הֱוֵי אוֹמֵר זֶה טָלֶה.
Debes decir que este es el cordero de la ofrenda diaria de la mañana, acerca de la cual la Torah ordena que se prepare cada día una nueva pila de leña y que el altar se encienda de nuevo cada mañana. Por lo tanto, aunque el versículo aparentemente habla de un toro, también alude al cordero de la ofrenda diaria y al hecho de que debe ser ofrecido por seis sacerdotes.
אָמַר רַבִּי אַסִּי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: זָר שֶׁסִּידֵּר אֶת הַמַּעֲרָכָה חַיָּיב. כֵּיצַד הוּא עוֹשֶׂה — פּוֹרְקָהּ וְחוֹזֵר וְסוֹדְרָהּ. מַאי אַהֲנִי לֵיהּ? אֶלָּא: פּוֹרְקָהּ זָר, וְסוֹדְרָהּ כֹּהֵן.
§ Rabí Asi dijo que Rabí Yoḥanan dijo: Un no sacerdote que dispuso la disposición de la leña sobre el altar es pasible de la pena de muerte por mano de Dios por haber realizado un acto restringido a los sacerdotes, y la pila de leña que colocó es inválida. ¿Qué debe hacer para reparar la pila de leña? Él debe desmontarla y luego volver a ordenarla. La Guemará se sorprende por esto: ¿Qué bien le haría eso a la pila de leña? ¿Cómo ayudaría que el propio no sacerdote volviera a ordenar la leña? Sería tan inválida como la primera vez. Más bien, hay que decir que el no sacerdote debe desmontarla, ya que no hay nada malo en que un no sacerdote desmonte la pila de leña, y un sacerdote luego la vuelve a ordenar.
מַתְקֵיף לַהּ רַבִּי זֵירָא: וְכִי יֵשׁ לְךָ עֲבוֹדָה שֶׁכְּשֵׁירָה בַּלַּיְלָה וּפְסוּלָה בְּזָר?
Rabí Zeira objeta enérgicamente a la enseñanza de Rabí Yoḥanan: ¿Y existe algún servicio que sea válido si se realiza de noche y, sin embargo, sea inválido si es realizado por alguien que no es sacerdote? Un verdadero servicio del Templo debe realizarse durante el día. El hecho de que la leña sobre el altar pueda acomodarse cuando todavía es de noche demuestra que no es un servicio genuino, y por lo tanto debería permitirse que los no sacerdotes lo realizaran.
וְלָא? וַהֲרֵי אֵבָרִים וּפְדָרִים? סוֹף עֲבוֹדָה דִימָמָא הִיא.
La Guemará expresa asombro ante la equiparación de Rabí Zeira entre los dos asuntos: ¿Y realmente no existe tal cosa como un servicio que puede realizarse de noche pero que está prohibido para un no sacerdote? ¿Acaso no está la quema de los miembros y las grasas de las ofrendas sobre el altar, que continúa durante toda la noche, y sin embargo se enseñó antes en este capítulo que un no sacerdote que participa en ese servicio incurre en la pena de muerte? La Guemará rechaza esta objeción: la quema de los miembros sacrificiales y las grasas, aunque puede hacerse de noche, no se considera un servicio nocturno sino el final del servicio diurno, ya que es simplemente la culminación del servicio sacrificial que comenzó durante el día.
וַהֲרֵי תְּרוּמַת הַדֶּשֶׁן! תְּחִלַּת עֲבוֹדָה דִּימָמָא הִיא. דְּאָמַר רַבִּי אַסִּי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: קִידֵּשׁ יָדָיו לִתְרוּמַת הַדֶּשֶׁן, לְמָחָר אֵינוֹ צָרִיךְ לְקַדֵּשׁ, שֶׁכְּבָר קִידֵּשׁ מִתְּחִלַּת עֲבוֹדָה. וְאֶלָּא קַשְׁיָא!
La Guemará pregunta además: ¿Pero acaso no está la remoción de las cenizas del altar, que puede realizarse de noche, y sin embargo no puede ser hecha por un no sacerdote? La Guemará también rechaza esto: La remoción de las cenizas tampoco se considera un servicio nocturno, sino el comienzo del servicio diurno. Y la prueba de ello es que Rabí Asi dijo que Rabí Yoḥanan dijo: Si un sacerdote santificó sus manos por la noche lavándolas para la remoción de las cenizas, al día siguiente, es decir, después del amanecer, no necesita santificar sus manos otra vez, pues ya las santificó al comienzo del servicio. La equiparación de Rabí Zeira entre los servicios realizados de noche y los servicios que pueden ser realizados por no sacerdotes, por lo tanto, permanece intacta. Si es así, la objeción que planteó a la opinión de Rabí Yoḥanan sigue siendo difícil.
אֶלָּא, כִּי אִיתְּמַר הָכִי אִיתְּמַר: אָמַר רַבִּי אַסִּי אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: זָר שֶׁסִּידֵּר שְׁנֵי גְּזִירֵי עֵצִים חַיָּיב, הוֹאִיל וַעֲבוֹדַת יוֹם הִיא. מַתְקֵיף לַהּ רָבָא: אֶלָּא מֵעַתָּה תִּיבְּעֵי פַּיִיס! אִשְׁתְּמִיטְתֵּיהּ הָא דְּתַנְיָא: מִי שֶׁזָּכָה בִּתְרוּמַת הַדֶּשֶׁן, זָכָה בְּסִדּוּר מַעֲרָכָה וּבְסִדּוּר שְׁנֵי גְּזִירֵי עֵצִים.
Más bien, la declaración de Rabí Yoḥanan debe ser revisada, y se debe sostener que cuando fue dicha, fue dicha de esta manera. Rabí Asi dijo que Rabí Yoḥanan dijo: Un no sacerdote que acomoda los dos leños sobre el altar es pasible de la pena de muerte por mano de Dios, ya que es un servicio diurno. Rava objeta enérgicamente a esto: Pero si eso es así, si acomodar los dos leños es un verdadero servicio diurno y está prohibido a los no sacerdotes bajo pena de muerte, entonces debería requerir un sorteo; y sin embargo, en la práctica este servicio no se asigna por sorteo. La Guemará comenta que debe habérsele escapado a Rava aquello que se enseña explícitamente en una baraita: El sacerdote que tuvo el privilegio de realizar la remoción de las cenizas fue también privilegiado con preparar la disposición de la leña sobre el altar y con colocar los dos leños.
לְמֵימְרָא דַּעֲבוֹדַת יוֹם בָּעֲיָא פַּיִיס עֲבוֹדַת לַיְלָה לָא בָּעֲיָא פַּיִיס? וַהֲרֵי אֵבָרִים וּפְדָרִים! סוֹף עֲבוֹדָה דִימָמָא הִיא. וַהֲרֵי תְּרוּמַת הַדֶּשֶׁן! מִשּׁוּם מַעֲשֶׂה שֶׁהָיָה.
Se plantea otra dificultad con respecto a la declaración de Rava: ¿Quiere eso decir que un servicio diurno requiere un sorteo y, por el contrario, un servicio nocturno no requiere un sorteo? ¿Acaso no existe la quema de los miembros y las grasas sobre el altar, que se realiza de noche y, sin embargo, se asigna mediante sorteo? La Guemará responde: Eso no es una dificultad, ya que la quema de los miembros y las grasas es el final del servicio diurno, como se explicó anteriormente. La Guemará pregunta: ¿Pero acaso no existe la remoción de las cenizas del altar, que es un servicio nocturno y, sin embargo, requiere un sorteo? La Guemará responde: En efecto, no debería haberse requerido un sorteo para ese servicio, pero fue instituido debido al incidente que ocurrió, cuando los sacerdotes llegaron a estar en peligro, como se relata en la mishná.
לְמֵימְרָא דַּעֲבוֹדַת יוֹם וְשֶׁזָּר חַיָּיב עָלֶיהָ מִיתָה בָּעֲיָא פַּיִיס, אֵין זָר חַיָּיב עָלֶיהָ מִיתָה לָא בָּעֲיָא פַּיִיס? וַהֲרֵי שְׁחִיטָה! שָׁאנֵי שְׁחִיטָה דִּתְחִלַּת עֲבוֹדָה הִיא.
La Guemará pregunta además: ¿Quiere eso decir que cualquier servicio que sea un servicio diurno y por el cual un no sacerdote sería pasible de recibir la pena de muerte requiere un sorteo, y, a la inversa, un servicio diurno por el cual un no sacerdote no sería pasible de recibir la pena de muerte no requiere un sorteo? ¿Pero acaso no está el sacrificio ritual de la ofrenda diaria, que puede ser realizado por un no sacerdote y aun así requiere un sorteo? La Guemará rechaza este punto: El sacrificio ritual es diferente, porque es el comienzo del servicio de la ofrenda diaria y por lo tanto se considera lo suficientemente importante como para justificar un sorteo.
אָמַר מָר זוּטְרָא, וְאִיתֵּימָא רַב אָשֵׁי, וְהָא אֲנַן לָא תְּנַן הָכִי: אָמַר לָהֶם הַמְמוּנֶּה צְאוּ וּרְאוּ אִם הִגִּיעַ זְמַן הַשְּׁחִיטָה. וְאִילּוּ ״זְמַן שְׁנֵי גְּזִירֵי עֵצִים״ לָא קָתָנֵי.
La Guemará pregunta con respecto a la versión revisada de la declaración de Rabí Yoḥanan: Mar Zutra, y algunos dicen Rav Ashi, dijo: ¿Pero acaso no aprendimos que no es así que ordenar los troncos deba hacerse durante el día, como se enseñó en una mishná: El sacerdote encargado les dijo: Salgan y vean si ha llegado el momento de la matanza. La mishná no enseña que el encargado dijo: Vayan y vean si ha llegado el momento de ordenar los dos troncos. Esto muestra que los troncos no necesitan colocarse después del amanecer, sino que pueden ordenarse mientras todavía es de noche.
הָךְ דְּלֵית לַהּ תַּקַּנְתָּא — קָתָנֵי, הָךְ דְּאִית לַהּ תַּקַּנְתָּא — לָא קָתָנֵי.
La Guemará rechaza este argumento: La razón por la que la mishná menciona el degüello es que prefiere enseñar esta afirmación con respecto a aquello que no tiene reparación si se hace de noche, como el degüello de la ofrenda, que queda irreparablemente inválida si se realiza antes del amanecer. No quiere enseñar algo que tiene reparación si se hace de noche, como disponer los dos leños, que siempre pueden retirarse y colocarse de nuevo correctamente. Sin embargo, el momento apropiado para disponer los leños es, en efecto, durante el día.
וְאִיכָּא דְּאָמְרִי, מַתְקֵיף לַהּ רַבִּי זֵירָא: וְכִי יֵשׁ לְךָ עֲבוֹדָה שֶׁיֵּשׁ אַחֲרֶיהָ עֲבוֹדָה וּפְסוּלָה בְּזָר?
Y algunos dicen una versión diferente de la objeción de Rabí Zeira: Rabí Zeira objeta enérgicamente a la declaración de Rabí Yoḥanan de que un no sacerdote que arregló la pila de leña incurre en la pena de muerte: ¿Y acaso existe algún servicio que sea no completo por sí mismo, sino seguido por un servicio diferente, como el arreglo de los dos leños, y aun así sea inválido y castigado con la muerte si es realizado por un no sacerdote? Se enseñó antes en el capítulo que un no sacerdote incurre en la pena de muerte solo por realizar un servicio que es completo, es decir, un servicio que no va seguido de otros servicios que completan la tarea realizada.