״וְלַשְׂאֵת וְלַסַּפַּחַת״, וְאֵין ״שְׂאֵת״ אֶלָּא לְשׁוֹן גָּבוֹהַּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְעַל [כׇּל] הֶהָרִים הָרָמִים וְעַל [כׇּל] הַגְּבָעוֹת הַנִּשָּׂאוֹת״, וְאֵין ״סַפַּחַת״ אֶלָּא טְפֵילָה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״סְפָחֵנִי נָא אֶל אַחַת הַכְּהֻנּוֹת לֶאֱכֹל פַּת לָחֶם״.
“Y para una hinchazón [se’et] y para una costra [sappaḥat]” (Levítico 14:56), y se’et significa nada más que elevación, como está dicho: “Y sobre todos los montes altos, y sobre todas las colinas levantadas [nissaot]” (Isaías 2:14). Y sappaḥat significa nada más que un apéndice, como está dicho en el contexto de la maldición dada a los descendientes de Elí: “Ponme [sefaḥeni], te ruego, en uno de los oficios sacerdotales, para que pueda comer un bocado de pan” (I Samuel 2:36). Tendrán que ser unidos a otra familia sacerdotal para recibir sus dones sacerdotales. Por lo tanto, se puede interpretar los versículos que tratan de la lepra como enseñando que quien al principio es arrogante, se’et, finalmente llegará a ser una sappaḥat, disminuido en estatura.
אָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי: בֹּא וּרְאֵה כַּמָּה גְּדוֹלִים נְמוּכֵי הָרוּחַ לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, שֶׁבְּשָׁעָה שֶׁבֵּית הַמִּקְדָּשׁ קַיָּים אָדָם מַקְרִיב עוֹלָה — שְׂכַר עוֹלָה בְּיָדוֹ. מִנְחָה — שְׂכַר מִנְחָה בְּיָדוֹ. אֲבָל מִי שֶׁדַּעְתּוֹ שְׁפָלָה, מַעֲלֶה עָלָיו הַכָּתוּב כְּאִילּוּ הִקְרִיב כׇּל הַקָּרְבָּנוֹת כּוּלָּם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״זִבְחֵי אֱלֹהִים רוּחַ נִשְׁבָּרָה״. וְלֹא עוֹד, אֶלָּא שֶׁאֵין תְּפִלָּתוֹ נִמְאֶסֶת, שֶׁנֶּאֱמַר: ״לֵב נִשְׁבָּר וְנִדְכֶּה אֱלֹהִים לֹא תִבְזֶה״.
Rabí Yehoshua ben Levi dice: Ven y mira cuán grandes son los humildes de espíritu ante el Santo, Bendito sea Él. Pues cuando el Templo estaba en pie, una persona ofrecía un holocausto y el mérito de un holocausto era suyo; ofrecía una ofrenda de harina y el mérito de una ofrenda de harina era suyo. Pero con respecto a aquel cuyo espíritu es humilde, el versículo le atribuye mérito como si hubiera ofrecido todos los sacrificios, como está dicho: “Los sacrificios de Dios son un espíritu quebrantado” (Salmos 51:19), lo que indica que quien es humilde de espíritu es considerado como si hubiera ofrecido todos los “sacrificios de Dios”. Y no solo eso, sino que su oración no es despreciada por Dios, como está dicho al final de ese versículo: “Un corazón quebrantado y contrito, oh Dios, no despreciarás.”
וְאָמַר רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ בֶּן לֵוִי: כׇּל הַשָּׁם אוֹרְחוֹתָיו בָּעוֹלָם הַזֶּה — זוֹכֶה וְרוֹאֶה בִּישׁוּעָתוֹ שֶׁל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְשָׂם דֶּרֶךְ אַרְאֶנּוּ בְּיֵשַׁע אֱלֹהִים״, אַל תִּקְרֵי ״וְשָׂם״, אֶלָּא ״וְשָׁם דֶּרֶךְ״.
Y también Rabí Yehoshua ben Levi dice: Quien evalúa sus caminos en este mundo, es decir, quien considera cuidadosamente todas sus acciones antes de decidir el modo apropiado de conducta, merece y ve la salvación del Santo, Bendito sea Él, como está dicho: “Y al que ordena correctamente su camino [vesam derekh] le mostraré la salvación de Dios” (Salmos 50:23). No leas esto como “vesam,” “que ordena”; más bien, léelo como vesham derekh, aquel que evalúa su camino.
