בָּרִאשׁוֹנָה כׇּל מִי שֶׁרוֹצֶה לִתְרוֹם אֶת הַמִּזְבֵּחַ — תּוֹרֵם. וּבִזְמַן שֶׁהֵן מְרוּבִּין רָצִין וְעוֹלִין בַּכֶּבֶשׁ, כׇּל הַקּוֹדֵם אֶת חֲבֵירוֹ בְּאַרְבַּע אַמּוֹת — זָכָה. וְאִם הָיוּ שְׁנֵיהֶן שָׁוִין, הַמְמוּנֶּה אוֹמֵר לָהֶן: הַצְבִּיעוּ.
MISHNÁ:Inicialmente, la práctica entre los sacerdotes era que quien deseara retirar las cenizas del altar las retiraba. Y cuando había muchos sacerdotes que deseaban realizar esa tarea, el derecho a hacerlo se determinaba mediante una carrera: Los sacerdotes corrían y subían por la rampa que conducía a la parte superior del altar. Cualquier sacerdote que precediera a otro y llegara primero a una distancia de cuatro codos de la parte superior del altar obtenía el privilegio de retirar las cenizas. Y si ambos estaban igualados y ninguno precedía al otro, el encargado decía a todos los sacerdotes: Extiendan sus dedos, y se realizaba un sorteo, como se explicará.
וּמָה הֵן מוֹצִיאִין — אַחַת אוֹ שְׁתַּיִם, וְאֵין מוֹצִיאִין אֲגוּדָל בַּמִּקְדָּשׁ.
¿Y qué dedos extienden para el sorteo? Pueden extender uno o dos dedos, y los sacerdotes no extienden el pulgar en el Templo. La razón es que el sorteo lo realizaba el encargado, que elegía un número y contaba los dedos extendidos de los sacerdotes que estaban de pie en círculo. A medida que avanzaba el conteo, un sacerdote podía calcular y manipular el resultado a su favor extendiendo furtivamente su pulgar y un dedo adicional. Como hay separación entre el pulgar y el índice, podía parecer que pertenecían a dos sacerdotes distintos, alterando los resultados del sorteo.
מַעֲשֶׂה שֶׁהָיוּ שְׁנֵיהֶם שָׁוִין, וְרָצִין וְעוֹלִין בַּכֶּבֶשׁ, וְדָחַף אֶחָד מֵהֶן אֶת חֲבֵירוֹ וְנָפַל וְנִשְׁבְּרָה רַגְלוֹ. וְכֵיוָן שֶׁרָאוּ בֵּית דִּין שֶׁבָּאִין לִידֵי סַכָּנָה, הִתְקִינוּ שֶׁלֹּא יְהוּ תּוֹרְמִין אֶת הַמִּזְבֵּחַ אֶלָּא בְּפַיִיס. אַרְבַּע פְּיָיסוֹת הָיוּ שָׁם, וְזֶה הַפַּיִיס הָרִאשׁוֹן.
Inicialmente, ese era el procedimiento; sin embargo, ocurrió un incidente en el que ambos estaban igualados mientras corrían y subían por la rampa, y uno de ellos empujó al otro, este cayó y se le rompió la pierna. Y una vez que el tribunal vio eso las personas estaban llegando a un peligro potencial, instituyeron que los sacerdotes retirarían las cenizas del altar solamente por medio de un sorteo. Había cuatro sorteos allí, en el Templo, diariamente para determinar qué sacerdotes tendrían el privilegio de realizar los diversos servicios, y este, determinar qué sacerdote retiraría las cenizas, era el primer sorteo.
גְּמָ׳ וְהָא מֵעִיקָּרָא מַאי טַעְמָא לָא תַּקִּינוּ לַהּ רַבָּנַן פַּיְיסָא? מֵעִיקָּרָא סְבוּר: כֵּיוָן דַּעֲבוֹדַת לַיְלָה הִיא — לָא חֲשִׁיבָא לְהוּ וְלָא אָתוּ. כֵּיוָן דְּחָזוּ דְּקָאָתוּ, וְאָתוּ לִידֵי סַכָּנָה — תַּקִּינוּ לַהּ פַּיְיסָא.
GEMARA: La Guemará cuestiona la práctica original de hacer una carrera para determinar qué sacerdote retiraría las cenizas: ¿Y cuál es la razón por la que los Sabios no instituyeron inicialmente un sorteo para la remoción de las cenizas, como hicieron para otras partes del servicio? La Guemará responde: Inicialmente pensaron: Dado que es un servicio realizado por la noche, no sería importante para los sacerdotes, y no muchos de ellos vendrían a realizarlo, por lo que un sorteo sería innecesario. Luego, cuando vieron que muchos sacerdotes sí vinieron y que estaban llegando al peligro al correr por la rampa del altar, instituyeron un sorteo.
וַהֲרֵי אֵיבָרִים וּפְדָרִים, דַּעֲבוֹדַת לַיְלָה הִיא, וְתַקִּינוּ לַהּ רַבָּנַן פַּיְיסָא! סוֹף עֲבוֹדָה דִימָמָא הִיא.
La Guemará plantea una pregunta contra la afirmación de que los servicios del Templo nocturnos normalmente no requerían un sorteo: Pero existe la quema de los miembros de los holocaustos y de las grasas de otras ofrendas, que es un servicio que se realiza de noche, y sin embargo los Sabios instituyeron un sorteo para ello desde el principio. La Guemará responde: La quema de esas partes no se considera un servicio nocturno, sino el final de un servicio diurno, ya que la parte principal del servicio sacrificial, el degüello y la aspersión de la sangre, tuvo lugar durante el día.
הַאי נָמֵי תְּחִלַּת עֲבוֹדָה דִימָמָא הִיא, דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: קִידֵּשׁ יָדָיו לִתְרוּמַת הַדֶּשֶׁן, לְמָחָר אֵין צָרִיךְ לְקַדֵּשׁ, שֶׁכְּבָר קִידֵּשׁ מִתְּחִילַּת עֲבוֹדָה!
La Guemará pregunta: Si es así, podría argumentarse que este servicio de retirar las cenizas también no es un servicio nocturno, sino el comienzo de un servicio diurno, como dijo el rabino Yoḥanan: Si un sacerdote santificó sus manos por la noche al lavárselas para la retirada de las cenizas, al día siguiente, es decir, después del amanecer, si permaneció dentro de los límites del Templo, no necesita santificar sus manos de nuevo, porque ya las santificó al comienzo del servicio. Aparentemente, la retirada de las cenizas, aunque se realiza por la noche, se considera el comienzo del servicio del día siguiente.
אֵימָא: שֶׁכְּבָר קִידֵּשׁ מִתְּחִילָּה לָעֲבוֹדָה.
La Guemará responde enmendando la declaración de Rabí Yoḥanan: Di la siguiente versión del final de la declaración de Rabí Yoḥanan: Porque él ya los había santificado desde el principio para el servicio. Según esta formulación, Rabí Yoḥanan no dijo que la remoción de las cenizas se considere el comienzo del servicio del día siguiente. Más bien, dijo que aunque la remoción de las cenizas es un servicio nocturno, dado que el sacerdote santificó sus manos antes de realizar ese servicio, la santificación sigue vigente también para los servicios realizados después del amanecer, ya que no hay interrupción entre las dos actividades.
אִיכָּא דְּאָמְרִי: מֵעִיקָּרָא סְבוּר כֵּיוָן דְּאִיכָּא אוֹנֶס שֵׁינָה, לָא אָתוּ. כֵּיוָן דַּחֲזוֹ דְּאָתוּ, וְקָאָתוּ נָמֵי לִידֵי סַכָּנָה — תַּקִּינוּ לַהּ רַבָּנַן פַּיְיסָא. וַהֲרֵי אֵיבָרִים וּפְדָרִים, דְּאִיכָּא אוֹנֶס שֵׁינָה, וְתַקִּינוּ לַהּ רַבָּנַן פַּיְיסָא! שָׁאנֵי מִיגְנֵא מִמֵּיקַם.
Algunos dicen que la práctica original debe explicarse de la siguiente manera: Inicialmente, los Sabios pensaron que, puesto que hay una probabilidad de ser vencido por el sueño a esa hora de la noche, no muchos sacerdotes vendrían. Cuando vieron que en efecto venían y que también estaban llegando al peligro, los Sabios instituyeron un sorteo para esta tarea. La Guemará pregunta: Pero hay la quema de los miembros de los holocaustos y las grasas de otras ofrendas, un servicio para el cual hay la misma probabilidad de ser vencido por el sueño, y, sin embargo, los Sabios instituyeron un sorteo para eso desde el principio. La Guemará responde: Acostarse tarde para dormir es diferente de levantarse en medio de la noche. No es tan difícil quedarse despierto hasta tarde para quemar miembros sobre el altar como lo es levantarse antes del amanecer para retirar las cenizas del altar.
וְתַקַּנְתָּא לְהָךְ גִּיסָא הֲוַאי? תַּקַּנְתָּא לְהַאי גִּיסָא הֲוַאי! דְּתַנְיָא: מִי שֶׁזָּכָה בִּתְרוּמַת הַדֶּשֶׁן (יִזְכֶּה) בְּסִידּוּר מַעֲרָכָה וּבִשְׁנֵי גְּזִירִי עֵצִים!
La Guemará aborda el fondo de la afirmación de la mishná: Pero, ¿fue la ordenanza de asignar la remoción de las cenizas por medio de un sorteo por esa razón citada en la mishná, el incidente peligroso? La ordenanza fue instituida por esta razón: Había otras tareas importantes asociadas con la remoción de las cenizas que requerían un sorteo por derecho propio, como se enseñó en una baraita: El sacerdote que tenía el privilegio de realizar la remoción de las cenizas estaba también encargado de disponer la disposición de la leña sobre el altar y de colocar los dos troncos que se colocaban sobre el altar cada mañana. Dado que estas eran tareas inherentemente importantes, la única manera de asignarlas era mediante un sorteo, que también determinaba quién retiraba las cenizas.
אָמַר רַב אָשֵׁי: שְׁתֵּי תַּקָּנוֹת הֲווֹ. מֵעִיקָּרָא סְבוּר לָא אָתוּ. כֵּיוָן דַּחֲזוּ דְּקָאָתוּ וְאָתוּ נָמֵי לִידֵי סַכָּנָה — תַּקִּינוּ לַהּ פַּיְיסָא, כֵּיוָן דְּתַקִּינוּ לַהּ פַּיְיסָא — לָא אֲתוֹ, אָמְרִי: מִי יֵימַר דְּמִתְרְמֵי לַן? הֲדַר תַּקִּינוּ לְהוּ מִי שֶׁזָּכָה בִּתְרוּמַת הַדֶּשֶׁן יִזְכֶּה בְּסִידּוּר מַעֲרָכָה וּבִשְׁנֵי גְּזִירֵי עֵצִים, כִּי הֵיכִי דְּנֵיתוֹ וְנִיפַיְּיסוֹ.
La Guemará responde: Rav Ashi dijo: Hubo dos ordenanzas separadas instituidas. Inicialmente, los Sabios pensaron que los sacerdotes no vendrían a realizar la tarea de retirar las cenizas. Una vez que vieron que muchos sacerdotes sí venían y que también estaban llegando al peligro, los Sabios instituyeron un sorteo para esta tarea. Una vez que establecieron un sorteo para retirar las cenizas, los sacerdotes ya no venían. Dijeron: ¿Quién dice que el sorteo caerá a nuestro favor? Por lo tanto, no se molestaban en venir. Entonces los Sabios instituyeron para los sacerdotes que quien fuera privilegiado con realizar la retirada de las cenizas también sería privilegiado con disponer la pila de leña sobre el altar y con colocar los dos leños, para que la importancia de todas estas tareas combinadas asegurara que los sacerdotes vinieran y participaran en el sorteo.
וּבִזְמַן שֶׁהֵן מְרוּבִּין וְכוּ׳. אָמַר רַב פָּפָּא: פְּשִׁיטָא לִי אַרְבַּע אַמּוֹת דְּאַרְעָא לָא, ״רָצִין וְעוֹלִין בַּכֶּבֶשׁ״ תְּנַן. קַמָּיָיתָא נָמֵי לָא, ״רָצִין וְעוֹלִין בַּכֶּבֶשׁ״ תְּנַן, וַהֲדַר ״כׇּל הַקּוֹדֵם אֶת חֲבֵירוֹ״.
§ Se enseñó en la mishná que antes de que se instituyera el sorteo, cuando había muchos sacerdotes que procuraban realizar la remoción de las cenizas, el primer sacerdote que llegaba a una distancia de cuatro codos de la parte superior del altar obtenía el privilegio de realizar la remoción de las cenizas. Rav Pappa dijo: Me resulta obvio que los cuatro codos a los que se refiere la mishná no son los cuatro codos adyacentes a la rampa en el suelo, porque aprendimos en la mishná que los sacerdotes corren y suben por la rampa, y no junto a la rampa. Tampoco se refiere a los primeros cuatro codos desde el pie de la rampa, porque aprendimos que los sacerdotes corren y suben por la rampa, y solo después dice: Cualquier sacerdote que preceda a otro y llegue primero a una distancia de cuatro codos del altar, lo que indica que la competencia comienza solo una vez que han ascendido por la rampa en cierta medida.
דְּבֵינֵי בֵּינֵי נָמֵי לָא, דְּלָא מְסַיְּימָא מִילְּתָא. פְּשִׁיטָא לִי דְּגַבֵּי מִזְבֵּחַ תְּנַן.
Tampoco se refiere a cuatro codos en algún lugar intermedio, entre los cuatro de la parte inferior y la parte superior del altar, porque el asunto no está definido y no hay una indicación clara de cuáles cuatro codos de la rampa son los codos determinantes. A la luz de todo esto, me resulta obvio que los cuatro codos que aprendimos en la mishná se refieren a los cuatro codos adyacentes al altar mismo. El sacerdote que llega primero a esos cuatro codos es quien tiene el privilegio de retirar las cenizas.
בָּעֵי רַב פָּפָּא: אַרְבַּע אַמּוֹת שֶׁאָמְרוּ, בַּהֲדֵי אַמָּה יְסוֹד וְאַמָּה סוֹבֵב,
Rav Pappa planteó un dilema basándose en la aclaración anterior: ¿Se calculan las cuatro codos que ellos mencionaron, que son los cuatro codos adyacentes al altar, incluyendo el codo de la base del altar y el codo de su saliente, ya que la rampa continúa y se superpone a estos dos codos en la parte superior del altar,