״וַיְכַסֵּהוּ הֶעָנָן״, לָהָר. ״וַיִּקְרָא אֶל מֹשֶׁה״ — [מֹשֶׁה] וְכׇל יִשְׂרָאֵל עוֹמְדִין, וְלֹא בָּא הַכָּתוּב אֶלָּא לַחְלֹק כָּבוֹד לְמֹשֶׁה. רַבִּי נָתָן אוֹמֵר: לֹא בָּא הַכָּתוּב אֶלָּא לְמָרֵק אֲכִילָה וּשְׁתִיָּה שֶׁבְּמֵעָיו, לְשׂוּמוֹ כְּמַלְאֲכֵי הַשָּׁרֵת.
Y aquello que está escrito: “Y la nube lo cubrió,” significa que la nube cubrió la montaña, y no a él, a Moisés. “Y Él llamó a Moisés”; Moisés y todo el pueblo judío estaban de pie al pie de la montaña y escuchando, y si Dios no quería decir que Moisés debía subir a la montaña, ¿por qué lo llamó? El versículo viene solo para conferir deferencia a Moisés, pues toda la nación oyó a Dios dirigirse a él. Rabí Natán dice: Moisés fue en efecto llamado a entrar en la nube; sin embargo, su entrada no fue con el propósito de apartarlo y purificarlo, más bien, el versículo viene solo para limpiar la comida y la bebida que estaban en sus intestinos, para hacerlo como los ángeles ministrantes que no requieren ni comida ni bebida.
רַבִּי מַתְיָא בֶּן חָרָשׁ אוֹמֵר: לֹא בָּא הַכָּתוּב אֶלָּא לְאַיֵּים עָלָיו, כְּדֵי שֶׁתְּהֵא תּוֹרָה נִיתֶּנֶת בְּאֵימָה, בִּרְתֵת וּבְזִיעַ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״עִבְדוּ אֶת ה׳ בְּיִרְאָה וְגִילוּ בִּרְעָדָה״. מַאי ״וְגִילוּ בִּרְעָדָה״? אָמַר רַב אַדָּא בַּר מַתְנָה אָמַר רַב: בִּמְקוֹם גִּילָה שָׁם תְּהֵא רְעָדָה.
Rabí Matya ben Ḥarash dice: El versículo que llama a Moisés a la nube viene solo para intimidar a Moisés, para infundirle un sentido de temor al Creador, para que la Torah fuera entregada con reverencia, con estremecimiento y con temblor, como está dicho: “Servid al Señor con temor, y regocijaos con temblor” (Salmos 2:11). A propósito del final del versículo, la Guemará pregunta: ¿Qué significa “y regocijaos con temblor”? La alegría y el temblor parecen contradictorios. Rav Adda bar Mattana dijo que Rav dijo: Donde hay la alegría de cumplir una mitzvá, habrá allí temblor del temor al Cielo .
בְּמַאי קָא מִיפַּלְגִי רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי וְרַבִּי עֲקִיבָא? בִּפְלוּגְתָּא דְּהָנֵי תַּנָּאֵי, דְּתַנְיָא: בְּשִׁשָּׁה בַּחוֹדֶשׁ נִיתְּנָה תּוֹרָה לְיִשְׂרָאֵל, רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: בְּשִׁבְעָה בּוֹ. מַאן דְּאָמַר בְּשִׁשָּׁה: בְּשִׁשָּׁה נִיתְּנָה, וּבְשִׁבְעָה עָלָה (דִּכְתִיב: ״וַיִּקְרָא אֶל מֹשֶׁה בַּיּוֹם הַשְּׁבִיעִי״). מַאן דְּאָמַר בְּשִׁבְעָה: בְּשִׁבְעָה נִיתְּנָה, וּבְשִׁבְעָה עָלָה, [דִּכְתִיב: ״וַיִּקְרָא אֶל מֹשֶׁה בַּיּוֹם הַשְּׁבִיעִי״].
§ A propósito de la interpretación del versículo con respecto a la revelación, la Guemará pregunta: ¿Sobre qué discrepan Rabí Yosei HaGelili y Rabí Akiva? La Guemará explica que su disputa es paralela a la disputa entre estos otros tanna’im, como fue enseñado en una baraita: En el sexto día del mes de Siván, la Torah, los Diez Mandamientos, fue dada al pueblo judío. Rabí Yosei dice: Fue en el séptimo día del mes. Según quien dijo que fue en el sexto, la Torah fue dada en el sexto, que es el día de la revelación de los Diez Mandamientos, y en el séptimo día del mes Moisés ascendió a la montaña, como está escrito: “Y Él llamó a Moisés en el séptimo día” (Éxodo 24:16). Según quien dijo que la Torah fue dada en el séptimo del mes, fue dada en el séptimo y Moisés ascendió en el séptimo, como está escrito: “Y él llamó a Moisés en el séptimo día.”
רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי סָבַר לַהּ כְּתַנָּא קַמָּא, דְּאָמַר בְּשִׁשָּׁה בַּחוֹדֶשׁ נִיתְּנָה תּוֹרָה, הִלְכָּךְ זֶה הָיָה מַעֲשֶׂה אַחַר עֲשֶׂרֶת הַדִּבְּרוֹת. ״וַיִּשְׁכּוֹן כְּבוֹד ה׳ עַל הַר סִינַי וַיְכַסֵּהוּ הֶעָנָן שֵׁשֶׁת יָמִים״ — לְמֹשֶׁה, ״וַיִּקְרָא אֶל מֹשֶׁה בַּיּוֹם הַשְּׁבִיעִי״ — לְקַבּוֹלֵי שְׁאָר תּוֹרָה. דְּאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ ״וַיִּשְׁכּוֹן כְּבוֹד ה׳״ מֵרֹאשׁ חוֹדֶשׁ, ״וַיְכַסֵּהוּ הֶעָנָן לָהָר וַיִּקְרָא אֶל מֹשֶׁה בַּיּוֹם הַשְּׁבִיעִי״ לְקַבּוֹלֵי עֲשֶׂרֶת הַדִּבְּרוֹת, הָא קַבִּילוּ לְהוּ מִשִּׁשָּׁה, וְהָא אִסְתַּלַּק עָנָן מִשִּׁשָּׁה!
La Guemará procede a vincular las dos disputas. Rabí Yosei HaGelili sostiene de acuerdo con la opinión del primer tanna en la baraita, quien dijo que fue el sexto día del mes cuando fue dada la Torah; por lo tanto, este incidente ocurrió después de la revelación de los Diez Mandamientos. Por eso explica el versículo “Y la gloria del Señor reposó sobre el Monte Sinaí y la nube lo cubrió durante seis días” en el sentido de que la nube cubrió a Moisés, y Él llamó a Moisés en el séptimo día para recibir el resto de la Torah. Pues, si se te ocurriera interpretar el versículo de la siguiente manera: “Y la gloria del Señor reposó” desde la Luna Nueva de Siván; “Y la nube lo cubrió”, la montaña; “Y Él llamó a Moisés en el séptimo día,” para recibir solo los Diez Mandamientos; ¿acaso no ya recibieron los Diez Mandamientos el sexto día del mes, y la nube que estaba sobre la montaña ya se había apartado el sexto día del mes?
וְרַבִּי עֲקִיבָא סָבַר לַהּ כְּרַבִּי יוֹסֵי, דְּאָמַר: בְּשִׁבְעָה בַּחֹדֶשׁ נִיתְּנָה תּוֹרָה לְיִשְׂרָאֵל. בִּשְׁלָמָא לְרַבִּי עֲקִיבָא, הַיְינוּ דְּמַשְׁכַּחַתְּ לַהּ בְּשִׁבְעָה עָשָׂר בְּתַמּוּז נִשְׁתַּבְּרוּ הַלּוּחוֹת: עֶשְׂרִין וְאַרְבְּעָה דְּסִיוָן, וְשִׁיתְּסַר דְּתַמּוּז, מָלוּ לְהוּ אַרְבְּעִין יוֹמִין דַּהֲוָה בָּהָר, וּבְשִׁבְסַר בְּתַמּוּז נְחֵית וַאֲתָא וְתַבְרִינְהוּ לְלוּחוֹת.
