״נְדָבָה תַּעֲשֶׂה אֹתוֹ״ — זֶה קׇדְשֵׁי בֶּדֶק הַבַּיִת, וּתְנַן: הַמַּקְדִּישׁ תְּמִימִין לְבֶדֶק הַבַּיִת, אַף עַל פִּי שֶׁהוּא בְּלֹא תַעֲשֶׂה — מַה שֶּׁעָשָׂה עָשׂוּי. תְּיוּבְתָּא דְרָבָא!
“Ya sea un toro o un cordero que tenga algo demasiado largo o demasiado corto, podrás ofrecerlo como ofrenda voluntaria; pero para un voto no será aceptado” (Levítico 22:23). Este versículo enseña que solo los animales con defecto pueden ser consagrados para el mantenimiento del Templo. Y aprendimos en una baraita: Con respecto a quien consagra animales sin defecto para el mantenimiento del Templo, aunque haya transgredido una prohibición, lo que hizo queda hecho. Esto es aparentemente una refutación concluyente de la opinión de Rava.
אָמַר לָךְ [רָבָא]: מִמָּקוֹם שֶׁנִּתְרַבּוּ בַּעֲלֵי מוּמִין לְגַבֵּי מִזְבֵּחַ, נִתְרַבּוּ תְּמִימִין לְבֶדֶק הַבַּיִת.
La Guemará explica que Rava podría decirte: Del mismo lugar del que se derivó antes que los animales con defecto están incluidos, es decir, que su consagración para sacrificio sobre el altar es efectiva a posteriori, del mismo modo se deriva que los animales sin defecto están incluidos, que su consagración para el mantenimiento del Templo es efectiva. Pero en general, las transgresiones no son efectivas.
וַהֲרֵי גָּזֵל, דְּרַחֲמָנָא אָמַר ״לֹא תִגְזוֹל״, וּתְנַן: הַגּוֹזֵל עֵצִים וַעֲשָׂאָן כֵּלִים, צֶמֶר וַעֲשָׂאָן בְּגָדִים — מְשַׁלֵּם כִּשְׁעַת הַגְּזֵילָה, תְּיוּבְתָּא דְרָבָא!
La Guemará objeta: Pero existe el caso de robo, con respecto al cual la Torá dice: “No oprimirás a tu prójimo, y no le robarás” (Levítico 19:13), y aprendimos en una mishná (Bava Kamma 93b): Quien roba a otro madera y la transforma en utensilios, o quien roba a otro lana y la transforma en vestiduras, paga a la víctima según el valor de los bienes en el momento del robo, pero no necesita devolver los utensilios o las vestiduras, ya que al cambiar los objetos robados los adquirió. Si puede adquirir el objeto robado, esto es aparentemente una refutación concluyente de la opinión de Rava.
אָמַר לָךְ רָבָא: שָׁאנֵי הָתָם, דְּאָמַר קְרָא ״אֲשֶׁר גָּזָל״ — כְּמָה שֶׁגָּזַל.
La Guemará explica que Rava podría decirte: Allí es diferente, pues el versículo declara: “Él devolverá el objeto robado que tomó por robo” (Levítico 5:23). Esto enseña que debe devolver el objeto original solo si todavía es como aquello que tomó por robo y no ha sido alterado. Pero, en general, las transgresiones no son efectivas.
וּלְאַבָּיֵי, הַאי ״אֲשֶׁר גָּזָל״ מִיבְּעֵי לֵיהּ: עַל גְּזֵילוֹ שֶׁלּוֹ מוֹסִיף חוֹמֶשׁ, עַל גְּזֵילוֹ שֶׁל אָבִיו אֵינוֹ מוֹסִיף חוֹמֶשׁ.
Y según la opinión de Abaye, esta frase: “Lo que tomó por robo” es necesaria para enseñar que quien hace un juramento falso negando que robó a otra persona, y que por lo tanto debe pagar una quinta parte adicional del valor del objeto robado cuando lo devuelve, necesita añadir una quinta parte solo por negar su propio acto de robo, pero por negar el acto de robo de su padre fallecido, cuando la víctima lo demanda como heredero del ladrón, no necesita añadir una quinta parte adicional.
