רָאשֵׁי גִבְעוֹלִין וְיַזֶּה. אַבָּיֵי אָמַר: אֲפִילּוּ תֵּימָא רַבִּי עֲקִיבָא, דְּעָבֵיד עֲבוֹדָה כּוּלֵּיהּ יוֹמָא, וּלְפַנְיָא מַדּוּ עֲלֵיהּ, וְטָבֵיל וְעָבֵיד הֶעֱרֵב הַשֶּׁמֶשׁ.
las puntas de los tallos de la rama de hisopo en el agua y rocíala. Aparentemente, incluso según quien dijo que no hay una medida mínima de agua para la aspersión, sí hay una medida mínima de agua que debe estar en el recipiente. Abaye dijo: Incluso si dices que la mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Akiva, quien dijo que el agua de purificación impurifica al puro, la dificultad puede resolverse: El Sumo Sacerdote realiza el servicio del Templo durante todo el día en cada uno de los siete días de reclusión, y hacia el atardecer los sacerdotes rocían sobre él el agua de purificación . Incluso si él estaba puro y la aspersión lo volvió impuro, se sumerge de inmediato y observa el requisito de esperar hasta la puesta del sol, momento en el cual queda purificado y preparado para servir al día siguiente.
וּמַקְטִיר אֶת הַקְּטוֹרֶת וּמֵטִיב אֶת הַנֵּרוֹת. אַלְמָא קְטוֹרֶת בְּרֵישָׁא וַהֲדַר נֵרוֹת. וּרְמִינְהוּ: מִי שֶׁזָּכָה בְּדִישּׁוּן מִזְבֵּחַ הַפְּנִימִי, וּמִי שֶׁזָּכָה בַּמְּנוֹרָה, וּמִי שֶׁזָּכָה בַּקְּטוֹרֶת!
§ La mishná enseña que en cada uno de los siete días el Sumo Sacerdote quema el incienso y retira las cenizas de las lámparas. Aparentemente, el incienso se quema primero, y luego las lámparas se limpian. Y la Guemará plantea una contradicción a partir de una mishná en el tratado Tamid que analiza el sorteo en el que se selecciona a los sacerdotes que realizan las diversas tareas que constituyen el servicio matutino del Templo. Esa mishná menciona primero a aquel que tuvo el privilegio de ser seleccionado para realizar la remoción de las cenizas del altar interior, y luego aquel que tuvo el privilegio de ser seleccionado para retirar las cenizas de las lámparas del candelabro, y solo entonces trata de aquel que tiene el privilegio de ser seleccionado para quemar el incienso. Según esa mishná, la remoción de las cenizas del candelabro precede a la quema del incienso.
אָמַר רַב הוּנָא: מַאן תָּנָא תָּמִיד, רַבִּי שִׁמְעוֹן אִישׁ הַמִּצְפָּה הוּא. וְהָא אִיפְּכָא שָׁמְעִינַן לֵיהּ, דִּתְנַן: בָּא לוֹ לְקֶרֶן מִזְרָחִית צְפוֹנִית — נוֹתֵן מִזְרָחָה צָפוֹנָה, מַעֲרָבִית דְּרוֹמִית — נוֹתֵן מַעֲרָבָה דָּרוֹמָה.
Rav Huna dijo: ¿Quién es el tanna que enseñó las mishnayot en el tratado Tamid? Es Rabí Shimon Ish HaMitzpa, quien discrepa del tanna de la mishná aquí. La Guemará pregunta: Pero ¿no aprendimos lo contrario, como aprendimos en la mishná del tratado Tamid: El sacerdote rocía la sangre de la ofrenda diaria sobre el altar. Llega a la esquina noreste del altar y rocía una vez en la esquina noreste. Desde allí continúa hacia la esquina suroeste y rocía una vez en la esquina suroeste.
וְתָנֵי עֲלַהּ, רַבִּי שִׁמְעוֹן אִישׁ הַמִּצְפָּה מְשַׁנֶּה בַּתָּמִיד: מִזְרָחִית צְפוֹנִית — נוֹתֵן מִזְרָחָה צָפוֹנָה. מַעֲרָבִית דְּרוֹמִית — נוֹתֵן מַעֲרָבָה, וְאַחַר כָּךְ נוֹתֵן דָּרוֹמָה.
Y fue enseñado en la Tosefta con respecto a esta mishná: Rabí Shimon Ish HaMitzpa cambia la aspersión de la sangre de la ofrenda diaria en relación con la aspersión de la sangre de todos los demás holocaustos. Él está de acuerdo con el primer tanna con respecto a la primera aspersión de la sangre; el sacerdote llega a la esquina noreste y rocía una vez sobre la esquina noreste. Sin embargo, cuando procede a la esquina suroeste, no rocía una vez como lo haría al ofrecer un holocausto; más bien, rocía sobre el lado oeste del altar y luego rocía sobre el lado sur. Dado que la opinión discrepante es la de Rabí Shimon Ish HaMitzpa, aparentemente las opiniones no atribuidas en las mishnayot del tratado Tamid no son las opiniones de Rabí Shimon Ish HaMitzpa.
אֶלָּא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: מַאן תְּנָא סֵדֶר יוֹמָא — רַבִּי שִׁמְעוֹן אִישׁ הַמִּצְפָּה הוּא.
Más bien, debe haber una resolución diferente a la contradicción entre la mishná aquí y la del tratado Tamid. Rabí Yoḥanan dijo: ¿Quién es el tanna que enseñó el servicio de Yom Kippur en el tratado Yoma? Es Rabí Shimon Ish HaMitzpa, y el tratado Tamid está de acuerdo con la opinión de los Rabinos que discrepan con él.
וּרְמִי סֵדֶר יוֹמָא אַסֵּדֶר יוֹמָא, דִּתְנַן: פַּיִיס הַשֵּׁנִי — מִי שׁוֹחֵט, מִי זוֹרֵק, מִי מְדַשֵּׁן מִזְבֵּחַ הַפְּנִימִי, וּמִי מְדַשֵּׁן אֶת הַמְנוֹרָה, וּמִי מַעֲלֶה אֵבָרִים לַכֶּבֶשׁ. פַּיִיס הַשְּׁלִישִׁי — חֲדָשִׁים לַקְּטוֹרֶת בּוֹאוּ וְהָפִיסוּ!
La Guemará plantea una contradicción entre una mishná del tratado Yoma y otra mishná del tratado Yoma, como aprendimos en una mishná: El segundo sorteo realizado diariamente entre los sacerdotes determinaba lo siguiente: quién degüella la ofrenda diaria de la mañana; quién rocía su sangre; quién retira las cenizas del altar interior; y quién retira las cenizas y las mechas quemadas del candelabro; y quién lleva los miembros de la ofrenda diaria a la rampa para ser quemados más tarde. Después del segundo sorteo, los sacerdotes se dispersaban, y luego se reunían de nuevo para el tercer sorteo. Antes del tercer sorteo, el encargado declaraba: Que vengan y participen en el sorteo para el incienso solo aquellos sacerdotes que son nuevos en ofrecer el incienso. Aparentemente, retirar las cenizas de las lámparas del candelabro precedía a la quema del incienso, lo que contradice la mishná aquí.
אָמַר אַבָּיֵי, לָא קַשְׁיָא: כָּאן בַּהֲטָבַת שְׁתֵּי נֵרוֹת, כָּאן בַּהֲטָבַת חָמֵשׁ נֵרוֹת.
Abaye dijo: Esto no es difícil. Aquí, la mishná está tratando la remoción de las cenizas de dos lámparas, que se realiza después de la quema del incienso; allí, la mishná de los sorteos está tratando la remoción de las cenizas de cinco lámparas, que precede la quema del incienso. Como se explicará, el sacerdote atiende primero cinco lámparas y, después de una pausa, atiende las dos lámparas finales.
לְמֵימְרָא דְּבִקְטוֹרֶת מַפְסֵיק לְהוּ? וְהָא אַבָּיֵי מְסַדֵּר מַעֲרָכָה מִשְּׁמֵיהּ דִּגְמָרָא, בְּדַם הַתָּמִיד מַפְסֵיק לְהוּ! אָמְרִי, לָא קַשְׁיָא: הָהִיא לְאַבָּא שָׁאוּל, הָא לְרַבָּנַן. דְּתַנְיָא: לֹא יֵיטִיב אֶת הַנֵּרוֹת וְאַחַר כָּךְ יַקְטִיר, אֶלָּא יַקְטִיר וְאַחַר כָּךְ יֵיטִיב. אַבָּא שָׁאוּל אוֹמֵר: מֵטִיב, וְאַחַר כָּךְ מַקְטִיר.
La Guemará pregunta: ¿Quiere eso decir que la quema del incienso se interpone entre atender las primeras cinco lámparas y atender las dos últimas? Pero, cuando Abaye relató el orden de las funciones sacerdotales diarias en nombre de la tradición, ¿no afirmó que era la aspersión de la sangre de la ofrenda diaria la que se interponía entre las cinco lámparas y las dos, y no la quema del incienso? Los Sabios dicen en respuesta: Esto no es difícil. Esa secuencia citada por Abaye está de acuerdo con la opinión de Abba Shaul, mientras que esta secuencia citada en la mishná está de acuerdo con la opinión de los Rabinos, como fue enseñado en una baraita: No se deben quitar las cenizas de las lámparas y luego quemar el incienso; más bien, se debe quemar el incienso y luego quitar las cenizas de las lámparas. Abba Shaul dice: Se quitan las cenizas de las lámparas y luego se quema el incienso. Las diferentes fuentes reflejan la disputa citada en la baraita.
מַאי טַעְמָא דְּאַבָּא שָׁאוּל? דִּכְתִיב: ״בַּבֹּקֶר בַּבֹּקֶר בְּהֵיטִיבוֹ אֶת הַנֵּרוֹת״, וַהֲדַר ״יַקְטִירֶנָּה״. וְרַבָּנַן? מַאי קָאָמַר רַחֲמָנָא:
La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón de la opinión de Abba Shaul? Es como está escrito: “Cada mañana, cuando él quita las cenizas de las lámparas, la quemará” (Éxodo 30:7), y luego está escrito: “La quemará” (Éxodo 30:8). Primero se limpian las lámparas, y solo después se quema el incienso. ¿Y cómo los Rabinos, que sostienen que el incienso se quemaba primero, interpretan este versículo? Ellos dicen: ¿Qué está diciendo el Misericordioso?