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שִׁיכּוֹר, וּבַעַל מוּם; בְּקַבָּלָה בְּהוֹלָכָה בִּזְרִיקָה – פָּסוּל. וְכֵן יוֹשֵׁב, וְכֵן שְׂמֹאל! תְּיוּבְתָּא.
si un sacerdote ebrio, o un sacerdote con defecto, realiza los ritos de recepción, traslado o aspersión de la sangre, la ofrenda queda descalificada. Y asimismo, queda descalificada si un sacerdote realiza cualquiera de estos ritos mientras está sentado. Y esta es igualmente la halakha si un sacerdote realiza cualquiera de estos ritos con la mano izquierda. La Guemará concluye: Esta es una refutación concluyente del dictamen de Rav Ḥisda; si un no sacerdote traslada la sangre, queda descalificada.
וְהָא רַב חִסְדָּא קְרָא קָאָמַר!
La Guemará pregunta: Pero, ¿acaso Rav Ḥisda no citó un versículo como prueba de que la ofrenda no queda descalificada? El versículo dice que los sacerdotes rociaron la sangre después de recibirla de personas que no eran sacerdotes.
דְּעָבֵיד מַעֲשֶׂה אִצְטְבָא.
La Guemará responde: El versículo describió un caso en el que los no sacerdotes servían como un banco [itztaba]. Los sacerdotes daban la sangre a los no sacerdotes para que la sostuvieran por ellos, y luego la tomaban y rociaban la sangre. Los no sacerdotes no llevaban la sangre al altar.
רַבָּה וְרַב יוֹסֵף דְּאָמְרִי תַּרְוַיְיהוּ: הוֹלָכָה בְּזָר – מַחְלוֹקֶת רַבִּי שִׁמְעוֹן וְרַבָּנַן; רַבִּי שִׁמְעוֹן דְּאָמַר: עֲבוֹדָה שֶׁאֶפְשָׁר לְבַטְּלָהּ, לָאו עֲבוֹדָה הִיא – כְּשֵׁרָה בְּזָר. לְרַבָּנַן – פְּסוּלָה.
Rabba y Rav Yosef dicen ambos que el caso de un no sacerdote que transporta la sangre está sujeto a una disputa entre Rabí Shimon y los Rabinos. Según Rabí Shimon, quien dice que un rito prescindible no es clasificado como un verdadero rito y, por lo tanto, no descalifica la ofrenda si se realiza con intención prohibida, la ofrenda es válida incluso si el transporte de la sangre es realizado por un no sacerdote. Según los Rabinos, que sostienen que un rito prescindible se clasifica como un verdadero rito, el transporte de la sangre no es válido si lo realiza un no sacerdote.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: וְהָא שְׁחִיטָה, דַּעֲבוֹדָה שֶׁאִי אֶפְשָׁר לְבַטְּלָהּ – וּכְשֵׁרָה בְּזָר! אֲמַר לֵיהּ: שְׁחִיטָה לָאו עֲבוֹדָה הִיא.
Abaye le dijo: Pero ¿qué hay de la degollación, que es un rito indispensable, y sin embargo la ofrenda es válida incluso si la realiza alguien que no es sacerdote? Le dijo a Abaye: La degollación, aunque indispensable, no es clasificada en absoluto como un rito sacrificial. Por lo tanto, no necesita ser realizada por un sacerdote.
וְלָא?! וְהָאָמַר רַבִּי זֵירָא אָמַר רַב: שְׁחִיטַת פָּרָה בְּזָר – פְּסוּלָה; וְאָמַר רַב עֲלַהּ: ״אֶלְעָזָר״ וְ״חוּקָּה״ כְּתִיב בַּהּ!
La Guemará pregunta: ¿Y acaso no es así? ¿Pero no dice Rabí Zeira que Rav dice: Si el sacrificio de una vaca roja es realizado por alguien que no es sacerdote, no es válido? Y Rav dijo acerca de estahalajá: Se deriva de las expresiones: “Elazar, el sacerdote” (Números 19:3), y: “Estatuto” (Números 19:2), que están escritas con respecto a la vaca roja. La mención de Elazar indica que el sacrificio debe ser realizado por un sacerdote, y el término “estatuto” indica que no se puede desviarse de ninguno de los detalles del servicio tal como están delineados en los versículos. Si alguien lo hace, la vaca queda descalificada.
שָׁאנֵי פָּרָה, דְּקׇדְשֵׁי בֶּדֶק הַבַּיִת הִיא.
La Guemará responde: La vaca roja es diferente, ya que no es una ofrenda; tiene la santidad de los elementos consagrados para el mantenimiento del Templo. Por lo tanto, las halakhot que rigen su servicio difieren de las de las ofrendas propiamente dichas.
וְלָאו כָּל דְּכֵן הוּא – קׇדְשֵׁי בֶּדֶק הַבַּיִת הָוְיָא עֲבוֹדָה, קׇדְשֵׁי מִזְבֵּחַ לָאו עֲבוֹדָה הִיא?!
La Guemará pregunta: Pero ¿acaso esto no demuestra el punto con mayor razón? Si degollar un animal consagrado al mantenimiento del Templo es equivalente a un rito sacrificial, ¿degollar ofrendas, que se sacrifican sobre el altar, no debe considerarse un rito sacrificial?
אָמַר רַב שִׁישָׁא בְּרֵיהּ דְּרַב אִידִי: מִידֵּי דְּהָוֵה אַמַּרְאוֹת נְגָעִים; דְּלָאו עֲבוֹדָה הִיא, וּבָעֲיָא כְּהוּנָּה.
Rav Sheisha, hijo de Rav Idi, dijo: El sacrificio de una vaca roja se considera tal como ocurre en el caso de los matices de las marcas de lepra, que son consideradas ritualmente puras o impuras por un sacerdote. Aunque esto no es un rito sacrificial, aun así requiere que un miembro del sacerdocio lo realice. Por lo tanto, el requisito de que la vaca roja sea sacrificada por un sacerdote no prueba que esté clasificada como un rito sacrificial.
וַהֲרֵי הוֹלָכַת אֵבָרִים לַכֶּבֶשׁ, דַּעֲבוֹדָה שֶׁאֶפְשָׁר לְבַטְּלָהּ הִיא – וּפְסוּלָה בְּזָר; דִּכְתִיב: ״וְהִקְרִיב הַכֹּהֵן אֶת הַכֹּל וְהִקְטִיר הַמִּזְבֵּחָה״ – וְאָמַר מָר: זוֹ הוֹלָכַת אֵבָרִים לַכֶּבֶשׁ!
La Guemará cuestiona además la premisa de Rabá y Rav Yosef de que un rito prescindible puede ser realizado por alguien que no es sacerdote: Pero ¿qué hay de llevar los miembros de la ofrenda a la rampa, lo cual es un rito prescindible, ya que la ofrenda puede ser sacrificada junto a la rampa? Y, sin embargo, si es realizado por alguien que no es sacerdote, la ofrenda queda descalificada, como está escrito: “Y el sacerdote ofrecerá el todo y lo hará humear sobre el altar” (Levítico 1:13); y el Maestro dice: Esto se refiere a llevar los miembros a la rampa.
הֵיכָא דְּגַלִּי גַּלִּי, וְהֵיכָא דְּלָא גַּלִּי לָא גַּלִּי.
La Guemará responde: En un caso en que el versículo reveló explícitamente que un rito debe ser realizado por un sacerdote, lo reveló; pero en un caso en que la Torah no lo reveló, no lo reveló. Con respecto al traslado de la sangre, la Torah no declara explícitamente que se requiera un sacerdote.
וְלָאו כָּל דְּכֵן הוּא? וּמָה הוֹלָכַת אֵבָרִים לַכֶּבֶשׁ, דְּלָא מְעַכְּבָא כַּפָּרָה – בָּעֲיָא כְּהוּנָּה; הוֹלָכַת דָּם, דִּמְעַכְּבָא כַּפָּרָה – [לֹא כׇּל שֶׁכֵּן] (מִיבַּעְיָא)?!
La Guemará objeta: ¿Pero no es esto tanto más obvio? Así como llevar los miembros a la rampa requiere que quien los lleva sea miembro del sacerdocio, aunque ello no impide la expiación si no se realiza en absoluto, ya que la expiación ya fue efectuada mediante la aspersión de la sangre, con mayor razón no está claro que, en cuanto al transporte de la sangre y su aspersión sobre el altar, donde el hecho de no transportarla ni asperjarla sobre el altar impide la expiación, debe ser que quien la transporta sea miembro del sacerdocio? Esta dificultad permanece sin resolverse.
אִיתְּמַר נָמֵי, אָמַר עוּלָּא אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: הוֹלָכָה בְּזָר פְּסוּלָה, אֲפִילּוּ לְרַבִּי שִׁמְעוֹן.
También se afirmó que Ulla dice que Rabí Elazar dice: En un caso en que el traslado de la sangre es realizado por alguien que no es sacerdote, la ofrenda queda descalificada, incluso según Rabí Shimon.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: הוֹלָכָה שֶׁלֹּא בָּרֶגֶל, שְׁמָהּ הוֹלָכָה אוֹ לֹא שְׁמָהּ הוֹלָכָה?
§ Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿transportar la sangre no a pie, sino pasándola con la mano a otro sacerdote, se considera transporte, o no se considera transporte? ¿Puede realizarse el rito de esta manera?
תָּא שְׁמַע: וְכֵן יוֹשֵׁב, וְכֵן שְׂמֹאל – פָּסוּל; הָא עוֹמֵד דּוּמְיָא דְּיוֹשֵׁב – כָּשֵׁר!
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de la baraita: Y asimismo, si el sacerdote recogió, transportó o roció la sangre mientras estaba sentado, y asimismo, si realizó cualquiera de estos ritos con la mano izquierda, la ofrenda queda descalificada. Dado que solo se menciona el hecho de estar sentado, en consecuencia se infiere que, si el sacerdote transportó la sangre estando de pie pero de una manera similar a estar sentado, es decir, extendiendo la mano sin caminar, la ofrenda es válida. Evidentemente, transportar la sangre no requiere caminar.
דִּלְמָא יוֹשֵׁב – דְּקָשָׁיֵיף מֵישָׁף, עוֹמֵד דּוּמְיָא דְּיוֹשֵׁב – דְּנָיֵיד פּוּרְתָּא.
La Guemará rechaza esta inferencia: Quizás, cuando la baraita declara: Sentado, se refiere a alguien que transporta la sangre moviéndose hacia el altar mientras está sentado en el suelo, de tal manera que se arrastra contra el piso del atrio mientras se impulsa hacia adelante. Si es así, el caso paralelo de de pie de una manera similar a sentado es un caso en el que el sacerdote avanza hacia adelante un poco. Quizás, si no se mueve en absoluto y simplemente extiende la mano, el rito no es válido.
תָּא שְׁמַע: שָׁחַט יִשְׂרָאֵל וְקִבֵּל הַכֹּהֵן, נְתָנוֹ לַחֲבֵירוֹ, וַחֲבֵרוֹ לַחֲבֵירוֹ!
La Guemará sugiere: Ven y escucha una prueba de una mishná (Pesaḥim 64a): Un israelita degollaba la ofrenda pascual, y un sacerdote recogía la sangre. Los sacerdotes se alineaban desde el lugar donde se degollaba el cordero hasta el altar. El sacerdote que recogía la sangre inmediatamente la entregaba a otro sacerdote que estaba a su lado, y el otro la pasaba a otro, y así sucesivamente, hasta que llegaba al altar. Evidentemente, la sangre puede pasarse de mano en mano; no es necesario llevarla a pie.
הָתָם נָמֵי דְּנָיְידִי פּוּרְתָּא. וּמַאי קָא מַשְׁמַע לַן? ״בְּרׇב עָם הַדְרַת מֶלֶךְ״.
La Guemará responde: También allí, los sacerdotes se movían un poco con los pies mientras pasaban la sangre hacia adelante. La Guemará pregunta: Pero ¿qué nos enseña la mishná en esta descripción, sino que la sangre no necesita ser transportada a pie? La Guemará responde: Enseña que: "En la multitud del pueblo está la gloria del rey" (Proverbios 14:28). Honra a Dios cuando el servicio del Templo es realizado por una multitud de sacerdotes.
תָּא שְׁמַע: קִבֵּל הַכָּשֵׁר וְנָתַן לַפָּסוּל – יַחְזִיר לַכָּשֵׁר!
La Guemará sugiere: Ven y escucha otra resolución de una mishná (32a): Si un sacerdote apto para el servicio del Templo recogió la sangre en un recipiente y se la dio a una persona no apta que estaba junto al altar, esa persona debe devolverla al sacerdote apto, para que él pueda realizar un acto completo de llevar la sangre al altar. Evidentemente, la sangre debe ser llevada al altar a pie. Si llevarla con la mano fuera válido, otro sacerdote podría simplemente tomar la sangre de la persona no apta y completar el traslado de la sangre al altar.
אֵימָא: יַחְזוֹר הַכָּשֵׁר וִיקַבְּלָהּ.
La Guemará rechaza esta inferencia: Di que la redacción de la mishná debe corregirse; en lugar de afirmar que la persona no apta debe devolver el utensilio al sacerdote apto, debe afirmar que el sacerdote apto, incluso otro sacerdote, debe entonces recibirlo de la persona no apta. Si es así, la mishná no prueba nada acerca de la transmisión de mano en mano.
אִיתְּמַר, אָמַר עוּלָּא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: הוֹלָכָה שֶׁלֹּא בָּרֶגֶל – לֹא שְׁמָהּ הוֹלָכָה.
Se declaró: Ulla dice que Rabí Yoḥanan dice: Llevar la sangre no a pie no se considera llevar.

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