יוֹמָא חַד שַׁמְעֵיהּ דְּקָא גָרֵיס, אָמַר שְׁמוּאֵל: הַשּׁוֹלֶה דָּג מִן הַיָּם בְּשַׁבָּת, כֵּיוָן שֶׁיָּבַשׁ בּוֹ כְּסֶלַע — חַיָּיב. אֲמַר לֵיהּ: וְלֵימָא מָר וּבֵין סְנַפִּירָיו! אֲמַר לֵיהּ: וְלָא סָבַר לַהּ מָר דְּהָהִיא רַבִּי יוֹסֵי בֶּן רַבִּי אָבִין אַמְרַהּ? אֲמַר לֵיהּ: אֲנָא נִיהוּ.
Un día el rabino Yosei bar Avin oyó a Rav Ashi estudiando y recitando la siguiente declaración. Shmuel dijo: Con respecto a quien saca un pez del mar en Shabat, cuando un área de la piel del pez del tamaño de una moneda sela se ha secado, es responsable por violar la prohibición de sacrificar un animal en Shabat. Un pez en esa condición no puede sobrevivir y, por lo tanto, quien lo sacó del agua es responsable de haberlo matado. El rabino Yosei bar Avin le dijo a Rav Ashi: Y que el Maestro diga que este es el caso siempre que la piel que se secó esté entre sus aletas. Rav Ashi le dijo: ¿Y acaso el Maestro no sostiene que el rabino Yosei ben rabino Avin dijo esta resolución? ¿Por qué no la declaraste en su nombre? El rabino Yosei bar Avin le dijo: Soy yo.
אֲמַר לֵיהּ: וְלָאו קַמֵּיהּ דְּרַבִּי יוֹסֵי דְּמִן יוֹקֶרֶת הֲוָה שְׁכִיחַ מָר? אֲמַר לֵיהּ: הִין. אֲמַר לֵיהּ: וּמַאי טַעְמָא שַׁבְקֵיהּ מָר וַאֲתָא הָכָא? אֲמַר לֵיהּ: גַּבְרָא דְּעַל בְּרֵיהּ וְעַל בְּרַתֵּיה לָא חָס, עֲלַי דִּידִי הֵיכִי חָיֵיס?!
Rav Ashi le dijo: ¿Y acaso el Maestro no se sentaba antes y frecuentaba la casa de estudio de Rabbi Yosei de Yokrat? Rabbi Yosei bar Avin le dijo: Sí. Rav Ashi le dijo: ¿Y cuál es la razón por la que el Maestro lo dejó y vino aquí? Rabbi Yosei bar Avin le dijo: Me preocupé y me fui, porque él es tan severo e inflexible. Es un hombre que no tiene misericordia de su propio hijo, ni misericordia de su hija. ¿Cómo, entonces, podría tener misericordia de mí?
בְּרֵיהּ מַאי הִיא? יוֹמָא חַד הֲווֹ אֲגִרִי לֵיהּ אֲגִירֵי בְּדַבְרָא, נְגַהּ לְהוּ וְלָא אַיְיתִי לְהוּ רִיפְתָּא, אֲמַרוּ לֵיהּ לִבְרֵיהּ: כָּפֵינַן! הֲווֹ יָתְבִי תּוּתֵי תְּאֵינְתָּא, אֲמַר: תְּאֵנָה, תְּאֵנָה! הוֹצִיאִי פֵּירוֹתַיִךְ, וְיֹאכְלוּ פּוֹעֲלֵי אַבָּא. אַפִּיקָא וַאֲכַלוּ.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es el incidente relacionado con su hijo? Un día, el rabino Yosei de Yokrat contrató jornaleros para trabajar su campo. Se hizo tarde y no les llevó comida. Los trabajadores le dijeron al hijo de rabino Yosei de Yokrat: Nos estamos muriendo de hambre. Estaban sentados debajo de una higuera, así que el hijo dijo: Higuera, higuera. Da tus frutos, para que los trabajadores de mi padre puedan comer. La higuera dio fruto, y ellos comieron.
אַדְּהָכִי וְהָכִי אֲתָא אֲבוּהּ אֲמַר לְהוּ: לָא תִּינַּקְטוּ בְּדַעְתַּיְיכוּ, דְּהַאי דִּנְגַהְנָא, אַמִּצְוָה טָרַחְנָא, וְעַד הַשְׁתָּא הוּא דְּסַגַּאי. אֲמַרוּ לֵיהּ: רַחֲמָנָא לַישְׂבְּעָךְ כִּי הֵיכִי דְּאַשְׂבְּעַן בְּרָךְ. אֲמַר לְהוּ: מֵהֵיכָא? אֲמַרוּ: הָכִי וְהָכִי הֲוָה מַעֲשֶׂה. אָמַר לוֹ: בְּנִי, אַתָּה הִטְרַחְתָּ אֶת קוֹנְךָ לְהוֹצִיא תְּאֵנָה פֵּירוֹתֶיהָ שֶׁלֹּא בִּזְמַנָּהּ — יֵאָסֵף שֶׁלֹּא בִּזְמַנּוֹ.
Mientras tanto, su padre llegó y dijo a los trabajadores: No se enojen conmigo por haber llegado tarde, pues estaba ocupado en una mitzvá, y hasta ahora estaba viajando con ese propósito y no pude llegar aquí antes. Ellos le dijeron: Que el Misericordioso te sacie así como tu hijo nos sació y nos dio comida. Él les dijo: ¿De dónde encontró comida para darles? Ellos dijeron: Ocurrió tal y tal incidente. Rabí Yosei de Yokrat dijo a su hijo: Hijo mío, perturbaste a tu Creador para hacer que la higuera diera su fruto fuera de su debido tiempo, así también morirás joven. Y en efecto, su hijo murió antes de tiempo.
בְּרַתֵּיה מַאי הִיא? הַוְיָא לֵיהּ בְּרַתָּא בַּעֲלַת יוֹפִי, יוֹמָא חַד חַזְיֵאּ לְהָהוּא גַּבְרָא דַּהֲוָה כָּרֵיא בְּהוּצָא וְקָא חָזֵי לַהּ. אָמַר לוֹ: מַאי הַאי? אֲמַר לֵיהּ: רַבִּי, אִם לְלוֹקְחָהּ לֹא זָכִיתִי — לִרְאוֹתָהּ לֹא אֶזְכֶּה? אֲמַר לַהּ: בִּתִּי, קָא מְצַעֲרַתְּ לְהוּ לִבְרִיָּיתָא, שׁוּבִי לְעַפְרִיךְ וְאַל יִכָּשְׁלוּ בִּיךְ בְּנֵי אָדָם.
La Guemará pregunta: ¿Cuál es el incidente relacionado con su hija? Él tenía una hija muy hermosa. Un día Rabí Yosei de Yokrat vio a cierto hombre perforando un agujero en la cerca que rodeaba su propiedad y mirando a su hija. Rabí Yosei le dijo: ¿Qué es esto? El hombre le dijo: Maestro mío, si no he merecido tomarla en matrimonio, ¿acaso no he de al menos merecer mirarla? Rabí Yosei le dijo: Hija mía, estás causando aflicción a la gente. Vuelve a tu polvo, y que la gente no siga tropezando en pecado por tu causa.
הַוְיָא לֵיהּ הָהוּא חֲמָרָא, כְּדַהֲווֹ אָגְרִי לַהּ כׇּל יוֹמָא, לְאוּרְתָּא הֲווֹ מְשַׁדְּרִי לֵהּ אַגְרַהּ אַגַּבַּהּ, וְאָתְיָא לְבֵי מָרַהּ, וְאִי טָפוּ לַהּ אוֹ בָּצְרִי לַהּ — לָא אָתְיָא. יוֹמָא חַד אִינְּשׁוֹ זוּגָא דְסַנְדָּלֵי עֲלַהּ, וְלָא אֲזַלָה עַד דְּשַׁקְלוּנְהוּ מִינַּהּ, וַהֲדַר אֲזַלָה.
§ La Guemará relata otra historia sobre el rabino Yosei de Yokrat. Tenía un cierto burro que la gente alquilaba cada día para trabajar. Por la noche lo enviaban de regreso con el dinero de su alquiler sobre el lomo, y el animal iba a la casa de su dueño. Pero si añadían o restaban de la suma correspondiente, el burro no iba. Un día alguien olvidó un par de sandalias sobre el burro, y no se movió hasta que quitaron las sandalias de su lomo, después de lo cual se fue.
אֶלְעָזָר אִישׁ בִּירְתָּא, כַּד הֲווֹ חָזוּ לֵיהּ גַּבָּאֵי צְדָקָה הֲווֹ טָשׁוּ מִינֵּיהּ, דְּכׇל מַאי דַּהֲוָה גַּבֵּיהּ יָהֵיב לְהוּ. יוֹמָא חַד הֲוָה סָלֵיק לְשׁוּקָא לְמִיזְבַּן נְדוּנְיָא לִבְרַתֵּיהּ, חַזְיוּהּ גַּבָּאֵי צְדָקָה, טְשׁוֹ מִינֵּיהּ.
La Guemará cita más historias sobre milagros que ocurrieron a personas justas. Siempre que los recolectores de caridad veían a Elazar de la aldea de Birta, se escondían de él, pues cualquier dinero que Elazar llevaba consigo se lo daba, y no querían tomar toda su propiedad. Un día, Elazar fue al mercado a comprar lo que necesitaba para la dote de su hija. Los recolectores de caridad lo vieron y se escondieron de él.
אֲזַל וּרְהַט בָּתְרַיְיהוּ, אֲמַר לְהוּ: אַשְׁבַּעְתִּיכוּ בְּמַאי עָסְקִיתוּ? אֲמַרוּ לֵיהּ: בְּיָתוֹם וִיתוֹמָה. אָמַר לָהֶן: הָעֲבוֹדָה שֶׁהֵן קוֹדְמִין לְבִתִּי. שְׁקַל כֹּל דַּהֲוָה בַּהֲדֵיהּ וִיהַב לְהוּ. פָּשׁ לֵיהּ חַד זוּזָא, זְבַן לֵיהּ חִיטֵּי, וְאַסֵּיק שַׁדְיֵיהּ בַּאֲכַלְבָּא.
Fue y corrió tras ellos, diciéndoles: Os conjuro, decidme, ¿en qué mitzvá estáis ocupados? Le dijeron: Estamos reuniendo dinero para la boda de un niño huérfano y una niña huérfana. Él les dijo: Juro por el servicio del Templo que ellos tienen precedencia sobre mi hija. Tomó todo lo que tenía consigo y se lo dio. Le quedó un solo dinar, con el cual compró trigo para sí, y luego subió a su casa y lo arrojó al granero.
אֲתַאי דְּבֵיתְהוּ אֲמַרָה לַהּ לִבְרַתֵּיהּ: מַאי אַיְיתִי אֲבוּךְ? אֲמַרָה לָהּ: כׇּל מָה דְּאַיְיתִי, בַּאֲכַלְבָּא שְׁדִיתֵיהּ. אָתְיָא לְמִיפְתַּח בָּבָא דַאֲכַלְבָּא, חֲזָת אֲכַלְבָּא דְּמַלְיָא חִיטֵּי וְקָא נָפְקָא בְּצִינּוֹרָא דְּדַשָּׁא, וְלָא מִיפְּתַח בָּבָא מֵחִיטֵּי. אֲזַלָא בְּרַתֵּיה לְבֵי מִדְרְשָׁא, אֲמַרָה לֵיהּ: בֹּא וּרְאֵה מָה עָשָׂה לְךָ אוֹהַבְךָ! אֲמַר לַהּ: הָעֲבוֹדָה, הֲרֵי הֵן הֶקְדֵּשׁ עָלַיִךְ, וְאֵין לָךְ בָּהֶן אֶלָּא כְּאֶחָד מֵעֲנִיֵּי יִשְׂרָאֵל.
La esposa de Elazar vino y le dijo a su hija: ¿Qué trajo tu padre? Ella le dijo a su madre: Todo lo que trajo lo arrojó al granero. Ella fue a abrir la puerta del granero, y vio que el granero estaba lleno de trigo, tanto que salía por el pomo de la puerta, y la puerta no podía abrirse a causa del trigo. El granero se había llenado milagrosamente por completo. La hija de Elazar fue a la casa de estudio y le dijo a su padre: Ven y mira lo que Aquel que te ama, el Todopoderoso, ha hecho por ti. Él le dijo: Juro por el servicio del Templo, en lo que respecta a ti, este trigo está consagrado, y tú tienes en él una parte solo como uno de los judíos pobres. Dijo esto porque no quería beneficiarse de un milagro.
רַבִּי יְהוּדָה נְשִׂיאָה גְּזַר תַּעֲנִיתָא, בְּעָא רַחֲמֵי וְלָא אֲתָא מִיטְרָא. אָמַר: כַּמָּה אִיכָּא מִשְּׁמוּאֵל הָרָמָתִי לִיהוּדָה בֶּן גַּמְלִיאֵל! אוֹי לוֹ לַדּוֹר שֶׁכֵּן נִתְקַע, אוֹי לוֹ לְמִי שֶׁעָלְתָה בְּיָמָיו כָּךְ! חֲלַשׁ דַּעְתֵּיהּ וַאֲתָא מִיטְרָא.
La Guemará vuelve al tema del ayuno por la lluvia. Rabí Yehuda Nesia decretó un ayuno y oró por misericordia, pero la lluvia no llegó. Dijo, lamentándose: Cuán grande es la diferencia entre el profeta Samuel de Ramá, para quien la lluvia cayó incluso cuando oró por ella en verano, y yo, Yehuda ben Gamliel. Ay de la generación que está atrapada con este liderazgo; ay de aquel en cuyos días esto ocurrió. Se entristeció, y vino la lluvia.
דְּבֵי נְשִׂיאָה גְּזַר תַּעֲנִיתָא, וְלָא אוֹדְעִינְהוּ לְרַבִּי יוֹחָנָן וּלְרֵישׁ לָקִישׁ. לְצַפְרָא אוֹדְעִינְהוּ. אֲמַר לֵיהּ רֵישׁ לָקִישׁ לְרַבִּי יוֹחָנָן: הָא לָא קַבֵּילְנָא עֲלַן מֵאוּרְתָּא! אָמַר לֵיהּ: אֲנַן בָּתְרַיְיהוּ גְּרִרִינַן.
La Guemará relata otra historia relacionada con un decreto de ayuno por lluvia de un Nasi. En la casa del Nasi se decretó un ayuno, pero no informaron a Rabí Yoḥanan y a Reish Lakish sobre el ayuno el día anterior. Por la mañana les informaron. Reish Lakish dijo a Rabí Yoḥanan: ¿Qué hemos de hacer? No aceptamos este ayuno sobre nosotros la noche anterior, y un ayuno debe aceptarse en el servicio de la tarde del día anterior al ayuno. Rabí Yoḥanan le dijo: Somos arrastrados tras la comunidad y, por lo tanto, cuando el Nasi decreta un ayuno público, no hay necesidad de que un individuo lo acepte sobre sí el día anterior.
דְּבֵי נְשִׂיאָה גְּזַר תַּעֲנִיתָא וְלָא אֲתָא מִיטְרָא. תְּנָא לְהוּ אוֹשַׁעְיָא זְעֵירָא דְּמִן חַבְרַיָּיא: ״וְהָיָה אִם מֵעֵינֵי הָעֵדָה נֶעֶשְׂתָה לִשְׁגָגָה״.
La Guemará afirma además que, en otra ocasión, se decretó un ayuno en la casa del Nasi, pero la lluvia no llegó. Oshaya, el más joven miembro del grupo de Sabios, les enseñó una baraita. Está escrito: “Entonces sucederá que, si fuere cometido por error por la congregación, estando ello oculto de sus ojos” (Números 15:24). Este versículo indica que los líderes son considerados los ojos de la congregación.
מָשָׁל לְכַלָּה שֶׁהִיא בְּבֵית אָבִיהָ. כׇּל זְמַן שֶׁעֵינֶיהָ יָפוֹת — אֵין כׇּל גּוּפָהּ צְרִיכָה בְּדִיקָה. עֵינֶיהָ טְרוּטוֹת — כָּל גּוּפָהּ צְרִיכָה בְּדִיקָה.
Oshaya continuó: Hay una parábola que ilustra esto, sobre una novia que está en la casa de su padre y que aún no ha sido vista por su novio. Mientras sus ojos sean hermosos, no es necesario examinar su cuerpo, pues ciertamente es hermosa. Sin embargo, si sus ojos están turbios [terutot], todo su cuerpo requiere examen. Del mismo modo, si los líderes de la generación son defectuosos, es una señal de que toda la generación es indigna. Por medio de esta parábola, Oshaya insinuaba que la lluvia fue retenida de toda la nación debido al mal cometido por la casa del Nasi.
אֲתוֹ עַבְדֵּיהּ וּרְמוֹ לֵיהּ סוּדָרָא בְּצַוְּארֵיהּ, וְקָא מְצַעֲרוּ לֵיהּ. אֲמַרוּ לְהוּ בְּנֵי מָאתֵיהּ: שִׁבְקֵיהּ, דְּהָא נָמֵי מְצַעַר לַן. כֵּיוָן דַּחֲזֵינַן דְּכׇל מִילֵּיהּ לְשׁוּם שָׁמַיִם, לָא אָמְרִינַן לֵיהּ מִידֵּי וְשָׁבְקִינַן לֵיהּ, אַתּוּן נָמֵי שִׁבְקוּהּ.
Los sirvientes del Nasivinieron, le colocaron una bufanda alrededor del cuello y lo atormentaron como castigo por insultar la casa del Nasi. Sus conciudadanos les dijeron: Déjenlo, pues él también nos causa dolor con su dura reprensión, pero como vemos que todas sus acciones son por causa del Cielo, no le decimos nada y lo dejamos en paz. Ustedes también deben dejarlo en paz.
רַבִּי גְּזַר תַּעֲנִיתָא וְלָא אֲתָא מִיטְרָא. נְחֵית קַמֵּיהּ אִילְפָא (וְאָמְרִי לַהּ רַבִּי אִילְפֵי), אֲמַר ״מַשִּׁיב הָרוּחַ״ וּנְשַׁב זִיקָא, ״מוֹרִיד הַגֶּשֶׁם״ וַאֲתָא מִיטְרָא. אֲמַר לֵיהּ: מַאי עוֹבָדָךְ? אֲמַר לֵיהּ: דָּיַירְנָא בְּקוּסְטָא דְחִיקָא דְּלֵית בֵּיהּ חַמְרָא לְקִידּוּשָׁא וְאַבְדַּלְתָּא. טָרַחְנָא (וְאָתֵינָא) [וּמַיְיתֵינָא] חַמְרָא לְקִידּוּשָׁא וְאַבְדַּלְתָּא, וּמַפֵּיקְנָא לְהוּ יְדֵי חוֹבְתַיְיהוּ.
§ La Guemará relata: Rabí Yehuda HaNasi decretó un ayuno, pero la lluvia no llegó. Ilfa descendió para dirigir el servicio ante él, y algunos dicen que fue Rabí Ilfi. Recitó: Aquel que hace soplar el viento, y el viento en efecto sopló. Continuó recitando: Y Aquel que hace venir la lluvia, y después, la lluvia llegó. Rabí Yehuda HaNasi le dijo: ¿Cuáles son tus buenas acciones, por cuyo mérito tus oraciones son respondidas con tanta rapidez? Él le dijo: Vivo en una ciudad pobre, en la que no hay vino para kidush o havdalá. Me esfuerzo por llevar a los residentes vino para kidush y havdalá, y así yo les permito cumplir con su obligación. Como recompensa por esta mitzvá, mis oraciones por lluvia fueron respondidas.
רַב אִיקְּלַע לְהָהוּא אַתְרָא, גְּזַר תַּעֲנִיתָא וְלָא אֲתָא מִיטְרָא. נְחֵית קַמֵּיהּ שְׁלִיחָא דְצִבּוּרָא, אֲמַר ״מַשִּׁיב הָרוּחַ״ וּנְשַׁב זִיקָא, אֲמַר ״מוֹרִיד הַגֶּשֶׁם״ וַאֲתָא מִיטְרָא. אֲמַר לֵיהּ: מַאי עוֹבָדָךְ? אֲמַר לֵיהּ: מַיקְרֵי דַרְדְּקֵי אֲנָא, וּמַקְרֵינָא לִבְנֵי עַנְיֵי כִּבְנֵי עַתִּירֵי. וְכֹל דְּלָא אֶפְשָׁר לֵיהּ — לָא שָׁקֵלְינָא מִינֵּיהּ מִידֵּי. וְאִית לִי פִּירָא דִכְווֹרֵי, וְכׇל מַאן דְּפָשַׁע מְשַׁחֵידְנָא לֵיהּ מִינַּיְיהוּ, וּמְסַדְּרִינַן לֵיהּ וּמְפַיְּיסִינַן לֵיהּ עַד דְּאָתֵי וְקָרֵי.
La Guemará relata un incidente similar. Rav llegó a cierto lugar donde decretó un ayuno, pero la lluvia no llegó. El líder de la oración descendió para dirigir el servicio delante de él y recitó: Aquel que hace soplar el viento, y el viento sopló. Continuó y dijo: Y Quien hace caer la lluvia, y la lluvia llegó. Rav le dijo: ¿Cuáles son tus buenas acciones? Él le dijo: Soy maestro de niños, y enseño la Torah a los hijos de los pobres igual que a los hijos de los ricos, y si hay alguien que no puede pagar, no tomo nada de él. Y tengo un estanque de peces, y a cualquier niño que descuida sus estudios, lo soborno con los peces y lo calmo, y lo tranquilizo hasta que viene y lee.
רַב נַחְמָן גְּזַר תַּעֲנִיתָא, בְּעָא רַחֲמֵי וְלָא אֲתָא מִיטְרָא, אֲמַר: שַׁקְלוּהּ לְנַחְמָן, חֲבוּטוּ מִן גּוּדָּא לְאַרְעָא. חֲלַשׁ דַּעְתֵּיהּ וַאֲתָא מִיטְרָא.
La Guemará relata además: Rav Naḥman decretó un ayuno, rezó por misericordia, pero la lluvia no llegó. En su aflicción, dijo: Tomen a Naḥman y arrójenlo desde el muro al suelo, pues el ayuno que decretó evidentemente no tuvo efecto. Se entristeció, y llegó la lluvia.
רַבָּה גְּזַר תַּעֲנִיתָא, בְּעָא רַחֲמֵי וְלָא אֲתָא מִיטְרָא. אֲמַרוּ לֵיהּ: וְהָא רַב יְהוּדָה כִּי הֲוָה גָּזַר תַּעֲנִיתָא אֲתָא מִיטְרָא. אֲמַר לְהוּ: מַאי אֶעֱבֵיד? אִי מִשּׁוּם תַּנּוֹיֵי — אֲנַן עֲדִיפִינַן מִינַּיְיהוּ, דְּבִשְׁנֵי דְּרַב יְהוּדָה כׇּל תַּנּוֹיֵי
La Guemará relata: Rabba decretó un ayuno. Oró por misericordia, pero la lluvia no llegó. Le dijeron: Pero cuando este Rav Yehuda decretaba un ayuno, la lluvia venía. Él les dijo: ¿Qué puedo hacer? Si la diferencia entre nosotros se debe al estudio de la Torá, somos superiores a la generación anterior, pues en los años de Rav Yehuda todo su estudio