זָר, שֶׁאֵינוֹ אוֹכֵל – אֵינוֹ דִּין שֶׁאִם עָבַד חִילֵּל?!
entonces, con respecto a un no sacerdote, que no puede participar de la carne de las ofrendas del orden más sagrado, ¿no es correcto que, si realizó ritos sacrificiales, profanó el servicio?
מָה לְבַעַל מוּם – שֶׁכֵּן עָשָׂה בּוֹ קָרֵב כְּמַקְרִיב!
La Guemará rechaza la inferencia: No se puede derivar una inferencia a fortiori de un sacerdote con defecto, pues ¿qué tiene de notable el caso de un sacerdote con defecto? Es notable en que la Torah equiparó a un animal que es sacrificado con el sacerdote que lo sacrifica; es decir, tanto los animales con defecto como los sacerdotes con defecto quedan descalificados. Dado que hay un elemento adicional de severidad en el caso de un sacerdote con defecto, no se puede derivar de él una inferencia a fortiori.
טָמֵא יוֹכִיחַ. מָה לְטָמֵא – שֶׁכֵּן מְטַמֵּא!
La Guemará sugiere: El caso de un sacerdote impuro demostrará que esta no es razón para rechazar la inferencia a fortiori. Aunque un animal y el sacerdote no son equiparables con respecto a la impureza ritual, ya que un animal no puede volverse impuro mientras está vivo pero un sacerdote sí puede, un sacerdote impuro profana el servicio. La Guemará también rechaza esto: ¿Qué es notable del caso de un sacerdote impuro? Es notable en que un sacerdote impuro transmite impureza a otros.
בַּעַל מוּם יוֹכִיחַ. וְחָזַר הַדִּין. לֹא רְאִי זֶה כִּרְאִי זֶה, וְלֹא רְאִי זֶה כִּרְאִי זֶה; הַצַּד הַשָּׁוֶה שֶׁבָּהֶן – שֶׁמּוּזְהָרִין, וְאִם עָבְדוּ חִילְּלוּ; אַף אֲנִי אָבִיא זָר – שֶׁהוּא מוּזְהָר, וְאִם עָבַד חִילֵּל.
La Guemará responde: Un sacerdote con defecto demostrará que esta no es razón para rechazar la inferencia, pues no puede transmitir su defecto a otros. Y la inferencia ha vuelto a su punto de partida. Por lo tanto, se puede derivar la halajá de un no sacerdote de la combinación del caso de un sacerdote con defecto y el de un sacerdote impuro: El aspecto de este caso no es como el aspecto de aquel caso, y el aspecto de aquel caso no es como el aspecto de este caso. Su elemento común es que tienen prohibido realizar ritos sacrificiales y, si realizaron estos ritos, han profanado el servicio. Por lo tanto, también incluiré a un no sacerdote, a quien le está prohibido realizar ritos sacrificiales, y concluiré que, si realizó ritos sacrificiales, ha profanado el servicio.
מְנָלַן דְּמוּזְהָר? אִי מִ״וְּיִנָּזְרוּ״ – חִילּוּל בְּגוּפֵיהּ כְּתִיב בֵּיהּ! אֶלָּא מִ״וְּזָר לֹא יִקְרַב אֲלֵיכֶם״ –
La Guemará pregunta: ¿De dónde derivamos que a un no sacerdote le está prohibido realizar ritos sacrificiales? Si esto se deriva del versículo: “Habla a Aarón y a sus hijos, que se aparten de las cosas sagradas de los hijos de Israel, y que no profanen Mi santo nombre” (Levítico 22:2), entonces la inferencia a fortiori es innecesaria, ya que la profanación misma está escrita en el versículo. Más bien, debe ser que esto se deriva del versículo: “Guardad la responsabilidad de la Tienda de Reunión, cualquiera que sea el servicio de la Tienda; pero un hombre común no se acercará a vosotros” (Números 18:4).
אִיכָּא לְמִיפְרַךְ: מָה לְהַצַּד הַשָּׁוֶה שֶׁבָּהֶן, שֶׁכֵּן לֹא הוּתְּרוּ בְּבָמָה!
La Guemará pregunta: Aun así, la inferencia a fortiori derivada de los casos de un sacerdote con defecto y un sacerdote impuro puede ser refutada: ¿Qué tiene de notable su elemento común? Es notable en que a un sacerdote con defecto y a un sacerdote impuro no se les permitió realizar ritos sacrificiales en un altar privado durante épocas en que no había Templo ni Tabernáculo permanente. Dado que a los no sacerdotes se les permitía realizar ritos en altares privados, quizá los no sacerdotes no profanan los ritos sacrificiales realizados en el Templo.
לָא תֵּימָא: טָמֵא יוֹכִיחַ, אֶלָּא אֵימָא: אוֹנֵן יוֹכִיחַ. מָה לְאוֹנֵן – שֶׁכֵּן אָסוּר בַּמַּעֲשֵׂר! [בַּעַל מוּם] יוֹכִיחַ.
La Guemará responde: No digas que el caso de un sacerdote impuro probará la inferencia a fortiori en el caso de un sacerdote con defecto; más bien, di que el caso de un doliente agudo probará esto, ya que le está prohibido realizar el servicio y, si lo realizara, lo profanaría. Esto también se rechaza: ¿Qué tiene de notable el caso de un doliente agudo? Es notable en que él tiene prohibido participar del segundo diezmo, mientras que un no sacerdote puede participar del segundo diezmo. La Guemará responde: Un sacerdote con defecto probará la inferencia, ya que puede participar del segundo diezmo.
וְחָזַר הַדִּין, לֹא רְאִי זֶה כִּרְאִי זֶה, הַצַּד הַשָּׁוֶה שֶׁבָּהֶן שֶׁמּוּזְהָרִין כּוּ׳.
Y la inferencia ha vuelto a su punto de partida. El aspecto de este caso no es como el aspecto de aquel caso. El elemento común entre ellos es que tienen prohibido realizar ritos sacrificiales ab initio, y profanan el servicio si lo hacen. Por lo tanto, con respecto a un no sacerdote, a quien le está prohibido realizar ritos sacrificiales, si los realizó, ha profanado el servicio.
הָכָא נָמֵי לִפְרוֹךְ: מָה לְהַצַּד הַשָּׁוֶה שֶׁבָּהֶן – שֶׁכֵּן לֹא הוּתְּרוּ בְּבָמָה! מַתְקֵיף לַהּ רַב סַמָּא בְּרֵיהּ דְּרָבָא: וּמַאן לֵימָא לַן דְּאוֹנֵן אָסוּר בְּבָמָה? דִּלְמָא שְׁרֵי בְּבָמָה!
La Guemará pregunta: Aquí también, que uno refute la inferencia: ¿Qué tiene de notable su elemento común? Es notable en que tanto un doliente agudo como un sacerdote con defecto físico no tenían permitido realizar los ritos sacrificiales en un altar privado, a diferencia de un no sacerdote. Rav Samma, hijo de Rava, objeta esto: ¿Y quién nos dirá que un doliente agudo estaba prohibido de realizar ritos en un altar privado? Quizás le estaba permitido realizar los ritos en un altar privado.
רַב מְשַׁרְשְׁיָא אָמַר, אָתְיָא קַל וָחוֹמֶר מִיּוֹשֵׁב: מָה יוֹשֵׁב, שֶׁאוֹכֵל – אִם עָבַד חִילֵּל; זָר, שֶׁאֵינוֹ אוֹכֵל – אֵינוֹ דִּין שֶׁאִם עָבַד חִילֵּל?!
Rav Mesharshiyya dice: La halajá de que un no sacerdote profana el servicio se deriva mediante una inferencia a fortiori del caso de un sacerdote que realizó ritos sacrificiales mientras estaba sentado: Así como con respecto a un sacerdote que estaba sentado, que puede participar de la carne de las ofrendas, si realizó ritos sacrificiales ha profanado el servicio, entonces con respecto a un no sacerdote, que no puede participar de la carne de las ofrendas del orden más sagrado, ¿no es correcto que si realizó ritos sacrificiales ha profanado el servicio?
מָה לְיוֹשֵׁב – שֶׁכֵּן פָּסוּל לְעֵדוּת! מִיּוֹשֵׁב תַּלְמִיד חָכָם.
La Guemará rechaza esto: ¿Qué tiene de notable el caso de un sacerdote sentado? Es notable en que quien se sienta queda descalificado para testificar, ya que los testigos deben estar de pie al prestar testimonio. Dado que hay un aspecto adicional de rigor con respecto al caso de un sacerdote sentado, no se puede derivar de él la halajá con respecto a un no sacerdote. La Guemará responde: Aprende, en cambio, de la halajá de un erudito de Torah sentado, ya que el tribunal puede permitir que un erudito de Torah se siente mientras testifica.
מָה לְשֵׁם יוֹשֵׁב – שֶׁכֵּן פָּסוּל לְעֵדוּת! שֵׁם יוֹשֵׁב לָא פָּרֵיךְ. וְאִם תִּמְצָא לוֹמַר פָּרֵיךְ – אָתְיָא מִיּוֹשֵׁב וּמֵחֲדָא מֵהָנָךְ.
La Guemará objeta: Aun así, no se puede derivar la halakha de esto, pues qué tiene de notable la categoría de un sacerdote sentado? Es notable en que, en términos generales, quien se sienta queda descalificado para testificar, aunque hay excepciones. La Guemará responde: La categoría de un sacerdote sentado no puede refutar la derivación. Solo se puede refutar una derivación a partir de casos concretos, no de conceptos generales. Y, incluso si dices que puede refutar la derivación, la halakha con respecto a un no sacerdote puede derivarse del caso de un sacerdote sentado y de uno de aquellos otros casos, es decir, un sacerdote con defecto, un sacerdote impuro o un doliente agudo, todos los cuales pueden testificar.
וְיוֹשֵׁב דְּכָשֵׁר בְּבָמָה – מְנָלַן? אָמַר קְרָא: ״לַעֲמֹד לִפְנֵי ה׳ לְשָׁרְתוֹ״ – לִפְנֵי ה׳ וְלֹא לִפְנֵי בָּמָה.
La Guemará pregunta: ¿Y de dónde derivamos que quien está sentado es apto para realizar los ritos sacrificiales en un altar privado? Si no es así, se puede refutar el elemento común de la misma manera que arriba. La Guemará responde: El versículo dice: “El Señor separó a la tribu de Leví para llevar el Arca del Pacto del Señor, para estar de pie ante el Señor y ministrarle” (Deuteronomio 10:8). El versículo indica que los ritos sacrificiales deben realizarse de pie solo ante el Señor, es decir, en el Templo, donde reside la Presencia Divina, y no ante un altar privado, que es meramente un lugar de culto.
אוֹנֵן מְנָלַן? דִּכְתִיב: ״וּמִן הַמִּקְדָּשׁ לֹא יֵצֵא, וְלֹא יְחַלֵּל״ – הָא אַחֵר שֶׁלֹּא יָצָא, חִילֵּל.
§ La mishná enseña que los ritos realizados por un doliente agudo quedan invalidados. La Guemará pregunta: ¿De dónde derivamos esto? Como está escrito con respecto a un Sumo Sacerdote que es un doliente agudo: “Y no saldrá del Santuario, y no profanará el Santuario de su Dios” (Levítico 21:12). Se puede inferir: Pero cualquier otro sacerdote común que no salió del Santuario mientras era un doliente agudo y continuó realizando el servicio ha profanado los ritos que realizó.
רַבִּי אֶלְעָזָר אָמַר מֵהָכָא: ״הֵן הִקְרִיבוּ״ – אֲנִי הִקְרַבְתִּי, מִכְּלָל דְּאִי אִינְהוּ אַקְרִיב – שַׁפִּיר אִישְׂתְּרוּף.
Rabí Elazar dice: Se puede derivar de aquí en cambio: Cuando Moisés preguntó a Aarón por qué la ofrenda por el pecado que fue sacrificada el día en que murieron Nadav y Avihu fue quemada y no comida, sospechó que los otros hijos de Aarón, Eleazar e Itamar, habían sacrificado la ofrenda por el pecado mientras estaban en duelo agudo, lo que la descalificaba y los obligaba a quemarla. Aarón respondió a Moisés: “¿En este día ellos ofrecieron su ofrenda por el pecado?” (Levítico 10:19). Más bien, yo la ofrecí. Como Sumo Sacerdote, no profano el servicio del Templo incluso cuando estoy en duelo agudo; la quemé solo porque, como dolientes agudos, mis hijos y yo tenemos prohibido participar de la carne. Rabí Elazar continúa: Por inferencia, se puede derivar que si ellos hubieran ofrecido la ofrenda por el pecado, la habrían descalificado, y habría sido apropiado que fuera quemada.
וְרַבִּי אֶלְעָזָר – מַאי טַעְמָא לָא אָמַר מִ״וּמִן הַמִּקְדָּשׁ לֹא יֵצֵא״? אָמַר לָךְ, מִי כְּתִיב: הָא אַחֵר שֶׁלֹּא יָצָא – חִילֵּל?!
La Guemará pregunta: ¿Y cuál es la razón por la que Rabí Elazar no dice que esta halakha se deriva del versículo: “Y no saldrá del Santuario”? La Guemará responde: Él podría haberte dicho: ¿Acaso está escrito: Pero cualquier otro sacerdote común que no salió del Santuario ha profanado los ritos que realizó? Eso es solo una inferencia, y por lo tanto no es concluyente.
וְאִידַּךְ – מַאי טַעְמָא לָא אָמַר מֵ״הֵן הִקְרִיבוּ״? קָסָבַר: מִפְּנֵי טוּמְאָה נִשְׂרְפָה.
La Guemará pregunta: Y el otro Sabio, que deriva esto del versículo: “Y no saldrá del Santuario”, ¿cuál es la razón por la que no dijo que se derive del versículo: “En este día ellos ofrecieron su ofrenda por el pecado?” La Guemará responde: Él sostiene que la ofrenda por el pecado fue quemada porque se volvió ritualmente impura, y no porque Aarón y sus hijos estuvieran en duelo agudo.
דְּבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל תָּנָא: אָתְיָא בְּקַל וָחוֹמֶר מִבַּעַל מוּם; וּמָה
Un tanna de la escuela del Rabino Yishmael enseñó: La halajá se deriva mediante una inferencia a fortiori del caso de un sacerdote con defecto: Y así como