לֹא כְּדֶרֶךְ שֶׁחֲלוּקִין בְּחוֹמֶשׁ הַפְּקוּדִים, חֲלוּקִין בְּאַבְנֵי אֵפוֹד, אֶלָּא כְּדֶרֶךְ שֶׁחֲלוּקִין בְּחוֹמֶשׁ שֵׁנִי.
Los nombres de las tribus no fueron divididos sobre las piedras del efod de la misma manera en que fueron divididos en la lista que se encuentra al comienzo del libro de Números (Números 1:1–15). Más bien, fueron divididos de la manera en que fueron divididos en el segundo libro, es decir, Éxodo (Éxodo 1:2–4).
כֵּיצַד? בְּנֵי לֵאָה כְּסִידְרָן, בְּנֵי רָחֵל אֶחָד מִכָּאן וְאֶחָד מִכָּאן, וּבְנֵי שְׁפָחוֹת בָּאֶמְצַע.
¿Cómo fueron escritos? En una piedra, los nombres de los hijos de Lea fueron escritos en el orden de su nacimiento: Rubén, Simeón, Leví, Judá, Isacar y Zabulón. En la otra piedra fueron escritos los hijos de Raquel. Uno, Benjamín, fue escrito de este lado, es decir, al final de la lista, y uno, José, fue escrito de aquel lado, es decir, al comienzo de la lista. Y los hijos de las siervas, es decir, Bilhá y Zilpá, que eran Dan, Neftalí, Gad y Aser, fueron escritos en la segunda piedra en medio.
וְאֶלָּא מַאי אֲנִי מְקַיֵּים ״כְּתוֹלְדֹתָם״ — כִּשְׁמוֹתָן שֶׁקָּרָא לָהֶן אֲבִיהֶן, וְלֹא כְּשֵׁמוֹת שֶׁקָּרָא לָהֶן מֹשֶׁה. ״רְאוּבֵן״, וְלֹא ״רְאוּבֵנִי״, ״שִׁמְעוֹן״, וְלֹא ״שִׁמְעוֹנִי״, ״דָּן״ וְלֹא ״הַדָּנִי״, ״גָּד״ וְלֹא ״הַגָּדִי״. תְּיוּבְתָּא דְּרַב כָּהֲנָא! תְּיוּבְתָּא.
Más bien, si sus nombres no fueron escritos en el orden de sus nacimientos, entonces ¿cómo establezco el significado de la frase: “Según su nacimiento” (Éxodo 28:10)? Significa que sus nombres fueron escritos de acuerdo con los nombres con que su padre, Jacob, los llamó, y no de acuerdo con los nombres con que Moisés los llamó. En las piedras decía Rubén, y no rubenitas; Simeón, y no simeonitas; Dan, y no danitas; Gad, y no gaditas. Esta baraita contradice la opinión de Rav Kahana, ya que según todas las opiniones en la baraita, la división de los nombres en el efod no es idéntica a la división de las tribus en el monte Gerizim y el monte Ebal. La Guemará confirma: La refutación de la opinión de Rav Kahana es, en efecto, una refutación concluyente.
וְאֶלָּא מַאי ״וְהַחֶצְיוֹ״? תָּנָא: — חֶצְיוֹ שֶׁל מוּל הַר גְּרִיזִים מְרוּבֶּה מֵחֶצְיוֹ שֶׁל הַר עֵיבָל, מִפְּנֵי שֶׁלֵּוִי לְמַטָּה.
La Guemará pregunta: Más bien, ¿qué significa la frase: “Y la mitad de ellos frente al monte Ebal” (Josué 8:33)? Se enseñó en una baraita: El uso del artículo definido en el versículo indica que la mitad menor del pueblo judío estaba en el monte Ebal. La mitad que estaba frente al monte Gerizim era mayor que la mitad en el monte Ebal, porque la tribu de Leví estaba incluida en el grupo que estaba frente al monte Gerizim, y permanecieron abajo entre los dos montes.
