שֶׁכׇּל הַפָּרָשָׁה כּוּלָּהּ נֶאֶמְרָה עַל הַסֵּדֶר, חוּץ מִפָּסוּק זֶה.
así como toda la porción del servicio del día detallada en Levítico está escrita en este orden, y el servicio debe realizarse en ese orden, excepto este versículo, que está declarado fuera de orden y se realiza solo más tarde. El versículo que detalla su reingreso (Levítico 16:23) está escrito antes del versículo que detalla el sacrificio de los carneros (Levítico 16:24), pero en realidad el reingreso ocurre solo después del sacrificio de los carneros.
מַאי טַעְמָא? אָמַר רַב חִסְדָּא: גְּמִירִי, חָמֵשׁ טְבִילוֹת וַעֲשָׂרָה קִידּוּשִׁין טוֹבֵל כֹּהֵן גָּדוֹל וּמְקַדֵּשׁ בּוֹ בַּיּוֹם,
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón para suponer que este versículo está escrito fuera de orden? Rav Ḥisda dijo: Ellos aprendieron como tradición que el Sumo Sacerdote realiza cinco inmersiones y diez santificaciones de sus manos y pies cuando cambia de vestimenta en ese día. Cada vez que el Sumo Sacerdote cambia entre las vestiduras blancas y doradas, santifica sus manos y sus pies, se sumerge, se viste con el nuevo conjunto de vestiduras y luego una vez más santifica sus manos y sus pies.
וְאִי אָמְרַתְּ כְּסִדְרָן כְּתִיבִי, לָא מַשְׁכַּחַתְּ לַהּ אֶלָּא שָׁלֹשׁ טְבִילוֹת וְשִׁשָּׁה קִידּוּשִׁין.
Y si dices que los versículos, incluido este, están escritos en orden, encuentras solo tres inmersiones y seis santificaciones. Leídos en orden, los versículos indican solo tres cambios de vestiduras, que implican tres inmersiones y seis santificaciones. Para llegar a las cifras requeridas de cinco inmersiones y diez santificaciones, hay que suponer que el reingreso del Sumo Sacerdote al Santo de los Santos tiene lugar en un momento posterior, después de que ya se haya cambiado a las vestiduras de oro. Esto requeriría que se cambiara a las vestiduras blancas y luego de nuevo a las vestiduras de oro, proporcionando dos inmersiones y cuatro santificaciones adicionales.
מַתְקֵיף לַהּ רַבִּי זֵירָא: וְדִילְמָא מַפְסֵיק לֵיהּ בְּשָׂעִיר הַנַּעֲשֶׂה בַּחוּץ!
Rabí Zeira objeta enérgicamente a esto: Pero quizá el orden de los versículos en Levítico pueda mantenerse, y aun así lograrse el número requerido de inmersiones y santificaciones, si él interrumpe el servicio realizado con las vestiduras blancas con el macho cabrío cuyos servicios se realizan fuera del Santuario, es decir, en el patio del Templo, y se realizan con las vestiduras doradas. El sacrificio del macho cabrío no se menciona en Levítico sino solo en Números. Por lo tanto, podría insertarse en el servicio del día sin comprometer el orden de los versículos en Levítico. El cambio a las vestiduras doradas y luego de regreso a las vestiduras blancas aportaría dos inmersiones adicionales y cuatro santificaciones, llegando así a los números requeridos.
אָמַר אַבָּיֵי, אָמַר קְרָא: ״וְיָצָא וְעָשָׂה אֶת עוֹלָתוֹ״, מִיצִיאָה רִאשׁוֹנָה עָבֵיד אֵילוֹ וְאֵיל הָעָם.
Abaye dijo: Está claro que el versículo que detalla el reingreso debe estar fuera de orden, pues el versículo dice: “Y él saldrá y hará su holocausto y el holocausto del pueblo” (Levítico 16:24). Esta es la primera salida mencionada en los versículos e implica que, inmediatamente después de su primera salida del Santo de los Santos, él ofrece el sacrificio de su carnero y el carnero del pueblo sin ninguna otra interrupción. Si es así, el reingreso debe ocurrir solo después de eso.
