דַּיְקָא נָמֵי דִּכְתִיב ״הַקְּנִזִּי״. שְׁמַע מִינַּהּ.
La Guemará comenta: El lenguaje de otro versículo también es preciso según esta explicación, como está escrito: “Y Caleb hijo de Jefone, el cenezeo, le dijo” (Josué 14:6). Aunque su padre era Jefone, se le conoce como “el cenezeo”, aunque en realidad no era hijo de Cenez. La Guemará acepta esta prueba y afirma: Concluye de ello que la explicación de Rava es correcta.
״עֲזוּבָה״ — זוֹ מִרְיָם, וְלָמָּה נִקְרָא שְׁמָהּ עֲזוּבָה — שֶׁהַכֹּל עֲזָבוּהָ מִתְּחִילָּתָהּ. ״הוֹלִיד״ — וַהֲלֹא מִינְסָב הֲוָה נָסֵיב לַהּ! אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: כׇּל הַנּוֹשֵׂא אִשָּׁה לְשֵׁם שָׁמַיִם — מַעֲלֶה עָלָיו הַכָּתוּב כְּאִילּוּ יְלָדָהּ.
El versículo declara: “Y Caleb, hijo de Hezrón, engendró hijos de Azuba su mujer, y de Jeriot; y estos fueron sus hijos: Jeser, y Sobab, y Ardón” (I Crónicas 2:18). La Guemará analiza el versículo: El versículo se refiere a la esposa de Caleb con el nombre Azuba. Los Sabios enseñan que esta es Miriam. ¿Y por qué se la llama Azuba? Porque al principio todos la abandonaron [azavuha] y no quisieron casarse con ella, porque era enfermiza y poco atractiva. El versículo además declara: “Y Caleb, hijo de Hezrón, engendró hijos [holid] de Azuba su mujer” (I Crónicas 2:18). La Guemará pregunta: ¿Por qué usar el término “holid”, engendró hijos? Pero ¿acaso este versículo no dice que él se casó con ella? Rabí Yoḥanan dice: Esto nos enseña que, con respecto a cualquiera que se casa con una mujer por causa del Cielo, así como él se casó con ella debido a su rectitud sin preocuparse por su apariencia, el versículo le atribuye mérito como si él la hubiera dado a luz.
״יְרִיעוֹת״ — שֶׁהָיוּ פָּנֶיהָ דּוֹמִין לִירִיעוֹת.
Ese mismo versículo también se refiere a Miriam como Jerioth, lo cual la Guemará explica que era apropiado, pues su rostro era como cortinas extremadamente pálidas [yeriot].
״וְאֵלֶּה בָּנֶיהָ״ — אַל תִּקְרֵי בָּנֶיהָ אֶלָּא ״בּוֹנֶיהָ״, ״יֵשֶׁר״ — שֶׁיִּשֵּׁר אֶת עַצְמוֹ. ״שׁוֹבָב״ — שֶׁשִּׁיבֵּב אֶת יִצְרוֹ, ״וְאַרְדּוֹן״ — שֶׁרָדָה אֶת יִצְרוֹ, וְאִיכָּא דְּאָמְרִי: עַל שֶׁהָיוּ פָּנֶיהָ דּוֹמִין לְוֶרֶד.
El versículo continúa: “Y estos eran sus hijos [vaneha].” La Guemará explica: No leas esto como vaneha, sus hijos; más bien, léelo como boneha, sus constructores. En otras palabras, el resto de los nombres en el versículo no son los nombres de sus hijos, sino apelativos para su esposo, cuyo matrimonio con ella la edificó, por así decirlo. El primer apelativo de Caleb, “Jesher,” se refiere a sus acciones, pues se enderezó [yisher] y no se unió al consejo de los espías. El segundo apelativo, “Shobab,” se refiere al hecho de que quebró [sibbev] su mala inclinación al rebelarse contra los otros espías. El tercer apelativo, “y Ardon [veArdon],” se refiere al hecho de que dominó [rada] su mala inclinación. Y algunos dicen: Porque el rostro de su esposa Miriam se volvió hermoso como una rosa [vered] después de casarse, también fue llamada Vardon, debido a su tez semejante a una rosa.
״וּלְאַשְׁחוּר אֲבִי תְקוֹעַ הָיוּ שְׁתֵּי נָשִׁים חֶלְאָה וְנַעֲרָה״. ״אַשְׁחוּר״ — זֶה כָּלֵב, וְלָמָּה נִקְרָא שְׁמוֹ ״אַשְׁחוּר״ — שֶׁהוּשְׁחֲרוּ פָּנָיו בְּתַעֲנִיּוֹת. ״אֲבִי״ — שֶׁנַּעֲשָׂה לָהּ כְּאָב, ״תְּקוֹעַ״ — שֶׁתָּקַע אֶת לִבּוֹ לְאָבִיו שֶׁבַּשָּׁמַיִם.
La Guemará interpreta un versículo adicional como referido a Caleb. Está escrito: “Y Ashhur, padre de Tekoa, tuvo dos mujeres, Helah y Naarah” (I Crónicas 4:5). Ashhur es Caleb. ¿Y por qué fue llamado Ashhur? Porque su rostro se ennegreció [husheḥaru] por los muchos ayunos que aceptó sobre sí mismo para no quedar atrapado por el consejo de los espías. “El padre de” también se refiere a Caleb, pues llegó a ser como un padre para su esposa. La siguiente palabra del versículo, “Tekoa,” es una referencia adicional a Caleb, pues él fijó [taka] su corazón en su Padre que está en el Cielo.
״הָיוּ שְׁתֵּי נָשִׁים״ — נַעֲשָׂה מִרְיָם כִּשְׁתֵּי נָשִׁים. ״חֶלְאָה וְנַעֲרָה״ — לָא חֶלְאָה וְנַעֲרָה הֲוַאי, אֶלָּא בַּתְּחִילָּה חֶלְאָה, וּלְבַסּוֹף נַעֲרָה.
La frase en el versículo “tenía dos esposas” en realidad significa que era como si Miriam se hubiera vuelto como dos esposas, porque cambió con el paso del tiempo. Y por lo tanto, los dos nombres escritos en el versículo: “Helah y Naarah” no eran dos mujeres separadas, Helah y Naarah. Más bien, al principio Miriam estaba enfermiza [ḥela] y desolada, y finalmente estaba sana y hermosa como una joven [na’ara].
״וּבְנֵי חֶלְאָה צֶרֶת וְצֹהַר וְאֶתְנָן״. ״צֶרֶת״ — שֶׁנַּעֲשֵׂית צָרָה לְחַבְרוֹתֶיהָ. ״צֹהַר״ — שֶׁהָיוּ פָּנֶיהָ דּוֹמִין כַּצׇּהֳרַיִם, ״אֶתְנָן״ — שֶׁכׇּל הָרוֹאֶה אוֹתָהּ מוֹלִיךְ אֶתְנָן לְאִשְׁתּוֹ.
La Guemará expone el siguiente versículo como referido a Miriam: “Y los hijos de Helá fueron Zeret [Tzeret] y Zohar y Etnán” (I Crónicas 4:7). Entonces pasó a ser llamada “Tzeret”, pues se volvió tan hermosa que era como una rival [tzara] para las otras mujeres, que sentían celos de su belleza. Se la llama “Zohar”, pues su rostro brillaba como el sol al mediodía [tzohorayim]. Se la llama “Etnán”, pues cualquier hombre que la viera se excitaba tanto que llevaría un regalo [etnan] a su esposa para seducirla.
״וַיְצַו פַּרְעֹה לְכׇל עַמּוֹ״, אָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא: אַף עַל עַמּוֹ גָּזַר. וְאָמַר רַבִּי יוֹסֵי בְּרַבִּי חֲנִינָא: שָׁלֹשׁ גְּזֵירוֹת גָּזַר: בַּתְּחִילָּה ״אִם בֵּן הוּא וַהֲמִתֶּן אוֹתוֹ״, וּלְבַסּוֹף ״כׇּל הַבֵּן הַיִּלּוֹד הַיְאֹרָה תַּשְׁלִיכֻהוּ״, וּלְבַסּוֹף אַף עַל עַמּוֹ גָּזַר.