אַדְּרַבָּה, מִפְּנֵי שֶׁלֵּוִי לְמַטָּה בָּצְרִי לְהוּ! הָכִי קָאָמַר: אַף עַל פִּי שֶׁלֵּוִי לְמַטָּה — בְּנֵי יוֹסֵף עִמָּהֶם. שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיְדַבְּרוּ בְּנֵי יוֹסֵף אֶת יְהוֹשֻׁעַ לֵאמֹר מַדּוּעַ נָתַתָּה לִּי נַחֲלָה גּוֹרָל אֶחָד וְחֶבֶל אֶחָד וַאֲנִי עַם רָב ... וַיֹּאמֶר אֲלֵיהֶם יְהוֹשֻׁעַ אִם עַם רַב אַתָּה עֲלֵה לְךָ הַיַּעְרָה״.
La Guemará se muestra perpleja por esta afirmación: Al contrario, porque la tribu de Leví permaneció abajo, eran menos en número. La Guemará responde: Esto es lo que la baraitaestá diciendo: Aunque la tribu de Leví estaba abajo, los descendientes de José estaban entre ellos, y la tribu de José era numerosa, como está dicho: “Y los hijos de José hablaron a Josué, diciendo: ¿Por qué me has dado una sola suerte y una sola porción por heredad, siendo yo un pueblo grande, puesto que el Señor me ha bendecido así? Y Josué les dijo: Si eres un pueblo grande, sube al bosque” (Josué 17:14–15).
אָמַר לָהֶן: לְכוּ וְהַחְבִּיאוּ עַצְמְכֶם בַּיְּעָרִים, שֶׁלֹּא תִּשְׁלוֹט בָּכֶם עַיִן הָרָע. אֲמַרוּ לֵיהּ: זַרְעֵיהּ דְּיוֹסֵף לָא שָׁלְטָא בֵּיהּ עֵינָא בִּישָׁא, דִּכְתִיב: ״בֵּן פֹּרָת יוֹסֵף בֵּן פֹּרָת עֲלֵי עָיִן״, וְאָמַר רַבִּי אֲבָהוּ: אַל תְּהִי קוֹרֵא ״עֲלֵי עָיִן״, אֶלָּא ״עוֹלֵי עָיִן״.
La Guemará explica que Josué les dijo: Id y escondeos en los bosques, para que el mal de ojo no tenga dominio sobre vosotros, ya que sois un pueblo muy numeroso. La tribu de José le dijo: El mal de ojo no tiene dominio sobre la descendencia de José, como está escrito: “José es una vid fructífera, una vid fructífera junto a una fuente” (Torah 49:22), y Rabí Abbahu dice: No leas el versículo como si dijera: “Junto a una fuente [alei ayin]”; más bien, léelo como: Aquellos que se elevan por encima del mal de ojo [olei ayin], enseñando que José y sus descendientes no son susceptibles al mal de ojo.
רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא אֲמַר, מֵהָכָא: ״וְיִדְגּוּ לָרֹב בְּקֶרֶב הָאָרֶץ״, מָה דָּגִים שֶׁבַּיָּם — מַיִם מְכַסִּין עֲלֵיהֶן וְאֵין הָעַיִן שׁוֹלֶטֶת בָּהֶן, אַף זַרְעוֹ שֶׁל יוֹסֵף — אֵין הָעַיִן שׁוֹלֶטֶת בָּהֶן.
La Guemará cita una fuente alternativa para la afirmación de que el mal de ojo no tiene dominio sobre José y sus descendientes: Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, dijo que se deriva de aquí: Jacob bendijo a los hijos de José y dijo: "Y que se multipliquen [veyidgu] en multitud en medio de la tierra" (Génesis 48:16). Así como, con respecto a los peces [dagim] en el mar, las aguas los cubren y por lo tanto el mal de ojo no tiene dominio sobre ellos, así también, con respecto a los descendientes de José, el mal de ojo no tiene dominio sobre ellos.
