חַמְצָן״ עַד יוֹם מוֹתוֹ.
un ladrón [ḥamtzan] hasta el día de su muerte.
אָמַר רַבָּה בַּר (בַּר) שֵׁילָא, מַאי קְרָא: ״אֱלֹהַי פַּלְּטֵנִי מִיַּד רָשָׁע מִכַּף מְעַוֵּל וְחוֹמֵץ״. רָבָא אָמַר, מֵהָכָא: ״לִמְדוּ הֵיטֵב דִּרְשׁוּ מִשְׁפָּט אַשְּׁרוּ חָמוֹץ״. אׇשְׁרוֹ חָמוֹץ — וְאַל תַּאַשְׁרוּ חוֹמֵץ.
Rabba bar bar Sheila dijo: ¿Cuál es el versículo que indica que un ḥamtzan es un ladrón? El versículo dice: “Oh Dios mío, rescátame de la mano del malvado, de la mano del hombre injusto y ladrón [ḥometz]” (Salmos 71:4). Rava dijo: De aquí: “Aprended a hacer el bien, buscad la justicia, fortaleced al robado [ḥamotz]” (Isaías 1:17), lo que enseña que se debe fortalecer al robado, pero no fortalecer al ladrón.
תָּנוּ רַבָּנַן: אוֹתָהּ שָׁנָה שֶׁמֵּת בָּהּ שִׁמְעוֹן הַצַּדִּיק, אָמַר לָהֶם: בְּשָׁנָה זוֹ הוּא מֵת. אָמְרוּ לוֹ: מִנַּיִין אַתָּה יוֹדֵעַ? אָמַר לָהֶם: בְּכׇל יוֹם הַכִּפּוּרִים הָיָה מִזְדַּמֵּן לִי זָקֵן אֶחָד לָבוּשׁ לְבָנִים וְעָטוּף לְבָנִים, נִכְנַס עִמִּי וְיָצָא עִמִּי, וְהַיּוֹם נִזְדַּמֵּן לִי זָקֵן אֶחָד לָבוּשׁ שְׁחוֹרִים וְעָטוּף שְׁחוֹרִים, נִכְנַס עִמִּי וְלֹא יָצָא עִמִּי. אַחַר הָרֶגֶל חָלָה שִׁבְעָה יָמִים וָמֵת.
§ Los Sabios enseñaron: Durante el año en que murió Shimon HaTzaddik, él les dijo, a sus compañeros: En este año, él morirá, refiriéndose eufemísticamente a sí mismo. Ellos le dijeron: ¿Cómo lo sabes? Él les dijo: En años anteriores, en cada Yom Kippur, al entrar en el Santo de los Santos, me encontraba, en una visión profética, con un anciano vestido de blanco, y su cabeza estaba envuelta en blanco, y él entraba en el Santo de los Santos conmigo, y salía conmigo. Pero hoy, me encontré con un anciano vestido de negro, y su cabeza estaba envuelta en negro, y él entró en el Santo de los Santos conmigo, pero no salió conmigo. Entendió esto como una señal de que su muerte era inminente. En efecto, después de la festividad de Sucot, estuvo enfermo durante siete días y murió.
וְנִמְנְעוּ אֶחָיו הַכֹּהֲנִים מִלְּבָרֵךְ בַּשֵּׁם.
Sin la presencia de Shimón HaTzadik entre ellos, el pueblo judío ya no era digno de los muchos milagros que habían ocurrido durante su vida. Por esta razón, tras su muerte, sus hermanos, los sacerdotes, se abstuvieron de bendecir al pueblo judío con el nombre explícito de Dios en la bendición sacerdotal.
תָּנוּ רַבָּנַן: אַרְבָּעִים שָׁנָה קוֹדֶם חוּרְבַּן הַבַּיִת לֹא הָיָה גּוֹרָל עוֹלֶה בְּיָמִין, וְלֹא הָיָה לָשׁוֹן שֶׁל זְהוֹרִית מַלְבִּין, וְלֹא הָיָה נֵר מַעֲרָבִי דּוֹלֵק.
Los Sabios enseñaron: Durante el período de Shimon HaTzaddik, la suerte para Dios siempre salía en la mano derecha del Sumo Sacerdote; después de su muerte, esto ocurría solo ocasionalmente; pero durante los cuarenta años anteriores a la destrucción del segundo Templo, la suerte para Dios no salía en la mano derecha del Sumo Sacerdote en absoluto. Asimismo, la tira de lana carmesí que se ataba a la cabeza del macho cabrío enviado a Azazel no se volvía blanca, y la lámpara más occidental del candelabro no ardía continuamente.
וְהָיוּ דַּלְתוֹת הַהֵיכָל נִפְתְּחוֹת מֵאֲלֵיהֶן, עַד שֶׁגָּעַר בָּהֶן רַבָּן יוֹחָנָן בֶּן זַכַּאי. אָמַר לוֹ: הֵיכָל הֵיכָל! מִפְּנֵי מָה אַתָּה מַבְעִית עַצְמְךָ? יוֹדֵעַ אֲנִי בְּךָ שֶׁסּוֹפְךָ עָתִיד לֵיחָרֵב, וּכְבָר נִתְנַבֵּא עָלֶיךָ זְכַרְיָה בֶּן עִדּוֹא: ״פְּתַח לְבָנוֹן דְּלָתֶיךָ וְתֹאכַל אֵשׁ בַּאֲרָזֶיךָ״,
Y las puertas del Santuario se abrieron por sí solas como señal de que pronto serían abiertas por enemigos, hasta que Rabán Yoḥanan ben Zakkai las reprendió. Él dijo al Santuario: Santuario, Santuario, ¿por qué te asustas con estas señales? Yo sé de ti que finalmente serás destruido, y Zacarías, hijo de Ido, ya profetizó acerca de ti: “Abre tus puertas, oh Líbano, para que el fuego devore tus cedros” (Zacarías 11:1), siendo Líbano una denominación del Templo.
אָמַר רַבִּי יִצְחָק בֶּן טַבְלַאי: לָמָּה נִקְרָא שְׁמוֹ לְבָנוֹן — שֶׁמַּלְבִּין עֲוֹנוֹתֵיהֶן שֶׁל יִשְׂרָאֵל.
Rabí Yitzḥak ben Tavlai dijo: ¿Por qué el Templo se llama Líbano [Levanon]? Porque blanquea [malbin] los pecados del pueblo judío, aludiendo a la raíz lavan, que significa blanco.
אָמַר רַב זוּטְרָא בַּר טוֹבִיָּה: לָמָּה נִקְרָא שְׁמוֹ יַעַר, דִּכְתִיב: ״בֵּית יַעַר הַלְּבָנוֹן״, לוֹמַר לָךְ: מָה יַעַר מְלַבְלֵב — אַף בֵּית הַמִּקְדָּשׁ מְלַבְלֵב. דְּאָמַר רַב הוֹשַׁעְיָא: בְּשָׁעָה שֶׁבָּנָה שְׁלֹמֹה בֵּית הַמִּקְדָּשׁ, נָטַע בּוֹ כׇּל מִינֵי מְגָדִים שֶׁל זָהָב, וְהָיוּ מוֹצִיאִין פֵּירוֹת בִּזְמַנֵּיהֶן. וְכֵיוָן שֶׁהָרוּחַ מְנַשֶּׁבֶת בָּהֶן הָיוּ נוֹשְׁרִין פֵּירוֹתֵיהֶן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״יִרְעַשׁ כַּלְּבָנוֹן פִּרְיוֹ״, וּמֵהֶן הָיְתָה פַּרְנָסָה לַכְּהוּנָּה.
