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כּוּלְּהוּ נָמֵי טַעֲנַת אֲחֵרִים וְהוֹדָאַת עַצְמוֹ נִינְהוּ!
La Guemará objeta: Todos los demás casos en los que el demandado está obligado a prestar juramento debido a una admisión parcial son también casos de una reclamación de otros y su propia admisión. Sin embargo, en la baraita, el rabino Eliezer ben Ya’akov presenta su opinión con la expresión: Hay ocasiones, indicando que el caso al que se refiere, de alguien que presta juramento sobre la base de su propia reclamación, no es el caso estándar de un juramento debido a una admisión parcial.
אֶלָּא בִּדְרַבָּה קָמִיפַּלְגִי – דְּאָמַר רַבָּה: מִפְּנֵי מָה אָמְרָה תּוֹרָה מוֹדֶה מִקְצָת הַטַּעֲנָה יִשָּׁבַע? חֲזָקָה אֵין אָדָם מֵעִיז פָּנָיו בִּפְנֵי בַּעַל חוֹבוֹ. וְהַאי – בְּכוּלֵּיהּ בָּעֵי דְּלִיכְפְּרֵיהּ, וְהַאי דְּלָא כַּפְרֵיהּ – מִשּׁוּם דְּאֵינוֹ מֵעִיז פָּנָיו בִּפְנֵי בַּעַל חוֹבוֹ;
La Guemará responde: Más bien, Rabí Eliezer ben Ya’akov y los Rabinos discrepan con respecto a la afirmación de Rabá, pues Rabá dice: ¿Por qué razón dijo la Torah que quien admite parte de la reclamación debe prestar juramento? Es porque existe una presunción de que una persona no muestra insolencia al mentir en presencia de su acreedor, quien le hizo un favor al prestarle dinero. Y esta persona que niega parte de la reclamación en realidad quiere negar toda la deuda, para quedar exenta, y este hecho, es decir, que no niega toda ella, es porque una persona no muestra insolencia en presencia de su acreedor.
וּבְכוּלֵּיהּ בָּעֵי דְּלוֹדֵי לֵיהּ, וְהַאי דְּלָא אוֹדִי לֵיהּ – אִישְׁתְּמוֹטֵי הוּא דְּקָא מִשְׁתְּמִיט מִינֵּיהּ, סָבַר: עַד דְּהָוֵי לִי זוּזֵי וּפָרַעְנָא לֵיהּ; וְרַחֲמָנָא אָמַר רְמִי שְׁבוּעָה עִילָּוֵיהּ, כִּי הֵיכִי דְּלוֹדֵי לֵיהּ בְּכוּלֵּיהּ.
Rabba continúa: Y para no mostrar insolencia, él quiere admitir ante el acreedor la totalidad de la deuda; y este hecho, es decir, que no le admitió toda la deuda a él, se debe a que puede estar temporalmente evitando pagarle. Él racionaliza hacerlo diciéndose a sí mismo: solo lo estoy evitando hasta el momento en que tenga suficiente dinero, y entonces le pagaré. Y por lo tanto, el Misericordioso dice en la Torá: Impónle un juramento para inducir al deudor a admitir la totalidad de la deuda ante él.
רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב סָבַר: לָא שְׁנָא בּוֹ וְלָא שְׁנָא בִּבְנוֹ – אֵינוֹ מֵעֵיז, וְהִלְכָּךְ לָאו מֵשִׁיב אֲבֵידָה הוּא. וְרַבָּנַן סָבְרִי: בְּפָנָיו הוּא דְּאֵינוֹ מֵעֵיז, אֲבָל בִּפְנֵי בְּנוֹ מֵעֵיז; וּמִדְּלֹא מֵעֵיז – מֵשִׁיב אֲבֵידָה הוּא.
Con respecto a este principio, Rabí Eliezer ben Ya’akov sostiene: no hay diferencia con respecto a el propio acreedor, ni hay diferencia con respecto a su hijo; el deudor no mostraría insolencia ni negaría la deuda. Y por lo tanto, no es considerado como alguien que devuelve un objeto perdido por iniciativa propia; más bien, este es un caso ordinario en el que alguien admite parte de una reclamación y, por lo tanto, está obligado a prestar juramento. Y los Rabinos sostienen: Es en presencia del acreedor original que uno no mostraría insolencia; pero en presencia de su hijo, que no le prestó el dinero, sí mostraría insolencia y negaría la reclamación por completo. Y dado que este deudor no está mostrando insolencia, ya que podría haber negado el préstamo por completo pero en cambio está optando por admitir parte de la reclamación, se le considera como alguien que devuelve un objeto perdido, y su reclamación es aceptada sin que preste juramento.
מִי מָצֵית מוֹקְמַתְּ לַהּ כְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב?! הָא קָתָנֵי רֵישָׁא: ״מָנֶה לְאַבָּא בְּיָדְךָ״, ״אֵין לְךָ בְּיָדִי אֶלָּא חֲמִשִּׁים דִּינָר״ – פָּטוּר, מִפְּנֵי שֶׁמֵּשִׁיב אֲבֵידָה הוּא! הָתָם דְּלָא אָמַר ״בָּרִי לִי״, הָכָא דְּאָמַר ״בָּרִי לִי״.
La Guemará pregunta: ¿Puedes interpretar la mishná de acuerdo con la opinión de Rabí Eliezer ben Ya’akov? ¿Acaso no se enseña en la primera cláusula que, si el demandante dijo: Mi difunto padre tenía cien dinares en tu posesión, y el demandado respondió: Solo tienes cincuenta dinares en mi posesión, él está exento de prestar juramento, ya que es como alguien que devuelve un objeto perdido? La Guemará responde: Allí, se trata de un caso en el que el demandante no dijo: Estoy seguro de que le debías este dinero a mi padre, sino que presentó una reclamación incierta. En tal caso, Rabí Eliezer ben Ya’akov está de acuerdo en que el demandado es como alguien que devuelve un objeto perdido. Aquí, en cambio, se trata de un caso en el que dijo: Estoy seguro de que se lo debes.
שְׁמוּאֵל אָמַר: ״לְקָטָן״ – לִיפָּרַע מִנִּכְסֵי קָטָן, ״לַהֶקְדֵּשׁ״ – לִיפָּרַע מִנִּכְסֵי הֶקְדֵּשׁ.
Volviendo a la pregunta de la Guemará con respecto a la última cláusula de la mishná, que establece que uno presta juramento a un menor, o a un representante del tesoro del Templo, Shmuel dijo una respuesta diferente: Cuando la mishná habló de prestar juramento a un menor, se refería a un caso en el que el deudor murió; el acreedor debe prestar juramento al heredero menor atestiguando que no fue pagado para cobrar de la propiedad del menor. De manera similar, si el deudor de una persona consagró su propiedad, presta juramento a un representante del tesoro del Templo para cobrar de la propiedad consagrada.
לְקָטָן לִיפָּרַע מִנִּכְסֵי קָטָן – תְּנֵינָא: מִנִּכְסֵי יְתוֹמִים לֹא יִפָּרַע אֶלָּא בִּשְׁבוּעָה! תַּרְתֵּי לְמָה לִי?
La Guemará objeta: La halajá de que uno presta juramento a un menor para cobrar de la propiedad de un menor es una que aprendemos en la mishná (45a): Una mujer que viene a cobrar el pago de su contrato matrimonial de la propiedad de huérfanos solo cobra por medio de un juramento. ¿Por qué necesito dos mishnayot para enseñar esta halajá?
הָא קָמַשְׁמַע לַן – כִּדְאַבָּיֵי קַשִּׁישָׁא; דְּתָנֵי אַבָּיֵי קַשִּׁישָׁא: יְתוֹמִין שֶׁאָמְרוּ – גְּדוֹלִים, וְאֵין צָרִיךְ לוֹמַר קְטַנִּים; בֵּין לִשְׁבוּעָה בֵּין לְזִיבּוּרִית.
La Guemará responde: Al mencionar esta halakha dos veces, la Mishná nos enseña esto: La halakha se aplica tanto con respecto a huérfanos menores como a huérfanos adultos, de acuerdo con la declaración de Abaye el Anciano; pues Abaye el Anciano enseñó: Los huérfanos de los que los Sabios hablaron son huérfanos adultos, y ni qué decir tiene que la misma halakha también se aplica a huérfanos menores. Este principio se aplica con respecto a ambas halakhot: a la halakha de que una deuda puede cobrarse de la propiedad de un huérfano solo mediante un juramento, y a la halakha de que una deuda puede cobrarse de la propiedad de un huérfano solo de tierras de calidad inferior.
