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יֵשׁ לָהּ עֵדִים בִּמְדִינַת הַיָּם!
el caso en que hay testigos a su favor en un país de ultramar que pueden testificar que ella mantuvo relaciones sexuales, cuando el agua amarga no evaluará su fidelidad. Por lo tanto, Rabí Shimon debe preocuparse de que tal dispensa resulte en la difamación de las mujeres intachables que bebieron y no fueron afectadas, ya que la gente las verá como mujeres culpables que no fueron afectadas porque había testigos en ultramar.
לָא שְׁכִיחָא.
La Guemará responde: El caso de testigos en un país de ultramar no es común, y por lo tanto nadie supondrá que esa es la razón por la que la mujer no se vio afectada. En cambio, que una mujer tenga mérito es común.
מַתְנִי׳ כֵּיצַד עוֹשֶׂה לָהּ? מוֹלִיכָהּ לְבֵית דִּין שֶׁבְּאוֹתוֹ מָקוֹם, וּמוֹסְרִין לוֹ שְׁנֵי תַּלְמִידֵי חֲכָמִים, שֶׁמָּא יָבֹא עָלֶיהָ בַּדֶּרֶךְ. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: בַּעְלָהּ נֶאֱמָן עָלֶיהָ.
MISHNÁ: La mishná detalla el procedimiento para administrar la bebida del agua amarga a una sota. ¿Qué hace su marido con ella después de que ella se recluyó con el hombre sobre quien había sido advertida? Él la lleva al tribunal que está en ese lugar, y el tribunal le proporciona dos eruditos de la Torah para acompañarlo, no sea que tenga relaciones sexuales con ella en el camino al Templo, lo cual no solo está prohibido sino que también impedirá que el agua amarga la evalúe. Rabí Yehuda dice: Su marido es digno de confianza con respecto a ella, por lo tanto no hay necesidad de proporcionar eruditos para acompañarlo.
גְּמָ׳ תְּרֵי וְאִיהוּ — הָא תְּלָתָא. לֵימָא מְסַיַּיע לֵיהּ לְרַב. דְּאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא בָּעִיר, אֲבָל בַּדֶּרֶךְ — עַד דְּאִיכָּא שְׁלֹשָׁה, שֶׁמָּא יִצְטָרֵךְ אֶחָד מֵהֶן לִנְקָבָיו, וְנִמְצָא אֶחָד מֵהֶן מִתְיַיחֵד עִם הָעֶרְוָה.
GEMARA: La Guemará supone que el requisito de que haya dos eruditos de la Torah es para evitar la prohibición de que una mujer esté a solas con un hombre. La Guemará señala: Dos hombres adicionales y él, el marido, son tres personas en total. Digamos que esta mishná respalda la opinión de Rav, como Rav Yehuda dice que Rav dice: Cuando enseñaron que está permitido que una mujer esté en reclusión con dos hombres, enseñaron que esto está permitido solo en la ciudad (véase Kiddushin 80b). Pero en el camino, cuando se viaja, esto no está permitido a menos que haya tres hombres con la mujer. La razón de esta rigurosidad es que, si solo hay dos hombres con ella, quizá uno necesite hacer sus necesidades y busque privacidad, y resultará que uno de ellos estará en reclusión con una mujer que le está prohibida.
לָא: הָכָא הַיְינוּ טַעְמָא כִּי הֵיכִי דְּלִיהְווֹ עֲלֵיהּ סָהֲדִי.
La Guemará refuta esta suposición: No, aquí, en el caso de una sota, esta es la razón por la que existe el requisito de dos eruditos, para que haya dos testigos con respecto a ella, es decir, habrá dos testigos para declarar en caso de que el marido tenga relaciones sexuales con ella en el camino al Templo. La razón no es evitar la prohibición de que ella esté a solas con un hombre, ya que un erudito sería suficiente para eso.
תַּלְמִידֵי חֲכָמִים — אִין, כּוּלֵּי עָלְמָא — לָא. לֵימָא מְסַיַּיע לֵיהּ לְאִידַּךְ דְּרַב, דְּאָמַר רַב יְהוּדָה אָמַר רַב: לֹא שָׁנוּ אֶלָּא כְּשֵׁרִין, אֲבָל פְּרוּצִין, אֲפִילּוּ עֲשָׂרָה נָמֵי לָא. מַעֲשֶׂה הָיָה וְהוֹצִיאוּהָ עֲשָׂרָה בְּמִטָּה.
La mishná enseña que al marido se le provee de eruditos de la Torah. La Guemará comenta además: Eruditos de la Torah, sí; cualquier otra persona, no. Específicamente son eruditos de la Torah quienes son provistos para acompañar al marido y a la esposa. Digamos que esta mishná respalda otra declaración de Rav, como dice Rav Yehuda que Rav dice: Cuando enseñaron que está permitido que una mujer esté recluida con dos hombres, enseñaron que esto está permitido solo con respecto a hombres de moral recta. Pero, con respecto a los de moral relajada, ella no puede estar recluida ni siquiera con diez hombres. La Guemará añade: Hubo un incidente en el que diez hombres sacaron a una mujer en unas andas fúnebres, como si estuviera muerta, y mantuvieron relaciones sexuales con ella.
לָא, הָכָא הַיְינוּ טַעְמָא — דְּיָדְעִי לְאַתְרוֹיֵי בֵּיהּ.
La Guemará refuta esta suposición: No, aquí, en el caso de una sota, esta es la razón por la que se requiere a dos eruditos, que sepan cómo advertirle correctamente que no tenga relaciones sexuales con ella. Por lo tanto, esta mishná no apoya la opinión de Rav.
רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: בַּעְלָהּ וְכוּ׳. תַּנְיָא, רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, בַּעְלָהּ נֶאֱמָן מִקַּל וָחוֹמֶר: וּמָה נִדָּה שֶׁהִיא בְּכָרֵת — בַּעְלָהּ נֶאֱמָן עָלֶיהָ, סוֹטָה שֶׁהִיא בְּלָאו — לֹא כׇּל שֶׁכֵּן?!
§ La Guemará ahora analiza la declaración de Rabí Yehuda en la mishná. Rabí Yehuda dice: Su marido es digno de confianza con respecto a ella. Se enseña en una baraita en la Tosefta (1:2): Rabí Yehuda dice: Su marido es digno de confianza debido a una inferencia a fortiori: Y así como en el caso de una mujer menstruante, que está prohibida de mantener relaciones sexuales con su marido bajo pena de karet, su marido es sin embargo digno de confianza con respecto a ella, ya que se le permite recluirse en privado con ella, así también, con respecto a una sota, que está prohibida de mantener relaciones sexuales con su marido solo bajo pena de una prohibición, ¿no es tanto más que se debe confiar en él?
וְרַבָּנַן, הִיא הַנּוֹתֶנֶת: נִדָּה דְּכָרֵת — חֲמִירָא לֵיהּ וּמְהֵימַן. סוֹטָה דְּלָאו — לָא חֲמִירָא לֵיהּ, וְלָא מְהֵימַן.
Y los Rabinos dicen: Eso brinda apoyo a la opinión contraria, ya que estas consideraciones llevan a la conclusión opuesta. Una mujer menstruante está prohibida bajo pena de karet. Esta es una prohibición severa para él, y por eso se confía en él para que no tenga relaciones sexuales con ella. En cambio, una sota le está prohibida solo por una prohibición. Esta no es una prohibición severa para él, y por lo tanto no se confía en él con ella.
וְרַבִּי יְהוּדָה מִקַּל וָחוֹמֶר מַיְיתֵי לַהּ? וְהָא רַבִּי יְהוּדָה מִקְּרָאֵי מַיְיתֵי לַהּ! דְּתַנְיָא: ״וְהֵבִיא הָאִישׁ אֶת אִשְׁתּוֹ אֶל הַכֹּהֵן״. מִן הַתּוֹרָה הָאִישׁ מֵבִיא אֶת אִשְׁתּוֹ, אֲבָל אָמְרוּ חֲכָמִים: מוֹסְרִין לוֹ שְׁנֵי תַּלְמִידֵי חֲכָמִים, שֶׁמָּא יָבֹא עָלֶיהָ בַּדֶּרֶךְ.
La Guemará pregunta: ¿Y acaso Rabí Yehuda realmente deriva esta halajá de una inferencia a fortiori? Pero Rabí Yehuda la deriva de un versículo, como se enseñó en una baraita: El versículo: “Entonces el hombre traerá a su esposa al sacerdote” (Números 5:15), enseña que por ley de la Torah solo el hombre lleva a su esposa al Templo, pero los Sabios dijeron: El tribunal le proporciona dos eruditos de la Torah para acompañarlo, no sea que tenga relaciones sexuales con ella en el camino al Templo.
רַבִּי יוֹסֵי אוֹמֵר, בַּעְלָהּ נֶאֱמָן עָלֶיהָ מִקַּל וָחוֹמֶר: וּמָה נִדָּה שֶׁהִיא בְּכָרֵת — בַּעְלָהּ נֶאֱמָן עָלֶיהָ, סוֹטָה שֶׁהִיא בְּלָאו — לֹא כׇּל שֶׁכֵּן?!
La baraita registra una segunda opinión. Rabí Yosei dice: Su marido es digno de confianza con respecto a ella basándose en una inferencia a fortiori: Y así como una mujer menstruante, que está prohibida de mantener relaciones sexuales con su marido bajo pena de karet, y su marido es sin embargo digno de confianza con respecto a ella, entonces, con respecto a una sota, que está prohibida de mantener relaciones sexuales con su marido por solo una prohibición, ¿acaso no habría de ser, con mayor razón, digno de confianza?
אָמְרוּ לוֹ: לֹא, אִם אָמַרְתָּ בְּנִדָּה — שֶׁכֵּן יֵשׁ לָהּ הֶיתֵּר, תֹּאמַר בְּסוֹטָה — שֶׁאֵין לָהּ הֶיתֵּר, וְאוֹמֵר: ״מַיִם גְּנוּבִים יִמְתָּקוּ וְגוֹ׳״.
Los Sabios le dijeron: No, si dices que esto es cierto con respecto a una mujer menstruante, la razón por la que se confía en él no se debe a la gravedad de la prohibición. Más bien, se confía en él porque ella tiene la posibilidad de llegar a estar permitida para su marido después de que su flujo menstrual haya cesado y ella se haya sumergido en un baño ritual. ¿Dirás también que este es el caso con respecto a una sota, que potencialmente no tiene la posibilidad de llegar a estar permitida para su marido debido a la sospecha de adulterio? Y una prueba de la idea de que las personas cometerán más fácilmente actos ilícitos que están permanentemente prohibidos proviene del versículo que dice: “Las aguas robadas son dulces y el pan comido en secreto es sabroso” (Proverbios 9:17). En consecuencia, existe la preocupación de que el marido mantenga relaciones sexuales con su esposa sota si no va acompañado por sabios.
רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: מִן הַתּוֹרָה הָאִישׁ מֵבִיא אֶת אִשְׁתּוֹ אֶל הַכֹּהֵן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְהֵבִיא הָאִישׁ אֶת אִשְׁתּוֹ״!
La baraita cita una tercera opinión. Rabí Yehuda dice: Según la Torah, solo el hombre lleva a su esposa al Templo, como está dicho: “Entonces el hombre llevará a su esposa al sacerdote.” Esta baraita establece explícitamente que Rabí Yehuda deriva esta halakha del propio versículo, y no de una inferencia a fortiori.
אֲמַר לְהוּ קַל וָחוֹמֶר בְּרֵישָׁא וּפַרְכוּהּ, וַהֲדַר אָמַר לְהוּ קְרָא.
La Guemará responde: Rabí Yehuda primero les dijo la inferencia de a fortiori, y ellos la refutaron, como se mencionó anteriormente, y luego les dijo la derivación del versículo.
רַבִּי יְהוּדָה הַיְינוּ תַּנָּא קַמָּא! אִיכָּא בֵּינַיְיהוּ ״אֲבָל אָמְרוּ״.
La Guemará aclara: Aparentemente, la opinión de Rabí Yehuda es la misma que la del primer tanna en la baraita, quien también cita el versículo como prueba de que, según la ley de la Torah, solo el marido lleva a su esposa ante el sacerdote. La Guemará explica: La diferencia entre ellos se refiere a la siguiente cláusula: Pero los Sabios dijeron que el tribunal le proporciona dos eruditos de la Torah para acompañarlo. El primer tanna sostiene que los Sabios exigen que dos eruditos acompañen al marido y a la esposa, mientras que Rabí Yehuda sostiene que no lo exigen.
מַתְנִי׳ הָיוּ מַעֲלִין אוֹתָהּ לְבֵית דִּין הַגָּדוֹל שֶׁבִּירוּשָׁלַיִם, וּמְאַיְּימִין עָלֶיהָ כְּדֶרֶךְ שֶׁמְּאַיְּימִין עַל עֵדֵי נְפָשׁוֹת.
MISHNÁ: La mishná detalla la siguiente etapa del proceso. La llevaban ante el Sanedrín que estaba en Jerusalén, y los jueces la amenazaban para que admitiera su pecado. Y esto se hacía de la manera en que ellos solían amenazar a los testigos que declaraban en casos de ley capital. En esos casos, los jueces explicaban a los testigos la gravedad de su testimonio al subrayar el valor de la vida humana. También aquí, los jueces intentaban convencer a la mujer de que admitiera su pecado, para evitar la pérdida de su vida.
וְאוֹמֵר לָהּ: בִּתִּי, הַרְבֵּה יַיִן עוֹשֶׂה, הַרְבֵּה שְׂחוֹק עוֹשֶׂה, הַרְבֵּה יַלְדוּת עוֹשָׂה, הַרְבֵּה שְׁכֵנִים הָרָעִים עוֹשִׂין.
Y, además, el juez le diría: Hija mía, el vino causa mucha conducta inmoral, la frivolidad causa mucha conducta inmoral, la inmadurez causa mucha conducta inmoral, y los malos vecinos causan mucha conducta inmoral. El juez la animaba a admitir su pecado explicándole que entendía que podía haber habido factores atenuantes.
עֲשִׂי לִשְׁמוֹ הַגָּדוֹל שֶׁנִּכְתַּב בִּקְדוּשָּׁה שֶׁלֹּא יִמָּחֶה עַל הַמַּיִם. וְאוֹמֵר לְפָנֶיהָ דְּבָרִים שֶׁאֵינָם כְּדַי לְשׁוֹמְעָן, הִיא וְכׇל מִשְׁפַּחַת בֵּית אָבִיהָ.
Entonces el juez continúa: Actúa por el bien de Su gran nombre, para que el nombre de Dios, que está escrito en santidad, no sea borrado sobre el agua. Si la mujer admite haber cometido adulterio, el rollo sobre el cual está escrito el nombre de Dios no será borrado. Y además, el juez dice en su presencia cosas que no son dignas de ser oídas por ella y toda la familia de su padre, para animarla a admitir su pecado, como explicará la Guemará.
אִם אָמְרָה ״טְמֵאָה אֲנִי״ — שׁוֹבֶרֶת כְּתוּבָּתָהּ וְיוֹצֵאת.
Si después de la advertencia del juez ella dice: Estoy contaminada, ella escribe un recibo por su contrato matrimonial. Es decir, escribe un recibo que indica que no tiene reclamaciones contra su marido con respecto a la suma escrita en su contrato matrimonial, ya que una mujer que admite adulterio pierde su derecho a este pago. Y ella es entonces divorciada de su marido.
וְאִם אָמְרָה ״טְהוֹרָה אֲנִי״ — מַעֲלִין אוֹתָהּ לְשַׁעַר הַמִּזְרָח שֶׁעַל פֶּתַח שַׁעַר נִקָּנוֹר, שֶׁשָּׁם מַשְׁקִין אֶת הַסּוֹטוֹת, וּמְטַהֲרִין אֶת הַיּוֹלְדוֹת, וּמְטַהֲרִין אֶת הַמְצוֹרָעִין.
Pero si después de la advertencia ella mantiene su inocencia y dice: Estoy pura, la llevan a la Puerta Oriental, que está en la entrada de la Puerta de Nicanor, porque allí se realizaban tres ritos: daban a las mujeres sota el agua amarga para beber, y purificaban a las mujeres que habían dado a luz (véase Levítico 12:6–8), y purificaban a los leprosos (véase Levítico 14:10–20).
וְכֹהֵן אוֹחֵז בִּבְגָדֶיהָ. אִם נִקְרְעוּ — נִקְרְעוּ. וְאִם נִפְרְמוּ — נִפְרְמוּ. עַד שֶׁהוּא מְגַלֶּה אֶת לִבָּהּ. וְסוֹתֵר אֶת שְׂעָרָהּ. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: אִם הָיָה לִבָּהּ נָאֶה — לֹא הָיָה מְגַלֵּהוּ, וְאִם הָיָה שְׂעָרָהּ נָאֶה — לֹא הָיָה סוֹתֵר.
La mishná continúa describiendo el rito de la sota. Y el sacerdote agarra su ropa y la tira, sin preocuparse por lo que les ocurra a las prendas. Si las ropas se rasgan, entonces que se rasguen; si las costuras se descosen, entonces que se descosan. Y tira de su ropa hasta que revela su corazón, es decir, su pecho. Y entonces destrenza su cabello. Rabí Yehuda dice: Si su corazón era atractivo, no lo revelaría, y si su cabello era atractivo, no lo destrenzaría.
הָיְתָה מִתְכַּסָּה בִּלְבָנִים — מְכַסֶּהָ בִּשְׁחוֹרִים. הָיָה עָלֶיהָ כְּלֵי זָהָב
Si ella estaba vestida de blanco, él ahora la cubriría con vestiduras negras. Si ella llevaba adornos de oro,

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