לִבְזֹה נֶפֶשׁ לִמְתָעֵב גּוֹי לְעֶבֶד מֹשְׁלִים מְלָכִים יִרְאוּ וָקָמוּ״. וְשָׂרִים בְּהִשְׁתַּחֲוָיָה, דִּכְתִיב: ״שָׂרִים וְיִשְׁתַּחֲווּ״. מַתְקֵיף לַהּ רַבִּי זֵירָא, וְאִיתֵּימָא רַבִּי שְׁמוּאֵל בַּר נַחְמָנִי: אִי הֲוָה כְּתִיב ״וְשָׂרִים יִשְׁתַּחֲווּ״ — כִּדְקָאָמְרַתְּ, הַשְׁתָּא דִּכְתִיב ״שָׂרִים וְיִשְׁתַּחֲווּ״ — הָא וְהָא עֲבוּד.
al que es despreciado por los hombres, al que es aborrecido por las naciones, al siervo de gobernantes: Los reyes verán y se levantarán” (Isaías 49:7); y ministros inclinándose, como está escrito, en el mismo versículo: “Ministros, y se inclinarán.” Rabí Zeira objeta enérgicamente esta interpretación, y algunos dicen que fue Rabí Shmuel bar Naḥmani quien objetó. Si el versículo hubiera escrito: Y ministros se inclinarán, el significado habría sido como dijiste. Sin embargo, ahora que está escrito: “Ministros, y se inclinarán,” esto indica que los ministros harán esto y aquello, es decir, tanto se levantarán como se inclinarán.
אָמַר רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק, אַף אֲנִי אוֹמֵר: לֹא הַכֹּל לְאוֹרָה, וְלֹא הַכֹּל לְשִׂמְחָה. צַדִּיקִים — לְאוֹרָה, וִישָׁרִים — לְשִׂמְחָה. צַדִּיקִים לְאוֹרָה, דִּכְתִיב: ״אוֹר זָרֻעַ לַצַּדִּיק״. וְלִישָׁרִים שִׂמְחָה, דִּכְתִיב: ״וּלְיִשְׁרֵי לֵב שִׂמְחָה״.
Rav Naḥman bar Yitzḥak dijo: Yo también digo una idea similar. No todos son aptos para la luz, y no todos son aptos para la alegría. Los justos son aptos para ser recompensados con luz, y los rectos son aptos para ser recompensados con alegría. Los justos son aptos para ser recompensados con luz, como está escrito: "La luz es sembrada para los justos" (Salmos 97:11), y los rectos son aptos para ser recompensados con alegría, como está escrito, en el mismo versículo: "Y alegría para los rectos de corazón."
הֲדַרַן עֲלָךְ מֵאֵימָתַי
סֵדֶר תַּעֲנִיּוֹת כֵּיצַד? מוֹצִיאִין אֶת הַתֵּיבָה, לִרְחוֹבָהּ שֶׁל עִיר, וְנוֹתְנִין אֵפֶר מִקְלֶה עַל גַּבֵּי הַתֵּיבָה, וּבְרֹאשׁ הַנָּשִׂיא, וּבְרֹאשׁ אַב בֵּית דִּין, וְכׇל אֶחָד וְאֶחָד נוֹתֵן בְּרֹאשׁוֹ.
MISHNÁ:¿Cuál es el orden acostumbrado de los días de ayuno? Normalmente, el arca sagrada en la sinagoga, que era móvil, se guardaba en una habitación cerrada con llave. Sin embargo, en los días de ayuno retiran el arca a la principal plaza de la ciudad y ponen cenizas de combustión sobre el arca, como señal de duelo. Y también ponen cenizas sobre la cabeza del Nasi, y sobre la cabeza del vice-Nasi, y todos y cada uno de los miembros de la comunidad igualmente ponen cenizas sobre su cabeza.
הַזָּקֵן שֶׁבָּהֶן אוֹמֵר לִפְנֵיהֶן דִּבְרֵי כִבּוּשִׁין: אַחֵינוּ! לֹא נֶאֱמַר בְּאַנְשֵׁי נִינְוֵה ״וַיַּרְא אֱלֹהִים אֶת שַׂקָּם וְאֶת תַּעֲנִיתָם״, אֶלָּא: ״וַיַּרְא הָאֱלֹהִים אֶת מַעֲשֵׂיהֶם כִּי שָׁבוּ מִדַּרְכָּם הָרָעָה״, וּבַקַּבָּלָה הוּא אוֹמֵר: ״וְקִרְעוּ לְבַבְכֶם וְאַל בִּגְדֵיכֶם״.
El miembro más anciano de la comunidad dice a la congregación palabras de reprensión, por ejemplo: Hermanos nuestros, no se dice con respecto al pueblo de Nínive: Y Dios vio su cilicio y su ayuno. Más bien, el versículo dice: “Y Dios vio sus obras, que se habían apartado de su mal camino” (Jonás 3:10). Y en los Profetas dice: “Rasgad vuestro corazón y no vuestros vestidos, y volved al Señor vuestro Dios” (Joel 2:13). Esto enseña que la oración y el ayuno son insuficientes, pues también es necesario arrepentirse y corregir sus caminos en la práctica.
עָמְדוּ בִּתְפִלָּה — מוֹרִידִין לִפְנֵי הַתֵּיבָה זָקֵן וְרָגִיל וְיֵשׁ לוֹ בָּנִים, וּבֵיתוֹ רֵיקָם, כְּדֵי שֶׁיְּהֵא לִבּוֹ שָׁלֵם בִּתְפִלָּה.
Se pusieron de pie para la oración. La congregación designa a un anciano, que sea experimentado en dirigir la oración, para descender ante el arca como líder de la oración comunitaria. Y este líder de oración debe tener hijos y debe tener una casa vacía, es decir, debe ser pobre, para que su corazón esté completamente concentrado en la oración por las necesidades de su comunidad.
וְאוֹמֵר לִפְנֵיהֶן עֶשְׂרִים וְאַרְבַּע בְּרָכוֹת: שְׁמוֹנֶה עֶשְׂרֵה שֶׁבְּכָל יוֹם, וּמוֹסִיף עֲלֵיהֶן עוֹד שֵׁשׁ, וְאֵלּוּ הֵן: זִכְרוֹנוֹת וְשׁוֹפָרוֹת, ״אֶל ה׳ בַּצָּרָתָה לִּי קָרָאתִי וַיַּעֲנֵנִי״, ״אֶשָּׂא עֵינַי אֶל הֶהָרִים וְגוֹ׳״, ״מִמַּעֲמַקִּים קְרָאתִיךָ ה׳״, ״תְּפִלָּה לְעָנִי כִי יַעֲטֹף״.
Y él recita veinticuatro bendiciones ante la congregación: Las dieciocho bendiciones de la oración diaria de la Amida, a las que añade otras seis bendiciones, y son las siguientes: La serie especial de bendiciones recitadas en Rosh HaShana, las Remembranzas y Shofarot; y las secciones de Salmos que comienzan con los versículos: “En mi angustia invoqué al Señor, y Él me respondió” (Salmos 120:1), “Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi ayuda?” (Salmos 121:1), “Desde las profundidades te he llamado, oh Señor” (Salmos 130:1), y “Oración del afligido, cuando desfallece” (Salmos 102:1).
רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: לֹא הָיָה צָרִיךְ לוֹמַר זִכְרוֹנוֹת וְשׁוֹפָרוֹת, אֶלָּא אוֹמֵר תַּחְתֵּיהֶן ״רָעָב כִּי יִהְיֶה בָאָרֶץ דֶּבֶר כִּי יִהְיֶה״, ״אֲשֶׁר הָיָה דְבַר ה׳ אֶל יִרְמְיָהוּ עַל דִּבְרֵי הַבַּצָּרוֹת״.
Rabí Yehuda dice: el líder de la oración no necesitaba recitar los pasajes de Recuerdos y Shofarot. Más bien, recita en lugar de ellos el pasaje que comienza con: “Si hubiere hambre en la tierra, si hubiere pestilencia” (I Reyes 8:37), seguido por el versículo “Palabra del Señor que vino a Jeremías acerca de las sequías” (Jeremías 14:1).
וְאוֹמֵר חוֹתְמֵיהֶן. עַל הָרִאשׁוֹנָה הוּא אוֹמֵר: ״מִי שֶׁעָנָה אֶת אַבְרָהָם בְּהַר הַמּוֹרִיָּה הוּא יַעֲנֶה אֶתְכֶם וְיִשְׁמַע בְּקוֹל צַעֲקַתְכֶם הַיּוֹם הַזֶּה. בָּרוּךְ אַתָּה ה׳ גּוֹאֵל יִשְׂרָאֵל״. עַל הַשְּׁנִיָּה הוּא אוֹמֵר: ״מִי שֶׁעָנָה אֶת אֲבוֹתֵינוּ עַל יַם סוּף הוּא יַעֲנֶה אֶתְכֶם וְיִשְׁמַע קוֹל צַעֲקַתְכֶם הַיּוֹם הַזֶּה, בָּרוּךְ אַתָּה ה׳ זוֹכֵר הַנִּשְׁכָּחוֹת״.
Y él recita al final de todas estas seis bendiciones sus conclusiones singulares. Pues la conclusión de la primera bendición: Redentor de Israel, él recita: Aquel que respondió a Abraham en el Monte Moriah (véase Génesis 22:11–18), Él os responderá y oirá el sonido de vuestro clamor en este día. Bendito eres Tú, Señor, Redentor de Israel. Para la segunda bendición, a la que añade los versículos de Recuerdos, él recita: Aquel que respondió a nuestros antepasados en el Mar Rojo (véase Éxodo 14:15–31), Él os responderá y oirá el sonido de vuestro clamor en este día. Bendito eres Tú, Señor, que recuerda a los olvidados.
עַל הַשְּׁלִישִׁית הוּא אוֹמֵר: ״מִי שֶׁעָנָה אֶת יְהוֹשֻׁעַ בַּגִּלְגָּל הוּא יַעֲנֶה אֶתְכֶם וְיִשְׁמַע בְּקוֹל צַעֲקַתְכֶם הַיּוֹם הַזֶּה, בָּרוּךְ אַתָּה ה׳ שׁוֹמֵעַ תְּרוּעָה״. עַל הָרְבִיעִית הוּא אוֹמֵר: ״מִי שֶׁעָנָה אֶת שְׁמוּאֵל בַּמִּצְפָּה הוּא יַעֲנֶה אֶתְכֶם וְיִשְׁמַע בְּקוֹל צַעֲקַתְכֶם הַיּוֹם הַזֶּה, בָּרוּךְ אַתָּה ה׳ שׁוֹמֵעַ צְעָקָה״. עַל הַחֲמִישִׁית הוּא אוֹמֵר: ״מִי שֶׁעָנָה אֶת אֵלִיָּהוּ בְּהַר הַכַּרְמֶל הוּא יַעֲנֶה אֶתְכֶם וְיִשְׁמַע בְּקוֹל צַעֲקַתְכֶם הַיּוֹם הַזֶּה, בָּרוּךְ אַתָּה ה׳ שׁוֹמֵעַ תְּפִלָּה״.
Para la tercera bendición, que incluye los versículos de Shofarot, él recita: Aquel que respondió a Josué en Guilgal, cuando sonaron el shofar en Jericó (véase Josué 5:6), Él os responderá y oirá el sonido de vuestro clamor en este día. Bendito eres Tú, Señor, Que oye la terua. Para la cuarta bendición, él recita: Aquel que respondió a Samuel en Mizpa (véase I Samuel, capítulo 7), Él os responderá y oirá el sonido de vuestro clamor en este día. Bendito eres Tú, Señor, Que oye clamores. Para la quinta él recita: Aquel que respondió a Elías en el Monte Carmelo (véase I Reyes, capítulo 18), Él os responderá y oirá el sonido de vuestro clamor en este día. Bendito eres Tú, Señor, Que oye la oración.
עַל הַשִּׁשִּׁית הוּא אוֹמֵר: ״מִי שֶׁעָנָה אֶת יוֹנָה מִמְּעֵי הַדָּגָה, הוּא יַעֲנֶה אֶתְכֶם וְיִשְׁמַע בְּקוֹל צַעֲקַתְכֶם הַיּוֹם הַזֶּה, בָּרוּךְ אַתָּה ה׳ הָעוֹנֶה בְּעֵת צָרָה״. עַל הַשְּׁבִיעִית הוּא אוֹמֵר: ״מִי שֶׁעָנָה אֶת דָּוִד וְאֶת שְׁלֹמֹה בְּנוֹ בִּירוּשָׁלַיִם, הוּא יַעֲנֶה אֶתְכֶם וְיִשְׁמַע בְּקוֹל צַעֲקַתְכֶם הַיּוֹם הַזֶּה, בָּרוּךְ אַתָּה ה׳ הַמְרַחֵם עַל הָאָרֶץ״.
En la sexta bendición él recita: Aquel que respondió a Jonás desde las entrañas del pez (véase Jonás 2:2–11), Él os responderá y oirá el sonido de vuestro clamor en este día. Bendito eres Tú, Señor, que responde en tiempo de angustia. Para la conclusión de la séptima bendición, que en realidad es la sexta bendición adicional, ya que la primera bendición aquí enumerada es una versión ampliada de una bendición regular de día de semana, él recita: Aquel que respondió a David y a Salomón su hijo en Jerusalén (véase I Reyes 8:12–53), Él os responderá y oirá el sonido de vuestro clamor en este día. Bendito eres Tú, Señor, que tiene misericordia de la Tierra.
מַעֲשֶׂה
La mishná relata: Un incidente ocurrió