Rav Zutra bar Toviya dijo: ¿Por qué el Templo es llamado: Bosque, como está escrito: “La casa del bosque del Líbano” (I Reyes 10:17)? Para decirte: Así como un bosque florece, así también el Templo florece. Como dijo Rav Hoshaya: Cuando Salomón construyó el Templo, plantó en él toda clase de árboles de dulce fruto hechos de oro, y milagrosamente estos daban fruto en su estación. Y cuando el viento soplaba sobre ellos, sus frutos caían, como está dicho: “Que sus frutos resuenen como el Líbano” (Salmos 72:16). Y mediante la venta de estos frutos dorados al público, había una fuente de ingresos para el sacerdocio.
וְכֵיוָן שֶׁנִּכְנְסוּ גּוֹיִם לַהֵיכָל יָבְשׁוּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּפֶרַח לְבָנוֹן אוּמְלָל״. וְעָתִיד הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְהַחְזִירָהּ לָנוּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״פָּרוֹחַ תִּפְרַח וְתָגֵל אַף גִּילַת וְרַנֵּן כְּבוֹד הַלְּבָנוֹן נִתַּן לָהּ״.
Pero una vez que las naciones gentiles entraron en el Santuario, los árboles dorados se marchitaron, como está escrito: “Y las flores del Líbano se marchitan” (Nahúm 1:4). Y en el futuro, en la hora de la redención, el Santo, Bendito sea, los restaurará para nosotros, como está escrito: “Florecerá abundantemente, también se regocijará y dará voces de júbilo; la gloria del Líbano le será dada” (Isaías 35:2).
נְתָנָן עַל שְׁנֵי הַשְּׂעִירִים. תָּנוּ רַבָּנַן: עֶשֶׂר פְּעָמִים מַזְכִּיר כֹּהֵן גָּדוֹל אֶת הַשֵּׁם בּוֹ בַּיּוֹם: שְׁלֹשָׁה בְּוִידּוּי רִאשׁוֹן, וּשְׁלֹשָׁה בְּוִידּוּי שֵׁנִי, וּשְׁלֹשָׁה בְּשָׂעִיר הַמִּשְׁתַּלֵּחַ, וְאֶחָד בַּגּוֹרָלוֹת.
§ La mishná afirma que, después de seleccionar los dos sorteos, el Sumo Sacerdote los coloca sobre los dos machos cabríos. Al colocar el sorteo para Dios sobre el macho cabrío correspondiente, dice: Para Dios, como ofrenda por el pecado. Esta es solo una de las ocasiones en que menciona el nombre de Dios, como enseñaron los Sabios en la Tosefta (Yoma 2:2): El Sumo Sacerdote menciona el nombre de Dios diez veces en ese día: tres veces durante la primera confesión; y tres veces durante la segunda confesión, sobre el toro; y tres veces cuando confiesa sobre el chivo expiatorio para Azazel; y una vez con los sorteos, al colocar el sorteo para Dios sobre el macho cabrío.
וּכְבָר אָמַר ״הַשֵּׁם״, וְנִשְׁמַע קוֹלוֹ בִּירִיחוֹ. אָמַר רַבָּה בַּר בַּר חָנָה: מִירוּשָׁלַיִם לִירִיחוֹ עֲשָׂרָה פַּרְסָאוֹת.
Y ya hubo un incidente en el que el Sumo Sacerdote dijo el nombre de Dios y su voz era tan fuerte que se oyó incluso en Jericó. Rabba bar bar Ḥana dijo: La distancia de Jerusalén a Jericó es de diez parasangas. A pesar de la gran distancia, su voz se oyó allí milagrosamente.
וָצִיר דַּלְתוֹת הַהֵיכָל נִשְׁמַע בִּשְׁמוֹנָה תְּחוּמֵי שַׁבָּת. עִזִּים שֶׁבִּירִיחוֹ הָיוּ מִתְעַטְּשׁוֹת מֵרֵיחַ הַקְּטוֹרֶת. נָשִׁים שֶׁבִּירִיחוֹ אֵינָן צְרִיכוֹת לְהִתְבַּשֵּׂם מֵרֵיחַ קְטוֹרֶת. כַּלָּה שֶׁבִּירוּשָׁלַיִם אֵינָהּ צְרִיכָה לְהִתְקַשֵּׁט מֵרֵיחַ קְטוֹרֶת.
La Guemará describe milagros similares en los que los acontecimientos en el Templo se percibían a gran distancia. Y el sonido de las puertas del Santuario al abrirse se oía desde una distancia de ocho límites de Shabat, que son ocho mil. Además, cabras que estaban en Jericó estornudaban por oler la fragancia del incienso que ardía en el Templo; las mujeres que estaban en Jericó no necesitaban perfumarse, ya que quedaban perfumadas por la fragancia del incienso, que llegaba hasta allí; una novia que estaba en Jerusalén no necesitaba adornarse con perfumes, ya que quedaba perfumada por la fragancia del incienso, que llenaba el aire de Jerusalén.
אָמַר רַבִּי (יוֹסֵי בֶּן) דּוּלְגַאי: עִזִּים הָיוּ לְאַבָּא בְּהָרֵי (מִכְמָר), וְהָיוּ מִתְעַטְּשׁוֹת מֵרֵיחַ הַקְּטוֹרֶת. אָמַר רַבִּי חִיָּיא בַּר אָבִין אָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן קׇרְחָה: סָח לִי זָקֵן אֶחָד, פַּעַם אַחַת הָלַכְתִּי לְשִׁילֹה, וְהֵרַחְתִּי רֵיחַ קְטוֹרֶת מִבֵּין כְּותָלֶיהָ.
Rabí Yosei ben Dolgai dijo: Mi padre tenía cabras en las colinas de Mikhmar, un distrito a cierta distancia de Jerusalén, y estornudaban por oler la fragancia del incienso. Del mismo modo, Rabí Ḥiyya bar Avin dijo que Rabí Yehoshua ben Korḥa dijo: Un anciano me contó: Una vez fui a las ruinas del Tabernáculo en Shiloh, y olí el olor del incienso de entre sus muros. El Tabernáculo estuvo allí durante el período de los Jueces, y habían pasado más de mil años desde su destrucción.
אָמַר רַבִּי יַנַּאי: עֲלִיַּית גּוֹרָל מִתּוֹךְ קַלְפִּי — מְעַכֶּבֶת, הַנָּחָה — אֵינָהּ מְעַכֶּבֶת. וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אַף עֲלִיָּיה אֵינָהּ מְעַכֶּבֶת.
§ Rabí Yannai dijo: El sorteo del lote desde dentro del receptáculo es una parte indispensable del servicio, ya que determina qué macho cabrío será para Dios y cuál será para Azazel. Sin embargo, la colocación real de los lotes sobre los machos cabríos no es indispensable. Y Rabí Yoḥanan dijo: Incluso el sorteo de los lotes desde dentro del receptáculo no es indispensable, ya que el Sumo Sacerdote puede designar los machos cabríos él mismo, sin emplear el sorteo.
אַלִּיבָּא דְּרַבִּי יְהוּדָה, דְּאָמַר: דְּבָרִים הַנַּעֲשִׂין בְּבִגְדֵי לָבָן מִבַּחוּץ לָא מְעַכְּבָא — כּוּלֵּי עָלְמָא לָא פְּלִיגִי דְּלָא מְעַכְּבָא. כִּי פְּלִיגִי אַלִּיבָּא דְּרַבִּי נְחֶמְיָה, מַאן דְּאָמַר מְעַכְּבָא — כְּרַבִּי נְחֶמְיָה. וּמַאן דְּאָמַר לָא מְעַכְּבָא — הָנֵי מִילֵּי עֲבוֹדָה, הַגְרָלָה לָאו עֲבוֹדָה הִיא.
La Guemará explica la disputa: De acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, quien dijo que los asuntos que se realizan con las vestiduras blancas fuera del Santo de los Santos no son indispensables, todos están de acuerdo en que el sorteo no es indispensable, ya que se lleva a cabo fuera del Santo de los Santos. Cuando discrepan, es de acuerdo con la opinión de Rabí Neḥemya. Él sostiene que todos los asuntos realizados con las vestiduras blancas, incluso los realizados fuera del Santo de los Santos, son indispensables. El que dijo que el sorteo es indispensable sostiene de acuerdo con la aplicación directa del principio de Rabí Neḥemya. Y el que dijo que el sorteo no es indispensable afirma que este principio se aplica solo con respecto a asuntos clasificados como servicio del Templo. El sorteo no es un servicio del Templo; por lo tanto, no es indispensable, incluso según el principio de Rabí Neḥemya.
אִיכָּא דְּאָמְרִי,
Algunos dicen una versión diferente de la disputa:
אַלִּיבָּא דְּרַבִּי נְחֶמְיָה דְּאָמַר מְעַכְּבָא — כּוּלֵּי עָלְמָא לָא פְּלִיגִי דִּמְעַכְּבָא,
De acuerdo con la opinión de Rabí Neḥemya, quien dijo que todos los actos realizados con las vestiduras blancas, incluso los realizados fuera del Santo de los Santos, son indispensables, todos están de acuerdo en que el sorteo de los lotes es indispensable.
כִּי פְּלִיגִי אַלִּיבָּא דְּרַבִּי יְהוּדָה. מַאן דְּאָמַר לָא מְעַכְּבָא — כְּרַבִּי יְהוּדָה, וּמַאן דְּאָמַר מְעַכְּבָא — שָׁאנֵי הָכָא דִּתְנָא בֵּיהּ קְרָא: ״אֲשֶׁר עָלָה״, ״אֲשֶׁר עָלָה״, תְּרֵי זִימְנֵי.
Cuando discrepan, es de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, quien sostiene que los asuntos realizados con las vestiduras blancas fuera del Santo de los Santos no son indispensables. El que dijo que el sorteo de las suertes no es indispensable sostiene de acuerdo con la aplicación directa del principio de Rabí Yehuda. Y el que dijo que el sorteo de las suertes es indispensable afirma que, aunque el principio de Rabí Yehuda es generalmente cierto, aquí es diferente, en el caso del sorteo, porque el versículo repitió la frase “que subió” (Levítico 16:9) “que subió” (Levítico 16:10) dos veces. En las leyes de los sacrificios, una frase repetida indica que el asunto es indispensable.
מֵיתִיבִי: מִצְוָה לְהַגְרִיל, וְאִם לֹא הִגְרִיל כָּשֵׁר.
La Guemará plantea una objeción a partir de lo que fue enseñado en una baraita: Es una mitzvá echar las suertes, y si el Sumo Sacerdote no echó las suertes, sino que en su lugar designó a los machos cabríos sin usar las suertes, la designación es válida.
בִּשְׁלָמָא לְהָךְ לִישָּׁנָא דְּאָמְרַתְּ אַלִּיבָּא דְּרַבִּי יְהוּדָה כּוּלֵּי עָלְמָא לָא פְּלִיגִי דְּלָא מְעַכְּבָא, הָא מַנִּי — רַבִּי יְהוּדָה הִיא.
La Guemará considera la opinión presentada en la baraita: Concedido, según aquella primera versión de la disputa, en la que dijiste: De acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda todos, es decir, Rabí Yannai y Rabí Yoḥanan, están de acuerdo en que el sorteo de las suertes no es indispensable, de acuerdo con la opinión de quién fue enseñada esta baraita? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda, según todas las opiniones.