שֶׁשָּׁם מַנִּיחִין תְּפִילִּין.
fue allí donde los Sumos Sacerdotes se ponían sus filacterias. En consecuencia, las filacterias de la cabeza no se interponían entre la mitra y la cabeza del sacerdote.
מְחוּסַּר כִּיפּוּרִים מְנָלַן? אָמַר רַב הוּנָא, אָמַר קְרָא: ״וְכִפֶּר עָלֶיהָ הַכֹּהֵן וְטָהֵרָה״ – ״טָהֵרָה״ מִכְּלָל שֶׁהִיא טְמֵאָה.
§ La mishná enseña que los ritos realizados por alguien que aún no ha traído una ofrenda de expiación para completar el proceso de purificación quedan invalidados. La Guemará pregunta: ¿De dónde derivamos esto? Rav Huna dice: El versículo declara con respecto a la ofrenda traída por una mujer que ha dado a luz: “Y el sacerdote hará expiación por ella, y ella quedará pura” (Levítico 12:8). Puesto que el versículo dice: “y ella quedará pura”, se aprende por inferencia que ella es ritualmente impura en cierta medida hasta que traiga su ofrenda, aunque ya se haya sumergido. Del mismo modo, cualquiera que aún no haya traído una ofrenda de expiación también es impuro en cierta medida, y los ritos realizados por alguien que es impuro quedan invalidados (véase 17a).
וְשֶׁלֹּא רָחוּץ יָדַיִם וְרַגְלַיִם. אָתְיָא ״חוּקָּה״–״חוּקָּה״ מִמְּחוּסַּר בְּגָדִים.
§ La mishná enseña que los ritos realizados por alguien cuyas manos y pies no han sido lavados quedan invalidados. La Guemará explica: Esta halajá se deriva por analogía verbal entre “estatuto” mencionado en este contexto y “estatuto” del caso de alguien que carece de las vestiduras requeridas, cuyos ritos quedan invalidados (véase 17b).
תָּנוּ רַבָּנַן: כֹּהֵן גָּדוֹל שֶׁלֹּא טָבַל וְשֶׁלֹּא קִידֵּשׁ בֵּין בֶּגֶד לְבֶגֶד וּבֵין עֲבוֹדָה לַעֲבוֹדָה, וְעָבַד – עֲבוֹדָתוֹ כְּשֵׁרָה. וְאֶחָד כֹּהֵן גָּדוֹל וְאֶחָד כֹּהֵן הֶדְיוֹט שֶׁלֹּא קִידֵּשׁ יָדָיו וְרַגְלָיו שַׁחֲרִית, וְעָבַד – עֲבוֹדָתוֹ פְּסוּלָה.
Los Sabios enseñaron: Con respecto a un Sumo Sacerdote que no se sumergió o no santificó sus manos y pies durante el servicio de Yom Kippur entre ponerse las vestiduras de oro y las vestiduras blancas de lino, o entre la realización de un rito y otro rito, y realizó el servicio en ese estado, su servicio es válido a posteriori. Pero con respecto a un Sumo Sacerdote o un sacerdote común que no santificó sus manos y pies en absoluto por la mañana y realizó el servicio, su servicio queda descalificado.
אֲמַר לֵיהּ רַב אַסִּי לְרַבִּי יוֹחָנָן: מִכְּדִי חָמֵשׁ טְבִילוֹת וַעֲשָׂרָה קִדּוּשִׁין דְּאוֹרָיְיתָא, וְ״חוּקָּה״ כְּתִיב בְּהוּ – לִיעַכְּבוּ!
Rav Asi le dijo a Rabí Yoḥanan: Ahora bien, hay cinco inmersiones y diez santificaciones de las manos y los pies durante el servicio de Yom Kippur por ley de la Torah, y la palabra: “Estatuto” (Levítico 16:34), está escrita con respecto a ellas. En consecuencia, deberían ser indispensables y descalificar el servicio si no se realizaran.
אֲמַר לֵיהּ, אָמַר קְרָא: ״וּלְבֵשָׁם״ – לְבִישָׁה מְעַכֶּבֶת, וְאֵין דָּבָר אַחֵר מְעַכֵּב.
Rabí Yoḥanan le dijo: Después de estipular que el Sumo Sacerdote debe vestir las vestiduras requeridas antes de realizar el servicio de Yom Kippur, el versículo dice: “y se las pondrá” (Levítico 16:4). Este término superfluo sirve para indicar que vestir las vestiduras requeridas es indispensable, pero nada más es indispensable.
צָהֲבוּ פָּנָיו, אֲמַר לֵיהּ: וָי״ו אַאוּפְתָּא כְּתַבִי לָךְ – אִי הָכִי, דְּצַפְרָא נָמֵי.
El rostro de Rav Asi se iluminó de alegría al oír esta respuesta. Rabí Yoḥanan le dijo: yo solo he escrito la letra vav en un trozo de madera para ti, es decir, no te he dado una respuesta satisfactoria. Pues, si es así, que solo el uso de las vestiduras es indispensable, entonces la falta de santificación de las manos y los pies por la mañana también no debería invalidar el servicio; sin embargo, según la baraita, sí invalida el servicio.
אָמַר חִזְקִיָּה, אָמַר קְרָא: ״וְהָיְתָה לָהֶם חׇק עוֹלָם לוֹ וּלְזַרְעוֹ לְדֹרֹתָם״ – דָּבָר הַמְעַכֵּב בְּזַרְעוֹ, מְעַכֵּב בּוֹ; דָּבָר שֶׁאֵינוֹ מְעַכֵּב בְּזַרְעוֹ, אֵין מְעַכֵּב בּוֹ.
Ḥizkiyya dice que hay una respuesta alternativa: El versículo declara con respecto a la santificación de las manos y los pies: “Y será para ellos un estatuto perpetuo, para él y para su descendencia por todas sus generaciones” (Éxodo 30:21). De la comparación de Aarón con sus hijos se puede derivar que todo aquello que es indispensable con respecto a su descendencia, los sacerdotes, es indispensable con respecto a él, el Sumo Sacerdote durante el servicio de Yom Kippur, que solo él puede realizar. Pero todo aquello que no es indispensable con respecto a su descendencia no es indispensable con respecto a él. Por lo tanto, la santificación de las manos y los pies entre cada rito, que es innecesaria para los sacerdotes durante el servicio diario, no invalida el servicio de Yom Kippur del Sumo Sacerdote si no se realiza.
רַבִּי יוֹנָתָן אָמַר מֵהָכָא: ״וְרָחֲצוּ מִמֶּנּוּ מֹשֶׁה וְאַהֲרֹן וּבָנָיו״ – דָּבָר הַמְעַכֵּב בְּבָנָיו מְעַכֵּב בּוֹ, דָּבָר שֶׁאֵינוֹ מְעַכֵּב בְּבָנָיו אֵין מְעַכֵּב בּוֹ.
Rabí Yonatán dice: El principio se deriva de aquí: El versículo declara con respecto a la Fuente en el Templo: “Que Moisés y Aarón y sus hijos lavaran de ella sus manos y sus pies” (Éxodo 40:31). Se puede derivar del versículo que todo aquello que es indispensable con respecto a sus hijos es indispensable con respecto a él. Pero todo aquello que no es indispensable con respecto a sus hijos no es indispensable con respecto a él.
רַבִּי יוֹנָתָן מַאי טַעְמָא לָא אָמַר מִדְּחִזְקִיָּה? אָמַר לָךְ: הָהוּא לְדוֹרוֹת הוּא דִּכְתִיב.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón por la que Rabí Yonatán no dijo que se derive esto del versículo citado por Ḥizkiyya? La Guemará responde: Rabí Yonatán podría haberte dicho: Ese versículo citado por Ḥizkiyya está escrito para enseñar que la halajá se aplica incluso a las futuras generaciones, y no para trazar un paralelo entre el Sumo Sacerdote y los sacerdotes comunes.
וְאִידַּךְ – מַאי טַעְמָא לָא אָמַר מֵהַאי? מִיבְּעֵי לֵיהּ לְכִדְרַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא – דְּאָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא: כׇּל כִּיּוֹר שֶׁאֵין בּוֹ כְּדֵי לְקַדֵּשׁ אַרְבָּעָה כֹּהֲנִים מִמֶּנּוּ – אֵין מְקַדְּשִׁין בּוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְרָחֲצוּ מִמֶּנּוּ מֹשֶׁה וְאַהֲרֹן וּבָנָיו״.
