כְּמַאן — כְּרַבִּי שִׁמְעוֹן.
¿De acuerdo con la opinión de quién es la baraita? Es de acuerdo con la opinión de Rabí Shimon, quien sostiene que el versículo: “No dejarás con vida nada que respire” (Deuteronomio 20:16), no se refiere a los gentiles que viven fuera de Eretz Yisrael, porque no hay preocupación de que el pueblo judío aprenda “a hacer conforme a todas sus abominaciones” (Deuteronomio 20:18), ya que estos cananeos no están ubicados en Eretz Yisrael.
בֹּא וּרְאֵה כַּמָּה נִסִּים נַעֲשׂוּ בְּאוֹתוֹ הַיּוֹם: עָבְרוּ יִשְׂרָאֵל אֶת הַיַּרְדֵּן, וּבָאוּ לְהַר גְּרִיזִים וּלְהַר עֵיבָל יָתֵר מִשִּׁשִּׁים מִיל, וְאֵין כׇּל בְּרִיָּה יְכוֹלָה לַעֲמוֹד בִּפְנֵיהֶם, וְכׇל הָעוֹמֵד בִּפְנֵיהֶם מִיָּד נִתְרָז, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אֶת אֵימָתִי אֲשַׁלַּח לְפָנֶיךָ וְהַמֹּתִי אֶת כׇּל הָעָם אֲשֶׁר תָּבֹא בָּהֶם וְגוֹ׳״.
§ La Guemará continúa analizando la entrada del pueblo judío en Eretz Yisrael: Ven y observa cuántos milagros se realizaron en ese día: El pueblo judío cruzó el Jordán y llegó al monte Guerizim y al monte Ebal, que están a más de sesenta mil del río, y en ese día ninguna entidad pudo hacerles frente. Y cualquiera que se pusiera delante de ellos era inmediatamente golpeado con diarrea, como está escrito: “Enviaré Mi terror delante de ti, y confundiré a todo el pueblo con el que te encuentres” (Éxodo 23:27).
וְאוֹמֵר ״תִּפֹּל עֲלֵיהֶם אֵימָתָה וָפַחַד ... עַד יַעֲבֹר עַמְּךָ ה׳״ — זוֹ בִּיאָה רִאשׁוֹנָה, ״עַד יַעֲבֹר עַם זוּ קָנִיתָ״ — זוֹ בִּיאָה שְׁנִיָּה.
Y de manera similar, el versículo dice: “Terror y espanto caen sobre ellos; por la grandeza de Tu brazo quedan inmóviles como una piedra; hasta que Tu pueblo pase, Señor” (Éxodo 15:16). Esto alude a la primera llegada del pueblo judío a la Tierra de Israel, durante el período de Josué. El versículo continúa: “Hasta que pase el pueblo que Tú adquiriste” (Éxodo 15:16). Esto alude a la segunda llegada, cuando los judíos regresaron a la Tierra de Israel desde Babilonia después de la destrucción del Primer Templo.
אֱמוֹר מֵעַתָּה: רְאוּיִין הָיוּ יִשְׂרָאֵל לַעֲשׂוֹת לָהֶם נֵס בְּבִיאָה שְׁנִיָּה כְּבִיאָה רִאשׁוֹנָה, אֶלָּא שֶׁגָּרַם הַחֵטְא.
En consecuencia, di de ahora en adelante que el pueblo judío era digno de que se realizara un milagro para él durante la segunda llegada, tal como era digno de que se realizaran milagros para él durante la primera llegada, pero su pecado hizo que entraran en Eretz Yisrael por un proceso natural, con el permiso de los reyes de otras naciones.