§ La Guemará vuelve a la discusión sobre la esclavitud en Egipto. “Y el faraón ordenó a todo su pueblo, diciendo: Todo hijo que nazca echaréis al río, y a toda hija dejaréis con vida” (Éxodo 1:22). Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, dice: El uso de la expresión “todo hijo que nazca” indica que decretó incluso sobre su propia nación que todos sus bebés varones debían ser asesinados. Y Rabí Yosei, hijo de Rabí Ḥanina, dice además: Él decretó tres decretos. Inicialmente, ordenó a las parteras solo con respecto a los niños judíos: “Cuando miréis en las piedras de parto, si es hijo, entonces lo mataréis; pero si es hija, entonces vivirá” (Éxodo 1:16). Y después, decretó con respecto a los niños judíos: “Todo hijo que nazca echaréis al río” (Éxodo 1:22). Y finalmente, decretó incluso sobre su propia nación que también los niños egipcios recién nacidos fueran echados al río.
״וַיֵּלֶךְ אִישׁ מִבֵּית לֵוִי״. לְהֵיכָן הָלַךְ? אָמַר רַב יְהוּדָה בַּר זְבִינָא: שֶׁהָלַךְ בַּעֲצַת בִּתּוֹ.
El versículo dice: “Y fue un hombre de la casa de Leví, y tomó por esposa a una hija de Leví” (Éxodo 2:1). La Guemará pregunta: ¿Adónde fue? Rav Yehuda bar Zevina dice: Fue de acuerdo con el consejo de su hija Miriam, como la Guemará procederá a explicar.
תָּנָא: עַמְרָם גְּדוֹל הַדּוֹר הָיָה. כֵּיוָן שֶׁרָאָה שֶׁאָמַר פַּרְעֹה הָרָשָׁע ״כׇּל הַבֵּן הַיִּלּוֹד הַיְאֹרָה תַּשְׁלִיכֻהוּ״, אָמַר: לַשָּׁוְא אָנוּ עֲמֵלִין, עָמַד וְגֵירַשׁ אֶת אִשְׁתּוֹ. עָמְדוּ כּוּלָּן וְגֵירְשׁוּ אֶת נְשׁוֹתֵיהֶן.
Un Sabio enseña: Amram, el padre de Moisés, era el gran hombre de su generación. Cuando vio que el malvado Faraón dijo: “A todo hijo que nazca lo echaréis al río, y a toda hija la dejaréis con vida” (Éxodo 1:22), dijo: Estamos trabajando en vano al traer hijos al mundo para que sean asesinados. Por lo tanto, se levantó y se divorció de su esposa. Todos los demás que vieron esto siguieron su ejemplo y se levantaron y se divorciaron de sus esposas.
אָמְרָה לוֹ בִּתּוֹ: אַבָּא, קָשָׁה גְּזֵירָתְךָ יוֹתֵר מִשֶּׁל פַּרְעֹה. שֶׁפַּרְעֹה לֹא גָּזַר אֶלָּא עַל הַזְּכָרִים, וְאַתָּה גָּזַרְתָּ עַל הַזְּכָרִים וְעַל הַנְּקֵיבוֹת. פַּרְעֹה לָא גָּזַר אֶלָּא בָּעוֹלָם הַזֶּה, וְאַתָּה בָּעוֹלָם הַזֶּה וּלְעוֹלָם הַבָּא.
Su hija, Miriam, le dijo: Padre, tu decreto es más severo para el pueblo judío que el del Faraón, pues el Faraón decretó solo con respecto a los varones, pero tú decretaste tanto sobre los varones como sobre las mujeres. Y ahora no nacerán niños. Además, el Faraón decretó matarlos solo en este mundo, pero tú decretaste en este mundo y en el Mundo Venidero, ya que los que no nazcan no entrarán en el Mundo Venidero.
פַּרְעֹה הָרָשָׁע — סָפֵק מִתְקַיֶּימֶת גְּזֵירָתוֹ, סָפֵק אֵינָהּ מִתְקַיֶּימֶת. אַתָּה צַדִּיק, בְּוַדַּאי שֶׁגְּזֵירָתְךָ מִתְקַיֶּימֶת, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְתִגְזַר אוֹמֶר וְיָקׇם לָךְ״. עָמַד וְהֶחְזִיר אֶת אִשְׁתּוֹ, עָמְדוּ כּוּלָּן וְהֶחְזִירוּ אֶת נְשׁוֹתֵיהֶן.
Miriam continuó: Además, con respecto a Faraón el malvado, es incierto si su decreto será cumplido, y es incierto si su decreto no será cumplido. Tú eres una persona justa, y por lo tanto, tus decretos ciertamente serán cumplidos, como está dicho con respecto a los justos: “También decretarás una cosa, y te será establecida” (Job 22:28). Amram aceptó las palabras de su hija y se levantó y volvió a tomar, es decir, se volvió a casar con su esposa, y todos los demás que vieron esto siguieron su ejemplo y se levantaron y volvieron a tomar a sus esposas.
״וַיִּקַּח״. ״וַיַּחְזִיר״ מִיבְּעֵי לֵיהּ! אָמַר רַב יְהוּדָה בַּר זְבִינָא: שֶׁעָשָׂה לוֹ מַעֲשֵׂה לִיקּוּחִין — הוֹשִׁיבָהּ בְּאַפִּרְיוֹן, וְאַהֲרֹן וּמִרְיָם מְרַקְּדִין לְפָנֶיהָ, וּמַלְאֲכֵי הַשָּׁרֵת אָמְרוּ ״אֵם הַבָּנִים שְׂמֵחָה״.
La Guemará pregunta: Si Amram volvió a casarse con Yojéved, en lugar de decir: “Y tomó por esposa a una hija de Leví” (Éxodo 2:1), debería haber dicho: “Y volvió a tomar por esposa a la hija de Leví”. Rav Yehuda bar Zevina dice: Él realizó un acto de matrimonio tal como se hace en un primer matrimonio. La sentó en un palanquín [appiryon], y Aarón y Miriam danzaron delante de ella, y los ángeles ministrantes dijeron: “Madre gozosa de hijos” (Salmos 113:9).
״אֶת בַּת לֵוִי״. אֶפְשָׁר בַּת מֵאָה וּשְׁלֹשִׁים שָׁנָה הָוְיָא וְקָרֵי לַהּ ״בַּת״, דְּאָמַר רַבִּי חָמָא בְּרַבִּי חֲנִינָא: זוֹ יוֹכֶבֶד, שֶׁהוֹרָתָהּ בַּדֶּרֶךְ וְלֵידָתָהּ בֵּין הַחוֹמוֹת, שֶׁנֶּאֱמַר: ״אֲשֶׁר יָלְדָה אוֹתָהּ לְלֵוִי בְּמִצְרָיִם״ —
El versículo se refiere a Jocabed como “una hija de Leví” (Éxodo 2:1). La Guemará pregunta: ¿Es posible que esta sea Jocabed? Jocabed tenía entonces 130 años y el versículo todavía la llama hija? La edad de Jocabed se establece con base en una tradición acerca del número de los descendientes de Jacob que llegaron a Egipto, de la siguiente manera: Aunque el versículo dice que Lea tuvo treinta y tres descendientes (Génesis 46:15), solo se enumeraron treinta y dos. Esto fue explicado como dice Rabí Ḥama, hijo de Rabí Ḥanina: La “hija de Leví” es Jocabed, cuya concepción fue en el camino, cuando la familia de Jacob descendía a Egipto, y ella nació entre los muros, es decir, en Egipto, como está dicho: “Y el nombre de la esposa de Amram era Jocabed, hija de Leví, que le nació a Leví en Egipto” (Números 26:59).
לֵידָתָהּ בְּמִצְרַיִם, וְאֵין הוֹרָתָה בְּמִצְרַיִם. אָמַר רַבִּי יְהוּדָה: שֶׁנּוֹלְדוּ בָּהּ סִימָנֵי נַעֲרוּת.
Esta interpolación acerca de su nacimiento se interpreta así: Su nacimiento fue en Egipto, pero su concepción no fue en Egipto. Dado que el pueblo judío estuvo en Egipto durante doscientos diez años, y Moisés tenía ochenta años en el momento del éxodo, Ioquébed tenía ciento treinta años cuando nació Moisés. A la luz de esto, la Guemará pregunta cómo el versículo puede referirse a ella como una hija. Rabí Yehuda dice: Las señales de una joven nacieron en ella cuando su marido se volvió a casar con ella, y ella se volvió como una joven otra vez.
״וַתַּהַר הָאִשָּׁה וַתֵּלֶד בֵּן״. וְהָא הֲוָת מִיעַבְּרָא בֵּיהּ תְּלָתָא יַרְחֵי מֵעִיקָּרָא! אָמַר רַב יְהוּדָה בַּר זְבִינָא: מַקִּישׁ לֵידָתָהּ לְהוֹרָתָהּ: מָה הוֹרָתָהּ שֶׁלֹּא בְּצַעַר — אַף לֵידָתָהּ שֶׁלֹּא בְּצַעַר. מִכָּאן לְנָשִׁים צִדְקָנִיּוֹת שֶׁלֹּא הָיוּ בְּפִיתְקָהּ שֶׁל חַוָּה.
§ El versículo declara con respecto a Moisés: “Y la mujer concibió y dio a luz un hijo; y cuando vio que era un niño hermoso, lo escondió durante tres meses” (Éxodo 2:2). La Guemará pregunta: Pero Yojeved ya estaba embarazada de Moisés desde hacía tres meses desde el principio, antes de que Amram volviera a casarse con ella, como se explicará más adelante. Rav Yehuda bar Zevina dijo: La intención del versículo es yuxtaponer su parto a su concepción. Así como su concepción fue sin dolor, también su parto fue sin dolor. De aquí se deriva con respecto a las mujeres justas que no fueron incluidas en el decreto [pitkah] de Eva de que una mujer sufriría dolor durante el parto (véase Génesis 3:16).
״וַתֵּרֶא אוֹתוֹ כִּי טוֹב הוּא״. תַּנְיָא, רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: ״טוֹב״ שְׁמוֹ. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר: ״טוֹבִיָּה״ שְׁמוֹ. רַבִּי נְחֶמְיָה אוֹמֵר: הָגוּן לִנְבִיאוּת. אֲחֵרִים אוֹמְרִים: נוֹלַד כְּשֶׁהוּא מָהוּל. וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: בְּשָׁעָה שֶׁנּוֹלַד מֹשֶׁה, נִתְמַלֵּא הַבַּיִת כּוּלּוֹ אוֹר. כְּתִיב הָכָא: ״וַתֵּרֶא אוֹתוֹ כִּי טוֹב הוּא״, וּכְתִיב הָתָם: ״וַיַּרְא אֱלֹהִים אֶת הָאוֹר כִּי טוֹב״.
El versículo declara con respecto al nacimiento de Moisés: “Y la mujer concibió y dio a luz un hijo; y cuando vio que era un niño hermoso [tov], lo escondió durante tres meses” (Éxodo 2:2). Se enseña en una baraita que Rabí Meir dice: “Tov” es su, verdadero nombre de Moisés, tal como le fue dado por sus padres cuando nació. Rabí Yehuda dice: Su nombre era Toviya. Rabí Neḥemya dice: Dijeron que era bueno porque vieron que era apto para la profecía. Otros dicen: Dijeron que era bueno porque nació ya circuncidado. Y los Rabinos dicen: En el momento en que Moisés nació, toda la casa se llenó de luz, pues está escrito aquí: “y cuando vio que era un niño hermoso [tov],” y está escrito allí: “Y Dios vio la luz, que era buena [tov]” (Génesis 1:4).
״וַתִּצְפְּנֵהוּ שְׁלֹשָׁה יְרָחִים״ — דְּלָא מְנוֹ מִצְרִיִּם אֶלָּא מִשָּׁעָה דְּאַהְדְּרַהּ, וְהִיא הֲוָת מִיעַבְּרָא בֵּיהּ תְּלָתָא יַרְחֵי מֵעִיקָּרָא.
El versículo continúa: “Y ella lo escondió durante tres meses” (Éxodo 2:2). La Guemará explica que ella pudo esconderlo durante tres meses porque los egipcios contaron los nueve meses de su embarazo solo desde el momento en que su esposo la volvió a tomar, pero ella estaba embarazada de Moisés desde hacía tres meses desde el comienzo de su nuevo matrimonio.
״וְלֹא יָכְלָה עוֹד הַצְּפִינוֹ״. אַמַּאי? תִּצְפְּנֵיהּ וְתֵיזִיל! אֶלָּא, כֹּל הֵיכָא דַּהֲווֹ שָׁמְעִי מִצְרָאֵי דְּמִתְיְלִיד יָנוֹקָא, מַמְטוּ יָנוֹקֵי הָתָם כִּי הֵיכִי דְּלִישְׁמְעִינְהוּ וּמְעַוֵּי בַּהֲדַיְהוּ, דִּכְתִיב: ״אֶחֱזוּ לָנוּ שׁוּעָלִים שׁוּעָלִים קְטַנִּים וְגוֹ׳״.
El siguiente versículo dice: “Y cuando ella ya no pudo esconderlo” (Éxodo 2:3). La Guemará pregunta: ¿Por qué ya no podía esconderlo? Que siguiera escondiéndolo. Más bien, en cualquier lugar donde los egipcios oían que había nacido un bebé y querían localizar al bebé, llevaban allí a otro bebé para que se lo pudiera oír llorar, y los dos bebés lloraban juntos, como está escrito: “Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas; porque nuestras viñas están en cierne” (Cantar de los Cantares 2:15). Los bebés que se usaban para descubrir a los bebés escondidos son llamados zorras pequeñas.
״וַתִּקַּח לוֹ תֵּבַת גֹּמֶא״. מַאי שְׁנָא גּוֹמֶא? אָמַר רַבִּי אֶלְעָזָר: מִיכָּן לְצַדִּיקִים שֶׁמָּמוֹנָם חָבִיב עֲלֵיהֶן יוֹתֵר מִגּוּפָן. וְכׇל כָּךְ לָמָּה — לְפִי שֶׁאֵין פּוֹשְׁטִין יְדֵיהֶן בְּגָזֵל.
El versículo declara: “Y cuando ya no pudo seguir ocultándolo, tomó para él un arca de juncos, y la recubrió con betún y con brea; y puso allí al niño, y lo dejó entre los sauces a la orilla del río” (Éxodo 2:3). La Guemará pregunta: ¿Qué tiene de diferente el junco para que ella decidiera usarlo? Rabí Elazar dice: De aquí se deriva con respecto a los justos que su dinero les es más preciado que sus cuerpos, ya que ella tomó un material barato para construir el arca. ¿Y por qué les importa tanto su dinero? Porque no extienden sus manos para participar de propiedad robada. Por lo tanto, su propia propiedad les es muy preciada.
רַבִּי שְׁמוּאֵל בַּר נַחְמָנִי אָמַר: דָּבָר רַךְ, שֶׁיָּכוֹל לַעֲמוֹד בִּפְנֵי דָּבָר רַךְ וּבִפְנֵי דָּבָר קָשֶׁה.
Rabí Shmuel bar Naḥmani dice una razón alternativa por la que ella tomó juncos para el arca: Tomó un material blando como el junco, que es capaz de resistir un impacto tanto contra un objeto blando como contra un objeto duro. Ella temía que, si hubiera hecho la caja de un material duro como la madera, si chocaba con un objeto duro en el agua, podría romperse.
״וַתַּחְמְרָה בַחֵמָר וּבַזָּפֶת״, תָּנָא: חֵמָר מִבִּפְנִים וְזֶפֶת מִבַּחוּץ, כְּדֵי שֶׁלֹּא יָרִיחַ אוֹתוֹ צַדִּיק רֵיחַ רַע.
El versículo continúa: “Y la recubrió con betún y con brea” (Éxodo 2:3). Un Sabio enseña: Ella puso betún en el interior y brea en el exterior, para que aquella persona justa, es decir, Moisés, no oliera un mal olor, como el de la brea.
״וַתָּשֶׂם בָּהּ אֶת הַיֶּלֶד וַתָּשֶׂם בַּסּוּף״, רַבִּי אֶלְעָזָר אוֹמֵר: יַם סוּף. רַבִּי שְׁמוּאֵל בַּר נַחְמָנִי אָמַר:
El versículo continúa: “Y puso allí al niño, y lo dejó en los juncos [bassuf]” (Éxodo 2:3). Rabí Elazar dice: Esto significa que ella lo colocó en el Mar de Suf, es decir, el Mar Rojo. Rabí Shmuel bar Naḥmani dice: