אִשָּׁה אוֹמֶרֶת: ״מֵת״, וְאִשָּׁה אוֹמֶרֶת: ״לֹא מֵת״ — הֲרֵי זוֹ לֹא תִּנָּשֵׂא.
o una mujer dice: Él murió, y otra mujer dice: Él no murió, esta mujer no puede casarse.
גְּמָ׳ טַעְמָא דְּאָמְרָה ״לֹא מֵת״, הָא אִישְׁתִּיקָא — תִּנָּשֵׂא? הָא אֵין צָרָה מְעִידָה לַחֲבֶרְתָּהּ!
GUEMARÁ: La mishná enseñó que si una esposa rival dice que su marido murió, mientras la segunda sostiene que no murió, la que dice que no murió no puede volver a casarse. La Guemará infiere: La razón es que la segunda esposa rival dijo explícitamente: Él no murió, de lo cual puede inferirse que si ella guardó silencio y no dijo nada, ella tiene permitido casarse basándose en el testimonio de la primera. Sin embargo, esta conclusión es problemática, pues existe un principio según el cual una esposa rival no puede testificar en favor de otra, y, si es así, ¿cómo puede apoyarse en el testimonio de su esposa rival?
״לֹא מֵת״ אִיצְטְרִיכָא לֵיהּ, סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: הָא מָיֵית, וְהָא דְּקָאָמְרָה ״לֹא מֵת״ — לְקַלְקוֹלַהּ לְצָרָה הִיא דְּקָמִיכַּוְּונָא, וְ״תָמוֹת נַפְשָׁהּ עִם פְּלִשְׁתִּים״ קָאָמְרָה, קָמַשְׁמַע לַן.
La Guemará responde que esta inferencia es incorrecta, ya que era necesario que la mishná declarara: Él no murió, pues podría pasar por tu mente decir que este hombre en efecto murió, y con respecto a aquello que ella dice: Él no murió, su intención es arruinar a su rival. Y en cuanto a sí misma, ella dice: Muera yo con los filisteos. Esto es una paráfrasis del versículo: “Muera yo con los filisteos” (Jueces 16:30), que es una expresión abreviada del deseo de una persona de dañar a sus enemigos incluso si ella misma sufre el mismo destino. En este caso significa que está preparada para testificar falsamente que el marido de ambas no murió, para arruinar a su rival. Por lo tanto, la mishná nos enseña que no es así, y no se le permite casarse basándose en el testimonio de su rival.
אַחַת אוֹמֶרֶת מֵת כּוּ׳. וְלִיפְלוֹג רַבִּי מֵאִיר בְּרֵישָׁא! אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: בְּמַחְלוֹקֶת שְׁנוּיָה, וְרַבִּי יְהוּדָה וְרַבִּי שִׁמְעוֹן הִיא. וְרַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֲפִילּוּ תֵּימָא רַבִּי מֵאִיר, בְּהָא אֲפִילּוּ רַבִּי מֵאִיר מוֹדֶה דְּכֹל ״לֹא מֵת״ בְּעֵדוּת אִשָּׁה לָאו הַכְחָשָׁה הִיא.
§ La mishná enseñó que si una esposa dice: Él murió, y una dice: Él fue asesinado, Rabí Meir dice que, como se contradicen entre sí, no pueden volver a casarse. La Guemará pregunta: ¿Y que Rabí Meir también discrepe en la primera cláusula, cuando un testigo dice que el marido murió y el otro afirma que no murió? Rabí Elazar dijo: Esto se enseña como una disputa tanaítica. En otras palabras, Rabí Meir también discrepó de la primera cláusula, y la opinión no atribuida en la mishná es la de Rabí Yehuda y Rabí Shimon. Y Rabí Yoḥanan dijo: Incluso puedes decir que la primera cláusula está de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, ya que en este caso incluso Rabí Meir concede que cualquier afirmación de: No murió, con respecto al testimonio que permite a una mujer volver a casarse, no se considera contradictoria.
תְּנַן: עֵד אוֹמֵר ״מֵת״, וְעֵד אוֹמֵר ״לֹא מֵת״, אִשָּׁה אוֹמֶרֶת ״מֵת״ וְאִשָּׁה אוֹמֶרֶת ״לֹא מֵת״ — הֲרֵי זוֹ לֹא תִּנָּשֵׂא. בִּשְׁלָמָא לְרַבִּי אֶלְעָזָר — סְתָמָא כְּרַבִּי מֵאִיר, אֶלָּא לְרַבִּי יוֹחָנָן קַשְׁיָא! קַשְׁיָא.
La Guemará plantea una dificultad con respecto a esta respuesta. Aprendimos en la mishná: Si un testigo dice: Él murió, y un testigo dice: Él no murió, o si una mujer dice: Él murió, y otra mujer dice: Él no murió, ella no puede casarse. Concedido, según la opinión de Rabí Elazar, la declaración no atribuida en esta mishná está de acuerdo con la opinión de Rabí Meir, de que, cuando una refutación contradice el testimonio original, no se puede confiar en el testimonio de que el marido murió. Sin embargo, según la opinión de Rabí Yoḥanan, esto es difícil. La Guemará responde: Sí, esto es difícil.
מַתְנִי׳ הָאִשָּׁה שֶׁהָלְכָה הִיא וּבַעְלָהּ לִמְדִינַת הַיָּם, וּבָאָה וְאָמְרָה ״מֵת בַּעְלִי״ — תִּנָּשֵׂא וְתִטּוֹל כְּתוּבָּתָהּ, וְצָרָתָהּ אֲסוּרָה. הָיְתָה בַּת יִשְׂרָאֵל לְכֹהֵן — תֹּאכַל בִּתְרוּמָה, דִּבְרֵי רַבִּי טַרְפוֹן.
MISHNÁ: En el caso de una mujer que fue, ella y su marido, al extranjero, y ella viene y dice: Mi marido murió, ella puede casarse, y cobra su contrato matrimonial basándose en su propio testimonio. Y permanece prohibido para su coesposa volver a casarse, ya que una mujer no puede testificar en nombre de su coesposa. Si la coesposa era una mujer israelita casada con un sacerdote, ella puede seguir participando de la terumá, ya que no se le permite volver a casarse, y por lo tanto se mantiene con respecto a ella la presunción de que el marido sigue vivo. Esta es la declaración de Rabí Tarfón.
רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: אֵין זוֹ דֶּרֶךְ מוֹצִיאָתוֹ מִידֵי עֲבֵירָה, עַד שֶׁתְּהֵא אֲסוּרָה לִינָּשֵׂא, וַאֲסוּרָה מִלֶּאֱכוֹל בִּתְרוּמָה.
Rabí Akiva dice: Esta no es la manera de librar a alguien de la transgresión. Según la opinión de Rabí Tarfón, existe la preocupación de que ella pueda estar comiendo terumá de manera ilícita. No hay remedio para esta situación a menos que le esté prohibido a la coesposa casarse, ya que no puede confiar en el testimonio de su coesposa, y también le está prohibido participar de la terumá, no sea que la otra mujer estuviera diciendo la verdad. En otras palabras, la halajá es estricta en ambos aspectos.
אָמְרָה: ״מֵת (לִי) בַּעְלִי, וְאַחַר כָּךְ מֵת חָמִי״ — תִּנָּשֵׂא וְתִטּוֹל כְּתוּבָּתָהּ, וַחֲמוֹתָהּ אֲסוּרָה. הָיְתָה בַּת יִשְׂרָאֵל לְכֹהֵן — תֹּאכַל בִּתְרוּמָה, דִּבְרֵי רַבִּי טַרְפוֹן. רַבִּי עֲקִיבָא אוֹמֵר: אֵין זוֹ דֶּרֶךְ מוֹצִיאָ[תָ]הּ מִידֵי עֲבֵירָה, עַד שֶׁתְּהֵא אֲסוּרָה לִינָּשֵׂא וַאֲסוּרָה מִלֶּאֱכוֹל בִּתְרוּמָה.
La mishná analiza un caso similar. Si una mujer dijo: Mi marido murió y después murió mi suegro, ella puede casarse y cobrar su contrato matrimonial, y está prohibido que su suegra vuelva a casarse, ya que una mujer no puede testificar en nombre de su suegra. Si la suegra era hija de un israelita casada con un sacerdote, puede participar de la terumá; esta es la opinión de Rabí Tarfón. Rabí Akiva dice: Este no es el modo de librarla de la transgresión; no hay remedio a menos que esté prohibido para la suegra casarse y también prohibido para ella participar de la terumá.
גְּמָ׳ וּצְרִיכָא, דְּאִי אִיתְּמַר הָךְ קַמַּיְיתָא — בְּהָא קָאָמַר רַבִּי טַרְפוֹן, מִשּׁוּם דְּצַעְרָא דְּגוּפַהּ. אֲבָל חֲמוֹת, דְּצַעְרָא מִילֵּי דְּעָלְמָא — אֵימָא מוֹדֵי לֵיהּ לְרַבִּי עֲקִיבָא.
GUEMARÁ: La mishná expone la disputa entre Rabí Tarfón y Rabí Akiva con respecto a dos casos aparentemente idénticos. La Guemará explica: Y es necesario exponer ambos ejemplos. Pues, si la mishná hubiera expuesto la disputa solo en este primer caso, yo habría dicho: Es en este caso que Rabí Tarfón dijo que se sospecha que la esposa miente, porque el sufrimiento es físico, es decir, ella siente celos de su coesposa, con quien comparte a su marido. Sin embargo, con respecto a su suegra, donde el sufrimiento es meramente verbal y no físico, se podría decir que él concede a Rabí Akiva, es decir, que no se la considera mentirosa, y por lo tanto debería estar prohibido que su suegra participe de la terumá.
וְאִי אִיתְּמַר בְּהָא — בְּהָא קָאָמַר רַבִּי עֲקִיבָא, אֲבָל בְּהָךְ — אֵימָא מוֹדֶה לֵיהּ לְרַבִּי טַרְפוֹן, צְרִיכָא.
Y viceversa: si la mishná hubiera expuesto la disputa solo en este segundo caso, yo habría dicho: es en este caso donde Rabí Akiva dijo que la suegra debe abstenerse de comer terumá por si la nuera no está mintiendo, pero en este otro caso de la coesposa, se podría decir que él concede a Rabí Tarfón que ella puede comer terumá, ya que una coesposa ciertamente no está diciendo la verdad. Por lo tanto, es necesario que la mishná exponga la disputa en ambos casos.
אָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר שְׁמוּאֵל: הֲלָכָה כְּרַבִּי טַרְפוֹן. אָמַר אַבָּיֵי, אַף אֲנַן נָמֵי תְּנֵינָא: ״נִיתַּן לִי בֵּן בִּמְדִינַת הַיָּם. מֵת בְּנִי, וְאַחַר כָּךְ בַּעְלִי״ — נֶאֱמֶנֶת. ״בַּעְלִי, וְאַחַר כָּךְ בְּנִי״ — אֵינָהּ נֶאֱמֶנֶת.
§ Rav Yehuda dijo que Shmuel dijo: La halajá está de acuerdo con la opinión de Rabí Tarfon. El testimonio de una mujer sospechosa de albergar mala voluntad hacia otra queda totalmente rechazado con respecto a esa otra persona, y no se da ningún crédito en absoluto a su relato. Abaye dijo: Asimismo, nosotros también aprendemos en una mishná (118b): Si una mujer vino y dijo: Me nació un hijo en ultramar, y mi hijo murió y después mi marido murió, se la considera creíble en todos los aspectos, y entra en matrimonio de levirato. Si dijo: Mi marido murió y después mi hijo murió, lo que significa que está exenta del matrimonio de levirato, no se la considera creíble.
וְחוֹשְׁשִׁין לִדְבָרֶיהָ, וְחוֹלֶצֶת וְלֹא מִתְיַיבֶּמֶת. לִדְבָרֶיהָ הוּא דְּחוֹשְׁשִׁין, הָא לְדִבְרֵי צָרָה — אֵין חוֹשְׁשִׁין. שְׁמַע מִינַּהּ.
Esa mishná añade: Pero, en cualquier caso, el tribunal toma en cuenta su declaración, y ella debe realizar la jalitzá y no entra en matrimonio de levirato. En otras palabras, el tribunal considera la posibilidad de que ella esté diciendo la verdad, y si su hijo efectivamente murió después de su marido, le está prohibido entrar en matrimonio de levirato. Abaye infiere del lenguaje de la mishná en 118b: Es con respecto a su propia declaración que el tribunal toma en cuenta. Esto indica que el tribunal no toma en cuenta en absoluto la declaración de su coesposa rival que testificó acerca de ella. La Guemará concluye: Aprende de aquí que este es el caso.