סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: בִּשְׁלָמָא מֵעִיקָּרָא לָא יָדַעְנָא אִי הַאי מִיקְּבַע לַשֵּׁם, אֲבָל הָכָא, כֵּיוָן דְּאִינְּכַר שֵׁם — לָא לָקֵי, קָא מַשְׁמַע לַן.
Puesto que podría venirte a la mente decir que ciertamente, si alguien hace esto inicialmente, antes del sorteo, no sabemos si este animal con defecto será designado como el que será sacrificado al Señor o enviado al desierto. Por lo tanto, quien consagra el animal con defecto recibe azotes. Pero aquí, puesto que está ya claro que el otro animal será sacrificado al Señor, y el que él consagra será enviado al desierto, quizá no reciba azotes por consagrarlo. Por lo tanto, el versículo nos enseña que esto también es una transgresión de la prohibición y recibe azotes.
אָמַר מָר: מִשּׁוּם רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה אַף קַבָּלַת הַדָּם. מַאי טַעְמָא דְּרַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה? אָמַר קְרָא: ״וּמָעוּךְ וְכָתוּת וְנָתוּק וְכָרוּת וְגוֹ׳״ — זוֹ קַבָּלַת הַדָּם, שֶׁאָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה.
§ El Maestro dijo arriba: Los Sabios dijeron en nombre de Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda: Quien sacrifica un animal con defecto viola una prohibición también con respecto a la recolección de la sangre. La Guemará pregunta: ¿Cuál es el razonamiento de Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda? La Guemará responde: El versículo dice: “Aquello cuyos testículos están magullados, o aplastados, o arrancados, o cortados, no lo ofreceréis al Señor” (Levítico 22:24). La frase “no lo ofreceréis al Señor” es aparentemente superflua, ya que la Torah ya declaró antes: “Pero cualquier cosa que tenga defecto, no la ofreceréis” (Levítico 22:20). Más bien, esta frase adicional se refiere a la recolección de la sangre, por la cual Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, dijo que uno es responsable.
וּלְתַנָּא קַמָּא, הַאי ״לֹא תַקְרִיבוּ״ לְמָה לִי? מִיבְּעֵי לֵיהּ לִזְרִיקַת דָּמִים. וְהָא נָפְקָא לֵיהּ מֵ״עַל הַמִּזְבֵּחַ״? אוֹרְחֵיהּ דִּקְרָא דְּמִשְׁתַּעֵי הָכִי.
La Guemará pregunta: Y según el primer tanna, que sostiene que uno no es responsable por la recolección de la sangre en sí, ¿por qué necesito esta frase: “No ofreceréis”, dicha con respecto a testículos dañados? La Guemará responde: Él la necesita para enseñar que uno es responsable por rociar la sangre. La Guemará objeta: Pero él deriva esto de la frase: “Sobre el altar” (Levítico 22:22), que indica que no se puede sacrificar ninguna parte de tal animal sobre el altar, ni siquiera su sangre. La Guemará responde: Con respecto a esa frase, el primer tanna sostiene que es simplemente la manera normal en que el versículo habla así. No enseña ninguna halajá adicional.
וְרַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה נָמֵי, אוֹרְחֵיהּ דִּקְרָא הוּא? אִין הָכִי נָמֵי. אֶלָּא קַבָּלַת הַדָּם מְנָא לֵיהּ? נָפְקָא לֵיהּ מֵהָא: ״וּמִיַּד בֶּן נֵכָר לֹא תַקְרִיבוּ״ — זוֹ הִיא קַבָּלַת הַדָּם שֶׁאָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה.
La Guemará objeta: Pero también según Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, se puede afirmar que esta es la manera normal del versículo. ¿Por qué deriva una halajá de esta expresión? La Guemará responde: Sí, en efecto es así. Él no deriva la responsabilidad por la aspersión de la sangre de la expresión “sobre el altar”. Más bien, ¿de dónde deriva la prohibición de la recolección de la sangre? La deriva de este versículo: “Y de mano de un extranjero no ofreceréis el pan de vuestro Dios de cualquiera de estos, porque su corrupción está en ellos; hay en ellos defecto; no serán aceptados para vosotros” (Levítico 22:25). Este versículo se refiere a la recolección de la sangre al sacrificar un animal con defecto, respecto de lo cual Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, dijo que uno es responsable.
