אָמַר רַבִּי אֱלִיעֶזֶר: ״כָּכָה יֵעָשֶׂה״ — כׇּל דָּבָר שֶׁהוּא מַעֲשֶׂה מְעַכֵּב. אֲמַר לֵיהּ רַבִּי עֲקִיבָא: מִשָּׁם רְאָיָה? ״כָּכָה יֵעָשֶׂה לָאִישׁ״ — כׇּל דָּבָר שֶׁהוּא מַעֲשֶׂה בָּאִישׁ.
Rabí Elazar le dijo: El versículo declara: “Así se hará al hombre que no edifique la casa de su hermano” (Deuteronomio 25:9). “Así” es un término excluyente que indica que solo precisamente de esta manera la jalitzá es válida. Por lo tanto, cualquier término que constituya una acción para la jalitzá es indispensable. Rabí Akiva le dijo: ¿Tú sacas prueba de allí? Pero dice: “Así se hará al hombre”, lo que indica que solo un término que constituya una acción hacia el hombre, es decir, cualquier aspecto de la jalitzá que concierna al cuerpo del hombre, como quitarle el zapato, es indispensable. Pero escupir, que no involucra al hombre, aunque tiene lugar en su presencia, no es indispensable.
הַחֵרֵשׁ שֶׁנֶּחְלַץ, וְהַחֵרֶשֶׁת שֶׁחָלְצָה, וְחוֹלֶצֶת לְקָטָן — חֲלִיצָתָהּ פְּסוּלָה. קְטַנָּה שֶׁחָלְצָה — תַּחְלוֹץ מִשֶּׁתַּגְדִּיל, וְאִם לֹא חָלְצָה — חֲלִיצָתָהּ פְּסוּלָה. חָלְצָה בִּשְׁנַיִם אוֹ בִּשְׁלֹשָׁה, וְנִמְצָא אֶחָד מֵהֶן קָרוֹב אוֹ פָּסוּל — חֲלִיצָתָהּ פְּסוּלָה. רַבִּי שִׁמְעוֹן וְרַבִּי יוֹחָנָן הַסַּנְדְּלָר מַכְשִׁירִין. וּמַעֲשֶׂה בְּאֶחָד שֶׁחָלַץ בֵּינוֹ לְבֵינָהּ בְּבֵית הָאֲסוּרִים, וּבָא מַעֲשֶׂה לִפְנֵי רַבִּי עֲקִיבָא וְהִכְשִׁיר.
La mishná enumera halakhot adicionales con respecto a la jalitzá. Si un hombre sordomudo pasó por jalitzá, o una mujer sordomuda realizó jalitzá, o si una mujer adulta realiza jalitzá con un varón menor, su jalitzá es inválida y la mujer no puede casarse. Si una menor realizó jalitzá, debe realizar jalitzá una segunda vez una vez que se haga adulta, y si no realiza la segunda jalitzá, su primera jalitzá es inválida. Si realizó jalitzá ante dos o tres jueces y se descubre que uno de ellos es pariente o está descalificado como juez por alguna otra razón, su jalitzá es inválida. Rabí Shimon y Rabí Yoḥanan el Zapatero validan la jalitzá en este caso. Y ocurrió un incidente que involucró a cierta persona que realizó jalitzá entre él y ella a solas en la prisión, es decir, no en presencia de otros, y el caso llegó ante Rabí Akiva y él la validó.
גְּמָ׳ אָמַר רָבָא: הַשְׁתָּא דְּאָמְרַתְּ קְרִיאָה לָא מְיעַכְּבָא, לְפִיכָךְ אִלֵּם וְאִלֶּמֶת שֶׁחָלְצוּ — חֲלִיצָתָן כְּשֵׁירָה.
GUEMARÁ:Rava dijo: Ahora que has dicho que la recitación del texto no es indispensable para que la jalitzá sea válida, por lo tanto, si un hombre mudo o una mujer muda realizaron jalitzá, su jalitzá es válida. Aunque las declaraciones deben recitarse ab initio, dado que la recitación no es indispensable, las personas mudas pueden realizar jalitzá.
תְּנַן: חֵרֵשׁ שֶׁנֶּחְלַץ, וְהַחֵרֶשֶׁת שֶׁחָלְצָה, וְהַחוֹלֶצֶת מִן הַקָּטָן — חֲלִיצָתָהּ פְּסוּלָה. מַאי טַעְמָא — לָאו מִשּׁוּם דְּלָא בְּנֵי קְרִיָּיה נִינְהוּ! לָא, מִשּׁוּם דְּלָאו בְּנֵי דֵעָה נִינְהוּ.
La Guemará objeta: Pero aprendimos en la mishná anterior: Si un hombre sordomudo realizó jalitzá, o una mujer sordomuda realizó jalitzá, o si una mujer realiza jalitzá con un menor varón, su jalitzá es inválida. ¿Cuál es la razón por la que la jalitzá es inválida? ¿No es porque no son competentes para recitar el texto, indicando así que la recitación es necesaria incluso a posteriori? La Guemará rechaza esta afirmación: No, la razón para descalificar a un hombre y una mujer sordomudos es porque no son considerados como poseedores de capacidad intelectual, y por lo tanto sus acciones no tienen significado halájico.
אִי הָכִי, אִלֵּם וְאִלֶּמֶת נָמֵי! אָמַר רָבָא: אִלֵּם וְאִלֶּמֶת בְּנֵי דֵעָה נִינְהוּ, וּפוּמַּיְיהוּ הוּא דְּכָאֵיב לְהוּ.
La Guemará pregunta: Si es así, digamos también que un hombre y una mujer mudos no tienen capacidad intelectual. Rava dijo: Un hombre y una mujer mudos sí tienen capacidad intelectual. Más bien, es su boca lo que les perjudica. Las personas mudas tienen plena capacidad intelectual; simplemente carecen de un medio de expresión. El sordomudo, por otro lado, no es considerado como poseedor de la capacidad mental para hablar.
וְהָא אָמְרִי דְּבֵי רַבִּי יַנַּאי: לְפִי שֶׁאֵינוֹ בְּ״אָמַר״ ״וְאָמְרָה״! אֶלָּא, כִּי אִתְּמַר דְּרָבָא אַסֵּיפָא אִתְּמַר: חֵרֵשׁ שֶׁנֶּחְלַץ, וְהַחֵרֶשֶׁת שֶׁחָלְצָה, וְהַחוֹלֶצֶת מִן הַקָּטָן — חֲלִיצָתָהּ פְּסוּלָה.
La Guemará objeta de nuevo: Pero, ¿no dijeron los sabios de la casa de estudio de Rabí Yannai que un hombre y una mujer sordomudos están descalificados para participar en la jalitzáporque no pueden cumplir los requisitos de “él dirá” (Deuteronomio 25:8) y “ella dirá” (Deuteronomio 25:9), y no debido a una capacidad intelectual insuficiente? Más bien, cuando aquella primera declaración de Rava fue dicha, fue dicha con respecto a la cláusula final de la mishná: Si un hombre sordomudo se sometió a jalitzá, o una mujer sordomuda realizó jalitzá, o si una mujer realiza jalitzá a un menor varón, su jalitzá es inválida.
אָמַר רָבָא: הַשְׁתָּא דְּאָמְרַתְּ קְרִיָּיה מְעַכְּבָא, לְפִיכָךְ אִלֵּם וְאִלֶּמֶת שֶׁחָלְצוּ — חֲלִיצָתָן פְּסוּלָה. וּמַתְנִיתִין כְּרַבִּי זֵירָא.
Rava dijo: Ahora has dicho que la recitación es indispensable, como puede inferirse de la mishná que descalifica al sordomudo. Por lo tanto, si un hombre mudo o una mujer muda realizaron jalitzá, su jalitzá es inválida. Y la mishná, que indica en su primera cláusula que la recitación no es indispensable, pero luego declara que la jalitzá realizada por alguien incapaz de recitar es inválida, está de acuerdo con la opinión de Rabí Zeira con respecto a una ofrenda de harina. Una ofrenda de harina es generalmente una mezcla de harina y aceite. Si la harina se añade al aceite pero no se mezclan, se considera que son aptos para ser mezclados siempre que no haya una cantidad excesiva de harina.
דְּאָמַר רַבִּי זֵירָא: כׇּל הָרָאוּי לְבִילָּה — אֵין בִּילָּה מְעַכֶּבֶת בּוֹ. וְכֹל שֶׁאֵין רָאוּי לְבִילָּה — בִּילָּה מְעַכֶּבֶת.
Esto es lo que dijo el rabino Zeira: Todo aquello que es apto para ser mezclado, la mezcla no es indispensable para ello, y es válido incluso si no se mezcla. Y todo aquello que no es apto para ser mezclado, por ejemplo, si la cantidad de harina es tan grande que los ingredientes no pueden mezclarse adecuadamente, la mezcla es indispensable para ello y es inválido si no ha sido mezclado. De aquí se puede aprender un principio general halájico: Hay algunas acciones para las cuales su realización efectiva no es indispensable, siempre que sean capaces de realizarse. Una acción se vuelve indispensable solo si uno no es apto o no puede realizarla. Con respecto a la recitación de los versículos, aunque no es indispensable, una persona muda queda descalificada para realizar ḥalitzá porque no es capaz de recitar los versículos.
שְׁלַחוּ לֵיהּ לַאֲבוּהּ דִּשְׁמוּאֵל: יְבָמָה שֶׁרָקְקָה — תַּחְלוֹץ. מִכְּלָל דְּאִיפַּסְלָא לַהּ מֵאַחִין.
Enviaron la siguiente enseñanza desde Eretz Yisrael al padre de Shmuel: Una vez que una yevama ha escupido, debe realizar una ḥalitza completa y no puede contraer matrimonio de levirato. La Guemará comenta: Por inferencia, puedes aprender que, aunque el escupir no le permitió casarse fuera de la familia, queda descalificada de contraer matrimonio de levirato con cualquiera de los hermanos, y por lo tanto debe completar la ḥalitza.
מַנִּי? אִילֵימָא רַבִּי עֲקִיבָא, הַשְׁתָּא וּמָה בִּמְקוֹם מִצְוָה, דְּאִיכָּא לְמֵימַר מִידֵּי דְּהָוֵה אַאֵימוּרִים, דְּכִי לֵיתַנְהוּ — לָא מְעַכְּבִי,
La Guemará pregunta: ¿De acuerdo con la opinión de quién se enseña esta halakha? Si decimos que es de acuerdo con Rabí Akiva, quien afirmó en la mishná que escupir no es requerido a posteriori, esto es difícil, como indica el siguiente razonamiento a fortiori: Ahora bien, si incluso en un caso en el que hay una mitzvá de ḥalitza, y la yevama todavía está presente y es capaz de cumplir el mandamiento de la Torah de escupir, y se podría decir que escupir debe tratarse exactamente como ocurre con las porciones grasas de las ofrendas que deben consumirse en el altar, donde la halakha es que cuando no están presentes para la ofrenda, es decir, se perdieron o se volvieron ritualmente impuras, no se consideran indispensables para permitir el consumo de la ofrenda.
וְכִי אִיתַנְהוּ — מְעַכְּבִי,
Cuando las grasas de la ofrenda ya no están presentes para ser ofrecidas, se permite que la carne del sacrificio sea comida por los sacerdotes únicamente mediante la aspersión de la sangre, incluso sin ofrecer las porciones grasosas sobre el altar. Pero cuando las porciones grasosas están presentes y existen, entonces se consideran indispensables, y a los sacerdotes no se les permite comer sus porciones de la ofrenda hasta que las porciones grasosas sean quemadas sobre el altar.
אָמַר רַבִּי עֲקִיבָא לָא מְעַכְּבָא, מֵאַחִין אִיפַּסְלָא?
Basándose en una analogía con las porciones grasas de las ofrendas, se habría dicho con respecto al escupitajo de una yevama que, incluso si no es indispensable a posteriori, mientras la yevama esté presente, cabría esperar que su escupitajo fuera indispensable. Sin embargo, Rabí Akiva dijo en la mishná que el escupitajo no es indispensable para la ḥalitza incluso en tal caso, y la ḥalitza queda validada solo con la retirada del zapato. Dado que Rabí Akiva parece conceder poca importancia al escupitajo, no puede ser la base de esta halakha, pues si el escupitajo nunca es indispensable, ¿podría el escupitajo por sí solo descalificarla de contraer matrimonio levirático con uno de los hermanos?
וְאֶלָּא לְרַבִּי אֶלְעָזָר —
Sino más bien, se podría decir que esta enseñanza está de acuerdo con la opinión de Rabí Elazar, quien discrepa de Rabí Akiva y afirma en la mishná que escupir es indispensable para validar la jalitzá y es necesario junto con la remoción del zapato. Dado que él atribuye importancia al escupitajo, se podría haber pensado que la enseñanza que prohíbe a la yevamá el matrimonio de levirato está de acuerdo con su opinión.
וְהָא שְׁנֵי דְּבָרִים הַמַּתִּירִין נִינְהוּ, וּשְׁנֵי דְּבָרִים הַמַּתִּירִין — אֵין מַעֲלִין זֶה בְּלֹא זֶה.
Pero eso también es difícil, ya que, según el rabino Elazar, la remoción del zapato y el escupir son ambos necesarios y, por lo tanto, son considerados dos factores permisivos que deben completarse para cumplir una obligación. Y hay un principio aceptado por el rabino Elazar con respecto a las ofrendas que debería ser aplicable aquí: Siempre que haya dos factores permisivos que sean indispensables para que una ofrenda sea válida, uno de esos factores no puede elevar uno de los componentes subordinados de la ofrenda al estado de consagrado sin el otro. De manera similar, dado que el rabino Elazar sostiene que la jalitzá y el escupir son ambos indispensables, si ella realiza solo una de estas acciones, como escupir, eso es solo uno de dos factores permisivos y, por lo tanto, no debería descalificarla para el matrimonio de levirato con uno de los otros yevamin.
אֶלָּא כְּרַבִּי. דְּתַנְיָא: כִּבְשֵׂי עֲצֶרֶת — אֵין מְקַדְּשִׁין הַלֶּחֶם אֶלָּא בִּשְׁחִיטָה.
Más bien, se debe decir que esta enseñanza está de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda HaNasi, quien sostiene que incluso uno de dos factores permisivos puede efectuar un cambio de estatus sin la realización del otro factor, como se enseña en una baraita: Los corderos sacrificados en la festividad de Asamblea, es decir, Shavuot, consagran los panes que los acompañan solo por medio de su sacrificio, pues el sacrificio de los corderos consagra el pan.
כֵּיצַד? שְׁחָטָן לִשְׁמָן, וְזָרַק דָּמָן לִשְׁמָן — קָדַשׁ הַלֶּחֶם. שָׁחַט שֶׁלֹּא לִשְׁמָן, וְזָרַק לִשְׁמָן — לֹא קָדַשׁ הַלֶּחֶם. שְׁחָטָן לִשְׁמָן, וְזָרַק דָּמָן שֶׁלֹּא לִשְׁמָן — קָדוֹשׁ וְאֵינוֹ קָדוֹשׁ, דִּבְרֵי רַבִּי.
¿Cómo es eso? Si alguien degolló los corderos por su propia intención, es decir, como corderos de Shavuot, y el sacerdote roció su sangre por su propia intención, los panes quedan consagrados. Sin embargo, si alguien los degolló no por su propia intención, y el sacerdote roció su sangre por su propia intención, los panes no quedan consagrados, ya que los factores indispensables para validar la ofrenda no se realizaron correctamente. Si alguien los degolló por su propia intención, y roció su sangre no por su propia intención, el hecho de que los corderos fueron degollados correctamente hace que los panes queden parcialmente consagrados. Por lo tanto, los panes quedan consagrados en la medida en que no pueden ser redimidos, pero no quedan consagrados en la medida en que puedan ser comidos. Esta es la declaración de Rabí Yehuda HaNasi.
רַבִּי אֶלְעָזָר בְּרַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: לְעוֹלָם אֵינוֹ קָדוֹשׁ עַד שֶׁיִּשְׁחוֹט לִשְׁמָן וְיִזְרוֹק דָּמָן לִשְׁמָן.
Rabí Elazar, hijo de Rabí Shimon, dice: En realidad, los panes quedan consagrados solo cuando uno degüella las ofrendas por su propia intención y rocía su sangre por su propia intención, es decir, solo si ambos factores indispensables para hacer válida la ofrenda se realizaron correctamente. Si es así, la enseñanza enviada desde Eretz Yisrael parece estar de acuerdo con la opinión de Rabí Yehuda HaNasi de que, incluso si solo uno de los dos factores permisivos, el degüello y la aspersión, fue realizado, los panes aun así quedarán consagrados. Del mismo modo, con respecto a la jalitzá, donde se necesitan dos factores permisivos, escupir y quitarse el zapato, realizar un factor como escupir es suficiente para descalificar a la yevamá de entrar posteriormente en matrimonio levirático.
וּמִי אָמַר רַבִּי עֲקִיבָא רְקִיקָה לָא פָּסְלָה? וְהָתַנְיָא: חָלְצָה וְלֹא
La Guemará cuestiona la suposición anterior con respecto a la opinión de Rabí Akiva sobre el asunto: ¿Pero dijo Rabí Akiva que escupir no descalifica a la yevama de un posterior matrimonio de levirato con uno de los otros hermanos? ¿Pero no se enseñó en una baraita: Si ella se quitó el zapato pero no