לֹא נִתְעַצֵּל הַכֹּהֵן מִלְּהוֹצִיא אֶת הַדֶּשֶׁן.
el sacerdote encargado de retirar las cenizas del montón circular nunca fue negligente al retirar las cenizas.
הֵחֵלּוּ מַעֲלִין בַּגְּזִירִין לְסַדֵּר אֶת הַמַּעֲרָכָה. וְכִי כׇּל הָעֵצִים כְּשֵׁרִין לַמַּעֲרָכָה הֵן? כׇּל הָעֵצִים כְּשֵׁרִין לַמַּעֲרָכָה חוּץ מִשֶּׁל גֶּפֶן וְשֶׁל זַיִת. אֲבָל בְּאֵלּוּ הָיוּ רְגִילִין: בְּמֻרְבִּיּוֹת שֶׁל תְּאֵנָה, שֶׁל אֱגוֹז, וְשֶׁל עֵץ שֶׁמֶן.
Después de que las cenizas fueron retiradas hacia el centro del altar, los sacerdotes comenzaron a subir troncos al altar para disponer la estructura de madera sobre la cual se quemaban las ofrendas. El tanna pregunta: ¿Y es la madera de todos los árboles apta para la estructura? El tanna responde: La madera de todos los árboles es apta para la estructura, excepto la madera de la vid y del olivo, pero los sacerdotes solían disponer la estructura con madera de estos árboles: Con ramas jóvenes de la higuera, del nogal y de pino.
סִידֵּר אֶת הַמַּעֲרָכָה גְּדוֹלָה מִזְרָחָה, וַחֲזִיתָהּ מִזְרָחָה. וְרָאשֵׁי גְזִירִין הַפְּנִימִים הָיוּ נוֹגְעִין בַּתַּפּוּחַ. וְרֶיוַח הָיָה בֵּין הַגְּזִירִים, שֶׁהָיוּ מַצִּיתִים אֶת הָאֲלִיתָא מִשָּׁם.
El sacerdote que retiró las cenizas entonces dispuso la gran pira de leña sobre la cual se quemaban la ofrenda diaria y las porciones sacrificiales de las otras ofrendas. Fue dispuesta en el lado oriental del altar, y su abertura estaba en el lado oriental del altar, y el extremo interior de los troncos tocaba el montón circular de cenizas. Y había espacio entre los troncos, en el cual los sacerdotes colocaban ramitas, desde donde encendían la leña menuda [ha’alita] desde allí, para que el fuego se extendiera a los troncos.
בֵּרְרוּ מִשָּׁם עֲצֵי תְאֵנָה יָפִים, סִידֵּר אֶת הַמַּעֲרָכָה שְׁנִיָּה לִקְטוֹרֶת כְּנֶגֶד מַעֲרָבִית דְּרוֹמִית, מָשׁוּךְ מִן הַקֶּרֶן כְּלַפֵּי צָפוֹן אַרְבַּע אַמּוֹת.
Los sacerdotes seleccionaban de entre los leños que había allí de buena calidad leños de higueras, ya que, cuando este tipo de madera se quemaba, se convertía en brasas en lugar de cenizas. El sacerdote que retiraba las cenizas entonces preparaba la segunda disposición de leña, de la cual se tomaban las brasas al altar de oro en el Santuario para la quema del incienso. La segunda disposición se preparaba junto a la esquina suroeste del altar y estaba separada de la esquina hacia el norte del altar por una distancia de cuatro codos.
בְּעוֹמֶד חָמֵשׁ סְאִין גֶּחָלִים. וּבְשַׁבָּת – בְּעוֹמֶד שְׁמוֹנֶה סְאִין גֶּחָלִים. שֶׁשָּׁם הָיוּ נוֹתְנִים שְׁנֵי בְּזִיכֵי לְבוֹנָה שֶׁל לֶחֶם הַפָּנִים. הָאֵבָרִים וְהַפְּדָרִים שֶׁלֹּא (הָיוּ) נִתְעַכְּלוּ מִבָּעֶרֶב, מַחֲזִירִין אוֹתָן לַמַּעֲרָכָה, וְהִצִּיתוּ שְׁתֵּי מַעֲרָכוֹת בָּאֵשׁ. יָרְדוּ וּבָאוּ לָהֶם לְלִשְׁכַּת הַגָּזִית.
La segunda disposición se armaba con una cantidad de madera calculada para producir cinco seá de brasas. Y en Shabat, se armaba con una cantidad de madera calculada para producir ocho seá de brasas, pues allí los sacerdotes colocaban los dos cuencos de incienso que acompañaban el pan de la proposición y que eran quemados sobre el altar en Shabat. En cuanto a los miembros y las grasas que no fueron consumidos durante el tiempo desde la tarde anterior, los sacerdotes los devolvían a la gran disposición para ser quemados. Y los sacerdotes encendían esas dos disposiciones con fuego y descendían del altar. Y ellos luego iban a la Cámara de Piedra Tallada, donde realizaban el segundo sorteo para determinar quién llevaría a cabo los ritos posteriores.
גְּמָ׳ אָמַר רָבָא: גּוּזְמָא. הִשְׁקוּ אֶת הַתָּמִיד בְּכוֹס שֶׁל זָהָב, אָמַר רָבָא: גּוּזְמָא.
GUEMARÁ: La mishná enseña que a veces había hasta trescientos kor de cenizas sobre el montón circular en medio del altar. Rava dijo: Esto es una exageración. La mishná simplemente quiere decir que el montón contenía una gran cantidad de cenizas, no que alcanzara esa cantidad real. Del mismo modo, la mishná afirma (30a) que antes de degollar la ofrenda diaria los sacerdotes daban al cordero seleccionado para la ofrenda diaria agua para beber en una copa de oro, para que fuera más fácil desollarlo después de ser degollado. Con respecto a esta mishná, Rava dijo: Esto es una exageración, ya que los sacerdotes no daban de beber al animal de un recipiente de oro real.
אָמַר רַבִּי אַמֵּי: דִּבְּרָה תּוֹרָה לְשׁוֹן הֲבַאי, דִּבְּרוּ נְבִיאִים לְשׁוֹן הֲבַאי, דִּבְּרוּ חֲכָמִים לְשׁוֹן הֲבַאי.
En este contexto, Rabí Ami dice: En ciertos casos, la Torá habló empleando lenguaje exagerado [havai], los profetas hablaron empleando lenguaje exagerado, y los Sabios hablaron empleando lenguaje exagerado.
דִּבְּרָה תּוֹרָה לְשׁוֹן הֲבַאי – דִּכְתִיב: ״עָרִים גְּדֹלֹת וּבְצוּרֹת בַּשָּׁמָיִם״, בַּשָּׁמַיִם סָלְקָא דַּעְתָּךְ?! אֶלָּא גּוּזְמָא.
La Guemará cita ejemplos para esta afirmación: La Torá habló empleando lenguaje exagerado, como está escrito: “Oye, Israel: hoy cruzas el Jordán para entrar a desposeer naciones más grandes y más poderosas que tú, ciudades grandes y fortificadas hasta el cielo” (Deuteronomio 9:1). ¿Acaso se te ocurre decir que las ciudades estaban literalmente fortificadas hasta el cielo? Más bien, esto es una exageración.
דִּבְּרוּ חֲכָמִים לְשׁוֹן הֲבַאי – הָא דַּאֲמַרַן: תַּפּוּחַ, וְהִשְׁקוּ אֶת הַתָּמִיד בְּכוֹס שֶׁל זָהָב.
Asimismo, los Sabios hablaron empleando un lenguaje exagerado, como en este ejemplo que expusimos con respecto al montón circular de cenizas, y en la descripción: Los sacerdotes dieron al cordero seleccionado para la ofrenda diaria agua para beber en una copa de oro.
דִּבְּרוּ נְבִיאִים לְשׁוֹן הֲבַאי – דִּכְתִיב: ״(וְכׇל עַם הָאָרֶץ) מְחַלְּלִים בַּחֲלִלִים וְגוֹ׳ וַתִּבָּקַע הָאָרֶץ לְקוֹלָם״.
Los profetas hablaron empleando lenguaje exagerado, como está escrito con respecto a la coronación del rey Salomón: “Y todo el pueblo de la tierra subió en pos de él, y el pueblo tocaba flautas, y se regocijaba con gran alegría, de modo que la tierra se hendió con el sonido de ellos” (I Reyes 1:40). El versículo simplemente quiere decir que el sonido era muy grande, no que realmente hiciera que la tierra se partiera.
אָמַר רַבִּי יַנַּאי בַּר נַחְמָנִי, אָמַר שְׁמוּאֵל: בִּשְׁלֹשָׁה מְקוֹמוֹת דִּבְּרוּ חֲכָמִים בִּלְשׁוֹן הֲבַאי, וְאֵלּוּ הֵן: תַּפּוּחַ, גֶּפֶן, וּפָרֹכֶת.
Rabí Yannai bar Naḥmani dice que Shmuel dice: En tres casos, los Sabios hablaron con lenguaje exagerado, y estos son los casos: con respecto al montón circular de cenizas sobre el altar, con respecto a la vid, y con respecto a la Cortina que separaba el Santuario del Santo de los Santos, como se explica a continuación.
לְאַפּוֹקֵי מִדְּרָבָא, דִּתְנַן: הִשְׁקוּ אֶת הַתָּמִיד בְּכוֹס שֶׁל זָהָב, וְאָמַר רָבָא: גּוּזְמָא, קָא מַשְׁמַע לַן: הָנֵי – אִין, הָתָם – לָא. אֵין עֲנִיּוּת בִּמְקוֹם עֲשִׁירוּת.
La Guemará señala que la declaración de Shmuel sirve para excluir la opinión de Rava, como aprendimos en una mishná: Los sacerdotes dieron al cordero seleccionado para la ofrenda diaria agua para beber en una copa de oro, y Rava dijo: Esto es una exageración. Shmuel nos enseña que en estos tres casos, sí, los Sabios emplearon un lenguaje exagerado, pero allí, en el caso de la copa de oro, no es una exageración, pues incluso la copa de la que se dio de beber al cordero estaba realmente hecha de oro. Esto se debe a que no hay pobreza en un lugar de riqueza, es decir, el Templo es un lugar de riqueza, donde se debe actuar de manera espléndida.
תַּפּוּחַ – הָא דַּאֲמַרַן. גֶּפֶן – דְּתַנְיָא: גֶּפֶן זָהָב הָיְתָה עוֹמֶדֶת עַל פֶּתַח הַהֵיכָל, וּמוּדְלָה עַל גַּבֵּי כְּלוֹנְסוֹת, וְכׇל מִי שֶׁמִּתְנַדֵּב עָלֶה
La Guemará detalla los tres casos con respecto a los cuales Shmuel afirma que los Sabios emplearon un lenguaje exagerado: El caso del montón circular de cenizas es aquello que declaramos arriba. El caso de la vid es como se enseña en una mishná (Middot 3:8): Un adorno de oro en forma de vid estaba en la entrada del Santuario, y colgaba de postes. Y quien donara una hoja ornamental de oro,