סְרִיקָא וְהַשְׁתָּא גּוּפָא מַלְיָא. אֲבָל ״זֶרַע אֵין לָהּ״, דְּמֵעִיקָּרָא גּוּפָא סְרִיקָא וְהַשְׁתָּא גּוּפָא סְרִיקָא — אֵימָא לָא, צְרִיכָא.
estaba vacío, y ahora su cuerpo está lleno con el niño, y por lo tanto ya no es “como en su juventud”. Pero en una situación en la que “no tiene hijo”, cuando al principio su cuerpo estaba vacío y ahora su cuerpo también está vacío, ya que ha dado a luz, podrías decir que no debería ser descalificada. Por lo tanto, es necesario escribir ambos versículos.
[סִימָן: (אָמַר לֵיהּ) לֹא נַעֲשֶׂה מַעֲשֶׂיהָ בְּמִיתָה נַעֲשֶׂה וְלֹא נַעֲשֶׂה בְּוָלָד יִבֻּם וּתְרוּמָה יִבּוּם וּתְרוּמָה — סִימָן].
Entre paréntesis, la Guemará enumera términos que señalan las siguientes discusiones, para servir como recurso mnemotécnico: Le dijo, no debemos hacer, por muerte, debemos hacer y no hacer, por un niño, yavam y teruma, matrimonio de levirato y teruma. Esta lista de términos, tomada de las introducciones o frases clave de cada una de las discusiones subsiguientes, es la mnemotecnia.
אֲמַר לֵיהּ רַב יְהוּדָה מִדִּאסְקַרְתָּא לְרָבָא: לֹא נַעֲשֶׂה מֵתִים כְּחַיִּים לְעִנְיַן יִבּוּם מִקַּל וְחוֹמֶר: וּמָה בְּמָקוֹם שֶׁעָשָׂה וָלָד מִן הָרִאשׁוֹן כְּוָלָד מִן הַשֵּׁנִי לְפוֹסְלָהּ מִן הַתְּרוּמָה — לֹא עָשָׂה מֵתִים כְּחַיִּים; מָקוֹם שֶׁלֹּא עָשָׂה וָלָד מִן הָרִאשׁוֹן כְּוָלָד מִן הַשֵּׁנִי לְפוֹטְרָהּ מִן הַיִּיבּוּם — אֵינוֹ דִּין שֶׁלֹּא נַעֲשֶׂה מֵתִים כְּחַיִּים?!
Rav Yehuda de De’iskarta le dijo a Rava, en continuación de la discusión de la baraita: ¿No deberíamos equiparar lahalakha con respecto a los hijos muertos a la halakha con respecto a los hijos vivos en lo relativo al matrimonio de levirato mediante una inferencia a fortiori, y decir: Y si en un caso en que la Torá equiparó la halakha con respecto a un hijo del primer marido a la halakha con respecto a un hijo del segundo marido, para descalificarla de la teruma, pues mientras tenga un hijo que no sea sacerdote le está prohibido participar de la teruma, la Torá, sin embargo, no equiparó a los hijos muertos con los vivos; por lo tanto, en un caso en que la Torá no equiparó a un hijo del primer marido con un hijo del segundo para eximirla del matrimonio de levirato, no es correcto que no equiparemos a los muertos con los vivos? ¿Por qué, entonces, una yevama está exenta del matrimonio de levirato si el único hijo de su difunto marido muere?
תַּלְמוּד לוֹמַר: ״דְּרָכֶיהָ דַרְכֵי נוֹעַם וְכׇל נְתִיבוֹתֶיהָ שָׁלוֹם״.
El versículo afirma: “Sus caminos son caminos deleitosos, y todas sus sendas son paz” (Proverbios 3:17). En otras palabras, dado que los caminos de la Torá son caminos deleitosos, la Torá no obligaría a una mujer que entretanto se ha casado a realizar posteriormente la jalitzá, ya que esto podría rebajarla ante los ojos de su marido.
