אֶלָּא לְהָךְ לִישָּׁנָא דְּאָמְרַתְּ פְּלִיגִי, בִּשְׁלָמָא לְמַאן דְּאָמַר לָא מְעַכְּבָא, הָא מַנִּי — רַבִּי יְהוּדָה הִיא,
Pero según esa segunda versión de la disputa, en la que dijiste que Rabí Yannai y Rabí Yoḥanan discrepan sobre si el sorteo es indispensable según Rabí Yehuda, pero según Rabí Neḥemya ciertamente sí lo es, entonces concedido, según aquel, es decir, Rabí Yoḥanan, que dijo que el sorteo no es indispensable, ¿de acuerdo con la opinión de quién se enseñó esta baraita? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda.
אֶלָּא לְמַאן דְּאָמַר מְעַכְּבָא, הָא מַנִּי? תְּנִי: מִצְוָה לְהַנִּיחַ.
Sin embargo, según aquel sabio, es decir, Rabí Yannai, quien dijo que tanto según Rabí Yehuda como según Rabí Neḥemya, el sorteo de las suertes es indispensable, entonces, ¿de acuerdo con la opinión de quién podría enseñarse esta baraita? Parecería que, según Rabí Yannai, la baraita no refleja la opinión de nadie. Por fuerza, la baraita no puede estar refiriéndose al sorteo de las suertes, y es necesario enmendar y enseñar la baraita como diciendo que es una mitzvá colocar las suertes sobre los machos cabríos.
תָּא שְׁמַע: מִצְוָה לְהַגְרִיל וּלְהִתְוַדּוֹת. לֹא הִגְרִיל וְלֹא הִתְוַדָּה — כָּשֵׁר. וְכִי תֵּימָא הָכִי נָמֵי לְהַנִּיחַ, אֵימָא סֵיפָא, רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: לֹא הִגְרִיל — כָּשֵׁר, לֹא הִתְוַדָּה — פָּסוּל.
Ven y escucha otra objeción a la opinión de Rabí Yannai, tal como se presenta en la segunda versión de la disputa, que sostiene que tanto Rabí Yehuda como Rabí Neḥemya mantienen que el sorteo es indispensable. Una baraita enseña: Es una mitzvá para el Sumo Sacerdote echar las suertes y confesar sobre el macho cabrío que será enviado a Azazel. Si no echó las suertes o no confesó, el servicio sigue siendo válido. Esta baraita también parece decir que el sorteo no es indispensable, en contradicción con la opinión de Rabí Yannai. Y si dices: Así también, la baraita debe enmendarse para decir que es una mitzvá colocar las suertes sobre los machos cabríos, esto es problemático. ¿Cómo entonces dirás, es decir, explicarás, la cláusula final de esa baraita, que enseña: Rabí Shimon dice: Si no echó las suertes, es válido. Si no confesó, es inválido?
מַאי ״לֹא הִגְרִיל״? אִילֵּימָא לֹא הִנִּיחַ, מִכְּלָל דְּרַבִּי שִׁמְעוֹן סָבַר הַגְרָלָה מְעַכְּבָא, וְהָתַנְיָא: מֵת אֶחָד מֵהֶן, מֵבִיא חֲבֵירוֹ שֶׁלֹּא בַּהַגְרָלָה, דִּבְרֵי רַבִּי שִׁמְעוֹן.
La Guemará aclara la dificultad de la cláusula final: En esta baraita, ¿qué significa: Él no realizó el sorteo? Si decimos que significa que no colocó los lotes sobre los machos cabríos, entonces por inferencia Rabí Shimon sostiene que, aunque la colocación no es indispensable, el sorteo de los lotes sí es indispensable. Pero esto es incorrecto, ya que ¿acaso no se enseñó en una baraita: Si, después de la designación de los machos cabríos, uno de ellos murió, se trae un nuevo macho cabrío para que sea la contraparte del macho cabrío sobreviviente y es designado sin sorteo; esta es la declaración de Rabí Shimon. Por lo tanto, parecería que la baraita no debe entenderse como referida a la mitzvá de colocar los lotes, sino como referida al sorteo mismo de los lotes. Por lo tanto, la objeción a la opinión de Rabí Yannai permanece.
רַבִּי שִׁמְעוֹן לָא יָדַע מַאי קָאָמְרִי רַבָּנַן, וְהָכִי קָאָמַר לְהוּ: אִי הַגְרָלָה — הַגְרָלָה מַמָּשׁ קָא אָמְרִיתוּ, פְּלִיגְנָא עֲלַיְיכוּ בַּחֲדָא. אִי הַגְרָלָה דְּקָאָמְרִיתוּ הַיְינוּ הַנָּחָה — פְּלִיגְנָא עֲלַיְיכוּ בְּתַרְתֵּי.
La Guemará responde: la opinión de Rabí Yannai aún puede defenderse sosteniendo que Rabí Shimon no sabía con precisión qué estaban diciendo los Sabios, es decir, si se referían al sorteo o a la colocación de las suertes. Por lo tanto, en su respuesta a ellos, esto es lo que él está diciendo: Si, cuando ustedes dicen: Sorteo de las suertes, están diciendo que el sorteo mismo de las suertes no es indispensable, como yo también sostengo, entonces discrepo de ustedes solo con respecto a unahalakha, a saber, con respecto a la indispensabilidad de la confesión. Pero si, cuando ustedes dicen: Sorteo de las suertes, están diciendo solamente que la colocación de las suertes no es indispensable, pero suponen que el sorteo de las suertes sí es indispensable, entonces discrepo de ustedes con respecto a doshalakhot, es decir, con respecto a la indispensabilidad tanto del sorteo de las suertes como de la confesión.
תָּא שְׁמַע: פַּר מְעַכֵּב אֶת הַשָּׂעִיר,
Ven y escucha otro desafío a la opinión de Rabí Yannai, de que todos están de acuerdo en que el sorteo es indispensable, a partir de una baraita: Se realizan varios servicios con el toro y el macho cabrío y con su sangre. Estos servicios deben realizarse en una secuencia específica, alternando a menudo entre el toro y el macho cabrío. Si se omite un servicio y se adelanta un servicio posterior para que vaya antes que él, la halakha es la siguiente: No realizar un servicio del toro que debía preceder a un servicio del macho cabrío invalida el servicio del macho cabrío, si se realizó sin que ese servicio del toro lo precediera.
וְשָׂעִיר אֵין מְעַכֵּב אֶת הַפָּר בְּמַתָּנוֹת שֶׁבִּפְנִים.
Sin embargo, no realizar un servicio del macho cabrío que debía preceder a un servicio del toro no invalida el servicio del toro; más bien, es válido a posteriori. Esta última regla se aplica a las aspersiones de sangre realizadas dentro del Lugar Santísimo.
בִּשְׁלָמָא פַּר מְעַכֵּב אֶת הַשָּׂעִיר: דְּאִי אַקְדְּמֵיהּ לְשָׂעִיר מִקַּמֵּי פַּר — לָא עֲבַד וְלֹא כְּלוּם. אֶלָּא שָׂעִיר אֵין מְעַכֵּב אֶת הַפָּר — מַאי נִיהוּ?
La Guemará explica la dificultad de la baraita: Concedido, no realizar el servicio del toro descalifica el servicio del macho cabrío que fue adelantado antes que él. Esto puede entenderse en el sentido de que si adelantó el servicio del macho cabrío antes del servicio del toro, se considera como si no hubiera hecho absolutamente nada. Una vez realizado el servicio del toro, el servicio del macho cabrío debe repetirse. Sin embargo, la regla en la baraita de que no realizar un servicio del macho cabrío no descalifica el servicio del toro que fue adelantado antes que él. ¿A qué caso se refiere?
אִילֵּימָא דְּאִי אַקְדֵּים מַתָּנוֹת דְּפַר בַּהֵיכָל מִקַּמֵּי מַתָּנוֹת דְּשָׂעִיר בִּפְנִים — ״חוּקָּה״ כְּתִיב בְּהוּ.
Si decimos que la baraita quiere decir que si alguien adelantó las aspersiones de la sangre del toro en el Santuario hechas hacia la cortina antes de las aspersiones de la sangre del macho cabrío adentro del Santo de los Santos, entonces la baraita no debería dictaminar que es válido. El término “estatuto” (Levítico 16:29) está escrito con respecto a las aspersiones de la sangre del macho cabrío adentro del Santo de los Santos, lo que implica que su realización es indispensable para cualquier servicio posterior.
אֶלָּא לָאו, דְּאַקְדֵּים מַתָּנוֹת דְּפַר בִּפְנִים מִקַּמֵּי הַגְרָלָה. וּמִדְּסִדְרָא לָא מְעַכְּבָא — (עִיקְרָא) הַגְרָלָה נָמֵי לָא מְעַכְּבָא!
Más bien, ¿no es así que la baraita debe estar refiriéndose a un caso en el que alguien adelantó las aspersiones de la sangre del toro adentro del Santo de los Santos antes de la extracción de los suertes? Si es así, del hecho de que la secuencia de la extracción de los suertes no es indispensable, se puede inferir que la extracción de los suertes en sí misma tampoco es indispensable. Esto entonces refutaría la opinión de Rabí Yannai.
לָא, דְּאַקְדֵּים מַתָּנוֹת דְּפַר בְּמִזְבֵּחַ מִקַּמֵּי מַתָּנוֹת דְּשָׂעִיר בַּהֵיכָל, וְרַבִּי יְהוּדָה הִיא, דְּאָמַר: דְּבָרִים הַנַּעֲשִׂין בְּבִגְדֵי לָבָן בַּחוּץ — לָא מְעַכְּבִי.
La Guemará cuestiona si esta es la única interpretación posible de la baraita: No, la baraita podría estar refiriéndose a un caso en el que alguien adelantó las aspersiónes de la sangre del toro sobre el altar antes de las aspersiones de la sangre del macho cabrío en el Santuario hechas hacia la cortina. Y, siendo así, dictaminar en la baraita que esto es válido a posteriori está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, quien dijo: Los asuntos que se realizan con las vestiduras blancas fuera del Santo de los Santos no son indispensables. Por lo tanto, las aspersiones de la sangre del toro sobre el altar no pueden invalidar un servicio diferente.
וְהָא בְּמַתָּנוֹת שֶׁבִּפְנִים קָתָנֵי!
La Guemará rechaza esto como una posible interpretación de la baraita: Pero ¿acaso no enseñó la conclusión de la baraita que la regla se aplica a las aplicaciones de sangre realizadas dentro del Santo de los Santos? Si es así, la baraita no puede estar refiriéndose a la aplicación de sangre hecha sobre el altar.
אֶלָּא: הָא מַנִּי — רַבִּי שִׁמְעוֹן הִיא, דְּאָמַר: הַגְרָלָה לָא מְעַכְּבָא.
Más bien, la baraita debe entenderse de la manera sugerida previamente por la Guemará, lo que implica que el sorteo de las suertes no es indispensable. Sin embargo, esto no es necesariamente una refutación de la opinión de Rabí Yannai. Se podría decir: ¿De acuerdo con la opinión de quién es esta baraita? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon, quien dijo: El sorteo de las suertes no es indispensable. Rabí Yannai sostuvo únicamente que Rabí Yehuda y Rabí Neḥemya estaban de acuerdo en que es indispensable.
וְאִיבָּעֵית אֵימָא: לְעוֹלָם רַבִּי יְהוּדָה הִיא, וּנְהִי דִּכְסִדְרָא לָא מְעַכְּבָא — הַגְרָלָה מִיהָא מְעַכְּבָא.
Y si lo deseas, di: En realidad, la baraitaestá de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda. No obstante, la opinión de Rabí Yannai aún puede defenderse: Concedido, la baraita enseña que la secuencia del sorteo de las suertes no es indispensable; sin embargo, todavía puede ser cierto que el sorteo mismo sea, no obstante, indispensable. Esto contradice lo que se sugirió anteriormente, que se puede inferir de la indispensabilidad de la secuencia la indispensabilidad del sorteo mismo.
וְאָזְדוּ לְטַעְמַיְיהוּ, דְּתַנְיָא:
Y el rabino Yehuda y el rabino Shimon siguen sus líneas de razonamiento, como fue enseñado en una baraita: