ – מַטְבִּילָן וְאֵין צָרִיךְ לְקַדֵּשׁ. יָצְאוּ – הֲרֵי הֵן בִּקְדוּשָּׁתָן!
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de una baraita: Si un sacerdote santificó sus manos y pies y luego sus manos se volvieron impuras, puede sumergirlas para purificarlas, y no necesita santificarlas de nuevo. Si santificó sus manos y estas luego salieron del Templo, conservan su santidad. Aparentemente, salir del Templo no invalida la santificación.
יָצְאוּ יָדָיו לָא קָמִיבַּעְיָא לַן, כִּי קָמִיבַּעְיָא לַן – יָצָא כׇּל גּוּפוֹ. מַאי?
La Guemará responde: No planteamos el dilema con respecto a un caso en el que solo sus manos salieron del Templo. En tal caso, ciertamente no necesita santificarlas de nuevo. Cuando planteamos el dilema, es con respecto a un caso en el que todo su cuerpo salió del Templo; cuál es la halajá en tal caso?
תָּא שְׁמַע: שֶׁלֹּא רָחוּץ יָדַיִם וְרַגְלַיִם – מְקַדֵּשׁ בִּכְלֵי שָׁרֵת בִּפְנִים. קִידֵּשׁ בִּכְלֵי שָׁרֵת בַּחוּץ אוֹ בִּכְלֵי חוֹל בִּפְנִים אוֹ שֶׁטָּבַל בְּמֵי מְעָרָה, וְעָבַד – עֲבוֹדָתוֹ פְּסוּלָה. טַעְמָא דְּקִידֵּשׁ בִּכְלֵי שָׁרֵת בַּחוּץ, הָא קִידֵּשׁ בִּפְנִים וְיָצָא – עֲבוֹדָתוֹ כְּשֵׁירָה!
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra prueba de una baraita: Aquel cuyas manos y pies no están lavados debe santificarlos con un utensilio de servicio dentro del Templo. Si los santificó con un utensilio de servicio fuera del Templo, o con un utensilio no sagrado dentro, o si se sumergió en agua de cueva y realizó el servicio, su servicio queda descalificado. La Guemará infiere: La razón por la que su servicio queda descalificado es que santificó sus manos y pies con un utensilio de servicio fuera, pero si los santificó dentro y luego salió, su servicio es válido.
דִּלְמָא ״קִידֵּשׁ בִּכְלֵי שָׁרֵת בַּחוּץ״ הֵיכִי דָּמֵי – כְּגוֹן דְּאַפֵּיק יָדָיו לְבַר וְקִידֵּשׁ; הָא קִידֵּשׁ בִּפְנִים וְיָצָא, דְּאַפֵּיק יְדֵיהּ לְבַר – כְּשֵׁירָה. אֲבָל יָצָא כׇּל גּוּפוֹ תִּיבְּעֵי לָךְ.
La Guemará responde: Quizás se pueda decir: ¿Cuáles son las circunstancias del caso en que alguien santificó sus manos con un utensilio de servicio afuera? Es un caso en el que sacó solo sus manos y las puso afuera del Templo y las santificó allí. En consecuencia, solo se puede inferir que si las santificó adentro y luego salió, es decir, específicamente cuando sacó solo su mano y la puso afuera, su servicio es válido. Pero con respecto a un caso en que todo su cuerpo salió del Templo, debes plantear el dilema.
אֲמַר לֵיהּ רַב זְבִיד לְרַב פָּפָּא, תָּא שְׁמַע: יָצָא חוּץ לִמְחִיצַת חוֹמַת הָעֲזָרָה – אִם לִשְׁהוֹת, טָעוּן טְבִילָה; אִם לְפִי שָׁעָה, טָעוּן קִידּוּשׁ יָדַיִם וְרַגְלַיִם!
Rav Zevid le dijo a Rav Pappa: Ven y escucha una prueba de otra baraita: En un caso en que un sacerdote salió del límite del muro del patio del Templo, si salió por el tiempo suficiente como para permanecer allí un tiempo, requiere inmersión. Si salió solo por un momento, requiere la santificación de las manos y los pies. Aparentemente, quien sale incluso por un breve tiempo requiere santificación.
אֲמַר לֵיהּ: הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – כְּגוֹן שֶׁיָּצָא לְהָסֵךְ רַגְלָיו וּלְהַטִּיל מַיִם.
Rav Pappa le dijo: Aquí estamos tratando un caso en el que el sacerdote salió del Templo para cubrir sus piernas, un eufemismo para defecar, o para orinar. Solo por esta razón debe santificar sus manos y sus pies al volver a entrar en el Templo.
הָא בְּהֶדְיָא קָתָנֵי לַהּ: כָּל הַמֵּיסֵךְ רַגְלָיו טָעוּן טְבִילָה, וְכׇל הַמֵּטִיל מַיִם טָעוּן קִידּוּשׁ יָדַיִם וְרַגְלַיִם! תָּנֵי וַהֲדַר מְפָרֵשׁ.
La Guemará objeta: Pero la mishná (Yoma 28a) ya lo enseña explícitamente: Cualquiera que cubre sus piernas requiere inmersión después; y cualquiera que orina requiere la santificación de las manos y los pies con agua de la Jofaina después. La Guemará responde: La redundancia no es difícil. El tanna enseña el principio y luego lo explica de nuevo.
תָּא שְׁמַע: פָּרָה – רַבִּי חִיָּיא בַּר יוֹסֵף אָמַר: מְקַדֵּשׁ בִּכְלֵי שָׁרֵת בִּפְנִים, וְיוֹצֵא. וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֲפִילּוּ בַּחוּץ, וַאֲפִילּוּ בִּכְלִי חוֹל, וַאֲפִילּוּ בִּמְקִידָּה שֶׁל חֶרֶס!
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de la siguiente disputa: Con respecto al sacerdote que realiza el servicio de la vaca roja, la vaca, que tiene lugar fuera del Templo, Rabí Ḥiyya bar Yosef dice: Como preparación, debe santificar sus manos y pies con un utensilio de servicio dentro del Templo, como debe hacerlo antes de cualquier otro servicio, y después sale del Templo para realizar el servicio. Y Rabí Yoḥanan dice: Puede santificar sus manos incluso fuera del Templo, e incluso con un utensilio no sagrado, e incluso con un cuenco de barro [bimkeida]. Aparentemente, salir del Templo no invalida la santificación de las manos y los pies.
אָמַר רַב פָּפָּא: שָׁאנֵי פָּרָה – הוֹאִיל וְכׇל מַעֲשֶׂיהָ בַּחוּץ, לָא פָּסְלָה בָּהּ יְצִיאָה. אִי הָכִי, לְמָה לִי דִּמְקַדֵּשׁ? כְּעֵין עֲבוֹדָה פְּנִים.
Rav Pappa dijo: El rito de la vaca roja es diferente, ya que todos sus actos se realizan fuera del Templo, a diferencia de otros ritos. Por lo tanto, salir del Templo no invalida la santificación de las manos y los pies con respecto a ella. La Guemará pregunta: Si es así, por qué requiero que el sacerdote santifique sus manos y pies en absoluto para el servicio de la vaca roja? La Guemará responde: El servicio de la vaca roja debe ser similar al servicio de las ofrendas realizado dentro del Templo.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: טוּמְאָה, מַהוּ שֶׁתּוֹעִיל לְקִידּוּשׁ יָדַיִם וְרַגְלַיִם? אִם תִּימְצֵי לוֹמַר יְצִיאָה לָא פָּסְלָה – דְּגַבְרָא חֲזֵי, אֲבָל הָכָא דְּגַבְרָא לָא חֲזֵי – אַסּוֹחֵי מַסַּח דַּעְתֵּיהּ; אוֹ דִלְמָא, כֵּיוָן דַּהֲדַר חֲזֵי – [דָּק לֵיהּ] וְלָא מַסַּח דַּעְתֵּיהּ?
§ Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿Cuál es la halakha con respecto a un sacerdote que contrae impureza ritual durante el servicio? ¿Es esto eficaz para invalidar la santificación de sus manos y pies, de modo que deba santificarlos de nuevo cuando se vuelva puro? Si dices que salir del Templo no invalida la santificación, quizá sea porque la persona sigue siendo apta para servir; pero aquí, donde la persona no es apta para el servicio, quizá se distraiga. O quizá, puesto que volverá a ser apta de nuevo cuando se purifique, tiene cuidado de no distraerse.
תָּא שְׁמַע: קִידֵּשׁ יָדָיו וְרַגְלָיו וְנִטְמְאוּ – מַטְבִּילָן, וְאֵין צָרִיךְ לְקַדֵּשׁ!
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de una baraita: Si un sacerdote santificó sus manos y pies y se volvieron impuros, él puede sumergirlos, y no necesita santificarlos de nuevo.
נִטְמְאוּ יָדָיו לָא מִיבַּעְיָא לַן, [כִּי מִיבַּעְיָא לַן] נִטְמָא כׇּל גּוּפוֹ. כׇּל גּוּפוֹ?! תִּיפּוֹק לִי: כֵּיוָן דְּבָעֵי לְמֶעְבַּד הֶעֱרֵב שֶׁמֶשׁ, אַסּוֹחֵי מַסַּח דַּעְתֵּיהּ! כְּגוֹן דְּאִיטַּמִּי סָמוּךְ לִשְׁקִיעַת הַחַמָּה.
La Guemará responde: No planteamos el dilema con respecto a un caso en el que solo sus manos se volvieron impuras. Cuando planteamos el dilema, es con respecto a un caso en el que todo su cuerpo se volvió impuro. La Guemará objeta: Pero si todo su cuerpo contrajo impureza, déjame derivar que la santificación queda invalidada ya que necesita esperar la puesta del sol para volverse puro después de sumergirse, y él ciertamente se distrae mientras tanto. La Guemará responde: El dilema se refiere a un caso en el que se volvió impuro cerca de la puesta del sol, de modo que no necesita esperar mucho después de sumergirse y no se distraerá.
תָּא שְׁמַע: פָּרָה – רַבִּי חִיָּיא בְּרַבִּי יוֹסֵף אָמַר: מְקַדֵּשׁ בִּכְלֵי שָׁרֵת בִּפְנִים, וְיוֹצֵא. וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֲפִילּוּ בַּחוּץ, וַאֲפִילּוּ בִּכְלִי חוֹל, וַאֲפִילּוּ בִּמְקִידָּה שֶׁל חֶרֶס.
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de la siguiente disputa: Con respecto al sacerdote que realiza el rito de la vaca roja, Rabí Ḥiyya, hijo de Rabí Yosef, dice: Debe santificar sus manos y pies con un utensilio de servicio dentro del Templo, y después sale del Templo para realizar el servicio. Y Rabí Yoḥanan dice: Puede santificar sus manos incluso fuera del Templo, e incluso con un utensilio no sagrado, e incluso con un cuenco de barro.

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