וְנַעֲשָׂה מֵתִים כְּחַיִּים לְעִנְיַן תְּרוּמָה מִקַּל וְחוֹמֶר: וּמָה בְּמָקוֹם שֶׁלֹּא עָשָׂה וָלָד מִן הָרִאשׁוֹן כְּוָלָד מִן הַשֵּׁנִי לְפוֹטְרָהּ מִן הַיִּיבּוּם — עָשָׂה מֵתִים כְּחַיִּים; מָקוֹם שֶׁעָשָׂה וָלָד מִן הָרִאשׁוֹן כְּוָלָד מִן הַשֵּׁנִי לְפוֹסְלָהּ מִן הַתְּרוּמָה — אֵינוֹ דִּין שֶׁנַּעֲשֶׂה מֵתִים כְּחַיִּים?! תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וְזֶרַע אֵין לָהּ״, וְהָא אֵין לָהּ.
La Guemará pregunta: Y hagamos la halajá con respecto a los hijos muertos como la halajá con respecto a los vivos en lo relativo a la terumá, a partir de una inferencia a fortiori: Y si en un caso en que la Torá no equiparó a un hijo del primer marido con un hijo del segundo para eximirla del matrimonio de levirato, aun así equiparó a los vivos con los muertos, ya que una mujer cuyo marido murió y dejó un hijo está exenta del matrimonio de levirato incluso si ese hijo muere después; entonces, en un caso en que la Torá equiparó a un hijo del primero con un hijo del segundo para descalificarla de la terumá, ¿no es correcto que equiparemos a los vivos con los muertos? La Guemará responde: Por lo tanto, el versículo dice: “y no tiene hijo, volverá a la casa de su padre, como en su juventud” (Levítico 22:13), y aquí ella no tiene actualmente hijo.
וְנַעֲשֶׂה וָלָד מִן הָרִאשׁוֹן כְּוָלָד מִן הַשֵּׁנִי לְעִנְיַן יִבּוּם מִקַּל וְחוֹמֶר: וּמָה בְּמָקוֹם שֶׁלֹּא עָשָׂה מֵתִים כְּחַיִּים לְעִנְיַן תְּרוּמָה — עָשָׂה וָלָד מִן הָרִאשׁוֹן כְּוָלָד מִן הַשֵּׁנִי; מָקוֹם שֶׁעָשָׂה מֵתִים כְּחַיִּים לְעִנְיַן יִבּוּם — אֵינוֹ דִּין שֶׁנַּעֲשֶׂה וָלָד מִן הָרִאשׁוֹן כְּוָלָד מִן הַשֵּׁנִי?! תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וּבֵן אֵין לוֹ״, וְהָא אֵין לוֹ.
La Guemará sugiere además: Y hagamos que su hijo del primer marido sea como su hijo del segundo con respecto al levirato, nuevamente a partir de una inferencia a fortiori: Y si en un caso en que la Torá no equiparó a los vivos con los muertos con respecto a la terumá, aun así equiparó a un hijo del primero marido con un hijo del segundo, entonces, en un caso en que equiparó a los vivos con los muertos, con respecto al levirato, ¿no es correcto que equiparemos a un hijo del primero marido con un hijo del segundo, y así la eximamos del levirato? La Guemará responde: El versículo dice acerca del levirato: “Y no tiene hijo” (Deuteronomio 25:5), y en efecto no tenía ninguno en el momento de su muerte.
וְלֹא נַעֲשֶׂה וָלָד מִן הָרִאשׁוֹן כְּוָלָד מִן הַשֵּׁנִי לִתְרוּמָה מִקַּל וְחוֹמֶר: מָה בִּמְקוֹם שֶׁעָשָׂה מֵתִים כְּחַיִּים לְפוֹטְרָהּ מִן הַיִּיבּוּם — לֹא עָשָׂה וָלָד מִן הָרִאשׁוֹן כְּוָלָד מִן הַשֵּׁנִי; מָקוֹם שֶׁלֹּא עָשָׂה מֵתִים כְּחַיִּים לְעִנְיַן תְּרוּמָה — אֵינוֹ דִּין שֶׁלֹּא נַעֲשֶׂה וָלָד מִן הָרִאשׁוֹן כְּוָלָד מִן הַשֵּׁנִי?! תַּלְמוּד לוֹמַר: ״אֵין לָהּ״, וְהָא יֵשׁ לָהּ.
La Guemará ofrece otra posibilidad: ¿Y acaso deberíamos considerar a un hijo del primer marido distinto de un hijo del segundo con respecto a la terumá, a partir de una inferencia a fortiori: Si en un caso en que la Torá equiparó al vivo con el muerto para eximirla del matrimonio de levirato, aun así no equiparó a un hijo del primero marido con un hijo del segundo, entonces en un caso en que la Torá no equiparó al vivo con el muerto, con respecto a la terumá, ¿no es correcto que no equiparemos al hijo del primero marido con el hijo del segundo? La Guemará responde: Por lo tanto, el versículo dice: “Y no tiene hijo”, pero en realidad esta mujer sí tiene hijos.
הֲדַרַן עֲלָךְ יֵשׁ מוּתָּרוֹת
הָאִשָּׁה שֶׁהָלַךְ בַּעְלָהּ לִמְדִינַת הַיָּם, וּבָאוּ וְאָמְרוּ לָהּ ״מֵת בַּעְלִיךְ״, וְנִיסֵּת, וְאַחַר כָּךְ בָּא בַּעְלָהּ — תֵּצֵא מִזֶּה וּמִזֶּה, וּצְרִיכָה גֵּט מִזֶּה וּמִזֶּה,
MISHNÁ: Con respecto a una mujer cuyo marido se fue al extranjero, y testigos vinieron y le dijeron: Tu marido ha muerto, y ella se casó con otro hombre sobre la base de este testimonio, y después su marido regresó del extranjero, ella debe separarse tanto de este hombre como de aquel, ya que ambos le están prohibidos. Y ella requiere una carta de divorcio de este y de aquel.
וְאֵין לָהּ כְּתוּבָּה, וְלֹא פֵּירוֹת, וְלֹא מְזוֹנוֹת, וְלֹא בְּלָאוֹת — לֹא עַל זֶה וְלֹא עַל זֶה. וְאִם נָטְלָה מִזֶּה וּמִזֶּה — תַּחְזִיר.
Y, además, ella no tiene derecho ni al pago de su contrato matrimonial, ni a los frutos de su propiedad usados por cualquiera de ellos, ni al sustento, ni a la ropa gastada que llevó al matrimonio. No tiene derechos sobre estas reclamaciones ni contra este hombre ni contra aquel, es decir, no puede cobrar estos pagos ni de su primer ni de su segundo marido. Y si tomó cualquiera de estos artículos de este hombre o de aquel, debe devolverlos a él.
וְהַוָּלָד מַמְזֵר מִזֶּה וּמִזֶּה. וְלֹא זֶה וָזֶה מִטַּמֵּא לָהּ, וְלֹא זֶה וָזֶה זַכָּאִים לֹא בִּמְצִיאָתָהּ, וְלֹא בְּמַעֲשֵׂה יָדֶיהָ, וְלֹא בַּהֲפָרַת נְדָרֶיהָ.
Y la descendencia es un mamzer de este hombre y de aquel hombre. Su hijo del segundo marido es un mamzer definitivo, ya que nunca se divorció de su primer marido, y los Sabios decretaron que, si ella regresó a su primer marido, un hijo nacido después de él también es un mamzer. Y ni este hombre ni aquel hombre pueden volverse impuros por ella al morir ella, si son sacerdotes. Y ni este hombre ni aquel tienen derecho a los derechos que se derivan del vínculo matrimonial: ni a sus objetos hallados, ni a sus ganancias, ni a la anulación de sus votos.
הָיְתָה בַּת יִשְׂרָאֵל — נִפְסְלָה מִן הַכְּהוּנָּה. וּבַת לֵוִי — מִן הַמַּעֲשֵׂר, וּבַת כֹּהֵן — מִן הַתְּרוּמָה. וְאֵין יוֹרְשִׁין שֶׁל זֶה וְיוֹרְשִׁין שֶׁל זֶה יוֹרְשִׁין אֶת כְּתוּבָּתָהּ. וְאִם מֵתוּ — אָחִיו שֶׁל זֶה וְאָחִיו שֶׁל זֶה חוֹלְצִין וְלֹא מְיַיבְּמִין.
Si ella era una mujer israelita común, queda descalificada de casarse con el sacerdocio, ya que su relación con el segundo marido se considera un acto de relaciones sexuales ilícitas, y la hija de un levita queda descalificada de participar del primer diezmo, y la hija de un sacerdote queda descalificada de participar de la terumá. Y ni los herederos de este hombre ni los herederos de aquel heredan su contrato matrimonial, ya que no se la considera casada con ninguno de ellos. Esta cláusula se explicará en la Guemará. Y si ellos ambos murieron sin hijos, los hermanos de este y los hermanos de aquel deben realizar jalitzá y no contraen matrimonio levirato.
רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: כְּתוּבָּתָהּ עַל נִכְסֵי בַּעְלָהּ הָרִאשׁוֹן. רַבִּי אֶלְעָזָר אוֹמֵר: הָרִאשׁוֹן זַכַּאי בִּמְצִיאָתָהּ וּבְמַעֲשֵׂה יָדֶיהָ וּבַהֲפָרַת נְדָרֶיהָ. רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: בִּיאָתָהּ אוֹ חֲלִיצָתָהּ מֵאָחִיו שֶׁל רִאשׁוֹן פּוֹטֶרֶת צָרָתָהּ. וְאֵין הַוָּלָד מִמֶּנּוּ מַמְזֵר.
Rabí Yosei discrepa del primer tanna y dice que ella sí recibe el pago de su contrato matrimonial, y que la obligación de su contrato matrimonial recae sobre la propiedad de su primer marido. Rabí Elazar dice: El primer marido tiene derecho a los objetos que ella encuentre, a sus ganancias y a la anulación de sus votos. Dado que su segundo matrimonio fue un error, el primer marido no pierde sus derechos. Rabí Shimon dice un dictamen aún más amplio: Sus relaciones sexuales o su ḥalitza con los hermanos del primer marido exime a su coesposa, ya que se considera un levirato o una ḥalitza válidos, y ciertamente ella no requiere ḥalitza del hermano del segundo marido. Y si ella regresa a su primer marido, el hijo de él no es un mamzer.
וְאִם נִיסַּת שֶׁלֹּא בִּרְשׁוּת — מוּתֶּרֶת לַחְזוֹר לוֹ. נִיסֵּת עַל פִּי בֵּית דִּין — תֵּצֵא, וּפְטוּרָה מִן הַקׇּרְבָּן.
Todas estas halakhot se refieren a una situación en la que ella se casó con el permiso del tribunal, después de oír que su marido había muerto. Pero si se casó sin el consentimiento del tribunal, basándose por completo en el testimonio que oyó, y su marido regresó, le está permitido volver con su primer marido. La mishná añade otra diferencia entre estos dos escenarios: Si ella se casó con permiso del tribunal, debe dejar a ambos y está exenta de traer la ofrenda, es decir, la ofrenda por el pecado por su adulterio involuntario, ya que tenía la autorización del tribunal y, por lo tanto, se considera que actuó bajo coacción.
לֹא נִיסֵּת עַל פִּי בֵּית דִּין — תֵּצֵא, וְחַיֶּיבֶת בְּקׇרְבָּן. יִפָּה כֹּחַ בֵּית דִּין, שֶׁפּוֹטְרָהּ מִן הַקׇּרְבָּן. הוֹרוּהָ בֵּית דִּין לִינָּשֵׂא, וְהָלְכָה וְקִלְקְלָה — חַיֶּיבֶת בְּקׇרְבָּן, שֶׁלֹּא הִתִּירוּהָ אֶלָּא לִינָּשֵׂא.
Sin embargo, si ella no se casó con permiso del tribunal, debe dejar a su segundo marido y está obligada a traer una ofrenda por haber tenido por error relaciones con un hombre que le estaba prohibido. En este sentido, el poder del tribunal es mayor, pues ella está exenta de traer una ofrenda. Si el tribunal le indicó que se casara sobre la base de un testimonio inexacto, y ella fue y se arruinó al involucrarse en relaciones licenciosas fuera del matrimonio, está obligada a traer una ofrenda, pues solo le permitieron casarse, y no involucrarse en relaciones licenciosas.
גְּמָ׳ מִדְּקָתָנֵי סֵיפָא: נִשֵּׂאת שֶׁלֹּא בִּרְשׁוּת — מוּתֶּרֶת לַחְזוֹר לוֹ, שֶׁלֹּא בִּרְשׁוּת בֵּית דִּין, אֶלָּא בְּעֵדִים. מִכְּלָל דְּרֵישָׁא בִּרְשׁוּת בֵּית דִּין, וּבְעֵד אֶחָד. אַלְמָא עֵד אֶחָד נֶאֱמָן.
GUEMARÁ:Del hecho de que la cláusula final de la mishná enseña: Si ella se casó sin el consentimiento del tribunal, le está permitido volver con él, esto indica que lo hizo no con el consentimiento del tribunal, sino más bien por testigos, es decir, como hay dos testigos, no requiere permiso especial del tribunal. Con esto en mente, puede inferirse que la primera cláusula de la mishná, que habla de quien actuó con el consentimiento del tribunal, se refiere a una situación en la que había un testigo. Aparentemente, un testigo se considera creíble cuando testifica sobre la muerte del marido; es decir, el tribunal permitirá que una esposa se case sobre la base del testimonio de un solo testigo.
וּתְנַן נָמֵי: הוּחְזְקוּ לִהְיוֹת מַשִּׂיאִין עֵד מִפִּי עֵד, וְאִשָּׁה מִפִּי אִשָּׁה, וְאִשָּׁה מִפִּי עֶבֶד וּמִפִּי שִׁפְחָה. אַלְמָא עֵד אֶחָד מְהֵימַן.
Y también aprendimos en una mishná (122a): Establecieron que permitirían a una mujer casarse si se informaba que su marido había muerto por medio de un testigo, basándose únicamente en lo que él supo de boca de otro testigo, es decir, testimonio de oídas, y también el testimonio de una mujer que oyó de otra mujer, y aun el testimonio de una mujer que oyó de un esclavo o de una sirvienta. Aparentemente, un testigo se considera creíble en este asunto, ya que siempre que se acepta el testimonio de oídas, el testimonio de un solo testigo también es válido.
וּתְנַן נָמֵי: עֵד אֶחָד אוֹמֵר ״אָכַלְתָּ חֵלֶב״, וְהוּא אוֹמֵר ״לֹא אָכַלְתִּי״ — פָּטוּר. טַעְמָא דְּאָמַר ״לֹא אָכַלְתִּי״, הָא אִישְׁתִּיק — מְהֵימַן. אַלְמָא עֵד אֶחָד מְהֵימַן מִדְּאוֹרָיְיתָא.
Y también aprendimos en una mishná (Keritot 11b) que si un testigo dice a alguien: Comiste grasa prohibida, y el acusado dice: No comí eso, el acusado está exento de traer una ofrenda. La Guemará infiere: La razón por la que está exento es que la persona en cuestión dijo: No comí eso, lo que indica que si él hubiera permanecido en silencio y no hubiera negado la acusación, el único testigo es considerado creíble. Aparentemente, un testigo es considerado creíble por la ley de la Torá con respecto a ciertas cuestiones.
מְנָא לַן? דְּתַנְיָא: ״אוֹ הוֹדַע אֵלָיו חַטָּאתוֹ״. וְלֹא שֶׁיּוֹדִיעוּהוּ אֲחֵרִים. יָכוֹל אַף עַל פִּי שֶׁאֵינוֹ מַכְחִישׁוֹ יְהֵא פָּטוּר? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״אוֹ הוֹדַע אֵלָיו״ — מִכׇּל מָקוֹם.
§ La Guemará pregunta: ¿De dónde derivamos esto? La Guemará responde: Como se enseña en una baraita, que el versículo dice: “O si su pecado le es dado a conocer” (Levítico 4:23, 28). Esto indica que él mismo debe ser consciente de su pecado, y no si le fue dado a conocer por otros. En otras palabras, uno no está obligado a traer una ofrenda debido al testimonio de otros, incluso si testifican que él transgredió. Podría haber pensado que debería estar exento incluso si no contradice la afirmación del testigo. Por lo tanto, el versículo dice: Si su pecado le es dado a conocer, lo que indica que en cualquier caso, sea como sea que llegue a este conocimiento, es responsable.
הֵיכִי דָמֵי? אִילֵּימָא דַּאֲתוֹ תְּרֵי וְלָא קָא מַכְחִישׁ לְהוּ, קְרָא לְמָה לִי? אֶלָּא לָאו — חַד, וְכִי לָא קָא מַכְחִישׁ לֵיהּ — מְהֵימַן, שְׁמַע מִינַּהּ עֵד אֶחָד נֶאֱמָן. וּמִמַּאי דְּמִשּׁוּם דִּמְהֵימַן? דִּלְמָא מִשּׁוּם דְּקָא שָׁתֵיק, וּשְׁתִיקָה כְּהוֹדָאָה דָמְיָא?
La Guemará aclara esta halakha. ¿Cuáles son las circunstancias? Si decimos que dos testigos vinieron y le informaron, y él no los contradice, por qué necesito yo un versículo para enseñar esta decisión? Después de todo, el testimonio de dos testigos siempre es aceptado. Más bien, ¿no se refiere a un testigo, y aun así, si él no contradice al único testigo, ese testigo se considera creíble? Se puede aprender de esto que un testigo se considera creíble con respecto a prohibiciones. La Guemará refuta esta afirmación: ¿Y de dónde infieres que la razón es debido a que el único testigo se considera creíble? Quizás el acusado debe traer una ofrenda porque permanece en silencio, ya que existe un principio según el cual el silencio se considera como una admisión.
תֵּדַע, דְּקָתָנֵי סֵיפָא: אָמְרוּ שְׁנַיִם ״אָכַלְתָּ חֵלֶב״, וְהוּא אוֹמֵר ״לֹא אָכַלְתִּי״ — פָּטוּר. רַבִּי מֵאִיר מְחַיֵּיב. אָמַר רַבִּי מֵאִיר: קַל וָחוֹמֶר, אִם הֱבִיאוּהוּ שְׁנַיִם לִידֵי מִיתָה חֲמוּרָה — לֹא יְבִיאוּהוּ לִידֵי קׇרְבָּן הַקַּל?
Y debes saber que esta es la razón, pues la cláusula final de esa misma baraita enseña que si dos testigos le dijeron: Comiste grasa prohibida, y él dice: No comí eso, queda exento, y Rabí Meir lo obliga a traer una ofrenda. Rabí Meir dijo que esto es una inferencia a fortiori: Si dos testigos pueden llevarlo a la pena grave de muerte al testificar que cometió una transgresión por la cual se incurre en la pena de muerte, ¿no deberían llevarlo a la obligación más leve de una ofrenda?
אָמְרוּ לוֹ: מָה אִם יִרְצֶה לוֹמַר ״מֵזִיד הָיִיתִי״! רֵישָׁא
Los Rabinos le dijeron: Hay una diferencia entre los dos casos, ya que con respecto a una ofrenda, ¿cuál es la halajá si él eligiera decir: Fui un pecador intencional? Quien peca intencionalmente no está obligado a traer una ofrenda. Dado que el acusado en la última cláusula de la baraita puede negar el testimonio que lo habría hecho responsable de traer una ofrenda, igualmente puede negar el acto mismo, mientras que si los testigos declaran que realizó una acción que conlleva la pena de muerte, su negación no tiene ninguna relevancia para el caso. La Guemará aclara: En la primera cláusula