מִשּׁוּם דְּהָוֵי תְּרוּמַת הַדֶּשֶׁן וּבִגְדֵי כְהוּנָּה שְׁנֵי כְתוּבִין הַבָּאִין כְּאֶחָד, וְכׇל שְׁנֵי כְתוּבִין הַבָּאִין כְּאֶחָד — אֵין מְלַמְּדִין.
La Guemará responde: La razón es porque la mitzvá de la remoción de las cenizas y las vestiduras sacerdotales, las cuatro vestiduras blancas usadas por el Sumo Sacerdote en Yom Kipur, ambas están sujetas a la halakha especial de que el uso indebido de objetos consagrados se aplica a ellas incluso después de que su mitzvá haya sido realizada. En consecuencia, son dos versículos que vienen como uno, es decir, comparten una halakha única que no se encuentra en otro lugar. Y hay un principio: Cualesquiera dos versículos que vienen como uno no enseñan, es decir, no se puede derivar una analogía de estos dos casos similares. Más bien, se consideran casos excepcionales que no pueden servir como modelo para otros casos.
הָנִיחָא לְרַבָּנַן, דְּאָמְרִי: ״וְהִנִּיחָם שָׁם״, מְלַמֵּד שֶׁטְּעוּנִין גְּנִיזָה.
La Guemará plantea una dificultad adicional: Esto encaja bien con la opinión de los Rabinos, que dicen que el versículo: “Y se quitará las vestiduras de lino, que vistió cuando entró en el lugar sagrado, y las dejará allí” (Levítico 16:23), enseña que las cuatro vestiduras blancas usadas por el Sumo Sacerdote en Yom Kipur no son aptas para un uso posterior, y requieren entierro.
אֶלָּא לְרַבִּי דּוֹסָא, דְּאָמַר: בִּגְדֵי כְהוּנָּה רְאוּיִן הֵן לְכֹהֵן הֶדְיוֹט, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
Sin embargo, según la opinión de Rabí Dosa, quien dijo que estas vestiduras sacerdotales son aptas para un sacerdote común y no requieren entierro, no se hace un uso indebido de propiedad consagrada al utilizarlas y, por lo tanto, ¿qué hay que decir? En su opinión, la halakha del uso indebido de objetos consagrados después del cumplimiento de una mitzvá se aplica solo a la remoción de las cenizas del altar, y no a las vestiduras sacerdotales, lo que significa que se declara solo en un único caso. Entonces, ¿por qué este caso no sirve como modelo para otros casos en la Torah?
מִשּׁוּם דְּהָוֵי תְּרוּמַת הַדֶּשֶׁן וְעֶגְלָה עֲרוּפָה שְׁנֵי כְתוּבִין הַבָּאִין כְּאֶחָד, וְכׇל שְׁנֵי כְתוּבִין הַבָּאִין כְּאֶחָד — אֵין מְלַמְּדִין.
La Guemará responde: La razón es porque los casos de la remoción de las cenizas y la novilla de cuello quebrado son dos versículos que vienen como uno, ya que está prohibido obtener beneficio de cualquiera de ellos incluso después de que su mitzvá se haya completado, y cualesquiera dos versículos que vienen como uno no enseñan su característica común a otros casos. La novilla de cuello quebrado es un ritual que se realiza cuando el cuerpo de una víctima de asesinato es hallado fuera de una ciudad, y no se sabe quién causó su muerte.
הָנִיחָא לְמַאן דְּאָמַר אֵין מְלַמְּדִין, אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר מְלַמְּדִין, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר? תְּרֵי מִיעוּטֵי כְּתִיבִי: ״וְשָׂמוֹ״, ״הָעֲרוּפָה״.
La Guemará cuestiona esta respuesta desde otro ángulo: Esto encaja bien según quien dijo que dos versículos que vienen como uno no enseñan su característica común a otros casos, pero según quien dice que dos versículos que vienen como uno sí enseñan con respecto a otros casos, ¿qué hay para decir? La Guemará responde: Dos exclusiones están escritas en estos dos casos, lo que indica que esta halakha se aplica solo a ellos. Con respecto a la remoción de las cenizas, dice: "Y él lo pondrá" (Leviticus 6:3), implicando “eso” y nada más. Con respecto a la novilla a la que se le rompe el cuello, está escrito: "Cuyo cuello fue roto" (Deuteronomy 21:6), lo que enseña que esta halakha se aplica únicamente a este caso.
