בִּשְׁלָמָא רוֹבֵעַ וְנִרְבָּע – מַשְׁכַּחַתְּ לֵיהּ דְּאַקְדְּשִׁינְהוּ מֵעִיקָּרָא, וַהֲדַר (רבעו) [אִירְבַעוּ].
Concedido, con respecto a un animal que copuló activamente con una persona o a un animal que fue objeto de bestialidad, encuentras circunstancias en las que la exención para quien lo sacrifica fuera del patio del Templo no puede basarse en el hecho de que no es apto para ser llevado a la entrada de la Tienda de Reunión; por ejemplo, un caso en el que inicialmente lo consagró, momento en el cual era apto para ser llevado al patio del Templo, y luego cometió bestialidad con él. Dado que inicialmente era apto para ser llevado al patio del Templo, se necesita otro versículo para excluirlo.
אֶלָּא מוּקְצֶה וְנֶעֱבָד – אֵין אָדָם אוֹסֵר דָּבָר שֶׁאֵינוֹ שֶׁלּוֹ! בְּקָדָשִׁים קַלִּים, וְאַלִּיבָּא דְּרַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי – דְּאָמַר: קָדָשִׁים קַלִּים מָמוֹן בְּעָלִים הוּא.
Pero, con respecto a un animal que fue apartado para la adoración de ídolos o a uno que fue adorado, esta explicación no es sostenible, ya que un animal que ya había sido consagrado no quedaría descalificado, porque una persona no vuelve prohibido un objeto que no es suyo. La Guemará responde que es posible descalificar un objeto consagrado en el caso de ofrendas de santidad menor, como una ofrenda de paz, y de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei HaGelili, quien dice: Una ofrenda de santidad menor es propiedad del dueño.
דְּתַנְיָא: ״וּמָעֲלָה מַעַל בַּה׳״ – לְרַבּוֹת קֳדָשִׁים קַלִּים, שֶׁהֵן מָמוֹנוֹ. דִּבְרֵי רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי.
Esto es como se enseña en una baraita que el versículo declara con respecto a la obligación de traer una ofrenda por la culpa por robo por hacer un juramento falso acerca de la posesión ilícita de la propiedad de otro: “Si alguno pecare, y cometiere una transgresión contra el Señor, y obrare falsamente contra su prójimo en asunto de depósito, o de prenda, o de robo, o hubiere oprimido a su prójimo” (Levítico 5:21). La expresión “contra el Señor” sirve para incluir a quien hace un juramento con respecto a las ofrendas de santidad menor de otro, ya que ellas son propiedad de su dueño. Esta es la declaración de Rabbi Yosei HaGelili.
הִלְכָּךְ, רוֹבֵעַ וְנִרְבָּע – דְּבַר עֶרְוָה. מוּקְצֶה וְנֶעֱבָד – עֲבוֹדָה זָרָה, בְּקָדָשִׁים קַלִּים.
La Guemará resume: Por lo tanto, todos los casos enumerados en la mishná son casos en los que el animal era inicialmente apto para ser llevado a la entrada de la Tienda de Reunión, pero posteriormente fue descalificado como ofrenda. Un animal que activamente copuló con una persona y un animal que fue objeto de bestialidad quedan descalificados después de haber sido consagrados, debido a una cuestión de relaciones sexuales prohibidas. Un animal que fue apartado para la idolatría o uno que fue adorado como objeto de idolatría se vuelve prohibido después de haber sido consagrado en el caso de una ofrenda de santidad menor, que según Rabí Yosei HaGelili es propiedad de su dueño.
אֶתְנַן, וּמְחִיר, כִּלְאַיִם, יוֹצֵא דּוֹפֶן – בִּוְלָדוֹת קָדָשִׁים.
En el caso de un animal que fue dado como pago a una prostituta o como el precio de un perro, o de un animal nacido de una mezcla de especies diversas, o de un animal nacido por cesárea, ninguno de los cuales podría haber ocurrido en un momento en que el animal fuera apto para ser sacrificado, la mishná se refiere a la cría de animales sacrificiales que fueron dados como pago a una prostituta o como el precio de un perro mientras aún estaban en el útero. Estos animales eran aptos para ser ofrecidos como sacrificio mientras todavía formaban parte de un animal consagrado, y solo después del nacimiento se consideran no aptos para el sacrificio.
קָסָבַר: וַלְדֵי קָדָשִׁים – בַּהֲוָיָיתָן הֵן קְדוֹשִׁים.
Aunque estas crías siguen siendo parte de un animal consagrado mientras están en el útero, y como tales podría decirse que la condición de pago a una prostituta o el precio de un perro no debería surtir efecto con respecto a ellas, el tanna de la mishná sostiene que con respecto a las crías de animales sacrificiales, estas son santificadas solo tal como son desde el momento del nacimiento, pero no en el útero. Por lo tanto, pueden quedar descalificadas por servir como pago a una prostituta o como el precio de un perro.
בַּעֲלֵי מוּמִין וְכוּ׳, אוֹתוֹ וְאֶת בְּנוֹ וְכוּ׳.
§ La mishná cita una discrepancia entre los Rabinos y Rabí Shimon con respecto a animales con defecto temporal: Rabí Shimon sostiene que quien los sacrifica fuera del patio del Templo viola una prohibición, ya que serán aptos para el sacrificio después del transcurso del tiempo, mientras que los Rabinos sostienen que está exento. La mishná cita dos discrepancias similares: Con respecto a palomas cuyo tiempo de aptitud aún no ha llegado y que son sacrificadas fuera del patio del Templo, y con respecto a quien sacrifica un animal, a él mismo y a su cría, en un mismo día, donde este último, que no es apto para ser sacrificado hasta el día siguiente, es sacrificado fuera del patio del Templo.
וּצְרִיכִי; דְּאִי תְּנָא בַּעֲלֵי מוּמִין – מִשּׁוּם דִּמְאִיסִי; אֲבָל תּוֹרִין, דְּלָא מְאִיסִי – אֵימָא לָא, דְּמוֹדוּ לֵיהּ לְרַבִּי שִׁמְעוֹן;
La Guemará comenta: Y todos estos casos son necesarios. Pues, si la mishná hubiera enseñado la discrepancia solo en el caso de animales con defecto temporal, se podría pensar que los Rabinos consideran exento a quien ofrece un sacrificio fuera del patio del Templo solo en ese caso, porque son repulsivos; pero con respecto a palomas cuyo tiempo de aptitud aún no ha llegado, que no son repulsivas y que serán aptas cuando llegue su tiempo, yo diría que esta no es la halakha, y que los Rabinos conceden a Rabbi Shimon que en efecto se viola una prohibición.
וְאִי תְּנָא תּוֹרִין – מִשּׁוּם דְּלָא (חזו) [אִיחֲזוֹ] וְאִידְּחוֹ; אֲבָל בַּעֲלֵי מוּמִין, דְּאִיחֲזוֹ וְאִידְּחוֹ – אֵימָא לָא, דְּמוֹדֵה לְהוּ רַבִּי שִׁמְעוֹן לְרַבָּנַן;
Y si la mishná hubiera enseñado la discrepancia solo en el caso de palomas cuyo tiempo de aptitud aún no ha llegado, se podría decir que solo en este caso Rabí Shimon sostiene que quien las sacrifica afuera viola una prohibición, porque no están definidas como: Aptas para el sacrificio y rechazadas; su tiempo de aptitud simplemente aún no ha llegado. Pero con respecto a animales temporalmente con defecto, que eran aptos para el sacrificio y luego fueron descalificados, yo diría que esta no es la halakha, pues Rabí Shimon concede a los Rabinos que quien los sacrifica fuera del patio del Templo no viola una prohibición, ya que no son aptos para ser sacrificados como ofrendas.
וְאִי תְּנָא הָנֵי תַּרְתֵּי – מִשּׁוּם דִּפְסוּלָא דְּגוּפַיְיהוּ; אֲבָל אוֹתוֹ וְאֶת בְּנוֹ, דִּפְסוּלָא מֵעָלְמָא קָאָתֵי לַהּ – אֵימָא מוֹדוּ לֵיהּ רַבָּנַן לְרַבִּי שִׁמְעוֹן; צְרִיכָא.
Y si la mishná hubiera enseñado solo estos dos casos, es decir, animales temporalmente blemados y palomas cuyo tiempo de aptitud aún no ha llegado, yo diría que los Rabinos sostienen que quien los sacrifica fuera del atrio del Templo no es responsable, porque su descalificación es inherente. Pero en el caso del animal y su cría, donde la descalificación le viene a la cría de un factor externo, es decir, que su progenitor fue sacrificado ese día, yo diría que los Rabinos conceden a Rabí Shimon que quien sacrifica un animal y su cría fuera del atrio del Templo sí viola la prohibición. Por lo tanto, es necesario que la mishná enseñe la discrepancia en cada caso.
שֶׁהָיָה רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: מַאי טַעְמָא דְּרַבִּי שִׁמְעוֹן?
§ La mishná enseña que Rabí Shimon dice: En el caso de cualquier animal sacrificial que sea apto para ser sacrificado después del transcurso del tiempo, si alguien lo sacrificó fuera del patio, transgrede una prohibición, pero no hay responsabilidad de karet. Rabí Shimon no especificó qué prohibición se transgrede. Por lo tanto, la Guemará pregunta: ¿Cuál es el razonamiento de Rabí Shimon?
אָמַר רַבִּי אִילְעָא אָמַר רֵישׁ לָקִישׁ, דְּאָמַר קְרָא: ״לֹא תַעֲשׂוּן כְּכֹל אֲשֶׁר אֲנַחְנוּ עוֹשִׂים פֹּה הַיּוֹם״ – אֲמַר לְהוּ מֹשֶׁה לְיִשְׂרָאֵל: כִּי עָיְילִיתוּ לָאָרֶץ – יְשָׁרוֹת תַּקְרִיבוּ, חוֹבוֹת לֹא תַּקְרִיבוּ.
Rabí Ile’a dice que Reish Lakish dice que el versículo declara: “No haréis conforme a todo lo que hacemos aquí hoy, cada hombre todo lo que es recto ante sus propios ojos. Porque todavía no habéis llegado al descanso y a la heredad que el Señor vuestro Dios os da” (Deuteronomio 12:8–9). Moisés dijo lo siguiente al pueblo judío: Cuando entréis en Eretz Yisrael, ofrendas voluntarias, es decir, ofrendas que uno considera apropiado traer debido a su propia generosidad, como ofrendas de voto y ofrendas de donación, podéis sacrificarlas, pero ofrendas obligatorias no podéis sacrificarlas, ni siquiera en el Tabernáculo de Gilgal, hasta que lleguéis al “descanso”, es decir, Shiloh, momento en el cual podréis sacrificarlas.
וְגִלְגָּל לְגַבֵּי שִׁילֹה מְחוּסַּר זְמַן הוּא, וְקָאָמַר לְהוּ מֹשֶׁה: ״לֹא תַעֲשׂוּן״.
Y, dado que las ofrendas obligatorias durante el período de Gilgal, en relación con el período de Shiloh, se consideran ofrendas cuyo tiempo aún no ha llegado, y Moisés dijo al pueblo judío con respecto a ellas: “No haréis”, durante ese período, se deduce que quien sacrifica una ofrenda cuyo tiempo aún no ha llegado viola la prohibición: “No haréis”.
אָמַר רַבִּי יִרְמְיָה לְרַבִּי זֵירָא: אִי הָכִי,
Rabí Yirmeya dijo a Rabí Zeira: Por lo tanto, está prohibido sacrificar ofrendas cuyo tiempo aún no ha llegado, incluso si se sacrifican en el Tabernáculo, como fue el caso en Guilgal. Si es así, cualquiera que sacrifica una ofrenda cuyo tiempo aún no ha llegado, incluso si la sacrifica dentro del patio del Templo,