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מַתְנִי׳ כׇּל שֶׁלֹּא זָכָה הַמִּזְבֵּחַ בִּבְשָׂרָהּ – לֹא זָכוּ כֹּהֲנִים בְּעוֹרָהּ; שֶׁנֶּאֱמַר: ״עֹלַת אִישׁ״ – עוֹלָה שֶׁעָלְתָה לָאִישׁ.
MISHNÁ: En el caso de cualquier holocausto cuya carne el altar no adquirió, por ejemplo, si fue descalificado antes de la aspersión de su sangre, los sacerdotes no adquirieron su piel, como está dicho con respecto al holocausto: “Y el sacerdote que ofrezca el holocausto de un hombre, el sacerdote tendrá para sí la piel del holocausto que haya ofrecido” (Levítico 7:8), lo que indica que el sacerdote adquiere solo la piel de un holocausto que cumplió la obligación de un hombre.
עוֹלָה שֶׁנִּשְׁחֲטָה שֶׁלֹּא לִשְׁמָהּ – אַף עַל פִּי שֶׁלֹּא עָלְתָה לַבְּעָלִים, עוֹרָהּ לַכֹּהֲנִים. אֶחָד עוֹלַת הָאִישׁ וְאֶחָד עוֹלַת הָאִשָּׁה, עוֹרוֹתֵיהֶן לְכֹהֲנִים.
No obstante, en el caso de un holocausto que fue sacrificado no por su propia intención sino por la intención de otra ofrenda, aunque no cumplió la obligación del dueño, su piel va a los sacerdotes. Además, aunque el versículo dice: “El holocausto de un hombre”, en el caso de tanto el holocausto de un hombre como el holocausto de una mujer, sus pieles van a los sacerdotes.
עוֹרוֹת קָדָשִׁים קַלִּים לִבְעָלִים, עוֹרוֹת קׇדְשֵׁי קָדָשִׁים לְכֹהֲנִים. קַל וָחוֹמֶר: וּמָה אִם עוֹלָה, שֶׁלֹּא זָכוּ בִּבְשָׂרָהּ – זָכוּ בְּעוֹרָהּ; קׇדְשֵׁי קָדָשִׁים, שֶׁזָּכוּ בִּבְשָׂרָהּ – אֵינוֹ דִּין שֶׁיִּזְכּוּ בְּעוֹרָהּ?! אֵין מִזְבֵּחַ יוֹכִיחַ – שֶׁאֵין לוֹ עוֹר בְּכׇל מָקוֹם.
Las pieles de las ofrendas de menor santidad pertenecen a los propietarios; las pieles de las ofrendas del orden más sagrado pertenecen a los sacerdotes. El derecho de los sacerdotes a las pieles de las ofrendas del orden más sagrado se deriva por medio de una inferencia a fortiori: Si respecto de un holocausto, en el cual los sacerdotes no adquieren su carne, ya que se quema por completo, adquieren su piel, entonces, respecto de las otras ofrendas del orden más sagrado, en las cuales los sacerdotes adquieren su carne, no es correcto que adquieran también su piel? Y no hay lugar para sostener que el altar demostrará que esta no es una inferencia válida, pues adquiere la carne de un holocausto pero no su piel, ya que no tiene derecho a la piel de una ofrenda en ningún lugar.
גְּמָ׳ תָּנוּ רַבָּנַן: ״עֹלַת אִישׁ״ – פְּרָט לְעוֹלַת הֶקְדֵּשׁ. דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה. רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: פְּרָט לְעוֹלַת גֵּרִים.
GEMARA:Los Sabios enseñaron en una baraita: La expresión “la ofrenda quemada de un hombre” en el versículo mencionado arriba sirve para excluir la ofrenda quemada de propiedad consagrada, lo que significa que los sacerdotes no adquieren las pieles de tales ofrendas. Esta es la declaración de Rabí Yehuda. Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, dice: La expresión sirve para excluir la ofrenda quemada de los conversos.
מַאי פְּרָט לְעוֹלַת הֶקְדֵּשׁ? אָמַר רַבִּי חִיָּיא בַּר יוֹסֵף: פְּרָט לְעוֹלָה הֲבָאָה מִן הַמּוֹתָרוֹת.
La Guemará aclara: ¿Qué quiere decir Rabí Yehuda cuando dice que la frase sirve para excluir el holocausto de propiedad consagrada? Rabí Ḥiyya bar Yosef dice: Quiere decir que sirve para excluir un holocausto que proviene de propiedad que sobró. Por ejemplo, si un animal consagrado como ofrenda por la culpa permanece vivo después de que su dueño haya obtenido expiación al sacrificar otro animal, el dueño debe esperar hasta que adquiera un defecto y luego venderlo. El producto de la venta se utiliza para comprar una ofrenda comunal voluntaria, que se sacrifica cuando no hay otras ofrendas para quemar sobre el altar (véase Temura 20b). Como es una ofrenda comunal, no se considera el holocausto de un hombre, y por lo tanto los sacerdotes no tienen derecho al cuero.