La Guemará pregunta: Y el otro Sabio, Jizkiya, ¿cuál es la razón por la que no dijo que se derivara la halajá de ese versículo citado por Rabí Yonatán? La Guemará responde: Él necesita ese versículo para la halajá enseñada por Rabí Yosei, hijo de Rabí Janina. Como dice Rabí Yosei, hijo de Rabí Janina: Con respecto a cualquier circunstancia en la que la Jofaina no contiene suficiente agua para que cuatro sacerdotes santifiquen sus manos y sus pies de ella, los sacerdotes no pueden santificar sus manos y sus pies con ella, como está dicho: “Que Moisés, Aarón y sus hijos lavaran sus manos y sus pies de ella.” Moisés, Aarón y los dos hijos de Aarón suman cuatro.
תָּנוּ רַבָּנַן: כֵּיצַד מִצְוַת קִידּוּשׁ? מַנִּיחַ יָדוֹ הַיְמָנִית עַל גַּבֵּי רַגְלוֹ הַיְמָנִית, וְיָדוֹ הַשְּׂמָאלִית עַל גַּבֵּי רַגְלוֹ הַשְּׂמָאלִית, וּמְקַדֵּשׁ. רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: מַנִּיחַ שְׁתֵּי יָדָיו זוֹ עַל גַּב זוֹ, וְעַל גַּבֵּי שְׁתֵּי רַגְלָיו זוֹ עַל גַּבֵּי זוֹ, וּמְקַדֵּשׁ. אָמְרוּ לוֹ: הִפְלַגְתָּה, אִי אֶפְשָׁר לַעֲשׂוֹת כֵּן.
§ Los Sabios enseñaron: ¿Cómo se realiza la mitzvá de la santificación de las manos y los pies? El sacerdote coloca su mano derecha sobre su pie derecho, y su mano izquierda sobre su pie izquierdo, y santifica ambos con el agua que fluye de la Jofaina. Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, dice: Coloca ambas manos una sobre la otra, y las coloca juntas sobre ambos pies, que están ellos mismos colocados uno sobre el otro, y santifica ambos. Le dijeron: Has ido demasiado lejos; es imposible hacerlo así.
שַׁפִּיר קָאָמְרִי לֵיהּ! אָמַר רַב יוֹסֵף: וַחֲבֵירוֹ מְסַיְּיעוֹ.
La Guemará señala: Le hablan bien; parece imposible asumir tal posición sin perder el equilibrio. Rav Yosef dice: Rabí Yosi, hijo de Rabí Yehuda, quiso decir que el sacerdote asumiría la posición mientras otro sacerdote lo ayudaría a mantener el equilibrio.
מַאי בֵּינַיְיהוּ? אָמַר אַבָּיֵי: עֲמִידָה מִן הַצַּד אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la diferencia entre el razonamiento de los Sabios y el de Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda? Abaye dice: La diferencia entre ellos es su opinión con respecto a estar de pie con apoyo lateral. Según los Sabios, esto no se considera estar de pie, y el sacerdote no puede santificar sus manos y pies mientras esté en esa posición.
אֲמַר לֵיהּ רַב סַמָּא בְּרֵיהּ דְּרַב אָשֵׁי לְרָבִינָא: וְלִיתֵּיב מִיתָּב וּלְקַדֵּשׁ! אָמַר קְרָא: ״לְשָׁרֵת״ – וְשֵׁירוּת מְעוּמָּד הוּא.
Rav Samma, hijo de Rav Ashi, dijo a Ravina: Que se siente y santifique sus manos y sus pies mientras está sentado, y de esta manera podrá santificarlos todos de una vez. Ravina le dijo: El versículo dice: “Cuando entren en la Tienda de Reunión, se lavarán con agua, para que no mueran; o cuando se acerquen al altar para ministrar” (Éxodo 30:20), y el ministerio se realiza de pie, como dice el versículo: “Para estar de pie y ministrar” (Deuteronomio 18:5). Por lo tanto, la santificación también debe realizarse de pie.
תָּנוּ רַבָּנַן: קִידֵּשׁ יָדָיו וְרַגְלָיו בַּיּוֹם – אֵין צָרִיךְ לְקַדֵּשׁ בַּלַּיְלָה, בַּלַּיְלָה – צָרִיךְ לְקַדֵּשׁ בַּיּוֹם, דִּבְרֵי רַבִּי; שֶׁהָיָה רַבִּי אוֹמֵר: לִינָה מוֹעֶלֶת בְּקִידּוּשׁ יָדַיִם וְרַגְלַיִם. רַבִּי אֶלְעָזָר בְּרַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: אֵין לִינָה מוֹעֶלֶת בְּקִידּוּשׁ יָדַיִם וְרַגְלַיִם.
§ Los Sabios enseñaron: Si un sacerdote santificó sus manos y sus pies durante el día, no necesita santificarlos esa noche, pero si los santificó por la noche, debe santificarlos durante el día siguiente. Esta es la declaración de Rabí Yehuda HaNasi, pues Rabí Yehuda HaNasi solía decir: La descalificación por haber sido dejado durante la noche es determinante con respecto a la santificación de las manos y los pies, como cualquier elemento sacrificial que ha sido santificado. En consecuencia, una vez que ha pasado la noche, el sacerdote debe santificarlos de nuevo. Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimón, dice: La descalificación por haber sido dejado durante la noche no es determinante con respecto a la santificación de las manos y los pies. Por lo tanto, mientras el sacerdote continúe sirviendo, no necesita santificarlos de nuevo.
תַּנְיָא אִידַּךְ: הָיָה עוֹמֵד וּמַקְרִיב עַל גַּבֵּי מִזְבֵּחַ כׇּל הַלַּיְלָה לָאוֹרָה – טָעוּן קִידּוּשׁ יָדַיִם וְרַגְלַיִם. דִּבְרֵי רַבִּי. רַבִּי אֶלְעָזָר בְּרַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: כֵּיוָן שֶׁקִּידֵּשׁ יָדָיו וְרַגְלָיו מִתְּחִילַּת עֲבוֹדָה – אֲפִילּוּ מִיכָּן וְעַד עֲשָׂרָה יָמִים אֵינוֹ צָרִיךְ לְקַדֵּשׁ.
Se enseña en otra baraita: Si el sacerdote estaba de pie y ofreciendo ofrendas sobre el altar toda la noche, por la mañana requiere la santificación de las manos y los pies nuevamente. Esta es la declaración de Rabí Yehuda HaNasi. Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimon, dice: Una vez que santificó sus manos y pies al comienzo del servicio, incluso si continúa realizando ritos durante los siguientes diez días, no necesita santificarlos de nuevo.
וּצְרִיכָא; דְּאִי אַשְׁמְעִינַן קַמַּיְיתָא – בְּהַהִיא קָאָמַר רַבִּי, דִּפְסַק לֵיהּ מֵעֲבוֹדָה לַעֲבוֹדָה; אֲבָל בְּהָא, דְּלָא פְּסַק לֵיהּ – אֵימָא מוֹדֵי לֵיהּ רַבִּי לְרַבִּי אֶלְעָזָר בְּרַבִּי שִׁמְעוֹן. וְאִי אַשְׁמְעִינַן בְּהָא – בְּהָא קָאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר בְּרַבִּי שִׁמְעוֹן; אֲבָל בְּהָא – אֵימָא מוֹדֵי לֵיהּ לְרַבִּי; צְרִיכָא.
La Guemará señala: Y ambas baraitot anteriores son necesarias, aunque parecen presentar la misma disputa. Pues, si nos hubiera enseñado solo la primera baraita, se podría haber pensado que Rabí Yehuda HaNasi expresó su opinión solo con respecto a ese caso, ya que allí el sacerdote hizo una pausa entre un rito y otro rito. Pero en este caso, es decir, la segunda baraita, donde no hizo pausa entre los ritos, digamos que Rabí Yehuda HaNasi concede a Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimon, que el sacerdote no necesita santificar nuevamente sus manos y pies. Y, a la inversa, si nos hubiera enseñado solo con respecto a ese caso, es decir, la segunda baraita, se podría haber pensado: Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimon, expresó su opinión solo en ese caso. Pero en este caso, digamos que él concede a Rabí Yehuda HaNasi. Por lo tanto, ambas baraitot son necesarias.
מַאי טַעְמָא דְּרַבִּי? דִּכְתִיב: ״בְּגִשְׁתָּם״. מַאי טַעְמָא דְּרַבִּי אֶלְעָזָר בְּרַבִּי שִׁמְעוֹן? דִּכְתִיב: ״בְּבוֹאָם״.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es el razonamiento de Rabí Yehuda HaNasi? Como está escrito: Los sacerdotes deben santificar sus manos y sus pies: “Cuando se acerquen al altar para ministrar” (Éxodo 30:20), es decir, cuando comienzan el servicio por la mañana. Y ¿cuál es el razonamiento de Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimón? Como está escrito en el mismo versículo: “Cuando entren en la Tienda de Reunión”, lo que indica que una sola santificación basta para toda la duración del servicio de un sacerdote en la Tienda de Reunión.
וְאִידַּךְ נָמֵי, הָא כְּתִיב ״בְּבוֹאָם״! אִי כְּתִיב ״בְּגִשְׁתָּם״ וְלָא כְּתִיב ״בְּבוֹאָם״ – הֲוָה אָמֵינָא: עַל כׇּל גִּישָׁה וְגִישָׁה; כְּתַב רַחֲמָנָא: ״בְּבוֹאָם״.
La Guemará pregunta: Pero, según el otro Sabio, Rabí Yehuda HaNasi, ¿acaso no está escrito también: “Cuando entren en la Tienda de Reunión”? ¿Cómo interpreta él este término? La Guemará responde: Si solo se hubiera escrito “cuando se acerquen”, y no se hubiera escrito “cuando entren”, yo diría que el sacerdote debe santificar sus manos y sus pies por todos y cada uno de los acercamientos, es decir, por cada rito. Por lo tanto, el Misericordioso escribió: “Cuando entren”, para indicar que esto es necesario solo una vez al día.
וְאִידַּךְ נָמֵי, הָא כְּתִיב ״בְּגִשְׁתָּם״! אִי כְּתִיב ״בְּבוֹאָם״ וְלָא כְּתִיב ״בְּגִשְׁתָּם״ – הֲוָה אָמֵינָא: אֲפִילּוּ אַבִּיאָה רֵיקָנִית.
La Guemará pregunta: Pero según el otro sabio, Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimón, ¿acaso no está escrito también: “Cuando se acerquen”? ¿Cómo interpreta él este término? La Guemará responde: Si solo “cuando entren” hubiera sido escrito, y no se hubiera escrito “cuando se acerquen”, yo diría que incluso para una entrada sin propósito, es decir, cuando el sacerdote no tiene intención de realizar ritos, debe santificar sus manos y sus pies. Por lo tanto, el Misericordioso escribió: “Cuando se acerquen”.
אַבִּיאָה רֵיקָנִית?! הָא כְּתִיב: ״לְשָׁרֵת״! אֶלָּא בְּגִשְׁתָּם מִיבְּעֵי לֵיהּ, לְכִדְרַב אַחָא בַּר יַעֲקֹב. דְּאָמַר רַב אַחָא בַּר יַעֲקֹב: הַכֹּל מוֹדִים בְּקִידּוּשׁ שֵׁנִי – כְּשֶׁהוּא לָבוּשׁ מְקַדֵּשׁ; דְּאָמַר קְרָא: ״אוֹ בְגִשְׁתָּם״ – מִי שֶׁאֵינוֹ מְחוּסָּר אֶלָּא גִּישָׁה בִּלְבַד, יָצָא זֶה שֶׁמְחוּסָּר לְבִישָׁה וְגִישָׁה.
La Guemará rechaza esto: ¿Cómo podría haberse pensado que el sacerdote debe santificar sus manos y sus pies para una entrada sin propósito? ¿No está escrito en el mismo versículo: “Para ministrar”? Más bien, según Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimón, “cuando se acerquen” es necesario para la halakha enseñada por Rav Aḥa bar Ya’akov. Como dice Rav Aḥa bar Ya’akov: Todos concuerdan con respecto a la segunda santificación realizada por el Sumo Sacerdote en Yom Kipur después de cada inmersión, en que debe santificar sus manos y sus pies mientras está vestido con las vestiduras sacerdotales, como dice el versículo: “O cuando se acerquen al altar para ministrar”. El versículo indica que quien solo carece de acercarse al altar, es decir, quien en todos los demás aspectos está preparado para el servicio, puede realizar esta santificación. Queda excluido este, al que le faltan tanto vestirse como acercarse.
״לְהַקְטִיר אִשֶּׁה״ לְמָה לִּי?
La Guemará pregunta: ¿Por qué yo necesito la continuación del versículo: “Para hacer humear una ofrenda de fuego”?