רָבָא אָמַר, אָמַר קְרָא: ״וּפָשַׁט אֶת בִּגְדֵי הַבָּד״, שֶׁאֵין תַּלְמוּד לוֹמַר ״אֲשֶׁר לָבַשׁ״, כְּלוּם אָדָם פּוֹשֵׁט אֶלָּא מַה שֶּׁלּוֹבֵשׁ?! אֶלָּא מָה תַּלְמוּד לוֹמַר ״אֲשֶׁר לָבַשׁ״ — שֶׁלָּבַשׁ כְּבָר.
Rava dijo una prueba diferente. El versículo declara: “Y Aarón entrará en la Tienda de Reunión y se quitará las vestiduras de lino que vistió cuando entró en el Santuario” (Levítico 16:23). Ahora bien, el versículo no necesita decir “que vistió”, pues esto es obvio; ¿puede uno quitarse algo que no sea lo que lleva puesto? Más bien, ¿qué significa cuando el versículo dice “que vistió”? Se refiere a aquellas vestiduras que ya había vestido anteriormente, se había quitado, y luego volvió a vestir. Por lo tanto, es evidente que este versículo ocurre en un punto en el que él ya se había cambiado de las vestiduras blancas a las vestiduras doradas. Por fuerza, entonces, debe estar fuera de orden.
מַתְקֵיף לַהּ רַבָּה בַּר רַב שֵׁילָא: וְאֵימָא דְּמַפְסֵיק לֵיהּ בְּשָׂעִיר הַנַּעֲשֶׂה בַּחוּץ! הָכְתִיב: ״וְיָצָא וְעָשָׂה״.
Rabba bar Rav Sheila objeta enérgicamente a esto: Digamos que el orden de los versículos puede mantenerse, y que el número requerido de inmersiones y santificaciones puede lograrse, si él interrumpe los servicios realizados con las vestiduras blancas con el macho cabrío cuyos servicios se realizan afuera y se realizan con las vestiduras de oro. Esto proporcionaría las dos inmersiones adicionales y las cuatro santificaciones requeridas. La Guemará responde: ¿Acaso no está escrito: “Y él saldrá y hará su holocausto y el holocausto del pueblo” (Levítico 16:24), lo que implica que inmediatamente después de su primera salida realiza el sacrificio de su carnero y del carnero del pueblo, y el reingreso al Santo de los Santos ocurre solo más tarde.
וְכׇל הַפָּרָשָׁה כּוּלָּהּ נֶאֶמְרָה עַל הַסֵּדֶר? וְהָא קְרָאֵי כְּתִיבִי: ״וְאֵת חֵלֶב הַחַטָּאת יַקְטִיר הַמִּזְבֵּחָה״, וַהֲדַר: ״וְאֵת פַּר הַחַטָּאת וְאֵת שְׂעִיר הַחַטָּאת״, וְאִילּוּ אֲנַן תְּנַן: הָרוֹאֶה אֶת כֹּהֵן גָּדוֹל כְּשֶׁהוּא קוֹרֵא — אֵינוֹ רוֹאֶה פַּר וְשָׂעִיר הַנִּשְׂרָפִין. וְאִילּוּ אֵמוּרֵי חַטָּאת בָּתַר הָכִי מַקְטֵיר לְהוּ!
La Guemará cuestiona la premisa de la baraita: ¿Está realmente todo el pasaje escrito en orden? Pues entre los versículos está escrito: “Y hará arder la grasa de la ofrenda por el pecado sobre el altar” (Levítico 16:25), y luego en un versículo posterior está escrito: “Y el toro de la ofrenda por el pecado, y el macho cabrío de la ofrenda por el pecado, cuya sangre fue llevada para hacer expiación en el Santuario, serán sacados fuera del campamento; y quemarán...” (Levítico 16:27). Sin embargo, aprendimos en la mishná: Quien ve al Sumo Sacerdote leyendo la Torah no ve el toro y el macho cabrío que son quemados, a los que se refiere el versículo 27, mientras que según todas las opiniones acerca del orden del día, las porciones de la ofrenda por el pecado que han de consumirse sobre el altar, mencionadas en el versículo 25, se queman solo después. Por lo tanto, es evidente que estos versículos tampoco están en orden.
אֵימָא: חוּץ מִפָּסוּק זֶה וְאֵילָךְ.
La Guemará responde: Di que la intención de la baraita es que los versículos están en orden excepto desde este versículo en adelante.
וּמַאי חָזֵית דִּמְשַׁבְּשַׁתְּ קְרָאֵי, שַׁבֵּישׁ מַתְנִיתָא!
La Guemará pregunta: ¿Y qué viste para que tú prefirieras reordenar el orden de los versículos? En cambio, reordena el orden en la mishná.
אָמַר אַבָּיֵי, אָמַר קְרָא: ״וְהַמְשַׁלֵּחַ ... וְהַשּׂוֹרֵף״. מָה מְשַׁלֵּחַ דְּמֵעִיקָּרָא — אַף שׂוֹרֵף דְּמֵעִיקָּרָא.
Abaye dijo: Está claro que el versículo que detalla la quema de los restos del toro está fuera de orden, pues el versículo dice: “Y el que envía el macho cabrío a Azazel” (Levítico 16:26), y luego dice: “Y el que quema ellos” (Levítico 16:28). El uso repetido de la frase “Y el que...” indica que, así como el que envía el macho cabrío a Azazel lo hace antes, antes de que las porciones de la ofrenda por el pecado sean colocadas sobre el altar para ser consumidas, así también el que quema los restos del toro y del macho cabrío lo hace antes, aunque el versículo que detalla esta quema está escrito después del versículo que detalla la quema de las porciones de la ofrenda por el pecado.
אַדְּרַבָּה: מָה שׂוֹרֵף דְּהַשְׁתָּא — אַף מְשַׁלֵּחַ דְּהַשְׁתָּא!
La Guemará rechaza esto: Por el contrario, se podría hacer la afirmación opuesta: Así como quien quema los restos del toro y del macho cabrío lo hace ahora, así también, quien envía el macho cabrío a Azazel lo hace solo ahora, después de los otros sacrificios.
״וְהַמְשַׁלֵּחַ״, דְּמֵעִיקָּרָא מַשְׁמַע. רָבָא אָמַר, אָמַר קְרָא: ״יׇעֳמַד חַי״, עַד מָתַי יְהֵא זָקוּק לַעֲמוֹד חַי? עַד שְׁעַת כַּפָּרָה. וְאֵימָתַי שְׁעַת כַּפָּרָה? בִּשְׁעַת מַתַּן דָּמִים, וְתוּ לָא.
La Guemará explica una dificultad con esto: La expresión: “Y el que envía” implica que esto fue realizado antes. Alternativamente, Rava dijo: El envío del macho cabrío ciertamente tuvo lugar antes, pues el versículo dice: “Pero el macho cabrío sobre el cual cayó la suerte para Azazel será puesto vivo delante del Señor, para hacer expiación sobre él” (Levítico 16:10). Esto enseña: ¿Cuánto tiempo debe permanecer vivo? Debe hacerlo hasta el momento de la expiación. ¿Y cuándo es el momento de la expiación? Es en el momento de la presentación de la sangre, pero no después. Para ese momento ya ha sido enviado.
אָתֵי מְשַׁלֵּחַ, מְצָאוֹ בַּשּׁוּק לְכֹהֵן גָּדוֹל, אוֹמֵר לוֹ: אִישִׁי כֹּהֵן גָּדוֹל! עָשִׂינוּ שְׁלִיחוּתְךָ. מְצָאוֹ בְּבֵיתוֹ, אוֹמֵר לוֹ: מְחַיֵּה חַיִּים, עָשִׂינוּ שְׁלִיחוּתוֹ.
§ La Guemará describe el encuentro posterior entre el Sumo Sacerdote y quien envía el macho cabrío a Azazel: Cuando quien envía el macho cabrío viene al día siguiente de Yom Kipur, si encuentra al Sumo Sacerdote en el mercado, que es un lugar público, le dice: Mi señor, Sumo Sacerdote, cumplimos su misión, es decir, cumplimos la mitzvá de enviar el macho cabrío a Azazel. Se refiere al envío como la misión del Sumo Sacerdote como una demostración pública de respeto. Pero si lo encuentra en su casa, le dice: Aquel que da vida a los vivos, Dios, cumplimos Su misión.
אָמַר רַבָּה: כִּי מִיפַּטְרִי רַבָּנַן מֵהֲדָדֵי בְּפוּמְבְּדִיתָא אָמְרִי הָכִי: ״מְחַיֵּה חַיִּים יִתֵּן לְךָ חַיִּים אֲרוּכִּים וְטוֹבִים וּמְתוּקָּנִין״.