הָנִיחָא לְמַאן דְּאָמַר: מוֹתָרוֹת לְנִדְבַת צִיבּוּר אָזְלִי; אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר: מוֹתָרוֹת לְנִדְבַת יָחִיד אָזְלִי – מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
La Guemará pregunta: Esto encaja bien según quien dice: el excedente de propiedad consagrada se destina a ofrendas voluntarias comunitarias. Pero según quien dice: el excedente de propiedad consagrada se destina a la ofrenda voluntaria de un individuo, ¿qué se puede decir? Pues esta es la ofrenda quemada de un hombre, y los sacerdotes deberían tener derecho a las pieles.
כִּדְאָמַר רָבָא: ״הָעֹלָה״ – עוֹלָה רִאשׁוֹנָה; הָכָא נָמֵי, ״הָעֹלָה״ – עוֹלָה רִאשׁוֹנָה.
La Guemará responde: Según esa opinión, la halakha es como dice Rava: El versículo declara: “Y el sacerdote encenderá leña sobre él cada mañana; y pondrá en orden sobre él el holocausto” (Levítico 6:5). El versículo declara: “El holocausto”, con artículo definido, para enseñar que el holocausto diario es el primer holocausto sacrificado cada día en el Templo. Aquí también, el versículo declara: “El sacerdote tendrá para sí la piel de el holocausto que haya ofrecido”, para enseñar que el sacerdote adquiere la piel de un primer holocausto, es decir, un animal que fue inicialmente designado como holocausto, pero no de un holocausto comprado con fondos sobrantes de otra ofrenda.
רַבִּי אַיְיבוּ אָמַר רַבִּי יַנַּאי: פְּרָט לְמַתְפִּיס עוֹלָה לְבֶדֶק הַבַּיִת.
Rabí Aivu dice que Rabí Yannai dice: La declaración de Rabí Yehuda puede interpretarse de otra manera. La frase “la ofrenda quemada de un hombre” sirve para excluir el caso de quien consagra una ofrenda quemada para el mantenimiento del Templo. Dado que el dueño busca transferir su propiedad al Templo, los sacerdotes no tienen derecho a sus pieles.
לָא מִיבַּעְיָא לְמַאן דְּאָמַר: קׇדְשֵׁי בֶּדֶק הַבַּיִת תָּפְסִי מִדְּאוֹרָיְיתָא; אֶלָּא אֲפִילּוּ לְמַאן דְּאָמַר לָא תָּפְסִי – הָנֵי מִילֵּי בָּשָׂר, אֲבָל עוֹר תָּפֵיס.
La Guemará comenta: No es necesario enseñar esta halakha según quien dice que la consagración para el mantenimiento del Templo se aplica por ley de la Torah a las ofrendas ya consagradas al altar, pues el animal de hecho deja de pertenecer al individuo, y los sacerdotes claramente no tienen derecho sobre su piel. Más bien, incluso según quien dice que esto no se aplica por ley de la Torah, porque la ofrenda ya está consagrada al altar, este asunto se aplica solo a la carne; pero en cuanto a la piel, la consagración para el mantenimiento del Templo se aplica y anula el derecho de los sacerdotes sobre ella.
וְכֵן אָמַר רַב נַחְמָן אָמַר רַבָּה בַּר אֲבוּהּ: פְּרָט לְעוֹלָה הֲבָאָה מִן הַמּוֹתָרוֹת.
La Guemará vuelve a la explicación de Rabí Ḥiyya bar Yosef y comenta: Y así dice Rav Naḥman que Rabba bar Avuh dice: La frase “la ofrenda quemada de un hombre” sirve para excluir una ofrenda quemada que proviene de propiedad que fue dejada sobrante.
אֲמַר לֵיהּ רַב הַמְנוּנָא לְרַב נַחְמָן: כְּמַאן, כְּרַבִּי יְהוּדָה?! הָא הֲדַר בֵּיהּ! דְּתַנְיָא: שִׁשָּׁה לִנְדָבָה – לְעוֹלָה הֲבָאָה מִן הַמּוֹתָרוֹת, שֶׁלֹּא יְהוּ כֹּהֲנִים זַכָּאִין בְּעוֹרָהּ. דִּבְרֵי רַבִּי יְהוּדָה.
