אֶפְשָׁר לְתַקּוֹנַהּ אוֹ לָא אֶפְשָׁר לְתַקּוֹנַהּ?
La Guemará pregunta: Si la sangre fue transportada a mano, ¿es posible corregirlo transportándola nuevamente de manera adecuada, o no es posible corregirlo, y la ofrenda queda descalificada permanentemente?
תָּא שְׁמַע: קִבֵּל הַכָּשֵׁר וְנָתַן לַפָּסוּל – יַחְזִיר לַכָּשֵׁר;
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de la mishná mencionada anteriormente: Si un sacerdote apto para el servicio del Templo recogió la sangre en un recipiente y dio el recipiente a una persona no apta que estaba junto al altar, esta última debe devolverlo al sacerdote apto. Aparentemente, incluso después de que la sangre es transportada de manera inapropiada, esto puede corregirse.
וּנְהִי נָמֵי דְּיַחְזוֹר הַכָּשֵׁר וִיקַבְּלֶנּוּ, אִי סָלְקָא דַּעְתָּךְ לָא אֶפְשָׁר לְתַקּוֹנַהּ – אִיפְּסַלָא לַהּ!
Y aunque se puede en efecto explicar que el sacerdote apto deba entonces recibirlo de él, como se planteó arriba, si se te ocurre que si la sangre es transportada incorrectamente no es posible corregirlo, la ofrenda ya estaba descalificada cuando el sacerdote dio la sangre a la persona no apta. Recuperarla no tiene consecuencia alguna.
מִי סָבְרַתְּ דְּקָאֵי זָר גַּוַּאי?! לָא; דְּקָאֵי זָר בָּרַאי.
La Guemará rechaza esta inferencia: ¿Sostienes que esto se refiere a un caso en el que el no sacerdote está de pie adentro, entre el sacerdote apto y el altar? No, es un caso en el que el no sacerdote está de pie afuera, más alejado del altar que el sacerdote. Por lo tanto, cuando el sacerdote le entregó la sangre, no la estaba llevando en absoluto hacia el altar; la estaba moviendo más lejos del altar.
אִיתְּמַר, אָמַר עוּלָּא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: הוֹלָכָה שֶׁלֹּא בָּרֶגֶל – פְּסוּלָה. אַלְמָא לָא אֶפְשָׁר לְתַקּוֹנַהּ.
Se declaró: Ulla dice que Rabí Yoḥanan dice: Llevar la sangre no a pie hace que la ofrenda sea inválida. Aparentemente, no es posible corregirlo, pues de lo contrario Rabí Yoḥanan simplemente habría declarado que esto no se considera llevar, como en su declaración anterior (14b).
אֵיתִיבֵיהּ רַב נַחְמָן לְעוּלָּא: נִשְׁפַּךְ מִן הַכְּלִי עַל הָרִצְפָּה וַאֲסָפוֹ – כָּשֵׁר!
Rav Naḥman planteó una objeción a Ulla a partir de una mishná (32a): Si la sangre se derramó del recipiente al suelo y alguien la recogió del suelo, es apta para el sacrificio. Aparentemente, aunque derramar la sangre en el suelo constituye un traslado no válido hacia el altar, aun así puede corregirse a posteriori.
הָכָא בְּמַאי עָסְקִינַן – כְּשֶׁיָּצָא לַחוּץ.
La Guemará explica: Aquí estamos tratando de un caso en el que la sangre que se derramó fue hacia afuera, es decir, alejándose del altar, por lo que eso no constituyó traslado alguno.
לְבָרַאי נָפֵיק לְגַוַּאי לָא עָיֵיל?! בִּמְקוֹם מִדְרוֹן. אִיבָּעֵית אֵימָא: בְּגוּמָּא. וְאִיבָּעֵית אֵימָא: בִּסְמִיכָא.
La Guemará pregunta: ¿Puede la sangre derramada ir hacia afuera y no entrar hacia adentro? Claramente, la sangre derramada se extiende hacia todos los lados. La Guemará responde: Se trata de un caso en el que la sangre se derramó sobre un plano inclinado, y por lo tanto se derramó solo hacia afuera, alejándose del altar. Y si quieres, di en cambio que se derramó en un hoyo en el suelo, por lo que no se extendió en ninguna dirección. Y si quieres, di en cambio que se trata de un caso en el que la sangre es espesa, por lo que no se extendió en todas las direcciones.
וְאִיכְּפַל תַּנָּא לְאַשְׁמוֹעִינַן כֹּל הָנֵי?! וְעוֹד, אַדְּתָנֵי בְּאִידַּךְ פִּירְקִין: נִשְׁפַּךְ עַל הָרִצְפָּה וַאֲסָפוֹ – פָּסוּל; לִיפְלוֹג בְּדִידֵיהּ: בַּמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים – כְּשֶׁיָּצָא לַחוּץ, אֲבָל נִכְנַס לִפְנִים – פָּסוּל! תְּיוּבְתָּא.