וְהָנֵי תְּלָתָא קְרָאֵי בְּדָם — לְמָה לִי?
La Guemará pregunta: Y si esta halakha se deriva de esos dos casos, ¿por qué necesito estos tres versículos dichos con respecto a la sangre, de los cuales se deriva que la prohibición contra el uso indebido de objetos consagrados no se aplica al remanente de sangre que fluye al río Kidrón? La referencia es a las tres expresiones destacadas arriba del versículo: “Yo os la he dado sobre el altar para hacer expiación por vuestras almas, pues es la sangre la que hace expiación en razón de la vida” (Levítico 17:11).
חַד לְמַעוֹטֵי מִנּוֹתָר, וְחַד לְמַעוֹטֵי מִמְּעִילָה, וְחַד לְמַעוֹטֵי מִטּוּמְאָה.
La Guemará responde: Una de esas expresiones viene para excluir la sangre de la prohibición de notar, ofrendas que permanecen después de que ha expirado el tiempo en que pueden comerse. Si alguien comió sangre sobrante, no es castigado con karet, como generalmente ocurre con quien consume notar. Más bien, solo es responsable por violar la prohibición de comer sangre. Y una expresión viene para excluir eso de la prohibición de uso indebido de objetos consagrados, y una otra expresión viene para excluir eso de la impureza ritual. Si alguien comió esta sangre en estado de impureza ritual, solo es responsable por la transgresión de comer sangre, pero no por comer alimento consagrado mientras estaba ritualmente impuro.
אֲבָל מִפִּיגּוּל לָא צְרִיךְ לְמַעוֹטֵי קְרָא, דִּתְנַן: כׇּל שֶׁיֵּשׁ לוֹ מַתִּירִין, בֵּין לְאָדָם, בֵּין לְמִזְבֵּחַ — חַיָּיבִין עָלָיו מִשּׁוּם פִּיגּוּל. וְדָם עַצְמוֹ מַתִּיר הוּא.
Sin embargo, no se requiere ningún versículo para excluir esta sangre de la halajá de piggul, una ofrenda descalificada por una intención impropia, porque esto ya se deriva de otra fuente, como aprendimos en una mishná: Con respecto a cualquier ofrenda que tenga otro rito que la permita, por ejemplo, una ofrenda que queda permitida por la aspersión de la sangre o por medio de una segunda ofrenda, se incurre en karet si alguien la come después de que haya sido convertida en piggul. Este es el caso ya sea que el otro rito la permita para consumo humano o que haga posible sacrificar la ofrenda sobre el altar. Sin embargo, el propio factor permisivo no está sujeto a piggul. En consecuencia, piggul no se aplica a la sangre misma, ya que hace que la ofrenda quede permitida para consumo humano o para el altar.
מַתְנִי׳ כׇּל מַעֲשֵׂה יוֹם הַכִּפּוּרִים הָאָמוּר — עַל הַסֵּדֶר. אִם הִקְדִּים מַעֲשֶׂה לַחֲבֵירוֹ — לֹא עָשָׂה כְּלוּם. הִקְדִּים דַּם הַשָּׂעִיר לְדַם הַפָּר — יַחְזוֹר וְיַזֶּה מִדַּם הַשָּׂעִיר לְאַחַר דַּם הַפָּר. וְאִם עַד שֶׁלֹּא גָּמַר אֶת הַמַּתָּנוֹת שֶׁבִּפְנִים נִשְׁפַּךְ הַדָּם — יָבִיא דָּם אַחֵר, וְיַחְזוֹר בַּתְּחִילָּה מִבִּפְנִים.
MISHNÁ:Cada acto realizado en el contexto del servicio de Yom Kippur declarado en la mishná, como en la Torah, está enumerado en orden. Si el Sumo Sacerdote realizó una de las acciones antes que otra, no ha hecho nada. Si él realizó la aspersión de la sangre del macho cabrío antes de la aspersión de la sangre del toro, él debe repetir el acto y asperjar la sangre del macho cabrío después de asperjar la sangre del toro, para que las acciones se realicen en el orden correcto. Y si la sangre se derrama antes de que completara las aplicaciones que fueron asperjadas dentro del Santo de los Santos, él debe sacrificar otro toro o macho cabrío, y traer otra sangre, y luego repetir todos los servicios desde el principio dentro del Santo de los Santos.
וְכֵן בַּהֵיכָל, וְכֵן בְּמִזְבַּח הַזָּהָב — שֶׁכּוּלָּן כַּפָּרָה בִּפְנֵי עַצְמָן. רַבִּי אֶלְעָזָר וְרַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמְרִים: מִמָּקוֹם שֶׁפָּסַק, מִשָּׁם הוּא מַתְחִיל.
Y de manera similar, si la sangre se derrama antes de que él termine las aplicaciones en el Santuario, debe comenzar el servicio en el Santuario desde el principio, y asimismo con respecto a la aspersión de la sangre sobre el altar de oro. Puesto que cada una de ellas es un acto de expiación en sí mismo, no hay necesidad de repetir el servicio de todo el día desde el comienzo. Más bien, solo necesita repetir el elemento específico que no logró completar. Rabí Elazar y Rabí Shimón dicen: Desde el lugar en que interrumpió ese servicio particular, cuando la sangre se derramó, allí reanuda la realización de ese servicio. En su opinión, cada aspersión individual en cada uno de estos servicios es un acto en sí mismo, y no hay necesidad de repetir lo que ya ha hecho.
גְּמָ׳ תָּנוּ: רַבָּנַן כׇּל מַעֲשֵׂה יוֹם הַכִּפּוּרִים הָאָמוּר — עַל הַסֵּדֶר. אִם הִקְדִּים מַעֲשֶׂה לַחֲבֵירוֹ — לֹא עָשָׂה כְּלוּם. אָמַר רַבִּי יְהוּדָה: אֵימָתַי? בִּדְבָרִים הַנַּעֲשִׂין בְּבִגְדֵי לָבָן מִבִּפְנִים, אֲבָל דְּבָרִים הַנַּעֲשִׂין בְּבִגְדֵי לָבָן מִבַּחוּץ, אִם הִקְדִּים מַעֲשֶׂה לַחֲבֵירוֹ — מַה שֶּׁעָשָׂה עָשׂוּי.
GEMARA:Los Sabios enseñaron: Cada acto realizado en el contexto del servicio de Yom Kippur declarado en la Torah está enumerado en orden. Si el Sumo Sacerdote realizó una de las acciones antes que otra, no ha hecho nada. Rabí Yehuda dijo: ¿Cuándo se aplica esto? Se aplica a aquellas acciones realizadas con vestiduras blancas dentro del Santuario, por ejemplo, la quema del incienso y la aspersión de la sangre, que son los servicios esenciales del día. Sin embargo, con respecto a aquellas acciones realizadas con vestiduras blancas fuera, como el sorteo y la confesión, si realizó una acción antes que otra, lo que hizo queda hecho y no necesita repetir el rito.
רַבִּי נְחֶמְיָה אוֹמֵר: בַּמֶּה דְּבָרִים אֲמוּרִים — בִּדְבָרִים הַנַּעֲשִׂים בְּבִגְדֵי לָבָן, בֵּין מִבִּפְנִים בֵּין מִבַּחוּץ. אֲבָל בִּדְבָרִים הַנַּעֲשִׂים בְּבִגְדֵי זָהָב מִבַּחוּץ — מַה שֶּׁעָשָׂה עָשׂוּי. אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן, וּשְׁנֵיהֶם מִקְרָא אֶחָד דָּרְשׁוּ: ״וְהָיְתָה זֹּאת לָכֶם לְחוּקַּת עוֹלָם אַחַת בַּשָּׁנָה״,
En contraste, Rabí Neḥemya dice: ¿En qué caso se dijo esta declaración, que el orden es indispensable? Se dijo con respecto a las acciones realizadas con vestiduras blancas, ya sea dentro o fuera del Santuario. Sin embargo, con respecto a aquellas acciones realizadas con vestiduras doradas fuera del Santuario, el servicio regular del Templo y los servicios adicionales, si el orden fue alterado, lo que hizo está hecho. Rabí Yoḥanan dijo: Y ambos, Rabí Yehuda y Rabí Neḥemya, derivaron sus opiniones de un solo versículo: “Y esto os será por estatuto perpetuo, para hacer expiación por los hijos de Israel por todos sus pecados una vez al año” (Levítico 16:34).