הַשְׁתָּא בָּרִי טְמֵאִים אַתּוּן, דִּכְתִיב: ״טוּמְאָתָהּ בְּשׁוּלֶיהָ״. אֲמַר לֵיהּ, תָּא חֲזִי מָה כְּתִיב בְּהוּ: ״הַשּׁוֹכֵן אִתָּם בְּתוֹךְ טוּמְאֹתָם״, אֲפִילּוּ בִּזְמַן שֶׁהֵן טְמֵאִין — שְׁכִינָה שְׁרוּיָה בֵּינֵיהֶן.
Ahora ciertamente están impuros, como está escrito acerca del pueblo judío: “Su impureza estaba en sus faldas” (Lamentaciones 1:9), y la Presencia Divina no mora sobre los judíos cuando están impuros. Rabí Ḥanina le dijo: Ven y mira lo que está escrito acerca del pueblo judío: “Que mora con ellos en medio de su impureza” (Levítico 16:16). Esto indica que incluso cuando están impuros, la Presencia Divina mora entre ellos.
וְכִי דָּבָר הַלָּמֵד בְּהֶיקֵּשׁ, חוֹזֵר וּמְלַמֵּד בְּהֶיקֵּשׁ?
La Guemará plantea una dificultad con respecto a la halakha antes mencionada. Se afirmó anteriormente que la comparación con el macho cabrío enseña que el Sumo Sacerdote rocía la sangre del toro una vez hacia arriba; y las siete aspersiones hacia abajo de la sangre del macho cabrío se derivan del rito de la sangre del toro. Posteriormente, el orden de la aspersión hacia la cortina en el Santuario se deriva nuevamente por medio de una comparación similar. La Guemará pregunta: ¿Y acaso un asunto derivado por yuxtaposición, es decir, una halakha no escrita explícitamente en la Torah sino aprendida por medio de una comparación, puede a su vez enseñar por yuxtaposición? Existe un principio general según el cual una halakha derivada por yuxtaposición con respecto a las ofrendas no puede posteriormente enseñar otra halakha por yuxtaposición.
הַאי, הֵימֶנּוּ וְדָבָר אַחֵר הוּא, וְלָא הָוֵי הֶיקֵּשׁ.
La Guemará responde que la primera yuxtaposición no era una inferencia adecuada por analogía verbal, ya que estahalajá, según la cual el Sumo Sacerdote debe rociar una vez hacia arriba y siete veces hacia abajo, se deriva tanto de aquella yuxtaposición como de otra cosa también. Dado que el requisito básico de que debe rociar hacia arriba y hacia abajo para el toro y el macho cabrío se declara explícitamente en ambos casos, y la comparación solo era necesaria para enseñar el número preciso de aspersiones, esta inferencia no es considerada una yuxtaposición hasta el punto de que no se puedan derivar de ella comparaciones adicionales.
הָנִיחָא לְמַאן דְּאָמַר לָא הָוֵי הֶיקֵּשׁ. אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר הָוֵי הֶיקֵּשׁ, מַאי אִיכָּא לְמֵימַר?
La Guemará continúa cuestionando esta explicación: Esto encaja bien según quien dijo que una yuxtaposición que también se infiere de otra cosa no es considerada una yuxtaposición en este sentido; pero según quien dice que esto también sí es llamado una yuxtaposición, qué se puede decir?
מְקוֹמוֹת הוּא דְּגָמְרִי מֵהֲדָדֵי.
La Guemará responde: Son los lugares los que se derivan unos de otros. La halajá de la sangre del toro no se derivó de la de la cabra, ni la halajá de rociar la sangre del toro fuera de la cortina se derivó de la de rociar la sangre del toro dentro de ella. Más bien, la primera comparación equipara el rociado de la sangre del toro y la sangre de la cabra, mientras que la segunda comparación equipara los lugares; es decir, rocía fuera de la cortina de la misma manera que rocía dentro. En consecuencia, las dos yuxtaposiciones no están conectadas entre sí, lo que significa que no hay problema de que una halajá derivada por yuxtaposición enseñe por yuxtaposición.
אִי בָּעֵית אֵימָא: חוּץ מִבִּפְנִים בַּחֲדָא זִימְנָא גָּמַר.
Si lo deseas, di en cambio una resolución diferente: La aspersión de afuera se deriva de la aspersión de adentro de una sola vez, es decir, la yuxtaposición incluye no solo la sangre del toro y del macho cabrío, sino también las maneras de asperjar la sangre adentro y afuera. No hay aquí dos comparaciones, una derivada de la otra, sino una sola yuxtaposición compleja.