הָנֵי חֲמִשִּׁים אוֹתִיּוֹת? חֲמִשִּׁים נְכֵי חֲדָא הָוְיָין! אָמַר רַבִּי יִצְחָק: יוֹסֵף הוֹסִיפוּ לוֹ אוֹת אַחַת, שֶׁנֶּאֱמַר: ״עֵדוּת בִּיהוֹסֵף שָׂמוֹ בְּצֵאתוֹ עַל אֶרֶץ מִצְרָיִם״.
La Guemará pregunta con respecto a la baraita que contradice la opinión de Rav Kahana: ¿Estos nombres de las tribus, que fueron escritos en el efod, están compuestos por un total de cincuenta letras? Allí hay solo cuarenta y nueve. Rabí Yitzḥak dice: Agregaron una letra al nombre de José [Yosef] cuando fue escrito en el efod, como está dicho: “Él lo designó en José [Yehosef] como testimonio cuando salió contra la tierra de Egipto” (Salmos 81:6).
מַתְקֵיף לַהּ רַב נַחְמָן בַּר יִצְחָק: ״כְּתוֹלְדֹתָם״ בָּעֵינַן! אֶלָּא: כׇּל הַתּוֹרָה כּוּלָּהּ ״בִּנְיָמִן״ כְּתִיב, וְהָכָא ״בִּנְיָמִין״ שָׁלֵם, כְּדִכְתִיב: ״וְאָבִיו קָרָא לוֹ בִנְיָמִין״.
Rav Naḥman bar Yitzḥak objeta a esto: Exigimos que los nombres se escriban “según su nacimiento,” y José no fue llamado Yehosef desde su nacimiento. Más bien, la explicación es la siguiente: A lo largo de toda la Torah, el nombre de Benjamín se escribe sin una segunda letra yod entre las letras mem y nun, y aquí, donde nace, Benjamín se escribe completo, con una segunda yod. Como está escrito: “Pero su padre lo llamó Benjamín” (Génesis 35:18). Por lo tanto, su nombre fue escrito sobre el efod con una segunda yod, “según su nacimiento.”
אָמַר רַב חָנָא בַּר בִּיזְנָא אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן חֲסִידָא: יוֹסֵף שֶׁקִּידֵּשׁ שֵׁם שָׁמַיִם בַּסֵּתֶר — הוֹסִיפוּ עָלָיו אוֹת אַחַת מִשְּׁמוֹ שֶׁל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, יְהוּדָה שֶׁקִּידֵּשׁ שֵׁם שָׁמַיִם בְּפַרְהֶסְיָא — נִקְרָא כּוּלּוֹ עַל שְׁמוֹ שֶׁל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא.
§ Rav Ḥana bar Bizna dice que Rabí Shimon Ḥasida dice: José, que santificó el nombre del Cielo en privado, tuvo una letra del nombre del Santo, Bendito sea Él, la letra heh, añadida a su nombre. Mientras que, en el caso de Judá, que santificó el nombre del Cielo en público [befarhesya] en el Mar Rojo durante el éxodo de Egipto, mereció que todo su nombre fuera llamado por el nombre del Santo, Bendito sea Él, ya que todo el nombre de Dios de cuatro letras puede encontrarse dentro del nombre de Judá.
יוֹסֵף מַאי הִיא — דִּכְתִיב: ״וַיְהִי כְּהַיּוֹם הַזֶּה וַיָּבֹא הַבַּיְתָה לַעֲשׂוֹת מְלַאכְתּוֹ״, אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: מְלַמֵּד שֶׁשְּׁנֵיהֶם לִדְבַר עֲבֵירָה נִתְכַּוְּונוּ. ״וַיָּבֹא הַבַּיְתָה לַעֲשׂוֹת מְלַאכְתּוֹ״. רַב וּשְׁמוּאֵל, חַד אָמַר: לַעֲשׂוֹת מְלַאכְתּוֹ מַמָּשׁ, וְחַד אָמַר: לַעֲשׂוֹת צְרָכָיו נִכְנַס.
La Guemará explica: ¿Cuál es la situación en la que José santificó el nombre de Dios en privado? Como está escrito: “Y aconteció cierto día, cuando él entró en la casa para hacer su trabajo” (Génesis 39:11). Rabí Yoḥanan dice: Esto enseña que ambos, José y la esposa de Potifar, permanecieron en la casa, pues tenían la intención de cometer un acto de pecado. Con respecto a la frase “cuando él entró en la casa para hacer su trabajo”, Rav y Shmuel discuten sobre su significado. Uno dice: Significa que entró en la casa para hacer su trabajo, literalmente. Y uno dice: Entró en la casa para satisfacer sus necesidades sexuales con ella.
״וְאֵין אִישׁ מֵאַנְשֵׁי הַבַּיִת וְגוֹ׳״, אֶפְשָׁר בַּיִת גָּדוֹל כְּבֵיתוֹ שֶׁל אוֹתוֹ רָשָׁע לֹא הָיָה בּוֹ אִישׁ?! תָּנָא דְּבֵי רַבִּי יִשְׁמָעֵאל: אוֹתוֹ הַיּוֹם יוֹם חַגָּם הָיָה, וְהָלְכוּ כּוּלָּן לְבֵית עֲבוֹדָה זָרָה שֶׁלָּהֶם, וְהִיא אָמְרָה לָהֶן חוֹלָה הִיא, אָמְרָה: אֵין לִי יוֹם שֶׁנִּיזְקָק לִי יוֹסֵף כַּיּוֹם הַזֶּה.
El versículo continúa: “Y no había ninguno de los hombres de la casa allí dentro” (Génesis 39:11). La Guemará pregunta: ¿Es posible que en una casa tan grande e importante como la casa de aquel hombre malvado no hubiera nadie allí? La escuela de Rabí Yishmael enseñó: Aquel día era su día de fiesta y todos fueron a su casa de idolatría; y ella les dijo que estaba enferma y no podía ir, pues se dijo a sí misma: No tengo un día en que José me atenderá como este día.
״וַתִּתְפְּשֵׂהוּ בְּבִגְדוֹ לֵאמֹר וְגוֹ׳״, בְּאוֹתָהּ שָׁעָה בָּאתָה דְּיוֹקְנוֹ שֶׁל אָבִיו וְנִרְאֲתָה לוֹ בַּחַלּוֹן, אָמַר לוֹ יוֹסֵף! עֲתִידִין אַחֶיךָ שֶׁיִּכָּתְבוּ עַל אַבְנֵי אֵפוֹד וְאַתָּה בֵּינֵיהֶם, רְצוֹנְךָ שֶׁיִּמָּחֶה שִׁמְךָ מִבֵּינֵיהֶם, וְתִקָּרֵא רוֹעֶה זוֹנוֹת? דִּכְתִיב: ״וְרֹעֶה זוֹנוֹת יְאַבֶּד הוֹן״.
El versículo declara: “Y ella lo agarró por su ropa, diciendo: Acuéstate conmigo” (Génesis 39:12). En ese momento, la imagen de su padre [deyokeno] vino y se le apareció en la ventana. La imagen le dijo: José, los nombres de tus hermanos están destinados a ser escritos sobre las piedras del efod, y tú has de ser incluido entre ellos. ¿Deseas que tu nombre sea borrado de entre ellos y ser llamado compañero [ro’eh] de mujeres promiscuas? Como está escrito: “Pero el que anda con rameras desperdicia sus riquezas” (Proverbios 29:3), pues pierde su honor, que es más valioso que la riqueza.
מִיָּד — ״וַתֵּשֶׁב בְּאֵיתָן קַשְׁתּוֹ״, אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן מִשּׁוּם רַבִּי מֵאִיר: שֶׁשָּׁבָה קַשְׁתּוֹ לְאֵיתָנָהּ. ״וַיָּפֹזּוּ זְרוֹעֵי יָדָיו״ — נָעַץ יָדָיו בַּקַּרְקַע וְיָצְאָה שִׁכְבַת זַרְעוֹ מִבֵּין צִיפּוֹרְנֵי יָדָיו.
Inmediatamente: “Y su arco permaneció [teishev] firme” (Génesis 49:24). Rabí Yoḥanan dice en nombre de Rabí Meir: Esto significa que su arco, es decir, su pene, volvió [shava] a su fuerza, ya que venció su deseo. El versículo sobre José continúa: “Y los brazos de sus manos fueron hechos flexibles” (Génesis 49:24), lo que significa que clavó sus manos en la tierra y su semen fue emitido entre sus uñas.
״מִידֵּי אֲבִיר יַעֲקֹב״, מִי גָּרַם לוֹ שֶׁיֵּחָקֵק עַל אַבְנֵי אֵפוֹד — אֶלָּא אֲבִיר יַעֲקֹב. ״מִשָּׁם רֹעֶה אֶבֶן יִשְׂרָאֵל״, מִשָּׁם זָכָה וְנַעֲשָׂה רוֹעֶה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״רוֹעֵה יִשְׂרָאֵל הַאֲזִינָה נֹהֵג כַּצֹּאן יוֹסֵף״.
“Por las manos del Poderoso de Jacob” (Génesis 49:24): ¿Quién hizo que su nombre fuera grabado en las piedras del efod? Fue solo la fuerza de Jacob. “De allí, del Pastor, la Piedra de Israel” (Génesis 49:24) significa: De allí, debido a la capacidad de José para resistir esta prueba, mereció convertirse en pastor [ro’eh] del pueblo judío, como está dicho: “Escucha, oh Pastor de Israel, tú que guías como a un rebaño a José” (Salmos 80:2).
תַּנְיָא: הָיָה רָאוּי יוֹסֵף לָצֵאת מִמֶּנּוּ שְׁנֵים עָשָׂר שְׁבָטִים כְּדֶרֶךְ שֶׁיָּצְאוּ מִיַּעֲקֹב אָבִיו, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אֵלֶּה תֹּלְדוֹת יַעֲקֹב יוֹסֵף״, אֶלָּא שֶׁיָּצָא שִׁכְבַת זַרְעוֹ מִבֵּין צִיפּוֹרְנֵי יָדָיו. וְאַף עַל פִּי כֵן, יָצְאוּ מִבִּנְיָמִין אָחִיו, וְכוּלָּן נִקְרְאוּ עַל שְׁמוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּבְנֵי בִנְיָמִן בֶּלַע וָבֶכֶר וְאַשְׁבֵּל וְגוֹ׳״.
Se enseña en una baraita: José era merecedor de que doce tribus descendieran de él, del mismo modo que doce tribus descendieron de su padre Jacob, como está escrito: “Estas son las generaciones de Jacob, José” (Génesis 37:2). Esto implica que todo lo que le ocurrió a Jacob estaba destinado a ocurrirle a José. Sin embargo, no mereció esto porque su semen fue emitido de entre las uñas de sus dedos. Y aun así, la descendencia que debía descender de él descendió de su hermano Benjamín, que tuvo diez hijos. Y todos ellos fueron nombrados en honor de José, como está escrito: “Y los hijos de Benjamín: Bela, y Bequer, y Ashbel, Gera, y Naamán, Ehi, y Rosh, Mupim, y Hupim, y Ard” (Génesis 46:21).
״בֶּלַע״ — שֶׁנִּבְלַע בֵּין הָאוּמּוֹת, ״וּבֶכֶר״ — בְּכוֹר לְאִמּוֹ הָיָה, ״וְאַשְׁבֵּל״ — שֶׁשְּׁבָאוֹ אֵל, ״גֵּרָא״ — שֶׁגָּר בְּאַכְסַנְיוֹת,
La Guemará explica cómo cada nombre se relaciona con José: Bela recibió ese nombre en alusión a José, quien fue tragado [nivla] entre las naciones. Y Bequer recibió ese nombre porque José era el primogénito [bekhor] de su madre, Rajel. Y Ashbel recibió su nombre porque Dios envió a José al cautiverio [shevao El] en Egipto. Gera recibió ese nombre en alusión a José, quien habitó [gar] en una tierra extranjera [akhsaneyut].
״וְנַעֲמָן״ — שֶׁנָּעִים בְּיוֹתֵר, ״אֵחִי וָרֹאשׁ״ — אָחִי הוּא וְרֹאשִׁי הוּא, ״מֻפִּים וְחֻפִּים״ — הוּא לֹא רָאָה בְּחוּפָּתִי וַאֲנִי לֹא רָאִיתִי בְּחוּפָּתוֹ, ״וָאָרְדְּ״ — שֶׁיָּרַד לְבֵין אוּמּוֹת הָעוֹלָם. אִיכָּא דְּאָמְרִי: ״וָאָרְדְּ״ — שֶׁפָּנָיו דּוֹמִין לְוֶורֶד.
Y Naamán fue llamado así porque José era sumamente agradable [na’im]. Ehi y Rosh recibieron esos nombres, como dijo Benjamín: José es mi hermano [aḥi] y mi líder [roshi]. Benjamín llamó a sus hijos Muppim y Huppim, pues Benjamín dijo: José no vio mi dosel nupcial [ḥuppa] y yo no vi su dosel nupcial. Y Ard recibió ese nombre por José, quien descendió [yarad] a las tierras de las naciones del mundo. Algunos dicen que el nombre Ard significa que el rostro de José era semejante en su belleza a una rosa [vered].
אָמַר רַבִּי חִיָּיא בַּר אַבָּא אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: בְּשָׁעָה שֶׁאָמַר לוֹ פַּרְעֹה לְיוֹסֵף ״וּבִלְעָדֶיךָ לֹא יָרִים אִישׁ אֶת יָדוֹ וְגוֹ׳״, אָמְרוּ אִיצְטַגְנִינֵי פַרְעֹה: עֶבֶד שֶׁלְּקָחוֹ רַבּוֹ בְּעֶשְׂרִים כֶּסֶף תַּמְשִׁילֵהוּ עָלֵינוּ? אָמַר לָהֶן: גִּנּוּנֵי מַלְכוּת אֲנִי רוֹאֶה בּוֹ.
Rabí Ḥiyya bar Abba dice que Rabí Yoḥanan dice: Cuando el Faraón le dijo a José: “Y sin ti ningún hombre alzará su mano o su pie en toda la tierra de Egipto” (Génesis 41:44), los astrólogos del Faraón dijeron: ¿Pondrás a un esclavo cuyo amo lo compró por veinte piezas de plata para gobernarnos? Él les dijo: Percibo en él características reales [ginnunei malkhut] y veo que no fue inicialmente un esclavo.
אָמְרוּ לוֹ: אִם כֵּן, יְהֵא יוֹדֵעַ בְּשִׁבְעִים לָשׁוֹן! בָּא גַּבְרִיאֵל וְלִימְּדוֹ שִׁבְעִים לָשׁוֹן. לָא הֲוָה קָגָמַר. הוֹסִיף לוֹ אוֹת אַחַת מִשְּׁמוֹ שֶׁל הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא וְלָמַד, שֶׁנֶּאֱמַר: ״עֵדוּת בִּיהוֹסֵף שָׂמוֹ בְּצֵאתוֹ עַל אֶרֶץ מִצְרָיִם שְׂפַת לֹא יָדַעְתִּי אֶשְׁמָע״. וּלְמָחָר, כֹּל לִישָּׁנָא דְּאִישְׁתַּעִי פַּרְעֹה בַּהֲדֵיהּ, אַהְדַּר לֵיהּ.
Le dijeron: Si eso es así y él es hijo de la realeza, debe saber las setenta lenguas que todos los hijos de los reyes aprenden. Entonces el ángel Gabriel vino y le enseñó las setenta lenguas, pero no pudo aprender todas ellas. Entonces Gabriel añadió una letra, la letra heh, al nombre de José del nombre del Santo, Bendito sea Él, y entonces él pudo aprender las lenguas, como está dicho: “Lo puso en José [Yehosef] por testimonio, cuando salió contra la tierra de Egipto; oí una lengua que no conocía” (Salmos 81:6). Y al día siguiente, cuando compareció ante el faraón, en cada lengua en que el faraón hablaba con él, él le respondía.
אִישְׁתַּעִי אִיהוּ בִּלְשׁוֹן הַקֹּדֶשׁ, לָא הֲוָה קָא יָדַע מַאי הֲוָה אָמַר. אֲמַר לֵיהּ: אַגְמַרִי. אַגְמְרֵיהּ וְלָא גְּמַר. אֲמַר לֵיהּ: אִישְׁתְּבַע לִי דְּלָא מְגַלֵּית. אִישְׁתְּבַע לוֹ.
Entonces José habló en la lengua sagrada, hebreo, y el faraón no sabía lo que estaba diciendo. El faraón le dijo: Enséñame ese idioma. Él se lo enseñó, pero él no pudo aprenderlo. El faraón le dijo: Haz un juramento para mi beneficio de que no revelarás que no conozco este idioma. Él hizo un juramento para su beneficio.
כִּי אֲמַר לֵיהּ ״אָבִי הִשְׁבִּיעַנִי לֵאמֹר״, אֲמַר לֵיהּ: זִיל אִיתְּשִׁיל אַשְּׁבוּעֲתָךְ. אֲמַר לֵיהּ: וְאִיתְּשִׁיל נָמֵי אַדִּידָךְ. וְאַף עַל גַּב דְּלָא נִיחָא לֵיהּ, אֲמַר לֵיהּ: ״עֲלֵה וּקְבֹר אֶת אָבִיךָ כַּאֲשֶׁר הִשְׁבִּיעֶךָ״.
Años después, cuando José dijo a Faraón: “Mi padre me hizo jurar, diciendo” (Génesis 50:5) que yo lo enterraría en Eretz Yisrael, Faraón le dijo: Ve a pedir la disolución de tu juramento. José le dijo: ¿Y debo yo también pedir la disolución del juramento que hice para tu beneficio? Y, en consecuencia, aunque Faraón no estaba dispuesto a dejar ir a José, temió que José entonces pidiera la disolución del juramento que había hecho para su beneficio, y por eso Faraón le dijo: “Sube y entierra a tu padre conforme a lo que te hizo jurar” (Génesis 50:6).
יְהוּדָה מַאי הִיא? דְּתַנְיָא, הָיָה רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: כְּשֶׁעָמְדוּ יִשְׂרָאֵל עַל הַיָּם הָיוּ שְׁבָטִים מְנַצְּחִים זֶה עִם זֶה, זֶה אוֹמֵר: אֲנִי יוֹרֵד תְּחִלָּה לַיָּם, וְזֶה אוֹמֵר: אֲנִי יוֹרֵד תְּחִלָּה לַיָּם, קָפַץ
§ ¿Cuál fue el incidente en el que Judá santificó el nombre de Dios en público? Como se enseña en una baraita que el rabino Meir solía decir: Cuando el pueblo judío estaba ante el Mar Rojo, las tribus discutían entre sí. Una decía: Yo entraré en el mar primero, y la otra decía: Yo entraré en el mar primero. Entonces, saltó