Rav Hamnuna le dijo a Rav Naḥman: ¿De acuerdo con la opinión de quién es tu postura? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda. Pero, ¿acaso no Rabí Yehuda se retractó de esta afirmación? Como se enseña en una baraita: La mishná en el tratado Shekalim (6:5) afirma que el Templo tenía seis cajas de recolección en forma de cuernos, para ofrendas comunitarias de donación. Estos fondos se destinaban a holocaustos que provenían de dinero que sobraba. Por ejemplo, si alguien dedicaba dinero para comprar una ofrenda y, después de su compra, quedaba parte de la suma, la colocaba en estas cajas. La halakha es que los sacerdotes no tienen derecho al cuero de tal ofrenda. Esta es la declaración de Rabí Yehuda.
אָמַר לוֹ רַבִּי נְחֶמְיָה, וְאָמְרִי לַהּ רַבִּי שִׁמְעוֹן: אִם כֵּן, בִּיטַּלְתָּ מִדְרָשׁוֹ שֶׁל יְהוֹיָדָע הַכֹּהֵן! דְּתַנְיָא, זֶה מִדְרָשׁ דָּרַשׁ יְהוֹיָדָע הַכֹּהֵן: ״אָשָׁם הוּא אָשֹׁם אָשַׁם לַה׳״ – כׇּל שֶׁבָּא מִשּׁוּם חַטָּאת וּמִשּׁוּם אָשָׁם, יִלָּקַח בּוֹ עוֹלוֹת; הַבָּשָׂר לַשֵּׁם, עוֹרָהּ לַכֹּהֲנִים.
Rabí Neḥemya le dijo a Rabí Yehuda, y algunos dicen que Rabí Shimon le dijo: Si es así, has anulado la interpretación de Yehoyadá el sacerdote. Como se enseña en una mishná (Shekalim 6:6) que Yehoyadá el sacerdote enseñó esta interpretación: El versículo dice: “Es una ofrenda por la culpa; ciertamente es culpable ante el Señor” (Levítico 5:19). La frase “ante el Señor” enseña que si algún dinero viene por causa de una ofrenda por el pecado o por causa de una ofrenda por la culpa, es decir, sobra después de su compra, deben comprarse con él holocaustos, y su carne debe quemarse sobre el altar para el Señor. Pero su piel será para los sacerdotes. Rabí Yehuda no respondió, lo que indica que concedió que las pieles de tales ofrendas van a los sacerdotes.
אֲמַר לֵיהּ: אֶלָּא מָר בְּמַאי מוֹקֵים לַהּ? אֲמַר לֵיהּ: מוֹקֵמְינָא לֵיהּ בְּמַקְדִּישׁ נְכָסָיו.
Rav Naḥman le dijo a Rav Hamnuna: Pero, ¿cómo interpreta el Maestro la frase: «El holocausto de un hombre»? ¿Qué significa? Rav Hamnuna le dijo: Yo la interpreto como refiriéndose a quien consagra todos sus bienes, incluidos animales aptos para holocaustos. Si estos animales son posteriormente sacrificados como holocaustos, los sacerdotes no adquieren las pieles, ya que las ofrendas son propiedad consagrada.
וְכִדְרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ; דִּתְנַן: הַמַּקְדִּישׁ נְכָסָיו וְהָיוּ בָּהֶן בְּהֵמוֹת הָרְאוּיוֹת לְגַבֵּי מִזְבֵּחַ, זְכָרִים וּנְקֵבוֹת – רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: זְכָרִים יִמָּכְרוּ לְצוֹרְכֵי עוֹלוֹת, נְקֵבוֹת יִמָּכְרוּ לְצוֹרְכֵי זִבְחֵי שְׁלָמִים, וּדְמֵיהֶן יִפְּלוּ עִם שְׁאָר נְכָסִים לְבֶדֶק הַבַּיִת.
Y esto está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehoshua, como aprendimos en una mishná (Shekalim 4:7): Si alguien consagra su propiedad sin especificar el propósito, por lo general se destina al mantenimiento del Templo. Pero si entre ella había animales aptos para ser sacrificados sobre el altar, ya fueran machos o hembras, entonces Rabí Eliezer dice: Los animales aptos para ofrendas deben ser sacrificados. Por lo tanto, los animales machos serán vendidos para el propósito de holocaustos a quienes necesiten traer tales ofrendas, y los animales hembras, que no pueden ser ofrecidos como holocaustos, serán vendidos para el propósito de ofrendas de paz a quienes necesiten traer tales ofrendas. Y debido a que fueron consagrados para el mantenimiento del Templo, sus ingresos serán asignados junto con el resto de la propiedad de la persona para el mantenimiento del Templo.
רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר: זְכָרִים עַצְמָם יִקָּרְבוּ עוֹלוֹת, וּנְקֵבוֹת יִמָּכְרוּ לְצוֹרְכֵי שְׁלָמִים וְיָבִיא בִּדְמֵיהֶן עוֹלוֹת, וּשְׁאָר נְכָסִים יִפְּלוּ לְבֶדֶק הַבַּיִת.
Rabí Yehoshua dice: El donante tenía la intención de que todos los animales aptos para el sacrificio fueran ofrecidos como holocaustos, y que el resto de su propiedad fuera entregado para el mantenimiento del Templo. Por lo tanto, los machos serán sacrificados ellos mismos como holocaustos; y las hembras serán vendidas con el propósito de ser sacrificadas como ofrendas de paz, y él traerá holocaustos con su producto; y el resto de su propiedad será destinado al mantenimiento del Templo.
וַאֲפִילּוּ לְרַבִּי יְהוֹשֻׁעַ דְּאָמַר אָדָם חוֹלֵק הֶקְדֵּישׁוֹ – הָנֵי מִילֵּי בָּשָׂר, אֲבָל עוֹר תָּפֵיס.
Rav Hamnuna explica: E incluso según la opinión de Rabí Yehoshua, que dice que una persona divide su propiedad consagrada, ya que él dictamina que los animales mismos son sacrificados mientras que la otra propiedad se entrega para el mantenimiento del Templo, esta declaración se aplica específicamente a la carne, que es apta para ser quemada sobre el altar; pero, en cuanto al cuero, que no lo es, el fondo para el mantenimiento del Templo adquiere eso desde el principio, y por lo tanto los sacerdotes no tienen derecho a ello. Esta es la halakha que Rabí Yehuda deriva de la expresión «la ofrenda quemada de un hombre».
רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: פְּרָט לְעוֹלַת גֵּרִים. אֲמַר לֵיהּ רַב סִימַאי בַּר חִילְקַאי לְרָבִינָא: אַטּוּ גֵּר לָאו אִישׁ הוּא?! אֲמַר לֵיהּ: פְּרָט לְגֵר שֶׁמֵּת וְאֵין לוֹ יוֹרְשִׁים.
La baraita afirma: Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, dice: La expresión “la ofrenda quemada de un hombre” sirve para excluir la ofrenda quemada de los conversos. Los sacerdotes no adquieren las pieles de tales ofrendas. Rav Simai bar Ḥilkai dijo a Ravina: ¿Quiere eso decir que un converso no está incluido en la categoría de hombre? Ravina le dijo: Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, quiso decir que el versículo sirve para excluir la ofrenda quemada de un converso que murió y no tiene herederos. La ofrenda no tiene dueño y, por lo tanto, los sacerdotes no adquieren su piel.
תָּנוּ רַבָּנַן: ״עֹלַת אִישׁ״ – אֵין לִי אֶלָּא עוֹלַת אִישׁ; עוֹלַת גֵּרִים נָשִׁים וַעֲבָדִים מִנַּיִן? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״עוֹר הָעֹלָה״ – רִיבָּה.
§ Los Sabios enseñaron en una baraita: El versículo dice: “Y el sacerdote que ofrezca el holocausto de un hombre, el sacerdote tendrá para sí la piel del holocausto que haya ofrecido” (Levítico 7:8). De este versículo he derivado la halakhasolo con respecto a el holocausto de un hombre, es decir, el de un varón judío de nacimiento. ¿De dónde se deriva lo mismo con respecto a el holocausto de conversos, mujeres o esclavos cananeos? El versículo dice: “La piel del holocausto”, y con ello incluyó también a estos.
וְאִם כֵּן, מָה תַּלְמוּד לוֹמַר: ״עֹלַת אִישׁ״? עוֹלָה שֶׁעָלְתָה לְאִישׁ; פְּרָט לְשֶׁנִּשְׁחֲטָה חוּץ לִזְמַנָּהּ וְחוּץ לִמְקוֹמָהּ, שֶׁלֹּא יְהוּ הַכֹּהֲנִים זַכָּאִין בְּעוֹרָהּ.
Y si es así, ¿por qué debe el versículo declarar: “El holocausto de un hombre”? Esto viene a enseñar que los sacerdotes adquieren la piel solo de un holocausto que cumplió con la obligación de un hombre, es decir, para excluir un holocausto que fue sacrificado con la intención de consumirlo más allá de su tiempo designado o fuera de su área designada y que por ello quedó descalificado. El versículo enseña que los sacerdotes no tienen derecho a la piel de tal ofrenda.
יָכוֹל שֶׁאֲנִי מְרַבֶּה שֶׁנִּשְׁחֲטָה שֶׁלֹּא לִשְׁמָהּ – הוֹאִיל וְלֹא עָלְתָה לַבְּעָלִים,
Se podría haber pensado que incluyo un holocausto que no fue sacrificado por su propia intención, sino por la intención de otra ofrenda. Dado que no cumple la obligación del dueño,

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