A propósito de la frase: Aquel que concede vida a los vivos, Rabba dijo: Cuando los Sabios se despiden unos de otros en Pumbedita, dicen lo siguiente: Que Aquel que concede vida a los vivos te conceda una vida larga, buena y estable.
״אֶתְהַלֵּךְ לִפְנֵי ה׳ בְּאַרְצוֹת הַחַיִּים״, אָמַר רַב יְהוּדָה: זֶה מָקוֹם שְׁוָוקִים.
Además, con respecto a la frase: Aquel que concede vida a los vivos, la Guemará explica un versículo usando una frase similar y luego versículos adicionales. Con respecto al versículo: “Caminaré delante del Señor en las tierras de los vivos” (Salmos 116:9), Rav Yehuda dijo: Este es el lugar de los mercados, donde la comida y las necesidades pueden obtenerse fácilmente. El rey David, que deambuló de un lugar a otro, rezó para encontrar siempre sustento disponible.
״כִּי אוֹרֶךְ יָמִים וּשְׁנוֹת חַיִּים וְשָׁלוֹם יוֹסִיפוּ לָךְ״, וְכִי יֵשׁ שָׁנִים שֶׁל חַיִּים וְיֵשׁ שָׁנִים שֶׁאֵינָן שֶׁל חַיִּים? אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: אֵלּוּ שְׁנוֹתָיו שֶׁל אָדָם הַמִּתְהַפְּכוֹת עָלָיו מֵרָעָה לְטוֹבָה.
El versículo afirma: “Porque largura de días, y años de vida, y paz, te añadirán” (Proverbios 3:2). La Guemará pregunta: ¿Hay años de vida y años que no son de vida? La Guemará explica: Rabí Elazar dijo: “Años de vida” se refiere a años buenos. Así, estos años adicionales de vida mencionados en el versículo son los años de la vida de una persona que se transforman para ella de malos en buenos.
״אֲלֵיכֶם אִישִׁים אֶקְרָא״, אָמַר רַבִּי בֶּרֶכְיָה: אֵלּוּ תַּלְמִידֵי חֲכָמִים, שֶׁדּוֹמִין לְנָשִׁים וְעוֹשִׂין גְּבוּרָה כַּאֲנָשִׁים. וְאָמַר רַבִּי בֶּרֶכְיָה: הָרוֹצֶה לְנַסֵּךְ יַיִן עַל גַּבֵּי הַמִּזְבֵּחַ — יְמַלֵּא גְּרוֹנָם שֶׁל תַּלְמִידֵי חֲכָמִים יַיִן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אֲלֵיכֶם אִישִׁים אֶקְרָא״.
El versículo declara: “A vosotros, hombres [ishim] os llamo, y mi voz es para los hijos de los hombres” (Proverbios 8:4). Rabí Berekhya dijo: La palabra ishim, aunque significa hombres, es similar al término isha, mujer. Por lo tanto, puede entenderse que se refiere a estos eruditos de la Torah, que son semejantes a las mujeres en que son físicamente débiles y no participan en muchas actividades en las que sí participan otros hombres, pero, sin embargo, actúan poderosamente como hombres cuando se dedican al estudio de la Torah. Y Rabí Berekhya dijo además sobre ese mismo versículo: Hoy en día, quien desee derramar libaciones de vino sobre el altar debe llenar las gargantas de los eruditos de la Torah con vino, como está escrito: “A vosotros, hombres [ishim] os llamo.” El uso de la expresión ishim, que es similar a isheh, usada para el fuego del altar, sugiere que los eruditos pueden compararse con el fuego del altar.
וְאָמַר רַבִּי בֶּרֶכְיָה: אִם רוֹאֶה אָדָם שֶׁתּוֹרָה פּוֹסֶקֶת מִזַּרְעוֹ — יִשָּׂא בַּת תַּלְמִיד חָכָם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אִם יַזְקִין בָּאָרֶץ שׇׁרְשׁוֹ וּבֶעָפָר יָמוּת גִּזְעוֹ
Y Rabí Berekhya dijo: Si una persona ve que la Torah está cesando entre sus hijos, y que ellos no se están convirtiendo en eruditos de la Torah como él mismo, debe casarse con la hija de un erudito de la Torah. Esto asegurará que sus hijos de ella sean criados con Torah, como está dicho: “Aunque su raíz envejezca en la tierra, y su tronco muera en el suelo,