Y Rabí Akiva sostiene de acuerdo con la opinión de Rabí Yosei, quien dijo que en el séptimo día del mes la Torá fue dada al pueblo judío. Por eso Moisés fue convocado en el séptimo día del mes inmediatamente después de la revelación de los Diez Mandamientos. La Guemará pregunta: Concedido, según la opinión de Rabí Akiva de que la Torá fue dada el séptimo de Siván y luego Moisés procedió a subir la montaña y permanecer allí durante cuarenta días, eso explica el cálculo que encuentras: El diecisiete de Tamuz las tablas fueron quebradas, según la tradición estándar. ¿Cómo es eso? Calcula veinticuatro días hasta el final de Siván y dieciséis días de Tamuz; suman los cuarenta días que él estuvo en la montaña. El diecisiete de Tamuz descendió de la montaña y vino y quebró las tablas.
אֶלָּא לְרַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי, דְּאָמַר: שִׁשָּׁה דִפְרִישָׁה וְאַרְבְּעִין דְּהַר, עַד עֶשְׂרִין וּתְלָת בְּתַמּוּז לָא אִתַּבּוּר לוּחוֹת! אָמַר לְךָ רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי: אַרְבְּעִין דְּהַר בַּהֲדֵי שִׁשָּׁה דִפְרִישָׁה.
Sin embargo, según Rabí Yosei HaGelili, quien dijo: Hubo seis días de retiro después de que se entregó la Torah y otros cuarenta días en los que Moisés estuvo en la montaña; las tablas no se rompieron hasta el veintitrés de Tamuz, en contra de la tradición estándar. Rabí Yosei HaGelili podría haberte dicho: Los cuarenta días en los que Moisés estuvo en la montaña incluyen los seis días de retiro.
אָמַר מָר: ״וַיִּקְרָא אֶל מֹשֶׁה״ — מֹשֶׁה וְכׇל יִשְׂרָאֵל עוֹמְדִין, מְסַיַּיע לֵיהּ לְרַבִּי אֶלְעָזָר. דְּאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: ״וַיִּקְרָא אֶל מֹשֶׁה״ — מֹשֶׁה וְכׇל יִשְׂרָאֵל עוֹמְדִין, וְלֹא בָּא הַכָּתוּב אֶלָּא לַחְלֹק לוֹ כָּבוֹד לְמֹשֶׁה.
§ El Maestro dijo en aquella baraita citada arriba que cuando la Torah dice: “Y Él llamó a Moisés,” significa que Moisés y todo el pueblo judío estaban de pie y escuchando. La Guemará sugiere que esto respalda la opinión de Rabí Elazar, pues Rabí Elazar dijo que cuando la Torah dice: “Y Él llamó a Moisés,” significa que Moisés y todo el pueblo judío estaban de pie y escuchando, y el versículo viene solo para conferir deferencia a Moisés. De la declaración de Rabí Elazar queda claro que todo Israel oyó la voz de Dios.
מֵיתִיבִי: ״קוֹל לוֹ״, ״קוֹל אֵלָיו״ — מֹשֶׁה שָׁמַע וְכׇל יִשְׂרָאֵל לֹא שָׁמְעוּ! לָא קַשְׁיָא: הָא — בְּסִינַי, הָא — בְּאֹהֶל מוֹעֵד. וְאִי בָּעֵית אֵימָא, לָא קַשְׁיָא: הָא — בִּקְרִיאָה, הָא — בְּדִבּוּר.
La Guemará plantea una objeción: La Torah declara: “Y cuando Moisés entraba en la Tienda de Reunión para hablar con Él, oía la voz que le hablaba desde encima del propiciatorio que estaba sobre el Arca del Testimonio, de entre los dos querubines; y Él le hablaba” (Números 7:89). La Torah podría haber dicho: Él oyó la voz hablando a él; sin embargo, en cambio, el versículo dice: Él oyó la voz hablando a él, indicando que la voz llegó solo a él. Solo Moisés oyó la voz de Dios y todo el pueblo judío no la oyó. La Guemará responde: Esto no es difícil. Este caso, en el que todos oyeron la voz de Dios, fue en el Sinaí. Aquel caso, en el que solo Moisés oyó la voz de Dios, fue en la Tienda de Reunión. O, si lo deseas, di en cambio una resolución alternativa. Esto no es difícil; cuando Dios se dirigió a Moisés llamándolo, todos oyeron; aquello que Dios comunicó posteriormente hablando, solo Moisés lo oyó.
רַבִּי זְרִיקָא רָמֵי קְרָאֵי קַמֵּיהּ דְּרַבִּי אֶלְעָזָר, וְאָמְרִי לַהּ אָמַר רַבִּי זְרִיקָא: רַבִּי אֶלְעָזָר רָמֵי, כְּתִיב: ״וְלֹא יָכוֹל מֹשֶׁה לָבֹא אֶל אֹהֶל מוֹעֵד כִּי שָׁכַן עָלָיו הֶעָנָן״, וּכְתִיב: ״וַיָּבֹא מֹשֶׁה בְּתוֹךְ הֶעָנָן״! מְלַמֵּד שֶׁתְּפָסוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְמֹשֶׁה וֶהֱבִיאוֹ בֶּעָנָן.
Rabí Zerika planteó una contradicción entre versículos ante Rabí Elazar, y algunos dicen que Rabí Zerika dijo que Rabí Elazar planteó una contradicción: Está escrito en un lugar: “Y Moisés no podía entrar en la Tienda de Reunión porque la nube reposaba sobre ella” (Éxodo 40:35), pues Moisés no podía entrar en la nube. Y está escrito en otro lugar: “Y Moisés entró en la nube” (Éxodo 24:18). Esto enseña que el Santo, Bendito sea, tomó a Moisés y lo introdujo en la nube, ya que no podía entrar por sí mismo.
דְּבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל תָּנָא: נֶאֱמַר כָּאן ״בְּתוֹךְ״, וְנֶאֱמַר לְהַלָּן ״בְּתוֹךְ״ — ״וְיָבוֹאוּ בְנֵי יִשְׂרָאֵל בְּתוֹךְ הַיָּם״. מָה לְהַלָּן שְׁבִיל, דִּכְתִיב: ״וְהַמַּיִם לָהֶם חוֹמָה״, אַף כָּאן שְׁבִיל.
En la escuela de Rabí Yishmael enseñaron: Hay una analogía verbal que resuelve esta contradicción. Se declara aquí: “Y Moisés entró en medio de la nube”, y se declara abajo, en otro versículo: “Y los hijos de Israel entraron en el mar sobre tierra seca” (Éxodo 14:22); Así como abajo, había un camino dentro del mar, como está escrito: “Y las aguas eran un muro para ellos” (Éxodo 14:22), aquí también, había un camino a través de la nube, pero Moisés no entró realmente en la nube.
״וַיִּקְרָא אֶל מֹשֶׁה וַיְדַבֵּר״, לָמָּה הִקְדִּים קְרִיאָה לְדִיבּוּר? לִימְּדָה תּוֹרָה דֶּרֶךְ אֶרֶץ, שֶׁלֹּא יֹאמַר אָדָם דָּבָר לַחֲבֵירוֹ אֶלָּא אִם כֵּן קוֹרֵהוּ. מְסַיַּיע לֵיהּ לְרַבִּי חֲנִינָא. דְּאָמַר רַבִּי חֲנִינָא: לֹא יֹאמַר אָדָם דָּבָר לַחֲבֵירוֹ אֶלָּא אִם כֵּן קוֹרֵהוּ. ״לֵאמֹר״, אָמַר רַבִּי (מוּסְיָא בַּר בְּרֵיהּ דְּרַבִּי מַסְיָא מִשְּׁמֵיהּ דְּרַבִּי מוּסְיָא) רַבָּה: מִנַּיִין לָאוֹמֵר דָּבָר לַחֲבֵירוֹ שֶׁהוּא בְּבַל יֹאמַר עַד שֶׁיֹּאמַר לוֹ: לֵךְ אֱמוֹר — שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיְדַבֵּר ה׳ אֵלָיו מֵאֹהֶל מוֹעֵד לֵאמֹר״.