La Guemará pregunta: ¿Pero acaso el tanna se tomó toda esa molestia [ikhpal] solo para enseñarnos todos estos casos improbables? Y además, en lugar de enseñar en otro capítulo (véase 25a) que si la sangre se derramó del cuello del animal sobre el suelo y alguien la recogió en un recipiente desde el suelo, es inválida, que la mishná enseñe una distinción dentro del caso en que la sangre se derramó del recipiente mismo: ¿En qué caso se dice esta afirmación, que la sangre es apta, dicha? En un caso en que la sangre derramada fue hacia afuera, alejándose del altar, pero si vino hacia adentro es inválida. La Guemará concluye: Esta es una refutación concluyente; si la sangre es transportada de una manera no válida, eso puede corregirse.
אִתְּמַר: הוֹלָכָה שֶׁלֹּא בָּרֶגֶל – מַחְלוֹקֶת רַבִּי שִׁמְעוֹן וְרַבָּנַן. בְּהוֹלָכָה רַבָּתִי – דְּכוּלֵּי עָלְמָא לָא פְּלִיגִי דִּפְסוּלָה, כִּי פְּלִיגִי – בְּהוֹלָכָה זוּטַרְתִּי.
§ Se declaró: La disputa en la mishná (13a) entre Rabí Shimón y los Sabios acerca de si una intención impropia al transportar la sangre invalida la ofrenda es solo con respecto al transporte de la sangre no realizado a pie. Con respecto al transporte mayor, es decir, transportar la sangre moviendo los pies, todos están de acuerdo en que, si alguien lo realiza con intención prohibida, la ofrenda es inválida. Cuando discrepan, es con respecto al transporte menor, es decir, transportar la sangre con la mano sin mover los pies, en un caso en que la ofrenda fue sacrificada junto al altar.
מַחֲכוּ עֲלַהּ בְּמַעְרְבָא: אֶלָּא חַטַּאת הָעוֹף, דִּפְסוּלָה בָּהּ מַחְשָׁבָה – לְרַבִּי שִׁמְעוֹן הֵיכִי מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ? אִי דְּחַשֵּׁיב עֲלַהּ מִקַּמֵּי דְּלִיפּוֹק דָּם – לָא כְּלוּם הִיא; וְאִי בָּתַר דִּנְפַק דָּם – אִיתְעֲבִידָא לֵיהּ מִצְוָתוֹ!
Se rieron de esta afirmación en Occidente, Eretz Yisrael, diciendo: Pero si es así, surge una dificultad con respecto a una ofrenda por el pecado de ave, que es sacrificada mediante pellizcarle la nuca sobre el altar y cuya sangre es rociada directamente desde su cuello. Se sabe que si uno roció su sangre con intención prohibida, la ofrenda es inválida. Y según Rabbi Shimon, quien sostiene que la intención prohibida mientras se transporta la sangre con la mano no invalida la ofrenda, ¿cómo pueden darse estas circunstancias? Si el sacerdote tiene intención prohibida con respecto a la ofrenda antes de que la sangre salga del ave, esa intención no es nada, ya que su movimiento es como transportarla con la mano. Y si tiene tal intención después de que la sangre salió, su mitzvá ya fue cumplida, pues la sangre ya llegó al altar.
מַאי קוּשְׁיָא? דִּלְמָא מִדְּפָרֵישׁ וְעַד דִּמְטָא לְמִזְבֵּחַ –
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la dificultad? Quizás la ofrenda quede descalificada debido a una intención prohibida desde el momento en que la sangre sale del ave hasta el momento en que llega al altar.
דְּהָא בְּעָא מִינֵּיהּ רַבִּי יִרְמְיָה מֵרַבִּי זֵירָא: הָיָה מַזֶּה, וְנִקְטְעָה יָדוֹ שֶׁל מַזֶּה עַד שֶׁלֹּא הִגִּיעַ דָּם לַאֲוִיר הַמִּזְבֵּחַ, מַהוּ? וַאֲמַר לֵיהּ: פְּסוּלָה. מַאי טַעְמָא? ״וְהִזָּה... וְנָתַן״ בָּעֵינַן.
Esto es como el rabino Yirmeya preguntó al rabino Zeira: Si el sacerdote estaba rociando la sangre, y la mano del que rociaba fue cercenada antes de que la sangre llegara al espacio aéreo del altar, ¿cuál es la halakha? ¿No es válido el rociado, ya que fue realizado por un sacerdote con defecto, o es válido porque la sangre salió del ave antes de que él quedara con defecto? Y el rabino Zeira le dijo: No es válido. ¿Cuál es la razón? Exigimos que el versículo: “Y rociará de la sangre” (Levítico 4:6), se cumpla de la misma manera que el versículo que le sigue: “Y el sacerdote pondrá de la sangre sobre los cuernos del altar” (Levítico 4:7), es decir, que la sangre llegue al altar. Por lo tanto, la sangre puede quedar invalidada en cualquier momento hasta que llegue al altar, ya sea porque el sacerdote quedó con defecto o por una intención prohibida.
