כִּי הָא (דְּרַבָּה) בַּר חָמָא כִּי הֲווֹ קָיְימִי מִקַּמֵּיהּ דְּרַב חִסְדָּא מַרְהֲטִי בִּגְמָרָא בַּהֲדֵי הֲדָדֵי, וַהֲדַר מְעַיְּינִי בִּסְבָרָא.
Como en aquella situación que involucraba a Rava y a Rami bar Ḥama, cuando estaban de pie ante Rav Ḥisda, después de que él les enseñaba una halakha, ellos rápidamente repasaban la tradición que habían oído de él juntos y solo entonces analizaban la lógica de la tradición que habían recibido. Aparentemente, en el estudio de la Mishna y del comentario amoraico sobre la Mishna hay una distinción entre estudio extensivo e intensivo.
אָמַר רָבָא: מָאנֵי מִשְׁתְּיָא — בִּמְטַלַּלְתָּא, מָאנֵי מֵיכְלָא — בַּר מִמְּטַלַּלְתָּא. חַצְבָּא וְשָׁחֵיל — בַּר מִמְּטַלַּלְתָּא, וּשְׁרָגָא — בִּמְטַלַּלְתָּא. וְאָמְרִי לַהּ: בַּר מִמְּטַלַּלְתָּא. וְלָא פְּלִיגִי: הָא — בְּסוּכָּה גְּדוֹלָה, הָא — בְּסוּכָּה קְטַנָּה.
Con respecto a residir en la sukka, Rava dijo: Los utensilios para beber, como las copas, que por lo general están limpios, permanecen en la sukka. Los utensilios para comer se sacan de la sukka después de usarlos. Una jarra de barro y una cesta de mimbre [shaḥil] que se usan para sacar agua se llevan fuera de la sukka. Y una lámpara permanece dentro de la sukka, y algunos dicen que se lleva fuera de la sukka. La Guemará comenta: Y no discrepan. Más bien, esta opinión, que una lámpara permanece dentro de la sukka, se refiere a una sukka grande, donde la lámpara y su olor no molestan a quienes residen en la sukka. Y aquella opinión, que la lámpara se lleva fuera de la sukka, se refiere a una sukka pequeña, donde el olor de la lámpara es ofensivo.
יָרְדוּ גְּשָׁמִים. תָּנָא: מִשֶּׁתִּסְרַח הַמִּקְפָּה שֶׁל גְּרִיסִין.
§ La mishná estableció: Si cayó lluvia, está permitido salir de la sucá desde el momento en que llueve con tanta fuerza que el plato cuajado se echará a perder. Se enseñó en la Tosefta: La medida es desde cuando un plato cuajado de grano machacado, un plato arruinado incluso por una lluvia ligera, se echará a perder.
אַבָּיֵי הֲוָה קָא יָתֵיב קַמֵּיהּ דְּרַב יוֹסֵף בִּמְטַלַּלְתָּא, נְשַׁב זִיקָא וְקָא מַיְיתֵי צִיבְוָתָא. אֲמַר לְהוּ רַב יוֹסֵף: פַּנּוּ לִי מָאנַי מֵהָכָא. אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי, וְהָא תְּנַן: מִשֶּׁתִּסְרַח הַמִּקְפָּה! אֲמַר לֵיהּ: לְדִידִי, כֵּיוָן דַּאֲנִינָא דַּעְתַּאי — כְּמִי שֶׁתִּסְרַח הַמִּקְפָּה דָּמֵי לִי.
Abaye estaba sentado ante Rav Yosef en la sucá. El viento sopló y trajo consigo astillas del techo, y cayeron sobre la comida. Rav Yosef le dijo: Retira mis utensilios de aquí, y comeré en la casa. Abaye le dijo: ¿No aprendimos en la mishná que uno permanece en la sucáhasta que el plato cuajado se eche a perder? Ese todavía no es el caso. Él le dijo: Para mí, como soy delicado, esta situación es como si el plato cuajado se echara a perder.
תָּנוּ רַבָּנַן: הָיָה אוֹכֵל בַּסּוּכָּה וְיָרְדוּ גְּשָׁמִים וְיָרַד — אֵין מַטְרִיחִין אוֹתוֹ לַעֲלוֹת עַד שֶׁיִּגְמוֹר סְעוּדָּתוֹ. הָיָה יָשֵׁן תַּחַת הַסּוּכָּה וְיָרְדוּ גְּשָׁמִים וְיָרַד — אֵין מַטְרִיחִין אוֹתוֹ לַעֲלוֹת עַד שֶׁיֵּאוֹר.
Los Sabios enseñaron: Si alguien estaba comiendo en la sucá, y cayó lluvia, y bajó de la sucá en el techo para comer en su casa, no se le exige que suba de nuevo a la sucá una vez que cese la lluvia hasta después de terminar su comida. Del mismo modo, si alguien estaba durmiendo bajo el techo de la sucá, y cayó lluvia, y bajó para dormir en la casa, no se le exige que suba de nuevo a la sucá una vez que cese la lluvia; más bien, puede dormir en la casa hasta que amanezca.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: עַד שֶׁיֵּעוֹר אוֹ עַד שֶׁיֵּאוֹר? תָּא שְׁמַע: עַד שֶׁיֵּאוֹר וְיַעֲלֶה עַמּוּד הַשַּׁחַר. תַּרְתֵּי?! אֶלָּא אֵימָא: עַד שֶׁיֵּעוֹר וְיַעֲלֶה עַמּוּד הַשַּׁחַר.
Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿Es la lectura correcta de la baraita: Hasta que despierte [sheyeor], escrito con ayin, y una vez que despierta regresa a la sukka incluso en medio de la noche? ¿O es la lectura correcta: Hasta que amanezca [sheyeor], escrito con alef, y no necesita regresar a la sukka hasta la mañana? Ven y escucha una prueba que resolverá el asunto de una baraita relacionada: No es necesario regresar a la sukkahasta que amanezca [sheyeor], escrito con alef, y llegue el alba. La Guemará pregunta: ¿Por qué la baraita repitió la llegada de la luz dos veces (Ritva)? Más bien, di: Hasta que despierte [sheyeor], escrito con ayin, y llegue el alba. Ambas lecturas son correctas, ya que hasta que uno despierte y amanezca puede permanecer en la casa.
מָשָׁל לְמָה הַדָּבָר דּוֹמֶה. אִיבַּעְיָא לְהוּ: מִי שָׁפַךְ לְמִי? תָּא שְׁמַע דְּתַנְיָא: שָׁפַךְ לוֹ רַבּוֹ קִיתוֹן עַל פָּנָיו, וְאָמַר לוֹ: אִי אֶפְשִׁי בְּשִׁמּוּשֶׁךָ.
§ La mishná continúa: Los Sabios dijeron una parábola: ¿A qué se compara este asunto? Se compara a un siervo que viene a servir vino a su amo, y él derrama una jarra de agua sobre su rostro. Se planteó un dilema ante los Sabios: ¿Quién derramó el agua sobre el rostro de quién? Ven y escucha una prueba, como se enseña explícitamente en una baraita: Su amo derramó una jarra de agua sobre su rostro y le dijo: No quiero tu servicio.
תָּנוּ רַבָּנַן: בִּזְמַן שֶׁהַחַמָּה לוֹקָה — סִימָן רַע לְכׇל הָעוֹלָם כּוּלּוֹ. מָשָׁל לְמָה הַדָּבָר דּוֹמֶה? לְמֶלֶךְ בָּשָׂר וָדָם שֶׁעָשָׂה סְעוּדָּה לַעֲבָדָיו וְהִנִּיחַ פָּנָס לִפְנֵיהֶם, כָּעַס עֲלֵיהֶם וְאָמַר לְעַבְדּוֹ: טוֹל פָּנָס מִפְּנֵיהֶם וְהוֹשִׁיבֵם בַּחוֹשֶׁךְ.
A propósito del hecho de que la lluvia en Sucot es una señal de reprensión divina, la Guemará cita varios temas relacionados. Los Sabios enseñaron: Cuando el sol se eclipsa, es un mal presagio para todo el mundo. La Guemará presenta una parábola. ¿A qué se puede comparar este asunto? Es comparable a un rey de carne y hueso que preparó un banquete para sus siervos y colocó una lámpara [panas] delante de ellos para iluminar el salón. Se enojó con ellos y dijo a su siervo: Quita la lámpara de delante de ellos y hazlos sentar en la oscuridad.
תַּנְיָא רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: כׇּל זְמַן שֶׁמְּאוֹרוֹת לוֹקִין — סִימָן רַע לְשׂוֹנְאֵיהֶם שֶׁל יִשְׂרָאֵל, מִפְּנֵי שֶׁמְּלוּמָּדִין בְּמַכּוֹתֵיהֶן. מָשָׁל לְסוֹפֵר שֶׁבָּא לְבֵית הַסֵּפֶר וּרְצוּעָה בְּיָדוֹ, מִי דּוֹאֵג — מִי שֶׁרָגִיל לִלְקוֹת בְּכׇל יוֹם וָיוֹם הוּא דּוֹאֵג.
Se enseña en una baraita que Rabí Meir dice: Cuando las luminarias celestiales se eclipsan, es decir, el sol y la luna, es un mal presagio para los enemigos del pueblo judío, lo cual es un eufemismo para el propio pueblo judío, porque tienen experiencia en sus golpes. Basándose en la experiencia pasada, suponen que cualquier calamidad que aflige al mundo está dirigida contra ellos. La Guemará sugiere una parábola: Esto es similar a un maestro que llega a la escuela con una correa en la mano. ¿Quién se preocupa? El niño que está acostumbrado a ser golpeado todos y cada uno de los días es el que se preocupa.
תָּנוּ רַבָּנַן: בִּזְמַן שֶׁהַחַמָּה לוֹקָה — סִימָן רַע לַגּוֹיִם. לְבָנָה לוֹקָה — סִימָן רַע לְשׂוֹנְאֵיהֶם שֶׁל יִשְׂרָאֵל. מִפְּנֵי שֶׁיִּשְׂרָאֵל מוֹנִין לַלְּבָנָה, וְגוֹיִם לַחַמָּה. לוֹקָה בַּמִּזְרָח — סִימָן רַע לְיוֹשְׁבֵי מִזְרָח. בַּמַּעֲרָב — סִימָן רַע לְיוֹשְׁבֵי מַעֲרָב. בְּאֶמְצַע הָרָקִיעַ — סִימָן רַע לְכׇל הָעוֹלָם כּוּלּוֹ.
Los Sabios enseñaron en otra baraita: Cuando el sol se eclipsa, es un mal presagio para las otras naciones. Cuando la luna se eclipsa, es un mal presagio para los enemigos del pueblo judío. Esto se debe al hecho de que el pueblo judío calcula su calendario principalmente según la luna, y las otras naciones calculan según el sol. Cuando el sol se eclipsa en el este, es un mal presagio para los habitantes de las tierras del este. Cuando se eclipsa en el oeste, es un mal presagio para los habitantes de las tierras del oeste. Cuando se eclipsa en medio del cielo, es un mal presagio para todo el mundo.
פָּנָיו דּוֹמִין לְדָם — חֶרֶב בָּא לָעוֹלָם. לְשַׂק — חִיצֵּי רָעָב בָּאִין לָעוֹלָם. לָזוֹ וְלָזוֹ — חֶרֶב וְחִיצֵּי רָעָב בָּאִין לָעוֹלָם. לָקָה בִּכְנִיסָתוֹ — פּוּרְעָנוּת שׁוֹהָה לָבֹא. בִּיצִיאָתוֹ — מְמַהֶרֶת לָבֹא. וְיֵשׁ אוֹמְרִים חִילּוּף הַדְּבָרִים.
Si, durante un eclipse, el aspecto del sol es rojo como sangre, es un presagio de que la espada, es decir, la guerra, viene al mundo. Si el sol es negro como cilicio hecho de pelo oscuro de cabra, es un presagio de que flechas de hambre vienen al mundo, porque el hambre oscurece los rostros de las personas. Cuando es semejante tanto a esto, a la sangre, como a aquello, al cilicio, es una señal de que tanto la espada como flechas de hambre vienen al mundo. Si fue eclipsado en su salida, poco después de salir, es un presagio de que la calamidad tarda en venir. Si el sol es eclipsado en su puesta al final del día, es un presagio de que la calamidad se apresura a venir. Y algunos dicen que las cosas están invertidas: Un eclipse temprano por la mañana es un presagio de que la calamidad se apresura, mientras que un eclipse al final de la tarde es un presagio de que la calamidad tarda.
וְאֵין לְךָ כׇּל אוּמָּה וְאוּמָּהּ שֶׁלּוֹקָה, שֶׁאֵין אֱלֹהֶיהָ לוֹקֶה עִמָּהּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּבְכׇל אֱלֹהֵי מִצְרַיִם אֶעֱשֶׂה שְׁפָטִים״. וּבִזְמַן שֶׁיִּשְׂרָאֵל עוֹשִׂין רְצוֹנוֹ שֶׁל מָקוֹם אֵין מִתְיָרְאִין מִכׇּל אֵלּוּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כֹּה אָמַר ה׳ אֶל דֶּרֶךְ הַגּוֹיִם אַל תִּלְמָדוּ וּמֵאוֹתוֹת הַשָּׁמַיִם אַל תֵּחָתּוּ כִּי יֵחַתּוּ הַגּוֹיִם מֵהֵמָּה״ — גּוֹיִם יֵחַתּוּ, וְאֵין יִשְׂרָאֵל יֵחַתּוּ.
Los Sabios dijeron: No hay nación que sea afligida cuyo dios no sea afligido con ella, como está escrito: “Y contra todos los dioses de Egipto ejecutaré juicios; Yo soy Dios” (Éxodo 12:12). La Guemará añade: Cuando el pueblo judío cumple la voluntad de Dios, no necesita temer ninguno de estos presagios, como está escrito: “Así dice el Señor: No aprendáis el camino de las naciones, ni os amedrentéis ante las señales del Cielo; porque las naciones se amedrentan ante ellas” (Jeremías 10:2). Las naciones se amedrentarán, pero el pueblo judío no se amedrentará, siempre que no siga los caminos de las naciones.
תָּנוּ רַבָּנַן: בִּשְׁבִיל אַרְבָּעָה דְּבָרִים חַמָּה לוֹקָה: עַל אָב בֵּית דִּין שֶׁמֵּת וְאֵינוֹ נִסְפָּד כַּהֲלָכָה, וְעַל נַעֲרָה הַמְאוֹרָסָה שֶׁצָּעֲקָה בָּעִיר וְאֵין מוֹשִׁיעַ לָהּ, וְעַל מִשְׁכַּב זְכוּר, וְעַל שְׁנֵי אַחִין שֶׁנִּשְׁפַּךְ דָּמָן כְּאֶחָד.
Los Sabios enseñaron que por causa de cuatro cosas el sol se eclipsa: Por causa de un presidente del tribunal que muere y no es elogiado fúnebremente de manera apropiada, y el eclipse es una especie de elogio fúnebre desde el Cielo; por causa de una joven desposada que gritó en la ciudad que estaba siendo violada y no hubo nadie que la rescatara; por causa de la homosexualidad; y por causa de dos hermanos cuya sangre fue derramada como una sola.
וּבִשְׁבִיל אַרְבָּעָה דְּבָרִים מְאוֹרוֹת לוֹקִין: עַל כּוֹתְבֵי פְלַסְתֵּר, וְעַל מְעִידֵי עֵדוּת שֶׁקֶר, וְעַל מְגַדְּלֵי בְּהֵמָה דַּקָּה בְּאֶרֶץ יִשְׂרָאֵל, וְעַל קוֹצְצֵי אִילָנוֹת טוֹבוֹת.
Y por causa de cuatro cosas las luminarias celestiales se eclipsan: Por causa de forjadores de un documento fraudulento [pelaster] destinado a desacreditar a otros; por causa de quienes dan falso testimonio; por causa de criadores de animales domésticos pequeños en Eretz Yisrael en una zona poblada; y por causa de taladores de árboles buenos, que dan fruto.
וּבִשְׁבִיל אַרְבָּעָה דְּבָרִים נִכְסֵי בַּעֲלֵי בָתִּים נִמְסָרִין לַמַּלְכוּת: עַל מַשְׁהֵי שְׁטָרוֹת פְּרוּעִים, וְעַל מַלְוֵי בְּרִבִּית,
Y por causa de cuatro cosas la propiedad de los propietarios de viviendas es entregada a la monarquía como castigo: Por causa de aquellos que guardan pagarés ya pagados, que guardan estos documentos en lugar de romperlos o devolverlos a los prestatarios, pues eso permitiría al prestamista cobrar dinero con el pagaré por segunda vez; y por causa de prestamistas con interés;