וּלְתַנָּא קַמָּא, הַאי ״לֹא תַקְרִיבוּ״ לְמָה לִי? מִיבְּעֵי לֵיהּ לְהַאי: סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא, הוֹאִיל וְלֹא נִצְטַוּוּ בְּנֵי נֹחַ אֶלָּא עַל מְחוּסַּר אֵבָרִים, לָא שְׁנָא בְּמִזְבֵּחַ דִּידְהוּ וְלָא שְׁנָא בְּמִזְבֵּחַ דִּידַן, קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará pregunta: Y según el primer tanna, que sostiene que uno no es responsable por la recolección de la sangre, ¿por qué necesito esta frase: ¿Ni de mano de un extranjero ofreceréis? La Guemará responde: Él la necesita para enseñar esta halajá: Podría pasar por tu mente decir que, puesto que a los descendientes de Noé se les ordena solo con respecto al sacrificio de un animal falto de miembros, pero se les permite sacrificar animales con defectos menores, quizá no haya diferencia si esto se hace en su altar fuera del Templo o si se hace en nuestro altar en el Templo. En consecuencia, se podría afirmar que un gentil puede sacrificar un animal con defecto en el Templo de Jerusalén. Por lo tanto, el versículo nos enseña que no pueden sacrificar un animal con defecto de esa manera.
לִישָּׁנָא אַחֲרִינָא: רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: אַף עַל קַבָּלַת הַדָּם. מַאי טַעְמָא? דִּכְתִיב: ״וּמָעוּךְ וְכָתוּת... לֹא תַקְרִיבוּ״ — זוֹ קַבָּלַת הַדָּם, וּזְרִיקָה נָפְקָא לֵיהּ מֵ״עַל הַמִּזְבֵּחַ״.
La Guemará presenta una versión alternativa de la discusión. Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, dice: Se transgrede una prohibición también por la recolección de la sangre. La Guemará pregunta: ¿Cuál es el razonamiento de Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda? La Guemará responde: Como está escrito: “Aquello cuyos testículos están magullados, o aplastados, o arrancados, o cortados, no ofreceréis al Señor” (Levítico 22:24). Este versículo se refiere a la recolección de la sangre. Y él deriva la prohibición contra la aspersión de la sangre de la expresión: “Sobre el altar” (Levítico 22:22).
וּלְרַבָּנַן נָמֵי תִּיפּוֹק לְהוּ זְרִיקָה מִן ״עַל הַמִּזְבֵּחַ״! הָכִי נָמֵי, וְאֶלָּא ״לֹא תַקְרִיבוּ״ דְּמָעוּךְ לְמַאי אֲתָא? מַפְּקִינַן [לֵיהּ] לְבָמַת יָחִיד.
La Guemará objeta: Y también según los Rabinos, que sostienen que uno no es responsable por la recolección de la sangre, que deriven la responsabilidad por rociar la sangre de la frase “sobre el altar”. La Guemará explica que en efecto es así, que ellos lo derivan de esa frase. Pero ¿para qué propósito viene la frase “No ofreceréis” con respecto a testículos magullados? Aprendemos de esta frase la prohibición del sacrificio de un animal con defecto incluso en un altar privado, donde se sacrificaban ofrendas antes de la construcción del Templo.
וּלְרַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי יְהוּדָה, הַאי מִיבְּעֵי לֵיהּ לְבָמַת יָחִיד? אִין הָכִי נָמֵי, אֶלָּא ״תַּקְרִיבוּ״ דְּקַבָּלָה מְנָא לֵיהּ? ״מִיָּד בֶּן נֵכָר לֹא תַקְרִיבוּ״ — זוֹ קַבָּלַת הַדָּם.
La Guemará pregunta: Pero según Rabí Yosei, hijo de Rabí Yehuda, ¿cómo puede entonces derivar la prohibición contra la recolección de la sangre de un animal con defecto de la expresión “No ofreceréis”? Después de todo, él necesita esta expresión para hacer que quede prohibido el sacrificio en un altar privado. La Guemará responde: Sí, en efecto así es. Más bien, ¿de dónde encuentra otra aparición del término “ofreceréis” para prohibir la recolección de la sangre? Del siguiente versículo: “Y de mano de un extranjero no ofreceréis el pan de vuestro Dios de ninguna de estas cosas, porque su corrupción está en ellas; hay defecto en ellas; no serán aceptadas para vosotros” (Levítico 22:25). Este versículo se refiere a la recolección de la sangre.
וְרַבָּנַן אִצְטְרִיךְ, סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: הוֹאִיל וּבְנֵי נֹחַ אֵין מְצוִּּוין אֶלָּא עַל מְחוּסַּר אֵבֶר בְּבָמָה דִּלְהוֹן, דִּלְמָא אֲנַן נָמֵי נְקַבֵּיל מִינְּהוֹן? קָא מַשְׁמַע לַן ״מִכׇּל אֵלֶּה״ דְּלָא מְקַבְּלִינַן.
Y los Rabinos sostienen que este versículo es necesario para una halakha diferente, pues podría venir a tu mente decir que, puesto que a los descendientes de Noé se les ordena solo con respecto a sacrificar un animal al que le falta un miembro en su altar privado, pero se les permite sacrificar animales con defectos menores, quizás nosotros deberíamos aceptar ofrendas defectuosas de ellos en el Templo también. Por lo tanto, el versículo nos enseña mediante el uso de la frase “de cualquiera de estos” que no aceptamos tales ofrendas.
מַתְקֵיף לַהּ רֵישׁ לָקִישׁ: שֶׁמָּא לֹא שָׁנִינוּ אֶלָּא בְּתָם שֶׁנַּעֲשָׂה בַּעַל מוּם, וְעוֹבֵר, דְּאִי בַּעַל מוּם מֵעִיקָּרָא — דִּיקְלָא בְּעָלְמָא הוּא!
§ La baraita citada anteriormente establecía que quien consagra un animal con defecto viola varias prohibiciones, pero no diferenciaba entre animales nacidos con defectos y aquellos que los adquirieron durante su vida. Reish Lakish objeta esto: Quizás aprendimos la prohibición solo con respecto a un animal sin defecto que se volvió defectuoso, y solo quien consagra tal animal transgrede la prohibición. Pues, si consagró un animal que estaba defectuoso desde el principio, es semejante a consagrar una simple palmera datilera, y su intención presumida es consagrar su valor, para que el producto de su venta se use para comprar una ofrenda. Esto estaría permitido.
אֲמַר לֵיהּ רַבִּי חִיָּיא בַּר יוֹסֵף: ״שָׂרוּעַ וְקָלוּט״ כְּתִיב בַּפָּרָשָׁה, וְהָנֵי בַּעֲלֵי מוּמִין מֵעִיקָּרָא נִינְהוּ.
Rav Ḥiyya bar Yosef le dijo a Reish Lakish: Los defectos mencionados en la frase del versículo que dice: “Sea un toro o un cordero que tenga algo demasiado largo o demasiado corto” (Levítico 22:23), están escritos en el pasaje que prohíbe el sacrificio de animales con defecto, y animales como estos están defectuosos desde el principio.
אֲמַר לֵיהּ: שֶׁמָּא לֹא שָׁנִינוּ אֶלָּא בִּתְמוּרָה, דִּתְנַן: חוֹמֶר בַּתְּמוּרָה מִבַּזֶּבַח, שֶׁכֵּן קְדוּשָּׁה חָלָה עָלֶיהָ עַל בַּעַל מוּם קָבוּעַ.
Reish Lakish le dijo a Rav Ḥiyya bar Yosef: Quizás, en el caso de animales nacidos con defectos, aprendimos la prohibición solo con respecto a la sustitución, como aprendimos en una mishná (16b): Hay mayor severidad con respecto a un sustituto que la que hay con respecto a la consagración inicial de una ofrenda, ya que, si alguien sustituyó un animal no sagrado con un defecto permanente por un animal consagrado sin defecto, el animal con defecto queda investido de santidad. Pero la consagración inicial de un animal con tal defecto es efectiva solo con respecto a su valor, por lo que quizás quien hace eso esté exento de castigo.
אֲמַר לֵיהּ רַבִּי יוֹחָנָן: לָא שְׁמִיעַ לָךְ הָא דְּאָמַר רַבִּי יַנַּאי, בַּחֲבוּרָה נִמְנוּ וְגָמְרוּ: הַמַּקְדִּישׁ בַּעַל מוּם לְגַבֵּי מִזְבֵּחַ עוֹבֵר מִשּׁוּם חֲמִשָּׁה שֵׁמוֹת, וְאִי בִּתְמוּרָה נָמֵי — שִׁשָּׁה הָוְויָין, דְּאִיכָּא נָמֵי לָאו דִּתְמוּרָה! אֶלָּא מַאי — בְּבַעַל מוּם מֵעִיקָּרוֹ? אַמַּאי לָקֵי? דִּיקְלָא בְּעָלְמָא הוּא!
Rabí Yoḥanan le dijo a Reish Lakish: ¿No oíste lo que dice Rabí Yannai, que cuando los Sabios se sentaron en grupo, sus opiniones fueron contadas y concluyeron: Quien consagra animales con defecto para sacrificio sobre el altar viola cinco distintas categorías de prohibición. Pero si la baraita también se refiere a un caso de sustitución, son seis categorías, ya que existe también la prohibición de realizar sustitución. Reish Lakish respondió: Más bien, ¿qué puedes decir? ¿La baraita está hablando de alguien que consagró un animal con defecto desde el principio? ¿Por qué entonces recibe azotes? Es como alguien que consagra una simple palmera datilera.
אֲמַר לֵיהּ: דִּיקְלָא — לָאו זִילָא מִילְּתָא, מִין עֵצִים הוּא; בַּעַל מוּם מֵעִיקָּרָא — זִילָא מִילְּתָא, כֵּיוָן דִּשְׁבֵיק תְּמִימִים וְאַקְדֵּישׁ בַּעֲלֵי מוּמִין — מִיחַיַּיב.
Rabí Yoḥanan le dijo a Reish Lakish: Hay una diferencia entre los casos. Cuando alguien consagra una palmera datilera, el asunto no es vergonzoso, pues es un tipo de madera que se puede quemar sobre el altar. Por lo tanto, no recibe azotes. En cambio, cuando alguien consagra un animal que está manchado desde el principio, el asunto es vergonzoso. Puesto que dejó de lado animales sin defecto y consagró animales con defecto, es pasible de azotes.
לִישָּׁנָא אַחֲרִינָא, אֲמַר לֵיהּ: אֲפִילּוּ הָכִי בַּזְיָא מִילְּתָא, דְּדֶקֶל לֵיכָּא בְּמִינוֹ — לָא לָקֵי, לְאַפּוֹקֵי בַּעַל מוּם, כֵּיוָן דְּאִיכָּא בְּמִינוֹ — לָקֵי.
La Guemará presenta una versión alternativa del punto anterior. Rabí Yoḥanan le dijo a Reish Lakish: No obstante, el asunto de consagrar un animal con defecto desde el principio es vergonzoso. Pues en el caso de una palmera datilera, como no hay ningún elemento de su tipo que pueda ser sacrificado como ofrenda, no recibe azotes por consagrarla. Esto es con exclusión de un animal con defecto; puesto que hay elementos de su tipo que pueden ser sacrificados como ofrendas, es decir, animales sin defecto, recibe azotes por consagrarlo.
אָמַר רָבָא: הַשְׁתָּא דַּאֲמוּר טַעְמָא דְּבַעַל מוּם דְּלָקֵי — מִשּׁוּם דְּבַזְיָא מִילְּתַיְיהוּ, אֲפִילּוּ (למקדיש) [מַקְדֵּישׁ] לֵיהּ לִדְמֵי נְסָכִים — נָמֵי לָקֵי.
Rava dijo: Ahora que se ha dicho que la razón por la que quien consagra un animal con defecto recibe azotes es debido a que el asunto es vergonzoso, entonces incluso quien lo consagra para que sea vendido y su dinero se use para comprar libaciones también debe recibir azotes, ya que consagrar un animal con defecto es en sí mismo un acto vergonzoso.
תַּנְיָא כְּוָותֵיהּ דְּרָבָא:
La Guemará señala: Se enseña en una baraitade acuerdo con la opinión de Rava: