בְּיוֹם אֶחָד אוֹ בְּאַרְבָּעָה יָמִים — אֵין זֶה דֶּבֶר.
Si los tres murieron en un solo día o a lo largo de cuatro días, esto no es una plaga de pestilencia.
דְּרוֹקֶרֶת, עִיר הַמּוֹצִיאָה חֲמֵשׁ מֵאוֹת רַגְלִי הֲוַאי, וְיָצְאוּ מִמֶּנָּה שְׁלֹשָׁה מֵתִים בְּיוֹם אֶחָד. גְּזַר רַב נַחְמָן בַּר רַב חִסְדָּא תַּעֲנִיתָא. אֲמַר רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק: כְּמַאן — כְּרַבִּי מֵאִיר,
En explicación del dictamen contraintuitivo de que muchas muertes en un solo día no indican una plaga, la Guemará relata: Drokart era una ciudad que envió quinientos soldados de infantería, y tres muertos fueron sacados de ella en un solo día. Rav Naḥman bar Rav Ḥisda decretó un ayuno a causa de la plaga. Rav Naḥman bar Yitzḥak dijo: ¿De acuerdo con la opinión de quién declaraste este ayuno? Debe haber sido de acuerdo con la opinión de Rabbi Meir.
דְּאָמַר: רִיחֵק נְגִיחוֹתָיו — חַיָּיב, קֵירַב נְגִיחוֹתָיו — לֹא כׇּל שֶׁכֵּן?!
Esto está relacionado con la definición de un buey advertido, un animal que ha corneado suficientes veces como para ser considerado una bestia peligrosa que requiere supervisión cuidadosa, como el rabino Meir dijo: El dueño de un buey es responsable de pagar daños completos si sus actos de cornear fueron separados, es decir, si corneó tres veces en tres días consecutivos, como afirmaron los Rabinos. Si sus actos de cornear estuvieron próximos entre sí, realizados en un solo día, ¿no es esto tanto más cierto que este animal deba ser clasificado como un buey advertido? Sin embargo, Rav Naḥman bar Yitzḥak continuó, esto representa una opinión minoritaria. Así como el razonamiento del rabino Meir es rechazado para la halakha en el caso de un buey, también es rechazado con respecto a una plaga.
אֲמַר לֵיהּ רַב נַחְמָן בַּר רַב חִסְדָּא לְרַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק: לֵיקוּם מָר לֵיתֵי לְגַבַּן. אֲמַר לֵיהּ: תְּנֵינָא, רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר: לֹא מְקוֹמוֹ שֶׁל אָדָם מְכַבְּדוֹ, אֶלָּא אָדָם מְכַבֵּד אֶת מְקוֹמוֹ. שֶׁכֵּן מָצִינוּ בְּהַר סִינַי, שֶׁכׇּל זְמַן שֶׁהַשְּׁכִינָה שְׁרוּיָה עָלָיו, אָמְרָה תּוֹרָה: ״גַּם הַצֹּאן וְהַבָּקָר אַל יִרְעוּ אֶל מוּל הָהָר הַהוּא״, נִסְתַּלְּקָה שְׁכִינָה מִמֶּנּוּ, אָמְרָה תּוֹרָה: ״בִּמְשֹׁךְ הַיֹּבֵל הֵמָּה יַעֲלוּ בָהָר״.
Al oír este impresionante argumento, Rav Naḥman bar Rav Ḥisda dijo a Rav Naḥman bar Yitzḥak: Que el Maestro se levante y venga a vivir con nosotros como líder de nuestra comunidad. Rav Naḥman bar Yitzḥak le dijo: Nosotros ya aprendimos en una baraita que Rabbi Yosei dice: No es el lugar de una persona lo que la honra; más bien, la persona honra su lugar, como encontramos con respecto al monte Sinaí, pues mientras la Presencia Divina reposaba sobre él, la Torah decía: “Ni los rebaños ni las vacadas pastarán delante de aquel monte” (Éxodo 34:3). Una vez que la Presencia Divina se apartó del monte, la Torah dijo: “Cuando el shofar suene largamente, ellos subirán al monte” (Éxodo 19:13). Esto indica que la santidad no era inherente al lugar, sino que se debía a que la Presencia Divina reposaba allí.
וְכֵן מָצִינוּ בְּאֹהֶל מוֹעֵד שֶׁבַּמִּדְבָּר, שֶׁכׇּל זְמַן שֶׁהוּא נָטוּי אָמְרָה תּוֹרָה: ״וִישַׁלְּחוּ מִן הַמַּחֲנֶה כׇּל צָרוּעַ״, הוּגְלְלוּ הַפָּרוֹכוֹת — הוּתְּרוּ זָבִין וּמְצוֹרָעִים לִיכָּנֵס שָׁם.