לְהֶקְדֵּשׁ לִיפָּרַע מִנִּכְסֵי הֶקְדֵּשׁ – תְּנֵינָא: מִנְּכָסִים מְשׁוּעְבָּדִים לֹא יִפָּרְעוּ אֶלָּא בִּשְׁבוּעָה; וּמָה לִי מְשׁוּעְבָּדִים לְהֶדְיוֹט, וּמָה לִי מְשׁוּעְבָּדִים לְגָבוֹהַּ?
Con respecto a la explicación de Shmuel de la mishná, de que uno presta juramento al representante del tesoro del Templo para cobrar una deuda de propiedad consagrada, la Guemará pregunta: Aprendemos esta halajá en la mishná (45a): De propiedad gravada que ha sido vendida, se cobra una deuda solo por medio de un juramento. ¿Y qué diferencia hay para mí si la propiedad estaba gravada a una persona común, y qué diferencia hay para mí si la propiedad estaba gravada al Altísimo, es decir, fue consagrada?
אִיצְטְרִיךְ; סָלְקָא דַּעְתָּךְ אָמֵינָא: הֶדְיוֹט הוּא דְּאָדָם עוֹשֶׂה קְנוּנְיָא עַל הֶדְיוֹט; אֲבָל הֶקְדֵּשׁ, דְּאֵין אָדָם עוֹשֶׂה קְנוּנְיָא עַל הֶקְדֵּשׁ – קָא מַשְׁמַע לַן.
La Guemará responde: Era necesario que esta halakha se enunciara por separado con respecto al cobro de una deuda del tesoro del Templo. De lo contrario, podría venir a tu mente decir que es específicamente para cobrar una deuda de una persona común que se requiere prestar juramento, ya que una persona es susceptible de confabularse con otra contra una persona común que compró una propiedad, presentando un pagaré por una deuda que ya fue pagada para cobrar bienes de los compradores de tierras que habían quedado gravadas con esa deuda. Pero se podría haber pensado que, para cobrar una deuda del tesoro del Templo, no se requiere juramento, ya que una persona no se confabula con otra contra el tesoro del Templo. Por lo tanto, la mishná nos enseña que se requiere prestar juramento incluso para cobrar una deuda del tesoro del Templo, pues también en este caso se sospecha de confabulación.
וְהָאָמַר רַב הוּנָא: שְׁכִיב מְרַע שֶׁהִקְדִּישׁ כׇּל נְכָסָיו, וְאָמַר: ״מָנֶה לִפְלוֹנִי בְּיָדִי״ – נֶאֱמָן, חֲזָקָה אֵין אָדָם עוֹשֶׂה קְנוּנְיָא עַל הֶקְדֵּשׁ! אָמְרִי: הָנֵי מִילֵּי שְׁכִיב מְרַע, דְּאֵין אָדָם חוֹטֵא וְלֹא לוֹ; אֲבָל גַּבֵּי בָּרִיא, וַדַּאי חָיְישִׁינַן.
La Guemará pregunta: ¿Pero acaso Rav Huna no dice que en el caso de una persona en su lecho de muerte que consagró todos sus bienes, y dijo: Fulano tiene cien dinares en mi posesión, su declaración es considerada creíble, ya que la presunción es que una persona no se confabula con otra contra el tesoro del Templo? Los Sabios dijeron en respuesta: Esa declaración se aplica solo en el caso de una persona en su lecho de muerte, pues una persona peca solo para su propio beneficio. No se sospecha que una persona engañe al tesoro del Templo para beneficiar a sus herederos. Pero con respecto a una persona sana, ciertamente nos preocupa la confabulación, incluso contra el tesoro del Templo.
מַתְנִי׳ וְאֵלּוּ דְּבָרִים שֶׁאֵין נִשְׁבָּעִין עֲלֵיהֶן: הָעֲבָדִים וְהַשְּׁטָרוֹת וְהַקַּרְקָעוֹת וְהַהֶקְדֵּשׁוֹת. אֵין בָּהֶן תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל וְלֹא תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה, שׁוֹמֵר חִנָּם אֵינוֹ נִשְׁבָּע, נוֹשֵׂא שָׂכָר אֵינוֹ מְשַׁלֵּם.
MISHNÁ:Y estos son los objetos acerca de los cuales no se presta juramento según la ley de la Torah: esclavos cananeos, y documentos financieros, y tierras, y propiedad consagrada. En caso de que estos objetos sean robados, no hay pago doble del principal, ni hay pago de cuatro o cinco veces el principal en un caso en que alguien robó un animal consagrado y lo sacrificó o vendió. Un depositario no remunerado que perdió uno de estos objetos no presta juramento de que no fue negligente en su custodia, y un depositario remunerado no paga por la pérdida o el robo de uno de estos objetos.
רַבִּי שִׁמְעוֹן אוֹמֵר: קֳדָשִׁים שֶׁחַיָּיב בְּאַחְרָיוּתָן – נִשְׁבָּעִין עֲלֵיהֶן, וְשֶׁאֵינוֹ חַיָּיב בְּאַחְרָיוּתָן – אֵין נִשְׁבָּעִין עֲלֵיהֶן.
Rabí Shimon dice que hay una distinción entre diferentes tipos de propiedad consagrada: Con respecto a la propiedad consagrada por la cual una persona asume la responsabilidad financiera de compensar al tesoro del Templo en caso de su pérdida, como en un caso en que hizo un voto de traer una ofrenda y luego apartó un animal para ser sacrificado en cumplimiento del voto, se presta juramento con respecto a ella, ya que se considera su propia propiedad. Pero, con respecto a la propiedad consagrada por la cual él no asume la responsabilidad financiera por su pérdida, no se presta juramento con respecto a ella.
רַבִּי מֵאִיר אוֹמֵר: יֵשׁ דְּבָרִים שֶׁהֵן בְּקַרְקַע וְאֵינָן כְּקַרְקַע; וְאֵין חֲכָמִים מוֹדִים לוֹ. כֵּיצַד? ״עֶשֶׂר גְּפָנִים טְעוּנוֹת מָסַרְתִּי לָךְ״, וְהַלָּה אוֹמֵר: ״אֵינָן אֶלָּא חָמֵשׁ״. רַבִּי מֵאִיר מְחַיֵּיב שְׁבוּעָה, וַחֲכָמִים אוֹמְרִים: כׇּל הַמְחוּבָּר לְקַרְקַע – הֲרֵי הוּא כְּקַרְקַע.
Rabí Meir dice: Hay ciertos elementos que están físicamente sobre la tierra pero no son tratados como tierra desde una perspectiva halájica, y los Rabinos no están de acuerdo con él en este punto. ¿Cómo es eso? Si uno afirma: Te confié diez vides cargadas de fruto para que las guardaras, y el otro dice: Son solo cinco vides, Rabí Meir considera al demandado obligado a prestar juramento, ya que admitió parte de la reclamación, y aunque la reclamación se refería a las vides, el aspecto principal de la reclamación eran las uvas. Y los Rabinos dicen: El estatus halájico de cualquier cosa que esté unida a la tierra es como la tierra misma, y por lo tanto está exento de prestar juramento.
אֵין נִשְׁבָּעִין אֶלָּא עַל דָּבָר שֶׁבְּמִדָּה וְשֶׁבְּמִשְׁקָל וְשֶׁבְּמִנְיָן. כֵּיצַד? ״בַּיִת מָלֵא מָסַרְתִּי לָךְ״ וְ״כִיס מָלֵא מָסַרְתִּי לָךְ״, וְהַלָּה אוֹמֵר: ״אֵינִי יוֹדֵעַ, אֶלָּא מָה שֶׁהִנַּחְתָּ אַתָּה נוֹטֵל״ – פָּטוּר. זֶה אוֹמֵר ״עַד הַזִּיז״ וְזֶה אוֹמֵר ״עַד הַחַלּוֹן״ – חַיָּיב.
Solo se presta juramento respecto de un artículo que esté definido por medida, por peso o por número. ¿Cómo es eso? Si el demandante dice: Te entregué una casa llena de productos, o: Te entregué una bolsa llena de dinero, y la otra persona dice: No sé cuánto me diste, pero lo que dejaste en mi posesión puedes tomarlo, y la cantidad en la casa o en la bolsa en ese momento es menor que la reclamada por el demandante, el demandado está exento de prestar juramento, ya que las cantidades en la reclamación y en la admisión no están definidas. Pero si este dice que la casa estaba llena hasta el saliente, y aquel dice que estaba llena hasta la ventana, el demandado está obligado a prestar juramento, ya que la disputa se refiere a una cantidad definida.
גְּמָ׳ תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל מְנָלַן? דְּתָנוּ רַבָּנַן: ״עַל כׇּל דְּבַר פֶּשַׁע״ – כְּלָל; ״עַל שׁוֹר״ וְ״עַל חֲמוֹר״ וְ״עַל שֶׂה״ וְ״עַל שַׂלְמָה״ – פְּרָט; ״עַל כׇּל אֲבֵדָה״ – חָזַר וְכָלַל.
GUEMARÁ:¿De dónde derivamos que uno está exento del pago doble del principal con respecto a los artículos mencionados en la mishná? Es como enseñaron los Sabios en una baraita con respecto al versículo que trata del pago doble: “Por todo asunto de transgresión, ya sea por un buey, por un asno, por una oveja, por vestimenta, o por cualquier clase de objeto perdido... pagará el doble a su prójimo” (Éxodo 22:8). Este versículo se expone de la siguiente manera: la frase “por todo asunto de transgresión” es una generalización; la frase “ya sea por un buey, por un asno, por una oveja, por vestimenta” es un detalle; y cuando el versículo dice: “o por cualquier clase de objeto perdido”, entonces vuelve a generalizar.
כְּלָל וּפְרָט וּכְלָל – אִי אַתָּה דָן אֶלָּא כְּעֵין הַפְּרָט; מָה הַפְּרָט מְפוֹרָשׁ – דָּבָר הַמִּטַּלְטֵל וְגוּפוֹ מָמוֹן, אַף כׇּל דָּבָר הַמִּטַּלְטֵל וְגוּפוֹ מָמוֹן.
En consecuencia, este versículo contiene una generalización, un detalle y una generalización, y uno de los trece principios de exégesis establece que, en tal caso, puedes deducir que el versículo se refiere solo a elementos similares al detalle. Al aplicar este principio aquí, se puede concluir que, así como cada uno de los elementos mencionados en el detalle está claramente definido como un bien mueble y tiene valor monetario intrínseco, del mismo modo, cualquier cosa que sea un bien mueble y tenga valor monetario intrínseco está sujeta al pago doble.
יָצְאוּ קַרְקָעוֹת – שֶׁאֵין מְטַלְטְלִין; יָצְאוּ עֲבָדִים – שֶׁהוּקְּשׁוּ לְקַרְקָעוֹת; יָצְאוּ שְׁטָרוֹת – שֶׁאַף עַל פִּי שֶׁהֵן מִטַּלְטְלִין, אֵין גּוּפָן מָמוֹן; הֶקְדֵּשׁ – ״רֵעֵהוּ״ כְּתִיב.
La tierra está, por lo tanto, excluida, ya que no es propiedad mueble. Los esclavos cananeos también están excluidos, ya que son comparados con la tierra en muchas áreas de la halakha. Los documentos financieros están excluidos, ya que, aunque son propiedad mueble, no tienen valor monetario intrínseco. El valor del papel en sí es insignificante; los documentos son valiosos solo porque sirven como prueba de reclamaciones monetarias. Por último, la propiedad consagrada está excluida porque está escrito en el versículo: “Pagará el doble a su prójimo”, es decir, a su semejante, pero no a un representante del tesoro del Templo.
וְלֹא תַּשְׁלוּמֵי כֶפֶל וְלֹא אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה. מַאי טַעְמָא? תַּשְׁלוּמֵי אַרְבָּעָה וַחֲמִשָּׁה אָמַר רַחֲמָנָא, וְלֹא תַּשְׁלוּמֵי שְׁלֹשָׁה וְאַרְבָּעָה.
La mishná enseña: Y no hay pago del doble del principal, ni hay pago de cuatro o cinco veces el principal por robar animales consagrados. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón de la exclusión del pago de cuatro o cinco veces el principal? La Guemará responde: Dado que el pago del doble del principal queda excluido, eso deja, en un caso en que alguien roba y luego sacrifica o vende un animal consagrado, un pago total de solo tres o cuatro veces el principal, ya que el pago del doble del principal está incluido en el pago mayor por venderlo o sacrificarlo. Por lo tanto, puesto que el Misericordioso declara en la Torah pago cuádruple o quíntuple, y no pago triple o cuádruple, quien roba un animal consagrado y lo sacrifica o lo vende está exento de los pagos adicionales.
שׁוֹמֵר חִנָּם אֵינוֹ נִשְׁבָּע. מְנָא הָנֵי מִילֵּי? דְּתָנוּ רַבָּנַן:
§ La mishná enseña: un depositario no remunerado que perdió uno de los artículos excluidos no presta juramento. La Guemará pregunta: ¿De dónde se derivan estos asuntos? La Guemará responde que es como enseñaron los Sabios en una baraita:

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