קֻוֽנָּם שֶׁאֲנִי עוֹשָׂה לְפִיךָ — אֵין צָרִיךְ לְהָפֵר.
Si una esposa dijera: Konam, es decir, esto está prohibido como propiedad consagrada, con referencia a cualquier cosa que yo prepararé para tu boca, es decir, el pago por cualquier trabajo que yo realice te estará prohibido, él no está obligado a anular el voto, ya que queda automáticamente sin efecto, puesto que ella tenía una obligación previa de darle sus ganancias como parte de su acuerdo matrimonial.
רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: יָפֵר, שֶׁמָּא תַּעֲדִיף עָלָיו יוֹתֵר מִן הָרָאוּי לוֹ.
Rabí Akiva dice: Él debe anular el voto, no sea que ella exceda más de lo que le corresponde a él. El marido tiene derecho solo a cierta suma de las ganancias de su esposa (véase Ketubot 64b). Si ella gana solo la suma de dinero a la que él tiene derecho, el voto ciertamente no entra en vigor. Sin embargo, ella podría ganar más, en cuyo caso el voto se aplicaría con respecto a la cantidad adicional. Para evitar este escenario, es preferible que el marido anule el voto. Esto muestra que, según la opinión de Rabí Akiva, un voto se aplica incluso con respecto a una entidad que aún no ha venido al mundo. En este caso, la entidad son las ganancias por un trabajo que ella aún no ha realizado.
הָא אִיתְּמַר עֲלַהּ: אָמַר רַב הוּנָא בְּרֵיהּ דְּרַב יְהוֹשֻׁעַ: בְּאוֹמֶרֶת: ״יִקְדְּשׁוּ יָדַי לְעוֹשֵׂיהֶם״, דְּיָדַיִם אִיתַנְהוּ בְּעָלְמָא.
La Guemará refuta esta prueba: ¿Pero acaso no se declaró con respecto a aquella mishná que Rav Huna, hijo de Rav Yehoshua, dijo: Esta mishná no se refiere a una mujer que hace prohibidas las ganancias de un trabajo que aún no ha realizado, sino a una esposa que dice: Que mis manos sean consagradas a su Hacedor. En otras palabras, ella declara que es como si sus manos estuvieran santificadas, lo que significa que todo lo producido por ellas está prohibido. Puesto que estas manos están en el mundo, ella no ha intentado adquirir algo que no existe. Por lo tanto, no hay prueba de aquí con respecto a la opinión de Rabí Akiva sobre esa cuestión.
וּפְלִיגָא דְּרַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק. דְּאָמַר רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק: רַב הוּנָא כְּרַב, וְרַב כְּרַבִּי יַנַּאי, וְרַבִּי יַנַּאי כְּרַבִּי חִיָּיא, וְרַבִּי חִיָּיא כְּרַבִּי, וְרַבִּי כְּרַבִּי מֵאִיר, וְרַבִּי מֵאִיר כְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב, וְרַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב כְּרַבִּי עֲקִיבָא, דְּאָמַר: אָדָם מַקְנֶה דָּבָר שֶׁלֹּא בָּא לָעוֹלָם.
§ La Guemará comenta: Y esta opinión, según la cual Rabí Akiva sostiene que no se puede adquirir una entidad que aún no ha venido al mundo, discrepa de la opinión de Rav Naḥman bar Yitzḥak, pues Rav Naḥman bar Yitzḥak dijo: Rav Huna concuerda con la opinión de Rav, y Rav concuerda con la opinión de Rabí Yannai, y Rabí Yannai con la opinión de Rabí Ḥiyya, y Rabí Ḥiyya con la opinión de Rabí Yehuda HaNasi, y Rabí Yehuda HaNasi con la opinión de Rabí Meir, y Rabí Meir con la opinión de Rabí Eliezer ben Ya’akov, y Rabí Eliezer ben Ya’akov con la opinión de Rabí Akiva, quien dijo: Una persona puede transferir a otra una entidad que aún no ha venido al mundo. Esto muestra que Rabí Akiva en efecto sostiene que se puede adquirir algo que todavía no existe.
רַב הוּנָא מַאי הִיא? דְּאִיתְּמַר: הַמּוֹכֵר פֵּירוֹת דֶּקֶל לַחֲבֵרוֹ, אָמַר רַב הוּנָא: עַד שֶׁלֹּא בָּאוּ לָעוֹלָם — יָכוֹל לַחְזוֹר בּוֹ. מִשֶּׁבָּאוּ לָעוֹלָם — אֵין יָכוֹל לַחְזוֹר בּוֹ.
La Guemará especifica los contextos particulares en los que se emitieron las opiniones antes mencionadas, todas las cuales concuerdan: Rav Huna, ¿cuál es la fuente de su dictamen? Como se afirmó: Con respecto a quien vende el fruto de una palmera a otro antes de que el fruto haya crecido, Rav Huna dijo: Hasta que el fruto haya venido al mundo, puede retractarse de la venta, ya que esta aún no ha surtido efecto. Sin embargo, después de que el fruto haya venido al mundo, ya no puede retractarse, a pesar del hecho de que el fruto aún no había brotado cuando realizó la adquisición.
וְרַב נַחְמָן אָמַר: אַף מִשֶּׁבָּאוּ לָעוֹלָם — יָכוֹל לַחְזוֹר בּוֹ. אָמַר רַב נַחְמָן: מוֹדֵינָא דְּאִי שָׁמֵיט וְאָכֵיל — לָא מַפְּקִינַן מִינֵּיהּ.
Y Rav Naḥman dijo: Incluso después de que hayan venido al mundo, él puede retractarse, ya que la adquisición era defectuosa desde el principio. Él sostiene que no se puede transferir la propiedad de una entidad que todavía no existe. Rav Naḥman dijo: Aun así, concedo que si el comprador toma posesión de la fruta y la consume, el tribunal no se la quita, porque, a pesar de la adquisición defectuosa, se le prometió una venta de fruta.
רַב — דְּאָמַר רַב הוּנָא אָמַר רַב: הָאוֹמֵר לַחֲבֵרוֹ ״שָׂדֶה זוֹ שֶׁאֲנִי לוֹקֵחַ לִכְשֶׁאֶקָּחֶנָּה, קְנוּיָה לְךָ מֵעַכְשָׁיו״ — קָנָה.
La Guemará cita la prueba de que Rav también acepta la decisión de que se puede adquirir una entidad que aún no existe, como dijo Rav Huna que Rav dijo: Con respecto a alguien que le dice a otro: Este campo que yo estoy por comprar, cuando lo compre, queda adquirido por ti desde ahora, el destinatario lo ha adquirido, a pesar del hecho de que no pertenecía al hablante en el momento de su declaración.
רַבִּי יַנַּאי כְּרַבִּי חִיָּיא — דְּרַבִּי יַנַּאי הֲוָה לֵיהּ אֲרִיסָא דַּהֲוָה מַיְיתֵי לֵיהּ כַּנְתָּא דְפֵירֵי כׇּל מַעֲלֵי שַׁבְּתָא. הָהוּא יוֹמָא נְגַהּ לֵיהּ וְלָא אֲתָא. שְׁקַל עַשַּׂר מִפֵּירֵי דְבֵיתֵיהּ עֲלַיְיהוּ. אֲתָא לְקַמֵּיהּ דְּרַבִּי חִיָּיא,
Rabí Yannai también está de acuerdo con la opinión de Rabí Ḥiyya, como lo demuestra el siguiente episodio: Rabí Yannai tenía un aparcero trabajando su tierra que le traía una cesta [kanta] de fruta cada víspera de Shabat. Un día se retrasó y no vino. Rabí Yannai separó el diezmo de la fruta en su casa para la fruta que esperaba recibir. Hizo esto por si la fruta llegaba cerca del comienzo de Shabat, ya que no se puede separar el diezmo en Shabat. Sin embargo, Rabí Yannai no estaba seguro de si en verdad es posible separar diezmos por algo que aún no ha llegado a su posesión. Por lo tanto, fue ante Rabí Ḥiyya para preguntar si su separación de los diezmos era válida.
אֲמַר לֵיהּ: שַׁפִּיר עֲבַדְתְּ. דְּתַנְיָא: ״לְמַעַן תִּלְמַד לְיִרְאָה אֶת ה׳ אֱלֹהֶיךָ כׇּל הַיָּמִים״ — אֵלּוּ שַׁבָּתוֹת וְיָמִים טוֹבִים. לְמַאי הִלְכְתָא? אִילֵּימָא לְעַשּׂוֹרֵי וּמֵיכַל, אִיצְטְרִיךְ קְרָא לְמִישְׁרֵי טִלְטוּל דְּרַבָּנַן?!
Rabí Ḥiyya le dijo: Actuaste bien, como se enseña en una baraita, con respecto a un versículo que trata de los diezmos: “Y comerás delante del Señor tu Dios…para que aprendas a temer al Señor tu Dios todos los días” (Deuteronomio 14:23). En cuanto al énfasis de “todos”, estos son los Shabbatot y las Festividades. ¿Con respecto a qué halakha se dijo esto? Si decimos que se dijo con respecto al asunto de diezmar y comer en Shabbat, esta halakha es redundante. ¿Era necesario un versículo para permitir la prohibición de mover objetos, que se aplica por ley rabínica? Dado que la prohibición de mover objetos proviene de los Sabios, la Torah ciertamente no se refiere a esta halakha.