[כֵּיצַד מְקַנֵּא לָהּ כּוּ׳.] הָא גוּפָא קַשְׁיָא: אָמְרַתְּ, אָמַר לָהּ בִּפְנֵי שְׁנַיִם אַל תְּדַבְּרִי עִם אִישׁ פְּלוֹנִי זֶה, אַלְמָא דִּבּוּר סְתִירָה הוּא,
§ La mishná enseña: ¿Cómo la amonesta él de manera efectiva? Si él le dice en presencia de dos testigos: No hables con el hombre llamado fulano, y ella, sin embargo, habló con él, todavía le está permitido mantener relaciones sexuales con su marido. Sin embargo, si después de que él le dijo que no hablara con fulano, ella entró en un lugar apartado y permaneció con ese hombre el tiempo suficiente para mantener relaciones sexuales, queda prohibida para su hogar, es decir, para mantener relaciones sexuales con su marido, desde ese momento hasta que se someta al rito de la sota. La Guemará señala la aparente contradicción en la mishná: Este asunto en sí mismo es difícil: Dijiste, al detallar la formulación de la advertencia, que él le dijo en presencia de dos testigos: No hables con el hombre llamado fulano, aparentemente indicando que hablar es equivalente al aislamiento. Por lo tanto, hablar con ese hombre debería dar lugar a que la mujer quedara prohibida para su marido.
וַהֲדַר תָּנֵי: דִּיבְּרָה עִמּוֹ — עֲדַיִין מוּתֶּרֶת לְבֵיתָהּ וּמוּתֶּרֶת לֶאֱכוֹל בִּתְרוּמָה, אַלְמָא דִּבּוּר לָא כְּלוּם הוּא!
Pero entonces la mishná enseña: Si ella, no obstante, habló con él, todavía está permitida en su hogar, es decir, a mantener relaciones sexuales con su marido, y, si es esposa de un sacerdote, ella todavía tiene permitido participar de la teruma, aparentemente lo que indica que hablar no es nada. Por lo tanto, advertirle que no hable con un hombre en particular no debería calificarse como una advertencia efectiva.
אָמַר אַבָּיֵי, הָכִי קָאָמַר: ״אַל תְּדַבְּרִי״ וְדִבְּרָה, ״אַל תְּדַבְּרִי״ וְנִסְתְּרָה — וְלֹא כְּלוּם. ״אַל תִּסָּתְרִי״ וְדִבְּרָה עִמּוֹ — עֲדַיִין מוּתֶּרֶת לְבֵיתָהּ וּמוּתֶּרֶת לֶאֱכוֹל בִּתְרוּמָה. נִכְנְסָה עִמּוֹ לְבֵית הַסֵּתֶר וְשָׁהֲתָה כְּדֵי טוּמְאָה, אֲסוּרָה לְבֵיתָהּ וַאֲסוּרָה לֶאֱכוֹל בִּתְרוּמָה.
Abaye dijo una explicación: Esto es lo que la mishná está diciendo: Si él le dijo: No hables con fulano, y ella después habló con él; o si el marido le dijo: No hables con fulano, y ella después se recluyó con él, no significa nada, ya que esta no fue una advertencia efectiva. Del mismo modo, si él le dijo: No te recluyas con fulano, y luego ella habló con él sin recluirse con él, ella sigue permitida a su casa, es decir, a su marido, y ella está todavía permitida para participar de la terumá. Sin embargo, si después de que él le advirtió que no se recluyera con alguien, ella entró con ese hombre en un lugar apartado y permaneció allí con él durante un período de tiempo suficiente para la impureza, entonces ella queda prohibida para su casa, es decir, para su marido, y prohibida de participar de la terumá.
וְאִם מֵת חוֹלֶצֶת. אַמַּאי? תִּתְיַיבֵּם נָמֵי יַבּוֹמֵי?
§ La mishná enseña que después de que una mujer, a quien su marido advirtió que no se recluyera con otro hombre, aun así se recluye con otro hombre, queda prohibida para su marido, y, si su marido muere sin hijos antes de que ella bebiera el agua amarga, ella realiza ḥalitza con el hermano de su difunto marido y no entra en matrimonio de levirato. La Guemará pregunta: ¿Por qué debe realizar ḥalitza? Que entre en matrimonio de levirato. Después de todo, aunque se recluyó con el otro hombre después de la advertencia, solo hay una sospecha no verificada de adulterio. ¿Por qué habría de estarle prohibido entrar en matrimonio de levirato con el hermano de su marido fallecido, el yavam?
אָמַר רַב יוֹסֵף, אָמַר קְרָא: ״וְיָצְאָה מִבֵּיתוֹ וְהָלְכָה וְהָיְתָה לְאִישׁ אַחֵר״. לְאִישׁ אַחֵר, וְלֹא לַיָּבָם.
Rav Yosef dijo: Con respecto a un hombre que se divorcia de su esposa porque: “ha encontrado en ella alguna cosa indecente” (Deuteronomio 24:1), es decir, sospecha de ella una conducta sexual impropia, el versículo dice: “Y ella sale de su casa, y va y llega a ser esposa de otro hombre” (Deuteronomio 24:2). De esto se infiere que ella es libre de casarse con otro hombre, pero no le está permitido casarse con el yavam. El yavam no es considerado “otro hombre”, ya que ocupa el lugar de su hermano.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: אֶלָּא מֵעַתָּה — חֲלִיצָה נָמֵי לָא תִּיבְעֵי! אֲמַר לֵיהּ: אִילּוּ אִיתֵיהּ לְבַעַל, מִי לָא בָּעֲיָא גֵּט? הַשְׁתָּא נָמֵי תִּיבְעֵי חֲלִיצָה.
Abaye le dijo: Si eso es así, que la Torah prohíbe explícitamente el matrimonio de levirato en este caso, entonces ella tampoco debería requerir jalitzá, ya que el versículo permitió explícitamente que se casara con otro hombre, aparentemente anulando la necesidad de jalitzá para liberarla del vínculo con el yavam. Rav Yosef le dijo en respuesta: Si el marido estuviera vivo, ¿acaso no requeriría una carta de divorcio para permitirle volver a casarse, aunque le estaba prohibida? Ahora también, ella debería requerir jalitzá para liberar su vínculo con el yavam, aunque, como indica el versículo, sigue estando prohibido que entren en matrimonio de levirato.
וְאִית דְּאָמְרִי, אָמַר רַב יוֹסֵף: רַחֲמָנָא אָמַר ״וְיָצְאָה מִבֵּיתוֹ וְהָלְכָה וְהָיְתָה לְאִישׁ אַחֵר״ — דְּלָא לִיסְתְּרֵיהּ לְבֵיתֵיהּ, וְאַתְּ אָמְרַתְּ תִּתְיַיבֵּם נָמֵי יַבּוֹמֵי?!
Y hay quienes dicen que, en respuesta a la pregunta de Abaye, Rav Yosef dijo: El Misericordioso dijo con respecto a un hombre que se divorcia de su esposa porque encontró en ella alguna cosa indecente: “Y ella sale de su casa, y va y se convierte en la esposa de otro hombre,” indicando que el hombre debe divorciarse de ella para que su casa no sea destruida por seguir viviendo con ella, ¿y ustedes quieren decir que ella debe entrar en matrimonio de levirato? ¿Cómo puede ser que el mismo versículo que instruye al marido a divorciarse de ella también instruya al yavam a casarse con ella? Sin embargo, no hay razón para eximirla de realizar jalitzá.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי: אֶלָּא מֵעַתָּה, לְאַחֵר לָא תִּינָּשֵׂא, דְּלָא תִּיסְתְּרֵיהּ לְבֵיתֵיהּ!
Abaye le dijo: Si es así, que el versículo no le diría al yavam que se case con ella, ella tampoco debería casarse con otro hombre, para que la casa del segundo marido no sea destruida. ¿Cómo puede ser que el mismo versículo que instruye al marido a divorciarse de ella también instruya a otro hombre a casarse con ella?
אֲמַר לֵיהּ:
Rav Yosef le dijo: