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אַלְמָא לָא קָנֵי לֵיהּ רַבֵּיהּ. הָכָא נָמֵי לָא קָנֵי לֵיהּ רַבֵּיהּ, אֶלָּא לְאַפְנוֹיֵי.
Aparentemente, su amo no adquiere su cuerpo y con ello no efectúa un cambio en su estatus personal; más bien, sigue siendo judío en todo sentido. También aquí, entonces, con respecto al cordero pascual, su amo no adquiere su cuerpo como esclavo, y por lo tanto es obvio que está obligado en la mitzvá del cordero pascual. Más bien, la frase es superflua y fue escrita solo para estar disponible para enseñar otro asunto.
וְאַכַּתִּי מוּפְנֶה מִצַּד אֶחָד הוּא, וְשָׁמְעִינַן לֵיהּ לְרַבִּי אֶלְעָזָר דְּאָמַר: מוּפְנֶה מִצַּד אֶחָד, לְמֵדִין וּמְשִׁיבִין?
La Guemará plantea una pregunta: Y, aun así, todavía hay una dificultad: La analogía verbal está disponible de solo un lado, ya que solo la frase con respecto al cordero pascual es superflua en su contexto, y escuchamos a Rabí Elazar, quien dijo con respecto a una analogía verbal disponible de solo un lado que uno puede derivar de ella, y uno también puede refutarla lógicamente si hay razón para distinguir entre los dos casos. Dado que aquí hay motivos para diferenciar entre las dos halakhot en este caso, ¿por qué se mantiene la analogía verbal?
כֵּיוָן דִּלְגוּפֵיהּ לָא צְרִיךְ — שְׁדִי חַד אַלָּמֵד וּשְׁדִי חַד אַמְּלַמֵּד, וְהָוֵה לֵיהּ גְּזֵירָה שָׁוָה מוּפְנָה מִשְּׁנֵי צְדָדִין.
La Guemará responde: Dado que la expresión «un residente forastero y un jornalero» no es necesaria para su propio asunto, hay dos términos superfluos, y se puede aplicar uno de los términos superfluos a la halajá con respecto a la cual se aprende que la terumá no puede ser comida por una persona incircuncisa, y se puede aplicar el otro a la halajá con respecto al cordero pascual que enseña esto, y de esta manera ello es como una analogía verbal que está disponible desde ambos lados, la cual no puede ser refutada.
אִי: מָה פֶּסַח אוֹנֵן אָסוּר בּוֹ — אַף תְּרוּמָה אוֹנֵן אָסוּר בָּהּ.
La Guemará plantea una pregunta: Existe un principio según el cual no puede haber media analogía verbal. En consecuencia, si se acepta esta analogía verbal, también debe aceptarse la siguiente halakha que puede derivarse por medio de la misma analogía: Así como con respecto al cordero pascual, quien es un doliente agudo, es decir, cuyo pariente murió ese mismo día y aún no ha sido enterrado, tiene prohibido comer de él, así también, con respecto a la teruma, un doliente agudo debería estar prohibido de comer de ella, pero en realidad este no es el caso.
אָמַר רַבִּי יוֹסֵי בַּר חֲנִינָא, אָמַר קְרָא: (״זָר״) ״וְכׇל זָר״, זָרוּת אָמַרְתִּי לְךָ, וְלֹא אֲנִינוּת. אֵימָא: וְלֹא עֲרֵלוּת! הָא כְּתִיב ״תּוֹשָׁב וְשָׂכִיר״.
Rabí Yosei bar Ḥanina dijo: El versículo establece: “Ningún extranjero comerá de la cosa sagrada” (Levítico 22:10), lo que indica: Una descalificación derivada de la extranjería, de eso te hablé, impide que alguien coma terumá, pero no una descalificación basada en el duelo agudo. La Guemará pregunta: Di que el versículo viene a enseñar que una descalificación derivada de la extranjería impide que alguien coma terumá, pero no una descalificación basada en la falta de circuncisión de un sacerdote, y por lo tanto debería permitirse a un sacerdote incircunciso participar de terumá. La Guemará responde: ¿Acaso no está escrito con respecto tanto a la terumá como al cordero pascual: “Un residente y un jornalero”? De esto se deriva, por medio de una analogía verbal, que está prohibido que un sacerdote incircunciso coma terumá.
וּמָה רָאִיתָ? מִסְתַּבְּרָא עֲרֵלוּת הֲוָה לֵיהּ לְרַבּוֹיֵי, שֶׁכֵּן (מַעֲשִׂים. כְּרוּתִים. בִּדְבַר. הָעֶבֶד.) מְחוּסַּר מַעֲשֶׂה, וּמַעֲשֶׂה בְּגוּפוֹ, וְעָנוּשׁ כָּרֵת, וְיֶשְׁנוֹ לִפְנֵי הַדִּבּוּר, וּמִילַת זְכָרָיו וַעֲבָדָיו מְעַכֶּבֶת!
La Guemará pregunta: ¿Y qué viste que te llevó a incluir a un sacerdote incircunciso en la prohibición de comer terumá y a excluir a un doliente agudo? Quizás justamente lo contrario sea cierto. La Guemará responde: Tiene sentido que la falta de circuncisión deba incluirse y deba impedir que un sacerdote coma terumá, ya que las halakhot que rigen a un hombre incircunciso son estrictas en varios aspectos, como se insinúa en la siguiente mnemotecnia de palabras clave: Actos; caret; la palabra divina; el esclavo. La Guemará detalla estas severidades: Un hombre incircunciso carece del acto de la circuncisión, y este acto se realiza en su cuerpo; no realizar la circuncisión es punible con caret; la circuncisión existía antes de la palabra divina pronunciada en el monte Sinaí, pues la mitzvá de la circuncisión ya había sido dada a Abraham; y la falta de circuncisión de los hijos varones y esclavos impide comer el cordero pascual, como se declara explícitamente en la Torah (Éxodo 12:48).
אַדְּרַבָּה: אֲנִינוּת הֲוָה לֵיהּ לְרַבּוֹיֵי, שֶׁכֵּן יֶשְׁנָהּ בְּכׇל שָׁעָה, וְנוֹהֶגֶת בָּאֲנָשִׁים וְנָשִׁים, וְאֵין בְּיָדוֹ לְתַקֵּן אֶת עַצְמוֹ! הָנָךְ נְפִישָׁן.
La Guemará objeta: Por el contrario, el duelo agudo debe incluirse y debe impedir que un sacerdote coma terumá, ya que el duelo agudo también está sujeto a varias severidades: Es pertinente en cualquier momento después de la muerte de un pariente cercano, a diferencia de la circuncisión, que se realiza solo una vez en la vida; se aplica a tanto hombres como mujeres, a diferencia de la circuncisión, que está restringida a los hombres; y no está en poder del doliente hacerse apto hasta después de que el difunto sea enterrado, a diferencia de un hombre incircunciso, que puede hacerse apto en cualquier momento sometiéndose a la circuncisión. La Guemará responde: Aun así, estos argumentos para incluir a un sacerdote incircunciso en la prohibición son más numerosos.
רָבָא אָמַר: בְּלָא הָנָךְ נְפִישָׁן נָמֵי לָא מָצֵית אָמְרַתְּ. שָׁבְקִינַן עֲרֵלוּת דִּכְתִיב בְּגוּפֵיהּ דְּפֶסַח, וְיָלְפִינַן אֲנִינוּת מִפֶּסַח?! דְּפֶסַח גּוּפֵיהּ מִמַּעֲשֵׂר גָּמְרִינַן.
Rava dijo: Incluso sin la justificación de que estos argumentos son más numerosos, aun así no podrías decir que la analogía verbal hace que esté prohibido para un doliente reciente comer teruma. Pues, ¿es posible decir que nosotros debemos dejar fuera la falta de circuncisión de la prohibición de comer teruma aunque está escrita explícitamente con respecto al propio cordero pascual, y aprender la halakha de que el duelo agudo está incluido en la prohibición por medio de una analogía verbal del cordero pascual, cuando esta halakha de que un doliente reciente está impedido de ofrecer el cordero pascual nunca se declara explícitamente? Pues la prohibición del duelo agudo con respecto al propio cordero pascual la aprendemos solo de la halakha que rige los diezmos.
אִי: מָה פֶּסַח מִילַת זְכָרָיו וַעֲבָדָיו מְעַכֶּבֶת, אַף תְּרוּמָה מִילַת זְכָרָיו וַעֲבָדָיו מְעַכֶּבֶת!
La Guemará plantea otra pregunta: Si la analogía verbal es válida, entonces también debería aceptarse la siguiente halakha, que puede derivarse por medio de la misma analogía: Así como, con respecto al cordero pascual, la falta de circuncisión de los hijos varones y esclavos impide que uno coma de la ofrenda hasta asegurarse de que todos los varones de su casa hayan sido circuncidados, así también, con respecto a la terumá, la falta de circuncisión de los hijos varones y esclavos debería impedir que uno participe de la terumá. Sin embargo, en realidad esta no es la halakha.
אָמַר קְרָא: ״וּמַלְתָּה אוֹתוֹ אָז יֹאכַל בּוֹ״. מִילַת זְכָרָיו וַעֲבָדָיו מְעַכֶּבֶת בּוֹ מִלֶּאֱכוֹל בְּפֶסַח, וְאֵין מִילַת זְכָרָיו וַעֲבָדָיו מְעַכֶּבֶת בִּתְרוּמָה.
La Guemará rechaza este argumento: El versículo establece con respecto al cordero pascual: “Cuando lo hayas circuncidado, entonces comerá de él” (Éxodo 12:44). Las palabras “de él” enseñan que la falta de circuncisión de los hijos varones y de los esclavos impide que uno coma del cordero pascual, pero la falta de circuncisión de los hijos varones y de los esclavos no impide que uno coma terumá, si él mismo es apto para comerla.
אִי הָכִי, אֵימָא: ״כׇּל עָרֵל לֹא יֹאכַל בּוֹ״, בּוֹ אֵינוֹ אוֹכֵל, אֲבָל אוֹכֵל הוּא בִּתְרוּמָה! הָא כְּתִיב ״תּוֹשָׁב וְשָׂכִיר״!
La Guemará plantea una dificultad: Si es así, que las palabras “de él” vienen a excluir cualquier otro caso, di una exposición similar con respecto al incircunciso. Como está dicho con respecto al cordero pascual: “Ningún incircunciso comerá de él” (Éxodo 12:48), lo que indica que “de él,” del cordero pascual, un hombre incircunciso no puede comer, pero puede comer de teruma. La Guemará responde: ¿Acaso no está escrito con respecto tanto a la teruma como al cordero pascual: “Un residente extranjero y un jornalero”? De esto se deriva, por medio de una analogía verbal, que un sacerdote incircunciso no puede participar de la teruma.
וּמָה רָאִיתָ? מִסְתַּבְּרָא עֲרֵלוּת דְּגוּפֵיהּ הֲוָה לֵיהּ לְרַבּוֹיֵי, שֶׁכֵּן מַעֲשֶׂה בְּגוּפוֹ, וְעָנוּשׁ כָּרֵת. אַדְּרַבָּה: מִילַת זְכָרָיו וַעֲבָדָיו הֲוָה לֵיהּ לְרַבּוֹיֵי, שֶׁכֵּן יֶשְׁנָהּ בְּכׇל שָׁעָה!
La Guemará pregunta: ¿Y qué viste que te llevó a incluir a un sacerdote incircunciso en la prohibición de comer terumá, y no a aquel cuyos hijos varones y esclavos no han sido circuncidados? La Guemará responde: Tiene sentido que la propia falta de circuncisión de uno sea incluida y le impida comer terumá, ya que un hombre incircunciso carece de un acto realizado en su propio cuerpo, y la omisión de realizar la circuncisión se castiga con karet. La Guemará objeta: Por el contrario, la falta de circuncisión de los hijos varones y esclavos debería incluirse y debería impedir que un sacerdote coma terumá, pues es relevante en cualquier momento, ya que siempre que uno tiene un hijo varón o un esclavo bajo su autoridad, se le ordena circuncidarlo.
הָנָךְ נְפִישָׁן. וְאִיבָּעֵית אֵימָא: בְּלָא [הָנָךְ] נְפִישָׁן נָמֵי לָא מָצֵית אָמְרַתְּ. מִי אִיכָּא מִידֵּי דַּעֲרֵלוּת דְּגוּפֵיהּ לָא מְעַכְּבָא בֵּיהּ, עֲרֵלוּת דְּאַחֲרִינֵי מְעַכְּבָא בֵּיהּ?!
La Guemará responde: Estos argumentos para incluir la propia circuncisión en la prohibición son más numerosos. Y si quieres, di: Incluso sin la razón de que estos argumentos son más numerosos, aun así no podrías decir que la analogía verbal viene a incluir en la prohibición de comer terumá a alguien cuyos hijos varones o esclavos no han sido circuncidados. Pues, ¿hay algo que su propia falta de circuncisión no le impida hacer, pero la falta de circuncisión de otros sí le impida hacer? Más bien, debe ser que la analogía verbal viene a enseñar que la propia falta de circuncisión del sacerdote le impide comer terumá, mientras que la de sus hijos varones y esclavos no se lo impide.
הַשְׁתָּא דְּאָמְרַתְּ: ״בּוֹ״ לִדְרָשָׁה הוּא דַּאֲתָא, ״כׇּל בֶּן נֵכָר לֹא יֹאכַל בּוֹ״ — לְמָה לִי? בּוֹ
La Guemará plantea una pregunta: Ahora que has dicho que la expresión “de él” usada en este contexto viene para una exposición y sirve para excluir otros casos, con respecto a la expresión “de él” en el versículo “Ningún extranjero comerá de él” (Éxodo 12:43), ¿por qué la necesito? La Guemará responde: Esto también enseña que es solo de él, al comer del cordero pascual,

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