דִּקְדוּשַּׁת דָּמִים הוּא.
como tal tiene solo la santidad inherente a su valor. En cambio, las ofrendas de animales tienen santidad inherente, que no puede ser removida.
אֶלָּא מֵעַתָּה, לֹא תִּפָּסֵל בִּטְבוּל יוֹם! אַלְּמָה תַּנְיָא: נְתָנָהּ בְּמַכְתֶּשֶׁת – נִפְסֶלֶת בִּטְבוּל יוֹם?
Rabba cuestiona la afirmación de Rav Ḥisda acerca del incienso: Si es así, no debería volverse descalificado por el contacto con alguien que estaba ritualmente impuro y que se sumergió ese día, pero que todavía no es considerado plenamente puro hasta el anochecer, ya que solo los objetos con santidad inherente se descalifican de esa manera. ¿Por qué, entonces, se enseña en una baraita con respecto al incienso: Una vez que el sacerdote lo ha puesto en un mortero para molerlo, puede ser descalificado por el contacto con alguien que se sumergió ese día?
וְכִי תֵּימָא כׇּל קְדוּשַּׁת דָּמִים מִיפַּסְלִי בִּטְבוּל יוֹם; וְהָתְנַן: הַמְּנָחוֹת, מוֹעֲלִין בָּהֶן מִשֶּׁהוּקְדְּשׁוּ; קָדְשׁוּ בִּכְלִי – הוּכְשְׁרוּ לִיפָּסֵל בִּטְבוּל יוֹם וּבִמְחוּסַּר כִּפּוּרִים וּבְלִינָה.
Rabba desvía una posible objeción: Y si dijeras, para defender tu opinión, que todos los elementos que tienen santidad inherente a su valor también quedan descalificados por el contacto con alguien que se sumergió ese día, no es así. Él explica: ¿Pero acaso no aprendimos en una mishná (Me’ila 9a): Con respecto a los ingredientes de las ofrendas de harina, uno es responsable por hacer uso indebido de ellos desde el momento en que son consagrados con santidad inherente a su valor, cuando el dueño los dedica verbalmente al Templo? Una vez que son además consagrados con santidad inherente por ser colocados en un utensilio de servicio, se vuelven aptos para quedar descalificados tanto por contacto con alguien que se sumergió ese día como por contacto con alguien que aún no ha traído una ofrenda de expiación para completar el proceso de purificación, y por haber quedado durante la noche.
קָדְשׁוּ בִּכְלִי אִין, לֹא קָדְשׁוּ בִּכְלִי לָא!
Rabba explica la prueba: De esta mishná se desprende que, si los ingredientes de las ofrendas de harina fueron consagrados con santidad inherente al ser colocados en un recipiente de servicio, entonces, sí, pueden quedar descalificados por contacto con alguien que se sumergió ese día; pero si no fueron consagrados al ser colocados en un recipiente de servicio, entonces no quedarán descalificados por contacto con alguien que se sumergió ese día, ya que solo tienen la santidad inherente a su valor.
אֶלָּא מַאי – קְדוּשַּׁת הַגּוּף הִיא?! אֶלָּא מֵעַתָּה, תִּיפָּסֵל בְּלִינָה! אַלְּמָה תְּנַן: הַקּוֹמֶץ וְהַלְּבוֹנָה וְהַקְּטוֹרֶת וּמִנְחַת כֹּהֲנִים וּמִנְחַת כֹּהֵן מָשׁוּחַ וּמִנְחַת נְסָכִים – מוֹעֲלִים בָּהֶן מִשֶּׁהוּקְדְּשׁוּ, קָדְשׁוּ בִּכְלִי – הוּכְשְׁרוּ לִיפָּסֵל בִּטְבוּל יוֹם וּבִמְחוּסַּר כִּפּוּרִים וּבְלִינָה.
Rav Ḥisda responde: Más bien, ¿qué dices? ¿Dices que el incienso sobrante, que solo fue colocado en un mortero pero nunca en un utensilio de servicio, tiene santidad inherente? Pero si eso es así, debería quedar descalificado por haber sido dejado durante la noche. ¿Por qué, entonces, aprendimos en una mishná (Me’ila 10a): Con respecto al puñado de la ofrenda de harina que el sacerdote toma para quemar sobre el altar, el incienso aromático, el incienso, la ofrenda de harina de los sacerdotes, la ofrenda de harina del sacerdote ungido, es decir, el Sumo Sacerdote, y la ofrenda de harina de las libaciones, uno es responsable por hacer uso indebido de ellos desde el momento en que son consagrados al dedicarlos verbalmente a sus propósitos. Una vez que son además consagrados con santidad inherente al ser colocados en un utensilio de servicio, se vuelven aptos para quedar descalificados tanto por contacto con quien se sumergió ese día, como por contacto con quien aún no ha traído una ofrenda de expiación para completar el proceso de purificación, y por haber sido dejados durante la noche.
קָדְשׁוּ בִּכְלִי – אִין, לֹא קָדְשׁוּ בִּכְלִי – לָא.
Rav Ḥisda explica la prueba: De esta mishná se desprende que, si estos elementos fueron consagrados con santidad inherente al ser colocados en un recipiente de servicio, entonces sí, pueden quedar descalificados por haber permanecido toda la noche; pero si no fueron consagrados al ser colocados en un recipiente de servicio, entonces no quedarán descalificados por haber permanecido toda la noche, ya que solo tienen la santidad inherente a su valor. Aparentemente, incluso después de que el incienso fue colocado en el mortero, todavía no tiene santidad inherente.
אֲמַר לֵיהּ: לִינָה קָאָמְרַתְּ? שָׁאנֵי קְטוֹרֶת, הוֹאִיל וְצוּרָתָהּ בְּכׇל הַשָּׁנָה כּוּלָּהּ.
Rabba le dijo: ¿Dijiste que puedes aportar una prueba de la descalificación que ocurre como resultado de que un objeto haya sido dejado durante la noche? No se puede hacer eso, pues el incienso es diferente, porque aunque tiene santidad inherente, no queda descalificado por haber sido dejado durante la noche, ya que su forma permanece inalterada durante todo el año, y la descalificación causada por dejar algo durante la noche se aplica solo a una sustancia que se deteriora con el tiempo.
מִכׇּל מָקוֹם קַשְׁיָא: וְכִי קְדוּשָּׁה שֶׁבָּהֶן לְהֵיכָן הָלְכָה? אָמַר רַבָּה: לֵב בֵּית דִּין מַתְנֶה עֲלֵיהֶן; אִם הוּצְרְכוּ הוּצְרְכוּ, וְאִם לָאו יִהְיוּ לִדְמֵיהֶן.
La Guemará señala: En cualquier caso, la pregunta inicial de Rav Ḥisda sigue siendo difícil: Pero la santidad que estaba inherente en ellos, adónde fue? Rabá dijo: Con respecto a la consagración de artículos para ofrendas públicas, como las ofrendas diarias y el incienso, el tribunal estipula tácitamente con respecto a ellos lo siguiente: Si son finalmente necesarios para ser usados como ofrendas ese año, entonces son necesarios para eso, y deben ser consagrados como ofrendas. Pero si no son necesarios ese año, entonces han de ser consagrados solo por su valor, es decir, para que sean vendidos y luego sus ingresos se utilicen para la compra de ofrendas.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי, וְהָא מָר הוּא דְּאָמַר: הִקְדִּישׁ זָכָר לְדָמָיו – קָדוֹשׁ קְדוּשַּׁת הַגּוּף! לָא קַשְׁיָא; הָא דְּאָמַר ״לִדְמֵי עוֹלָה״, הָא דְּאָמַר ״לִדְמֵי נְסָכִים״.
Abaye le dijo a Rabba: ¿Pero no fuiste tú, Maestro, quien dijo: Si alguien consagró un carnero macho por su valor, dado que ese carnero es en sí mismo apto para ser ofrecido como ofrenda, queda automáticamente consagrado con santidad inherente? En consecuencia, ¿de qué sirve la estipulación del tribunal? Puesto que los objetos son aptos para ser usados como ofrendas, se volverán automáticamente consagrados con santidad inherente, incluso si son consagrados solo por su valor. Rabba responde: Esto no es difícil. Este caso, en el que el carnero queda automáticamente consagrado con santidad inherente, se refiere a una situación en la que el donante dice que debe ser consagrado para el valor de un holocausto, para el cual el propio carnero es adecuado, mientras que aquel caso, el de la estipulación del tribunal, es análogo a una situación en la que él dice que un carnero debe ser consagrado para el valor de libaciones, para las cuales el propio carnero no es adecuado y por lo tanto no queda automáticamente consagrado con santidad inherente.
אֵיתִיבֵיהּ אַבָּיֵי: פַּר וְשָׂעִיר שֶׁל יוֹם הַכִּפּוּרִים שֶׁאָבְדוּ וְהִפְרִישׁ אֲחֵרִים תַּחְתֵּיהֶם,
Abaye planteó una objeción a la sugerencia de Rabá a partir de lo que se enseña en una baraita: Con respecto al toro y el macho cabrío de Yom Kippur que se perdieron, y se apartaron y sacrificaron otros en su lugar,