וְאַחַר כָּךְ הֵבִיאוּ אֶת הָאֲבָנִים, וּבָנוּ אֶת הַמִּזְבֵּחַ, וְסָדוּהוּ בְּסִיד, וְכָתְבוּ עֲלֵיהֶם אֶת כׇּל דִּבְרֵי הַתּוֹרָה בְּשִׁבְעִים לָשׁוֹן, שֶׁנֶּאֱמַר: ״בַּאֵר הֵיטֵב״,
La Guemará continúa su descripción de la entrada en Eretz Yisrael durante el período de Josué: Y después trajeron las piedras y construyeron el altar en el monte Ebal, y lo recubrieron con cal, y escribieron sobre las piedras todas las palabras de la Torah en setenta lenguas, como está dicho: “Y escribirás sobre las piedras todas las palabras de esta ley claramente explicadas” (Deuteronomio 27:8).
וְהֶעֱלוּ עוֹלוֹת וּשְׁלָמִים, וְאָכְלוּ וְשָׁתוּ וְשָׂמְחוּ, וּבֵרְכוּ וְקִלְּלוּ, וְקִיפְּלוּ אֶת הָאֲבָנִים, וּבָאוּ וְלָנוּ בַּגִּלְגָּל, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְהַעֲבַרְתֶּם אוֹתָם עִמָּכֶם וְהִנַּחְתֶּם אוֹתָם בַּמָּלוֹן״.
Y ofrecieron holocaustos y ofrendas de paz, y comieron y bebieron y celebraron, y pronunciaron las bendiciones, y pronunciaron las maldiciones, y tomaron [kippelu] las piedras con ellos, y llegaron y pasaron la noche en Guilgal, como está dicho: “Y las llevaréis con vosotros, y las colocaréis en el lugar de alojamiento, donde pasaréis esta noche” (Josué 4:3).
יָכוֹל בְּכׇל מָלוֹן וּמָלוֹן — תַּלְמוּד לוֹמַר: ״אֲשֶׁר תָּלִינוּ בוֹ הַלָּיְלָה״, וּכְתִיב: ״וְאֶת שְׁתֵּים עֶשְׂרֵה הָאֲבָנִים הָאֵלֶּה אֲשֶׁר לָקְחוּ וְגוֹ׳״.
Se podría haber pensado que estaban obligados a colocar estas piedras en todos y cada uno de los lugares de alojamiento donde se quedaran. Por lo tanto, el versículo dice: “Donde pasaréis esta noche,” es decir, solo en esa noche. Y está escrito: “Y aquellas doce piedras, que tomaron del Jordán, Josué levantó en Guilgal” (Josué 4:20).
תָּנָא: צִרְעָה לֹא עָבְרָה עִמָּהֶם. וְלָא? וְהָא כְּתִיב: ״וְשָׁלַחְתִּי אֶת הַצִּרְעָה לְפָנֶיךָ״.
Se enseña en una baraita (Tosefta 11:10): La avispa [tzira] no cruzó el Jordán con ellos. La Guemará pregunta: ¿Y acaso no cruzó? ¿Pero no está escrito: “Y enviaré la avispa delante de ti, que expulsará a los heveos y a los cananeos” (Éxodo 23:28)?
אָמַר רַבִּי שִׁמְעוֹן בֶּן לָקִישׁ: עַל שְׂפַת יַרְדֵּן עָמְדָה, וְזָרְקָה בָּהֶן מָרָה. וְסִימְּתָה עֵינֵיהֶן מִלְּמַעְלָה, וְסֵירְסָתַן מִלְּמַטָּה, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְאָנֹכִי הִשְׁמַדְתִּי אֶת הָאֱמֹרִי מִפְּנֵיהֶם אֲשֶׁר כְּגֹבַהּ אֲרָזִים גׇּבְהוֹ וְחָסֹן הוּא כָּאַלּוֹנִים וָאַשְׁמִיד פִּרְיוֹ מִמַּעַל וְשׇׁרָשָׁיו מִתָּחַת וְגוֹ׳״.
Rabí Shimon ben Lakish dice: El avispón se paró en las orillas del Jordán y arrojó su veneno sobre los habitantes de la tierra y cegó sus ojos desde arriba y los castró desde abajo, como está dicho: “Sin embargo, destruí delante de ellos al amorreo, cuya altura era como la altura de los cedros, y era fuerte como los robles; sin embargo, destruí su fruto por arriba y sus raíces por abajo” (Amós 2:9).