תָּנָא: כְּשֶׁהוּא מַזֶּה, אֵינוֹ מַזֶּה עַל הַפָּרוֹכֶת, אֶלָּא כְּנֶגֶד הַפָּרוֹכֶת. אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר בְּרַבִּי יוֹסֵי: אֲנִי רְאִיתִיהָ בְּרוֹמִי, וְהָיוּ עָלֶיהָ כַּמָּה טִיפֵּי דָמִים שֶׁל פַּר וְשָׂעִיר שֶׁל יוֹם הַכִּפּוּרִים.
§ Un Sabio enseñó: Cuando el Sumo Sacerdote rocía la sangre, no la rocía realmente sobre la cortina, sino frente a la cortina. Rabí Elazar, hijo de Rabí Yosei, dijo: Yo vi la cortina en Roma. Después de que se realizó un milagro en su favor y curó a la hija del emperador romano, a Rabí Elazar se le permitió ver los tesoros del gobernante y tomar lo que quisiera. Vio los utensilios del Templo que los romanos capturaron, incluida la cortina. Rabí Elazar continuó: Y sobre la cortina había varias gotas de sangre del toro y del macho cabrío de Yom Kippur. Esto demuestra que la sangre fue realmente rociada sobre la cortina.
וְדִילְמָא דְּפַר הֶעְלֵם דָּבָר שֶׁל צִבּוּר וּשְׂעִירֵי עֲבוֹדָה זָרָה הֲווֹ!
La Guemará cuestiona esta conclusión: Pero ¿cómo puede Rabí Elazar estar seguro de que estas gotas de sangre eran del toro y del macho cabrío de Yom Kippur? Quizás eran del toro por un pecado comunitario involuntario o de los machos cabríos por un pecado de idolatría, cuya sangre también se rocía sobre la cortina.
דַּחֲזָא דַּעֲבִידִי כְּסִדְרָן. וּתְנַן נָמֵי גַּבֵּי פַּר הֶעְלֵם דָּבָר שֶׁל צִבּוּר כִּי הַאי גַוְונָא: כְּשֶׁהוּא מַזֶּה, לֹא הָיוּ נוֹגְעִין בַּפָּרוֹכֶת, וְאִם נָגְעוּ — נָגְעוּ.
La Guemará explica que él vio que estas aspersiones de sangre se realizaron en su orden, una gota tras otra, una secuencia que se sigue solo en el servicio de Yom Kipur. Y también aprendimos en una mishná sobre un caso como este con respecto al toro por un pecado comunitario involuntario: Cuando él rociaba, la sangre no tocaba la cortina, pero si la tocaba, la tocaba, y esto no invalidaba el servicio.
אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר בְּרַבִּי יוֹסֵי: אֲנִי רְאִיתִיהָ בְּרוֹמִי, וְהָיוּ עָלֶיהָ כַּמָּה טִיפֵּי דָמִים שֶׁל פַּר הֶעְלֵם דָּבָר שֶׁל צִבּוּר, וּשְׂעִירֵי עֲבוֹדָה זָרָה. וְדִילְמָא דְּפַר וְשָׂעִיר שֶׁל יוֹם הַכִּפּוּרִים נִינְהוּ? דַּחֲזַנְהוּ דַּעֲבִידִי שֶׁלֹּא כְּסִדְרָן.
Rabí Elazar, hijo de Rabí Yosei, dijo: Vi la cortina en Roma, y había sobre ella varias gotas de sangre del toro por un pecado comunitario involuntario y de los machos cabríos por pecado de idolatría. La Guemará pregunta: Pero ¿cómo pudo identificar el origen de la sangre? Quizás ellas eran del toro y del macho cabrío de Yom Kipur? La Guemará responde: Él vio que fueron realizadas fuera de su orden y dedujo que debían ser aspersiones de las ofrendas comunitarias por el pecado, que no se presentan en una secuencia.
נִתְעָרְבוּ לוֹ דָּמִים בְּדָמִים, אָמַר רָבָא: נוֹתֵן אַחַת לְמַעְלָה וְשֶׁבַע לְמַטָּה, וְעוֹלֶה לוֹ לְכָאן וּלְכָאן.
La Guemará plantea una pregunta: ¿Qué debe hacer el Sumo Sacerdote si la sangre del toro se mezcló con la sangre del macho cabrío antes de que terminara todas las aspersiones? Rava dijo: Debe presentar de la mezcla una vez hacia arriba y siete veces hacia abajo, y eso cuenta para este y aquel, pues ha asperjado de ambos.
אַמְרוּהָ קַמֵּיהּ דְּרַבִּי יִרְמְיָה, אָמַר: בַּבְלָאֵי טַפְשָׁאֵי, מִשּׁוּם דְּדָיְירִי בְּאַרְעָא דַחֲשׁוֹכָא — אָמְרִי שְׁמַעְתָּא דִּמְחַשְּׁכָן! הָא קָא יָהֵיב לְמַעְלָה דְּשָׂעִיר מִקַּמֵּי מַטָּה דְּפַר, וְהַתּוֹרָה אָמְרָה: ״וְכִלָּה מִכַּפֵּר אֶת הַקֹּדֶשׁ״, כַּלֵּה דַּם הַפָּר וְאַחַר כָּךְ כַּלֵּה דַּם הַשָּׂעִיר!
Dieron esta respuesta ante Rabí Yirmeya en Eretz Yisrael, a lo que él dijo: ¡Babilonios necios! Porque viven en una tierra oscura, baja, dicen halakhot oscurecidas, carentes de lógica. Si se sigue esta solución, cuando el Sumo Sacerdote rocía la mezcla de la sangre del toro y del macho cabrío, él así presenta las aspersiones hacia arriba del macho cabrío antes de rociar las presentaciones hacia abajo del toro; y la Torah dijo: “Y cuando haya terminado de hacer expiación por el lugar sagrado” (Levítico 16:20), lo que enseña: Él termina la sangre del toro rociando hacia arriba y hacia abajo, y solo después termina la sangre del macho cabrío.
אֶלָּא, אָמַר רַבִּי יִרְמְיָה: נוֹתֵן אַחַת לְמַעְלָה וְשֶׁבַע לְמַטָּה לְשֵׁם הַפָּר, וְחוֹזֵר וְנוֹתֵן אַחַת לְמַעְלָה וְשֶׁבַע לְמַטָּה לְשֵׁם הַשָּׂעִיר.
Más bien, Rabí Yirmeya dijo que el Sumo Sacerdote procede de la siguiente manera: Rocía una vez hacia arriba y siete veces hacia abajo con el propósito de rociar la sangre del toro, pues la sangre del toro está en esta mezcla. Y nuevamente rocía una vez hacia arriba y siete veces hacia abajo con el propósito de rociar la sangre del macho cabrío. Aunque la sangre está mezclada y, al rociar con el propósito de la sangre del toro, también rocía parte de la sangre del macho cabrío, como solo tiene en mente la sangre del toro, es como si no hubiera rociado en absoluto la sangre del macho cabrío.
נִתְעָרְבוּ לוֹ דָּמִים בְּדָמִים בְּמַתָּנוֹת הָאַחֲרוֹנוֹת, סְבַר רַב פָּפָּא קַמֵּיהּ דְּרָבָא לְמֵימַר: נוֹתֵן שֶׁבַע לְמַטָּה לְשֵׁם פַּר וּלְשֵׁם שָׂעִיר, וְחוֹזֵר וְנוֹתֵן אַחַת לְמַעְלָה לְשֵׁם שָׂעִיר.
La Guemará plantea otra pregunta: ¿Qué debe hacer el Sumo Sacerdote si la sangre del toro se mezcló con la sangre del macho cabrío durante las presentaciones finales que realiza en el Santuario? Rav Pappa, que estaba sentado delante de Rava, pensó decir: Él presenta siete veces hacia abajo con el propósito del toro y con el propósito del macho cabrío, y vuelve a presentar una vez hacia arriba con el propósito del macho cabrío.
אֲמַר לֵיהּ רָבָא: עַד הַשְׁתָּא קָרוּ לַן טַפְשָׁאֵי, וְהַשְׁתָּא — טַפְשָׁאֵי דְטַפְשָׁאֵי, דְּקָא מַגְמְרִינַן לְהוּ וְלָא גְּמִירִי. וְהָא קָא יָהֵיב מַטָּה דְשָׂעִיר מִקַּמֵּי מַעְלָה דְשָׂעִיר, וְהַתּוֹרָה אָמְרָה: תֵּן לְמַעְלָה, וְאַחַר כָּךְ לְמַטָּה!
Rava le dijo: Hasta ahora nos llamaban babilonios meramente tontos, y ahora nos llamarán los tontos de los tontos, pues dirán que nosotros les enseñamos y aun así no aprenden. En respuesta a tu afirmación, se podría simplemente repetir el argumento previo de Rabí Yirmeya: Pero él presenta las aspersiones hacia abajo para el macho cabrío antes de las aspersiones hacia arriba para el macho cabrío, y la Torah dijo: Presenta hacia arriba y luego hacia abajo.