Y asimismo encontramos con respecto a la Tienda de Reunión que estaba en el desierto, que cada vez que era erigida, la Torah decía: “Que expulsen del campamento a todo leproso” (Números 5:2). Una vez que la cortina fue enrollada y la Tienda de Reunión fue preparada para el viaje, zavim y leprosos tenían permitido entrar en el lugar donde había estado. El lugar en sí no tenía santidad intrínseca; más bien, era sagrado solo porque la Presencia Divina estaba allí. En consecuencia, Rav Naḥman bar Yitzḥak sostenía que no tenía razón para trasladarse de un lugar a otro para recibir honor.
אֲמַר לֵיהּ: אִי הָכִי, נֵיקוּם אֲנָא לְגַבֵּי מָר. אֲמַר לֵיהּ: מוּטָב יָבֹא מָנֶה בֶּן פְּרָס אֵצֶל מָנֶה בֶּן מָנֶה, וְאַל יָבֹא מָנֶה בֶּן מָנֶה אֵצֶל מָנֶה בֶּן פְּרָס.
Rav Naḥman bar Rav Ḥisda le dijo a Rav Naḥman bar Yitzḥak: Si es así, déjame levantarme e ir al Maestro, para aprender Torah de ti. Rav Naḥman bar Yitzḥak le dijo: Es mejor que cien dinares que son hijo de un peras, cincuenta dinares, vengan a cien dinares que son hijo de cien dinares; pero cien dinares que son hijo de cien dinares no deben venir a cien dinares que son hijo de un peras. En otras palabras, aunque Rav Naḥman bar Yitzḥak era un erudito, comparable a cien dinares, no obstante era más apropiado que él fuera a Rav Naḥman bar Rav Ḥisda. Mientras que Rav Naḥman bar Yitzḥak era hijo de un peras, un hombre común, Rav Naḥman bar Rav Ḥisda era hijo de un erudito.
בְּסוּרָא הֲווֹת דְּבַרְתָּא, בְּשִׁיבָבוּתֵיהּ דְּרַב לָא הֲווֹת דְּבַרְתָּא. סְבוּר מִינַּהּ, מִשּׁוּם זְכוּתֵיהּ דְּרַב דִּנְפִישׁ. אִיתְחֲזִי לְהוּ בְּחֶילְמָא: רַב דִּנְפִישָׁא זְכוּתֵיהּ טוּבָא — הָא מִילְּתָא זוּטְרָא לֵיהּ לְרַב. אֶלָּא, מִשּׁוּם הָהוּא גַּבְרָא דִּמְשַׁיֵּיל מָרָא וּזְבִילָא לִקְבוּרָה.
La Guemará relata otra historia relacionada con una plaga: Una vez hubo una plaga de pestilencia en Sura, pero en el vecindario de Rav no hubo pestilencia. Por lo tanto, la gente pensó que esto se debía al gran mérito de Rav. Sin embargo, les fue revelado en un sueño que el mérito de Rav era demasiado grande y este asunto demasiado pequeño para que el mérito de Rav estuviera involucrado. Más bien, su vecindario se salvó debido a los actos de bondad de cierto hombre, que prestaba su azada [mara] y su pala [zevila] para preparar lugares para el entierro.
בִּדְרוֹקֶרֶת הֲווֹת דְּלֵיקְתָּא, וּבְשִׁיבָבוּתֵיהּ דְּרַב הוּנָא לָא הֲווֹת דְּלֵיקְתָּא. סְבוּר מִינַּהּ, בִּזְכוּתָא דְּרַב הוּנָא דִּנְפִישׁ. אִיתְחֲזִי לְהוּ בְּחֶילְמָא: הַאי זוּטְרָא לֵיהּ לְרַב הוּנָא, אֶלָּא מִשּׁוּם הָהִיא אִיתְּתָא דִּמְחַמְּמָא תַּנּוּרָא וּמְשַׁיְּילָא לְשִׁיבָבוּתַיהּ.
La Guemará relata un incidente similar. En Drokart hubo un incendio, pero en el vecindario de Rav Huna no hubo incendio. Por lo tanto, la gente pensó que esto se debía al gran mérito de Rav Huna. Les fue revelado en un sueño que este asunto era demasiado pequeño para que el mérito de Rav Huna hubiera desempeñado algún papel. Más bien, fue debido a cierta mujer que calienta su horno y lo presta, es decir, el uso de su horno, a sus vecinos.
אֲמַרוּ לֵיהּ לְרַב יְהוּדָה: אֲתוֹ קַמְצֵי. גְּזַר תַּעֲנִיתָא. אֲמַרוּ לֵיהּ: לָא קָא מַפְסְדָן. אֲמַר לְהוּ: זְווֹדֵא אַיְיתוֹ בַּהֲדַיְיהוּ?
Le dijeron a Rav Yehuda: Han llegado langostas a nuestra región. Rav Yehuda decretó un ayuno. Le dijeron: No están destruyendo nada, pues solo están comiendo un poco. Él les dijo: ¿Acaso han traído provisiones consigo, para que tengan otra cosa que comer? Aunque ahora no estén dañando sus cultivos, sin duda pronto se los comerán.
אֲמַרוּ לֵיהּ לְרַב יְהוּדָה: אִיכָּא מוֹתָנָא בַּחֲזִירֵי. גְּזַר תַּעֲנִיתָא. נֵימָא קָסָבַר רַב יְהוּדָה מַכָּה מְשׁוּלַּחַת מִמִּין אֶחָד מְשׁוּלַּחַת מִכׇּל הַמִּינִין? לָא, שָׁאנֵי חֲזִירֵי — דְּדׇמְיָין מְעַיְיהוּ לִבְנֵי אִינָשֵׁי.
En otra ocasión, le dijeron a Rav Yehuda: Hay pestilencia entre los cerdos. Rav Yehuda decretó un ayuno. La Guemará pregunta: Digamos que Rav Yehuda sostiene que una plaga que afecta a una especie llegará a afectar a todas las especies, y por eso decretó un ayuno. La Guemará responde: No, en otros casos no hay motivo de preocupación. Sin embargo, los cerdos son diferentes, pues sus intestinos son similares a los de los humanos. En consecuencia, su enfermedad podría propagarse a las personas.
אֲמַרוּ לֵיהּ לִשְׁמוּאֵל: אִיכָּא מוֹתָנָא בֵּי חוֹזָאֵי. גְּזַר תַּעֲנִיתָא. אָמְרִי לֵיהּ: וְהָא מְרַחַק! אֲמַר: לֵיכָּא מַעְבָּרָא הָכָא דְּפָסֵיק לֵיהּ.
Le dijeron a Shmuel: Hay pestilencia en la región de Bei Ḥozai, que está bastante lejos de Babilonia. Shmuel decretó un ayuno. Le dijeron: Pero está lejos de aquí. Él dijo: No hay barrera aquí que detenga la pestilencia, y por lo tanto hay motivo para preocuparse de que llegue hasta nosotros.
אֲמַרוּ לֵיהּ לְרַב נַחְמָן: אִיכָּא מוֹתָנָא בְּאַרְעָא דְיִשְׂרָאֵל. גְּזַר תַּעֲנִיתָא אֲמַר: אִם גְּבִירָה לוֹקָה, שִׁפְחָה לֹא כׇּל שֶׁכֵּן!
Le dijeron a Rav Naḥman: Hay pestilencia en Eretz Yisrael. Rav Naḥman decretó un ayuno en Babilonia, diciendo: Si la señora de la casa, es decir, Eretz Yisrael, está afligida, ¿no es cuánto más que la sierva, Babilonia, será afligida?
טַעְמָא דִּגְבִירָה וְשִׁפְחָה, הָא שִׁפְחָה וְשִׁפְחָה — לָא. וְהָא אֲמַרוּ לֵיהּ לִשְׁמוּאֵל: אִיכָּא מוֹתָנָא בֵּי חוֹזָאֵי, גְּזַר תַּעֲנִיתָא! שָׁאנֵי הָתָם, כֵּיוָן דְּאִיכָּא שַׁיָּירָתָא דְּלַוִּוי וְאָתְיָא בַּהֲדֵיהּ.
La Guemará pregunta: La razón de este fallo es aparentemente solo porque Eretz Yisrael es una señora en comparación con la Diáspora, que es comparada con una sierva. De esto puede inferirse que en un caso que involucra una sierva y una sierva, es decir, dos lugares en la Diáspora, no hay razón para ayunar. Pero en la historia anterior, cuando le dijeron a Shmuel: Hay pestilencia en la región de Bei Ḥozai, él decretó un ayuno en Neharde’a, a pesar de que Neharde’a no es considerada una señora con respecto a Bei Ḥozai. La Guemará responde: Allí es diferente. Como hay caravanas que viajan regularmente de Bei Ḥozai a Neharde’a, la pestilencia se unirá y acompañará a ellas en las caravanas.
אַבָּא אוּמָּנָא הֲוָה אָתֵי לֵיהּ שְׁלָמָא מִמְּתִיבְתָּא דִּרְקִיעָא כֹּל יוֹמָא, וּלְאַבָּיֵי כֹּל מַעֲלֵי יוֹמָא דְּשַׁבְּתָא, לְרָבָא כֹּל מַעֲלֵי יוֹמָא דְכִיפּוּרֵי. הֲוָה קָא חָלְשָׁא דַּעְתֵּיהּ דְּאַבָּיֵי מִשּׁוּם דְּאַבָּא אוּמָּנָא. אֲמַרוּ לֵיהּ: לָא מָצֵית לְמִיעְבַּד כְּעוֹבָדֵיהּ.
§ A propósito de las historias anteriores que tratan sobre los méritos de la gente común, la Guemará relata: Abba el sangrador recibía saludos de la yeshivá celestial todos los días, y Abaye recibía estos saludos cada víspera de Shabat, y Rava recibía saludos solo una vez al año, en la víspera de Yom Kipur. Abaye se angustió a causa de Abba el sangrador, pues no entendía por qué Abba recibía mayor honor que él. Le dijeron: No eres capaz de hacer lo que él hace, y por lo tanto no mereces el mismo honor.
וּמַאי הֲווֹ עוֹבָדֵיהּ דְּאַבָּא אוּמָּנָא — דְּכִי הֲוָה עָבֵיד מִילְּתָא, הֲוָה מַחֵית גַּבְרֵי לְחוֹד וְנָשֵׁי לְחוֹד, וְאִית לֵיהּ לְבוּשָׁא דְּאִית בֵּיהּ קַרְנָא דַּהֲווֹת בְּזִיעָא כִּי כוּסִילְתָּא. כִּי הֲווֹת אָתְיָא לֵיהּ אִיתְּתָא, הֲוָה מַלְבֵּישׁ לָהּ כִּי הֵיכִי דְּלָא נִיסְתַּכַּל בָּהּ. וְאִית לֵיהּ דּוּכְתָּא דִּצְנִיעָא דְּשָׁדֵי בֵּיהּ פְּשִׁיטֵי דְּשָׁקֵיל, דְּאִית לֵיהּ — שָׁדֵי בֵּיהּ, דְּלֵית לֵיהּ — לָא מִיכְּסִיף.
La Guemará pregunta: ¿Y cuáles eran estas justas acciones de Abba el Sangrador? La Guemará explica que, cuando realizaba un procedimiento de sangría, hacía pasar a los hombres por separado de las mujeres, por razones de modestia. Y tenía una prenda especial que tenía una abertura en el lugar de la incisión [kusilta] donde se insertaba el instrumento de sangría. Cuando una mujer acudía a él, él hacía que ella se vistiera con esa prenda, para no verla expuesta. Y, además, tenía un lugar oculto donde trabajaba, donde los clientes colocaban las monedas [peshitei] que él tomaba como pago. De esta manera, quien tenía dinero lo arrojaba allí, mientras que quien no tenía dinero no se avergonzaba.
כִּי הֲוָה אִתְרְמֵי לֵיהּ צוּרְבָּא מֵרַבָּנַן, אַגְרָא מִינֵּיהּ לָא שָׁקֵיל. וּבָתַר דְּקָאֵי, יָהֵיב לֵיהּ פְּשִׁיטֵי וַאֲמַר לֵיהּ: זִיל אַבְרִי נַפְשָׁךְ. יוֹמָא חַד שַׁדַּר אַבָּיֵי זוּגָא דְרַבָּנַן לְמִיבְדְּקֵיהּ. אוֹתְבִינְהוּ וְאֹכְלִינְהוּ וְאַשְׁקִינְהוּ וּמָךְ לְהוּ בִּיסְתַּרְקִי בְּלֵילְיָא.
Cuando un erudito de la Torah venía a él para una sangría, no le cobraba nada, y después de que el erudito se levantaba, Abba le daba dinero y le decía: Ve y compra comida con este dinero para curarte, ya que es importante comer alimentos saludables después de una sangría. Un día, Abaye envió a un par de Sabios para investigar el alcance de la rectitud de Abba el Sangrador. Abba el Sangrador los hizo sentarse y les dio comida para comer, y les dio algo para beber. Y por la noche extendió esteras [bistarkei] para ellos para dormir.