שְׁיָרֵי מִצְוָה מְעַכְּבִין אֶת הַפּוּרְעָנוּת. שֶׁהֲרֵי תְּנוּפָה שְׁיָרֵי מִצְוָה הִיא — וְעוֹצֶרֶת רוּחוֹת וּטְלָלִים רָעִים. וְאָמַר רָבָא: וְכֵן בְּלוּלָב. רַב אַחָא בַּר יַעֲקֹב מַמְטֵי לֵיהּ וּמַיְיתֵי לֵיהּ, אֲמַר: דֵּין גִּירָא בְּעֵינֵיהּ דְּסִטְנָא. וְלָאו מִלְּתָא הִיא, מִשּׁוּם דְּאָתֵי לְאִיגָּרוֹיֵי בֵּיהּ.
los aspectos no esenciales de una mitzvá apartan la calamidad, pues el balanceo es un aspecto no esencial de la mitzvá, ya que incluso si uno no hubiera mecido los panes habría cumplido con su obligación, y, sin embargo, detiene vientos y rocíos dañinos. Y Rava dijo: Y del mismo modo debe conducirse uno de la misma manera con un lulav, es decir, debe agitarlo de un lado a otro y elevarlo y bajarlo por las mismas razones. Cuando Rav Aḥa bar Ya’akov movía el lulav de un lado a otro, decía: Esta es una flecha en el ojo de Satanás, pues, a pesar de todos sus esfuerzos, el pueblo judío continúa cumpliendo las mitzvot con alegría. La Guemará señala: Eso no es una manera apropiada de conducirse, ya que inducirá a Satanás a venir a incitarlo a pecar. Jactarse de su victoria sobre la inclinación al mal llevará a Satanás a redoblar sus esfuerzos para corromperlo.
מַתְנִי׳ מִי שֶׁבָּא בַּדֶּרֶךְ וְלֹא הָיָה בְּיָדוֹ לוּלָב לִיטּוֹל — לִכְשֶׁיִּכָּנֵס לְבֵיתוֹ, יִטּוֹל עַל שֻׁלְחָנוֹ. לֹא נָטַל שַׁחֲרִית — יִטּוֹל בֵּין הָעַרְבַּיִם, שֶׁכׇּל הַיּוֹם כָּשֵׁר לְלוּלָב.
MISHNÁ: Con respecto a alguien que venía por el camino y no tenía un lulav en su mano para tomarlo y cumplir la mitzvá mientras viajaba, cuando entra en su casa para comer, él debe tomar el lulav en su mesa. Interrumpe su comida para cumplir la mitzvá del lulav. Si no tomó el lulav por la mañana, él debe tomarlo por la tarde, ya que todo el día es apto para cumplir la mitzvá del lulav.
גְּמָ׳ אָמְרַתְּ, נוֹטְלוֹ עַל שֻׁלְחָנוֹ; לְמֵימְרָא דְּמַפְסֵיק? וּרְמִינְהִי: אִם הִתְחִילוּ — אֵין מַפְסִיקִין! אָמַר רַב סָפְרָא: לָא קַשְׁיָא, הָא — דְּאִיכָּא שְׁהוּת בַּיּוֹם, הָא — דְּלֵיכָּא שְׁהוּת בַּיּוֹם.
GUEMARÁ: La Guemará analiza la mishná. Por un lado, dijiste que si él no tomó el lulav antes de la comida, entonces lo toma en su mesa. Es decir, si recuerda que todavía no tomó el lulav, interrumpe su comida, toma el lulav y luego continúa su comida. Y la Guemará plantea una contradicción a partir de una mishná (Shabat 9b): No se puede comenzar a comer antes de recitar la oración de la tarde; sin embargo, si comenzaron una comida, no necesitan interrumpir la comida para rezar. Rav Safra dijo: Esto no es difícil, ya que esa mishná, donde no es necesario interrumpir la comida, se refiere a un caso en el que hay oportunidad de rezar más tarde en el día; esta mishná, donde uno debe interrumpir la comida, se refiere a un caso en el que no hay oportunidad de tomar el lulav más tarde en el día. En ese caso, uno debe cumplir la mitzvá de inmediato.
אָמַר רָבָא: מַאי קוּשְׁיָא? דִּילְמָא הָא דְּאוֹרָיְיתָא, הָא דְּרַבָּנַן. אֶלָּא אָמַר רָבָא: אִי קַשְׁיָא — הָא קַשְׁיָא: לִכְשֶׁיִּכָּנֵס לְבֵיתוֹ — נוֹטְלוֹ עַל שֻׁלְחָנוֹ, אַלְמָא דְּמַפְסֵיק, וַהֲדַר תָּנֵי: לֹא נָטַל שַׁחֲרִית — יִטּוֹל בֵּין הָעַרְבַּיִם. אַלְמָא לָא מַפְסֵיק!
Rava dijo: ¿Cuál es la dificultad? Los dos casos son diferentes, y no hay contradicción alguna. Quizás esta mitzvá del lulavsea una mitzvá según la ley de la Torah, y por lo tanto uno debe interrumpir su comida para tomar el lulav, mientras que aquella mitzvá de recitar la oración de la tarde sea una mitzvá según la ley rabínica, y por lo tanto no es necesario interrumpir la comida para rezar. Más bien, Rava dijo: Si hay una dificultad, es decir, una contradicción, esta es la dificultad: En la primera cláusula de la mishná se dice que, cuando entra en su casa para comer, él debe tomar el lulav en su mesa. Aparentemente, uno debe interrumpir su comida. Y luego, en la cláusula final de la mishná, se enseña: Si no tomó el lulav por la mañana, él debe tomarlo por la tarde. Aparentemente, él no necesita interrumpir su comida.
אָמַר רַב סָפְרָא: לָא קַשְׁיָא, הָא — דְּאִיכָּא שְׁהוּת בַּיּוֹם, הָא — דְּלֵיכָּא שְׁהוּת בַּיּוֹם.
Resolviendo la contradicción, Rav Safra dijo: Esto no es difícil. Esta cláusula, en la que no es necesario interrumpir la comida, se refiere a un caso en el que hay oportunidad de tomar el lulav más tarde durante el día; aquella cláusula, en la que es necesario interrumpir la comida, se refiere a un caso en el que no hay oportunidad de tomar el lulav más tarde durante el día.
אָמַר רַבִּי זֵירָא: מַאי קוּשְׁיָא? דִּלְמָא: מִצְוָה לְאַפְסוֹקֵי, וְאִי לָא פְּסַיק — יִטּוֹל בֵּין הָעַרְבַּיִם, שֶׁכׇּל הַיּוֹם כָּשֵׁר לְלוּלָב. אֶלָּא אָמַר רַבִּי זֵירָא: לְעוֹלָם כִּדְאָמְרִינַן מֵעִיקָּרָא, וּדְקַשְׁיָא לָךְ הָא דְּאוֹרָיְיתָא הָא דְּרַבָּנַן — הָכָא בְּיוֹם טוֹב שֵׁנִי דְּרַבָּנַן עָסְקִינַן.
Rabí Zeira dijo: ¿Cuál es la dificultad? No hay contradicción, pues quizás la mishná está enseñando que hay una mitzvá de interrumpir la comida y tomar el lulav; pero si no interrumpió su comida, él debe tomarlo por la tarde, ya que todo el día es apto para cumplir la mitzvá del lulav. Más bien, Rabí Zeira dijo: En realidad, la contradicción es como dijimos al principio, entre la resolución con respecto al lulav y la resolución con respecto a la oración de la tarde. Y en cuanto a aquello que te resultó difícil, es decir, que no hay contradicción en absoluto, pues esta mitzvá del lulaves una mitzvá por ley de la Torah y aquella mitzvá de recitar la oración de la tarde es una mitzvá por ley rabínica, eso no es difícil; pues aquí, en el caso del lulav, estamos tratando del segundo día de la Festividad en adelante, durante los días intermedios, cuando la mitzvá del lulav es por ley rabínica. Por lo tanto, la contradicción es entre las resoluciones relativas a dos mitzvot por ley rabínica.
דַּיְקָא נָמֵי, מִדְּקָתָנֵי: מִי שֶׁבָּא בַּדֶּרֶךְ וְאֵין בְּיָדוֹ לוּלָב. דְּאִי סָלְקָא דַעְתָּךְ בְּיוֹם טוֹב רִאשׁוֹן — מִי שְׁרֵי?!
El lenguaje de la mishná también es preciso e indica que está tratando de los días intermedios de la Fiesta por el hecho de que enseña: Uno que venía por el camino y no tiene un lulav en su mano. Pues, si se te ocurriera decir que la mishná se refiere al primer día de la Fiesta, ¿está permitido viajar una larga distancia en ese día? Más bien, se refiere a los días intermedios.
מַתְנִי׳ מִי שֶׁהָיָה עֶבֶד אוֹ אִשָּׁה אוֹ קָטָן מַקְרִין אוֹתוֹ — עוֹנֶה אַחֲרֵיהֶן מַה שֶּׁהֵן אוֹמְרִין, וְתָבֹא לוֹ מְאֵירָה. אִם הָיָה גָּדוֹל מַקְרֶא אוֹתוֹ, עוֹנֶה אַחֲרָיו ״הַלְלוּיָהּ״. מָקוֹם שֶׁנָּהֲגוּ לִכְפּוֹל — יִכְפּוֹל, לִפְשׁוֹט — יִפְשׁוֹט, לְבָרֵךְ — יְבָרֵךְ, הַכֹּל כְּמִנְהַג הַמְּדִינָה.
MISHNÁ: Con respecto a alguien para quien un esclavo cananeo, una mujer o un menor estaban recitando el hallel, él repite después de ellos lo que están diciendo palabra por palabra. La mishná señala: Y que una maldición venga sobre él por ser tan ignorante que necesita que ellos lo reciten por él. Si un varón adulto estaba recitando el hallel en su nombre, no necesita repetir cada palabra, ya que el varón adulto puede cumplir la obligación de recitar el hallel en su nombre. Más bien, él simplemente responde: Halleluya, a cada frase que se recita. En un lugar donde acostumbraban repetir ciertos versículos, él también debe repetirlos. Si la costumbre es recitarlos sencillamente, sin repetición, él debe recitarlos sencillamente. En un lugar donde la costumbre es recitar una bendición al recitar el hallel, él debe recitar una bendición. Todo está de acuerdo con la costumbre local en estos asuntos.
גְּמָ׳ תָּנוּ רַבָּנַן: בֶּאֱמֶת אָמְרוּ בֵּן מְבָרֵךְ לְאָבִיו. וְעֶבֶד מְבָרֵךְ לְרַבּוֹ, וְאִשָּׁה מְבָרֶכֶת לְבַעְלָהּ, אֲבָל אָמְרוּ חֲכָמִים: תָּבֹא מְאֵירָה לְאָדָם שֶׁאִשְׁתּוֹ וּבָנָיו מְבָרְכִין לוֹ.
GEMARA:Los Sabios enseñaron: En realidad, dijeron que un hijo puede recitar una bendición en nombre de su padre, y un esclavo puede recitar una bendición en nombre de su amo, y una mujer puede recitar una bendición en nombre de su marido, pero los Sabios dijeron: Que una maldición venga sobre un hombre que, debido a su ignorancia, requiere que su esposa y sus hijos reciten una bendición en su nombre.