כִּי אֲתוֹ רַב פָּפָּא וְרַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ מִבֵּי רַב, אָמְרִי, הַיְינוּ חוּכָא: וּבְהוֹלָכָה רַבָּתִי לָא פְּלִיגִי?! וְהָא כִּי פְּלִיגִי – בְּהוֹלָכָה רַבָּתִי פְּלִיגִי!
Cuando Rav Pappa y Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, regresaron de la casa de estudio, dijeron: Esta es la razón de la risa de los sabios de la Tierra de Israel: Con respecto al traslado mayor, es decir, el traslado a pie, ¿puede decirse que Rabí Shimon y los Rabinos no discrepan? Claramente, cuando discrepan en la mishná, discrepan con respecto al traslado mayor, pues Rabí Shimon sostiene que el traslado es un rito prescindible. Solo el traslado a pie es prescindible, ya que incluso si la ofrenda es sacrificada junto al altar, el sacerdote necesitará mover algo de su sangre con la mano.
אֶלָּא בְּהוֹלָכָה זוּטַרְתִּי – כּוּלֵּי עָלְמָא לָא פְּלִיגִי דְּלָא פָּסְלָה; כִּי פְּלִיגִי – בְּהוֹלָכָה רַבָּתִי.
Más bien, la declaración en discusión debe corregirse para que diga: Con respecto al traslado menor, es decir, trasladar la sangre a mano, todos están de acuerdo en que eso no descalifica la ofrenda debido a una intención prohibida. Cuando discrepan, es con respecto al traslado mayor, es decir, trasladar la sangre cierta distancia a pie. Rabí Shimón sostiene que incluso entonces la intención impropia no descalifica la ofrenda, ya que el rito es prescindible, y los Rabinos sostienen que sí la descalifica.
הוֹלִיכוֹ זָר, וְהֶחְזִירוֹ כֹּהֵן וְחָזַר וְהוֹלִיכוֹ – פְּלִיגִי בַּהּ בְּנֵי רַבִּי חִיָּיא וְרַבִּי יַנַּאי; חַד אָמַר כָּשֵׁר, וְחַד אָמַר פָּסוּל. מָר סָבַר: אֶפְשָׁר לְתַקּוֹנַהּ, וּמָר סָבַר: לָא אֶפְשָׁר לְתַקּוֹנַהּ.
§ Si un no sacerdote llevó la sangre al altar, y un sacerdote la devolvió a su lugar original, y luego un sacerdote la llevó de nuevo al altar, los hijos de Rabí Ḥiyya y Rabí Yannai discrepan con respecto a la halakha. Uno dice que la ofrenda es apta, y uno dice que es no apta. Esto se debe a que un Sabio sostiene que si la sangre es llevada de manera inapropiada, es posible corregirlo, y un Sabio sostiene que no es posible corregirlo.
הוֹלִיכוֹ כֹּהֵן וְהֶחְזִירוֹ, וְחָזַר וְהוֹלִיכוֹ זָר – אָמַר רַב שִׁימִי בַּר אָשֵׁי: לְדִבְרֵי הַמַּכְשִׁיר – פָּסוּל, לְדִבְרֵי הַפּוֹסֵל – מַכְשִׁיר.
Si un sacerdote lo llevó al altar, y luego lo devolvió, y un no sacerdote entonces lo llevó de nuevo, Rav Shimi bar Ashi dice: Según la opinión de quien considera la ofrenda válida en el caso anterior, donde un no sacerdote la llevó la primera vez y un sacerdote la llevó la segunda vez, en este caso la ofrenda es inválida, ya que un no sacerdote la llevó la segunda vez. Según la opinión de quien considera la ofrenda inválida en el caso anterior, ya que un no sacerdote la llevó la primera vez, en este caso, donde un sacerdote la llevó la primera vez, él considera la ofrenda válida.
רָבָא אָמַר: אַף לְדִבְרֵי הַפּוֹסֵל פָּסוּל; מַאי טַעְמָא? דְּהָא צָרִיךְ
Rava dice: Incluso según la opinión de quien considera la ofrenda inválida en un caso en que un no sacerdote la transportó la primera vez, también en este caso es inválida, donde un sacerdote la transportó la primera vez y un no sacerdote la transportó la segunda vez. ¿Cuál es la razón? Porque después de que la sangre es devuelta a su lugar original, es necesario