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הִלְכְתָא: צָרַת אַיְלוֹנִית מוּתֶּרֶת, וַאֲפִילּוּ הִכִּיר בָּהּ. וַאֲפִילּוּ צָרַת בִּתּוֹ אַיְלוֹנִית.
Y la halajá es que la coesposa de una aylonit está permitida, y este es el caso incluso si su primer marido sabía de su condición y su matrimonio era plenamente válido. La mitzvá del matrimonio levirático no se aplica a una aylonit, pero su coesposa no está prohibida. E incluso en el caso de la coesposa de su hija aylonit que fue reconocida como tal, la otra esposa no se considera la coesposa de una pariente prohibida.
וְאֶלָּא הָא דְּקָתָנֵי ״שֶׁנִּמְצְאוּ״ — תְּנִי ״שֶׁהָיוּ״. כִּי אֲתָא רָבִין, אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: אַחַת צָרַת מְמָאֶנֶת, וְאַחַת צָרַת אַיְלוֹנִית, וְאַחַת צָרַת מַחֲזִיר גְּרוּשָׁתוֹ — כּוּלָּן מוּתָּרוֹת.
La Guemará pregunta: Sin embargo, con respecto a aquello que la mishná enseña: Fueron halladas ser, de lo cual se infirió que hay una diferencia entre una aylonit cuya condición era conocida por el marido de antemano y otra que fue reconocida por él solo más tarde, ¿cómo debe explicarse esto? La Guemará responde que se debe enmendar esto y enseñar simplemente: Que eran, y no: Fueron halladas ser. Cuando Ravin llegó de Eretz Israel dijo que Rabí Yoḥanan dijo: Hay una halajá con respecto a la rival de una muchacha que rehusó a su marido, y la rival de una aylonit, y también la rival de quien vuelve a casarse con su divorciada: todas están permitidas.
תָּנֵי רַב בִּיבִי קַמֵּיהּ דְּרַב נַחְמָן, שָׁלֹשׁ נָשִׁים מְשַׁמְּשׁוֹת בְּמוֹךְ: קְטַנָּה, מְעוּבֶּרֶת, וּמְנִיקָה. קְטַנָּה — שֶׁמָּא תִּתְעַבֵּר וְשֶׁמָּא תָּמוּת. מְעוּבֶּרֶת — שֶׁמָּא תַּעֲשֶׂה עוּבָּרָהּ סַנְדָּל. מְנִיקָה — שֶׁמָּא תִּגְמוֹל בְּנָהּ וְיָמוּת.
§ De manera incidental al caso de negativa, la Guemará cita una halakha relacionada. Rav Beivai enseñó una baraitaante Rav Naḥman: Tres mujeres pueden mantener relaciones con un absorbente anticonceptivo reabsorbente, una tela suave colocada en la entrada de sus úteros para impedir la concepción, a pesar de que esta práctica está generalmente prohibida. Son las siguientes: Una menor, una mujer que ya está embarazada, y una mujer lactante. La baraita especifica la razón de cada excepción: Una menor puede hacerlo no sea que quede embarazada y quizá muera; una mujer embarazada, no sea que quede embarazada por segunda vez y su feto previo se vuelva deforme con la forma de una sandalia por ser aplastado por la presión del segundo feto. En cuanto a una mujer lactante, lo hace no sea que quede embarazada y se le seque la leche, en cuyo caso destetará a su hijo demasiado pronto, poniéndolo en peligro, y él morirá.
וְאֵיזוֹ הִיא קְטַנָּה — מִבַּת אַחַת עֶשְׂרֵה שָׁנָה וְיוֹם אֶחָד עַד שְׁתֵּים עֶשְׂרֵה שָׁנָה וְיוֹם אֶחָד. פָּחוֹת מִכֵּאן וְיָתֵר עַל כֵּן — מְשַׁמֶּשֶׁת כְּדַרְכָּהּ וְהוֹלֶכֶת, דִּבְרֵי רַבִּי מֵאִיר. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: אַחַת זוֹ וְאַחַת זוֹ מְשַׁמֶּשֶׁת כְּדַרְכָּהּ וְהוֹלֶכֶת, וּמִן הַשָּׁמַיִם יְרַחֲמוּ, מִשּׁוּם שֶׁנֶּאֱמַר: ״שׁוֹמֵר פְּתָאִים ה׳״.
Y la baraita continúa: ¿Quién es considerada menor? Es una niña desde la edad de once años y un día hasta la edad de doce años y un día. Si era más joven que esto o mayor que esto, puede seguir adelante y mantener relaciones de su manera habitual. Esta es la declaración de Rabí Meir. Dado que se supone que una menor de menos de once años no puede quedar embarazada, se considera que no está en peligro. Y los Rabinos dicen: Tanto esta como aquella, es decir, en todos estos casos, ella puede seguir adelante y mantener relaciones de su manera habitual, y el Cielo tendrá misericordia de ella y evitará cualquier percance, como está dicho: “El Señor protege a los simples” (Salmos 116:2).
מִדְּקָאָמַר שֶׁמָּא תִּתְעַבֵּר וְשֶׁמָּא תָּמוּת, מִכְּלָל דְּאִיכָּא קְטַנָּה דְּמִיעַבְּרָא וְלָא מֵתָה. אִם כֵּן, מָצִינוּ חֲמוֹתוֹ מְמָאֶנֶת.
La Guemará analiza la baraita: Del hecho de que la baraitadice: No sea que quede embarazada y quizá muera, esto indica por inferencia que hay una menor que puede quedar embarazada y no morirá, aunque las condiciones para este escenario de una menor que da a luz y sobrevive no están claras. Si es así, que una menor pudiera ser embarazada y dar a luz, encontramos el caso de la suegra de uno que hizo rechazo a su marido. Dado que es posible que una mujer dé a luz a una hija mientras todavía es menor, si un hombre desposa a esta hija cuando aún es una niña pequeña, la madre podría ser una suegra que realizó rechazo.
וּתְנַן: אִי אַתָּה יָכוֹל לוֹמַר בַּחֲמוֹתוֹ וְאֵם חֲמוֹתוֹ וְאֵם חָמִיו שֶׁנִּמְצְאוּ אַיְלוֹנִית אוֹ שֶׁמֵּיאֲנוּ! אֵימָא: שֶׁמָּא תִּתְעַבֵּר וְתָמוּת.
Y, sin embargo, aprendimos en la mishná: No puedes decir, es decir, esa posibilidad no existe, en el caso de su suegra, la madre de su suegra y la madre de su suegro, que resultaron ser una aylonit o realizaron rechazo, ya que el rechazo solo puede ser realizado por una menor, que no puede dar a luz. Si es así, aparentemente hay una contradicción entre la mishná y la baraita. La Guemará responde: No digas: No sea que quede embarazada y quizá muera, lo que indica que es posible que no muera por el embarazo. Más bien, di: No sea que quede embarazada y muera. En otras palabras, aunque es incierto si quedará embarazada, si de hecho queda embarazada ciertamente morirá, lo que significa que no hay ningún caso en el que una menor pueda dar a luz y vivir.
דְּאָמַר רַבָּה בַּר לֵיוַאי: גְּבוּל יֵשׁ לָהּ, קוֹדֶם הַזְּמַן הַזֶּה — אֵינָהּ מִתְעַבֶּרֶת כׇּל עִיקָּר, תּוֹךְ הַזְּמַן הַזֶּה — הִיא מֵתָה וְעוּבָּרָהּ מֵת, לְאַחַר זְמַן הַזֶּה — הִיא חַיָּה וְעוּבָּרָהּ חַי.
Como dijo Rabba bar Livai: Hay un límite con respecto a su embarazo, es decir, el de una muchacha joven. Antes de este tiempo, a la edad de once años, no puede quedar embarazada en absoluto. Durante este tiempo, de los once a los doce años, ella muere y su feto muere. Después de este tiempo, desde los doce años en adelante, ella vive y su feto vive.
אִינִי? וְהָא תָּנֵי רַבָּה בַּר שְׁמוּאֵל: אִי אַתָּה יָכוֹל לוֹמַר בַּחֲמוֹתוֹ וְאֵם חֲמוֹתוֹ וְאֵם חָמִיו שֶׁנִּמְצְאוּ אַיְלוֹנִית אוֹ שֶׁמֵּיאֲנוּ — שֶׁכְּבָר יָלְדוּ. אֶלָּא לְעוֹלָם: שֶׁמָּא תִּתְעַבֵּר וְשֶׁמָּא תָּמוּת. וְאֶלָּא קַשְׁיָא הָךְ!
La Guemará plantea una dificultad: ¿Es así? ¿Pero acaso Rabba bar Shmuel no enseñó: No puedes decir en el caso de su suegra, y la madre de su suegra, y la madre de su suegro, que resultaron ser una aylonit o realizaron rechazo, pues ya dieron a luz. Esto indica que una menor puede dar a luz, pues de lo contrario debería haber dicho: Pues ya son maduras. Más bien, en realidad, la versión original de la baraita es correcta: No sea que quede embarazada y quizá muera. Pero esto es difícil con respecto a la mishná, que indica que este escenario es imposible.
אָמַר רַב סָפְרָא: בָּנִים הֲרֵי הֵם כְּסִימָנִים. וְאִית דְּאָמְרִי: בָּנִים עֲדִיפִי מִסִּימָנִים. לְמַאי נָפְקָא מִינַּהּ? דַּאֲפִילּוּ לְרַבִּי יְהוּדָה דְּאָמַר עַד שֶׁיִּרְבֶּה הַשָּׁחוֹר, בְּבָנִים מוֹדֶה.
Rav Safra dijo: Los hijos son equivalentes a las señales de la pubertad. En otras palabras, una joven que da a luz no conserva el estatus legal de menor, ya que el mero hecho de haber dado a luz hijos es equivalente a una señal física de madurez, por lo general en forma de vello púbico. Y algunos dicen: Los hijos son preferibles a las señales de la pubertad. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la diferencia práctica que surge de la cuestión de si tener hijos es equivalente o preferible a las señales de madurez? La Guemará responde: La diferencia es que incluso según la opinión de Rabí Yehuda, quien dijo que una menor puede efectuar la negativa incluso después de que le crezcan dos vellos púbicos, hasta que el vello negro de sus genitales sea más abundante que la piel sin vello, en el caso de los hijos él concede que ella es considerada madura y no puede efectuar la negativa.

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