וַהֲרֵי מַשְׁכּוֹן, דְּרַחֲמָנָא אָמַר: ״לֹא תָבֹא אֶל בֵּיתוֹ לַעֲבוֹט עֲבוֹטוֹ״, וּתְנַן: מַחֲזִיר אֶת הַכַּר בַּלַּיְלָה וְאֶת הַמַּחֲרֵישָׁה בַּיּוֹם — תְּיוּבְתָּא דְרָבָא!
La Guemará objeta: Pero existe el caso de la prenda, con respecto al cual la Torah declara: “Cuando prestes a tu prójimo cualquier clase de préstamo, no entrarás en su casa para tomar su prenda” (Deuteronomio 24:10), enseñando que un acreedor no puede apoderarse de una prenda si el deudor retrasa el pago. Y aprendimos en una mishná (Bava Metzia 113a): Si, no obstante, el acreedor tomó dos objetos como prenda, devuelve un colchón por la noche, ya que el deudor lo necesita para dormir, y un arado, que necesita para su trabajo diurno, de día. El acreedor puede conservar la posesión de la prenda incautada cuando no se está usando, lo cual es aparentemente una refutación concluyente de la opinión de Rava.
אָמַר לָךְ רָבָא: שָׁאנֵי הָתָם, דְּאָמַר קְרָא ״הָשֵׁב תָּשִׁיב״.
La Guemará explica que Rava podría decirte: Allí es diferente, pues el versículo dice: “Y si él es un hombre pobre, no dormirás con su prenda; ciertamente le devolverás [hashev tashiv] la prenda” (Deuteronomio 24:12–13). La repetición del verbo enseña que el acreedor debe devolver la garantía muchas veces; por ejemplo, debe devolver un arado cada mañana y volver a tomarlo cada noche, y devolver un colchón cada noche y volver a tomarlo cada mañana, pero no tiene que devolver la garantía de manera permanente. Pero, en general, las transgresiones no son efectivas.
וּלְאַבָּיֵי, אִי לָאו דְּאָמַר רַחֲמָנָא ״הָשֵׁב תָּשִׁיב״, הֲוָה אָמֵינָא אִיסּוּרָא עֲבַד, אִי בָּעֵי נַיהְדַּר וְאִי בָּעֵי לָא נַהְדַּר, קָא מַשְׁמַע לַן. (חסר לישנא אחרינא)
La Guemará señala: Y según la opinión de Abaye, de que las transgresiones son generalmente efectivas, la repetición del verbo puede explicarse de la siguiente manera: Si el Misericordioso no hubiera dicho: “Hashev tashiv”, yo diría que un acreedor que toma una prenda de la casa del deudor ha cometido una prohibición, pero habiéndolo hecho, si desea, puede devolver la prenda, y si desea, puede no devolverla. Por lo tanto, el versículo nos enseña que debe devolver los objetos que el deudor necesita.
וַהֲרֵי פֵּאָה, דְּרַחֲמָנָא אָמַר: ״לֹא תְכַלֶּה פְּאַת שָׂדְךָ בְּקוּצְרֶךָ״, וּתְנַן: מִצְוַת פֵּאָה לְהַפְרִישׁ מִן הַקָּמָה, לֹא הִפְרִישׁ מִן הַקָּמָה — יַפְרִישׁ מִן הָעֳמָרִים, לֹא הִפְרִישׁ מִן הָעֳמָרִים — יַפְרִישׁ מִן הַכְּרִי עַד שֶׁלֹּא מֵירְחוֹ.
La Guemará objeta: Pero existe el caso del producto en la esquina del campo, que se da a los pobres [pe’a], con respecto al cual la Torah declaró: Y cuando seguéis la cosecha de vuestra tierra, no segarás por completo la esquina de tu campo” (Levítico 23:22), sino que se debe dejar una esquina del campo para los pobres. Y aprendimos en una baraita (Tosefta, Pe’a 1:5): La manera óptima de cumplir la mitzvá de pe’a es que el dueño separe eso del grano en pie, es decir, grano que aún no ha sido cosechado. Si no lo separó del grano en pie, lo separa de las gavillas de grano que ya han sido cosechadas. Si no lo separó de las gavillas, lo separa del montón de grano, siempre que aún no haya alisado el montón.
מֵירְחוֹ — מְעַשְּׂרוֹ וְנוֹתֵן לוֹ; מִשּׁוּם רַבִּי יִשְׁמָעֵאל אָמְרוּ: אַף מַפְרִישׁ מִן הָעִיסָּה, תְּיוּבְתָּא דְאַבָּיֵי!
La baraita continúa: Una vez que él alisa el montón de grano, este queda obligado a los diezmos. Por lo tanto, él debe primero diezmar el grano y luego dar una porción de la cosecha a los pobres como pe’a, para que los pobres no necesiten diezmar lo que reciben. Además, los Sabios dijeron en nombre de Rabí Yishmael: Si no separó pe’a durante cualquiera de estas etapas, y molió el grano y lo amasó hasta convertirlo en masa, él separa pe’a incluso de la masa y la da a los pobres. Incluso si el propietario cosechó el grano, la pe’a todavía no se considera suya, lo cual es aparentemente una refutación concluyente de la opinión de Abaye.
אָמַר לָךְ אַבַּיֵּי: שָׁאנֵי הָתָם, דְּאָמַר קְרָא ״תַּעֲזוֹב״, ״תַּעֲזוֹב״ יַתִּירָא.
La Guemará explica que Abaye podría decirte: Allí es diferente, ya que el versículo dice: “Dejarás eso para el pobre y para el extranjero” (Torah 19:10), y posteriormente vuelve a decir: “Dejarás eso para el pobre y para el extranjero” (Torah 23:22). La frase superflua enseña que el dueño debe dar pe’a en cualquier caso, incluso si cosecha el grano y lo amasa hasta convertirlo en masa. Pero en general, las transgresiones son efectivas.
וְרָבָא אָמַר לָךְ: יֵשׁ לְךָ עֲזִיבָה אַחֶרֶת שֶׁכָּזוֹ, וְאֵיזוֹ? זֶה הַמַּפְקִיר כַּרְמוֹ.
Y Rava, que sostiene que en general las transgresiones no son efectivas, podría decirte que el versículo adicional enseña que hay otro tipo de dejar su grano que es así. ¿Y qué es eso? Es el caso de alguien que renuncia a la propiedad de su viñedo.
דְּתַנְיָא: הַמַּפְקִיר כַּרְמוֹ, וְהִשְׁכִּים לַשַּׁחַר וּבְצָרוֹ — חַיָּיב בְּפֶרֶט וְעוֹלֵלוֹת, בְּשִׁכְחָה וּבְפֵאָה, וּפָטוּר מִן הַמַּעֲשֵׂר.
Como se enseña en una baraita: Si alguien renunció a la propiedad de su viñedo, eximiéndolo así de los diezmos y de los dones para los pobres, y se levantó temprano por la mañana, volvió a tomar posesión de él y lo vendimió, él todavía está obligado a la mitzvá de las uvas caídas individualmente dejadas para los pobres [peret], y a la mitzvá de los racimos formados de manera incompleta de uvas dejados para los pobres [olelot], y a la mitzvá de los racimos olvidados de uvas dejados para los pobres, y a la mitzvá de pe’a, pero él permanece exento de la mitzvá de diezmar su producción. Su obligación de dar los dones a los pobres, aunque el viñedo estuvo en algún momento sin dueño, se deriva de la frase repetida: “Los dejarás para el pobre”.
אֲמַר לֵיהּ רַב אַחָא בְּרֵיהּ דְּרָבָא לְרַב אָשֵׁי: וְהַשְׁתָּא דְּשַׁנִּינַן כֹּל הָנֵי שִׁינּוּיֵי, דְּאַבָּיֵי וְרָבָא בְּמַאי פְּלִיגִי?
§ Rav Aḥa, hijo de Rava, dijo a Rav Ashi: Y ahora que hemos dado todas estas respuestas, explicando que Abaye y Rava se conceden mutuamente en todos los casos anteriores, con respecto a cuáles casos Abaye y Rava discrepan?
בְּרִבִּית קְצוּצָה קָמִיפַּלְגִי, וְכִדְרַבִּי אֶלְעָזָר, דְּאָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: רִבִּית קְצוּצָה יוֹצְאָה בְּדַיָּינִין,
Rav Ashi respondió: Ellos discrepan con respecto al interés fijo [ketzutza], y su disputa es como la de Rabí Elazar y Rabí Yoḥanan. Pues Rabí Elazar dijo: Si un deudor pagó interés fijo y solicita al tribunal que le sea devuelto, dado que la Torah prohíbe cobrar interés, este es recuperado del acreedor por los jueces del tribunal.