El versículo dice: “Y Él llamó a Moisés, y el Señor habló con él desde dentro de la Tienda de Reunión, diciendo” (Levítico 1:1). ¿Por qué el versículo menciona llamar antes de hablar, y Dios no le habló desde el principio? La Torah está enseñando etiqueta: Una persona no debe decir nada a otra a menos que la llame primero. Esto respalda la opinión de Rabí Ḥanina, pues Rabí Ḥanina dijo: Una persona no debe decir nada a otra a menos que la llame primero. En cuanto al término que concluye el versículo: “Diciendo”, Rabí Musya, nieto de Rabí Masya, dijo en nombre de Rabí Musya el Grande: ¿De dónde se deriva, con respecto a quien le dice a otro algún asunto, que recae sobre este último la obligación de no decirlo a otros hasta que el primero le diga explícitamente: Ve y díselo a otros? Como está dicho: “Y el Señor le habló desde dentro de la Tienda de Reunión, diciendo [lemor].” Lemor es una contracción de lo emor, que significa: No digas. Se debe recibir permiso antes de transmitir información.
מִכְלָל דְּתַרְוַויְיהוּ סְבִירָא לְהוּ מִלּוּאִים כׇּל הַכָּתוּב בָּהֶן מְעַכֵּב בָּהֶן. דְּאִיתְּמַר: מִלּוּאִים, רַבִּי יוֹחָנָן וְרַבִּי חֲנִינָא, חַד אָמַר: כׇּל הַכָּתוּב בָּהֶן מְעַכֵּב בָּהֶן, וְחַד אָמַר: דָּבָר הַמְעַכֵּב לְדוֹרוֹת — מְעַכֵּב בָּהֶן, שֶׁאֵין מְעַכֵּב לְדוֹרוֹת — אֵין מְעַכֵּב בָּהֶן.
§ Después de desviarse para interpretar los versículos con respecto al Monte Sinaí, la Guemará retoma su discusión de las declaraciones de Rabí Yoḥanan y Reish Lakish. Basándonos en la pregunta que Reish Lakish dirigió a Rabí Yoḥanan y en el hecho de que Rabí Yoḥanan aceptó la premisa de esa pregunta, aprendemos por inferencia que ambos sostienen que, con respecto a la inauguración, no realizar todos los detalles que están escritos al respecto invalida la inauguración. Como se afirma: Rabí Yoḥanan y Rabí Ḥanina discrepan. Uno dijo: No realizar todos los detalles que están escritos al respecto invalida la inauguración. Y uno dijo: Un asunto que invalida las ofrendas a lo largo de las generaciones invalida la inauguración; un asunto que no invalida las ofrendas a lo largo de las generaciones no invalida la inauguración.
תִּסְתַּיֵּים דְּרַבִּי יוֹחָנָן הוּא דְּאָמַר כׇּל הַכָּתוּב בָּהֶן מְעַכֵּב בָּהֶן. מִדְּקָאָמַר לֵיהּ רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ לְרַבִּי יוֹחָנָן: אִי מָה מִלּוּאִים כׇּל הַכָּתוּב בָּהֶן מְעַכֵּב בָּהֶן, וְלָא קָא מַהְדַּר לֵיהּ וְלָא מִידֵּי. תִּסְתַּיֵּים.
Concluye que Rabí Yoḥanan es quien dijo: El incumplimiento de todos los detalles que están escritos al respecto invalida la inauguración. Esto puede concluirse del hecho de que Rabí Shimón ben Lakish le dice a Rabí Yoḥanan: Así como con respecto a la inauguración, el incumplimiento de todos los detalles que están escritos al respecto invalida la inauguración, así también es la halakha con respecto a Yom Kippur, y Rabí Yoḥanan no respondió y no dijo nada, lo que indica que estuvo de acuerdo. La Guemará afirma: Concluye que esta es en efecto la opinión de Rabí Yoḥanan.
מַאי בֵּינַיְיהוּ?
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la diferencia halájica práctica entre las opiniones de Rabí Yoḥanan y Rabí Ḥanina?