רַב פָּפָּא אָמַר: שְׁתֵּי צְרָעוֹת הֲוַאי, חֲדָא דְּמֹשֶׁה וַחֲדָא דִּיהוֹשֻׁעַ. דְּמֹשֶׁה לָא עֲבַר, דִּיהוֹשֻׁעַ עֲבַר.
Rav Pappa dijo: Había dos avispones. Uno era el avispón de Moisés, que ayudó a conquistar el lado oriental del Jordán, y uno era el avispón de Josué. El avispón de Moisés no cruzó el Jordán, pero el avispón de Josué sí cruzó.
שִׁשָּׁה שְׁבָטִים עָלוּ לְרֹאשׁ הַר גְּרִיזִים כּוּ׳. מַאי ״וְהַחֶצְיוֹ״? אָמַר רַב כָּהֲנָא: כְּדֶרֶךְ שֶׁחֲלוּקִין כָּאן — כָּךְ חֲלוּקִין בְּאַבְנֵי אֵפוֹד.
§ Se declara en la mishna: Seis tribus subieron a la cima del monte Guerizim, como está declarado: “La mitad de ellas frente al monte Guerizim y la mitad de ellas frente al monte Ebal” (Josué 8:33). La Guemará pregunta: ¿Qué significa la expresión “y la mitad de ellas”? Parece referirse a una división que ya existía. Rav Kahana dice: De la misma manera que las tribus fueron divididas aquí en las montañas, así también fueron divididas sobre las piedras del efod, una vestimenta del Sumo Sacerdote.
מֵיתִיבִי: שְׁתֵּי אֲבָנִים טוֹבוֹת הָיוּ לוֹ לְכֹהֵן גָּדוֹל עַל כְּתֵיפָיו, אַחַת מִכָּאן וְאַחַת מִכָּאן, וּשְׁמוֹת שְׁנֵים עָשָׂר שְׁבָטִים כָּתוּב עֲלֵיהֶם, שִׁשָּׁה עַל אֶבֶן זוֹ וְשִׁשָּׁה עַל אֶבֶן זוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״שִׁשָּׁה מִשְּׁמוֹתָם עַל הָאֶבֶן הָאֶחָת וְגוֹ׳״.
La Guemará plantea una objeción a esta respuesta: El Sumo Sacerdote tenía dos piedras preciosas en la parte del efod que descansaba sobre sus hombros, una de este lado y una del otro lado, y los nombres de las doce tribus estaban escritos en ellas, seis en esta piedra y seis en aquella piedra, como está dicho: “Seis de sus nombres en una piedra, y los nombres de los otros seis en la otra piedra, según su nacimiento” (Éxodo 28:10).
שְׁנִיָּה כְּתוֹלְדוֹתָם, וְלֹא רִאשׁוֹנָה כְּתוֹלְדוֹתָם — מִפְּנֵי שֶׁיְּהוּדָה מוּקְדָּם. וַחֲמִשִּׁים אוֹתִיּוֹת הָיוּ, עֶשְׂרִים וְחָמֵשׁ עַל אֶבֶן זוֹ וְעֶשְׂרִים וְחָמֵשׁ עַל אֶבֶן זוֹ.
Se deduce del versículo que solo los nombres en la segunda piedra fueron escritos según el orden de su nacimiento: Gad, Aser, Isacar, Zabulón, José, Benjamín. Pero los nombres en la primera piedra no fueron escritos según el orden de su nacimiento, pues Judá fue escrito primero, y después vinieron Rubén, Simeón, Leví, Dan y Neftalí. Y había cincuenta letras en las dos piedras del efod, veinticinco letras en esta piedra y veinticinco en aquella piedra.
רַבִּי חֲנִינָא בֶּן גַּמְלִיאֵל אוֹמֵר:
Rabí Ḥanina ben Gamliel dice: