וְנִרְאִין קְרָסִין בַּלּוּלָאוֹת כְּכוֹכָבִים בָּרָקִיעַ.
Además, los broches en los lazos, que unían las cortinas entre sí, parecían estrellas en el cielo.
תָּנוּ רַבָּנַן: יְרִיעוֹת הַתַּחְתּוֹנוֹת שֶׁל תְּכֵלֶת וְשֶׁל אַרְגָּמָן וְשֶׁל תּוֹלַעַת שָׁנִי וְשֶׁל שֵׁשׁ, וְעֶלְיוֹנוֹת שֶׁל מַעֲשֵׂה עִזִּים. וּגְדוֹלָה חָכְמָה שֶׁנֶּאֶמְרָה בָּעֶלְיוֹנוֹת יוֹתֵר מִמַּה שֶּׁנֶּאֶמְרָה בְּתַחְתּוֹנוֹת, דְּאִילּוּ בְּתַחְתּוֹנוֹת כְּתִיב: ״וְכׇל אִשָּׁה חַכְמַת לֵב בְּיָדֶיהָ טָווּ״, וְאִילּוּ בְּעֶלְיוֹנוֹת כְּתִיב: ״וְכׇל הַנָּשִׁים אֲשֶׁר נָשָׂא לִבָּן אֹתָנָה בְּחׇכְמָה טָווּ אֶת הָעִזִּים״. וְתַנְיָא מִשּׁוּם רַבִּי נְחֶמְיָה: שָׁטוּף בָּעִזִּים וְטָווּי מִן הָעִזִּים.
Nuestros Sabios enseñaron: Las cortinas inferiores del Tabernáculo fueron hechas de lana azul celeste, y de lana púrpura, y de lana escarlata, y de lino fino; y las cortinas superiores fueron hechas de pelo de cabra, aunque ese material se considera inferior y común. Sin embargo, la sabiduría que se mencionó con respecto a las cortinas superiores fue mayor que la que se mencionó con respecto a las inferiores. Esto se debe a que, con respecto a las inferiores, está escrito: “Y toda mujer sabia de corazón hilaba con sus manos, y traían lo que habían hilado: el azul, el púrpura, la escarlata y el lino” (Éxodo 35:25); mientras que, con respecto a las superiores, está escrito: “Y todas las mujeres cuyos corazones las inspiraron con sabiduría hilaron el pelo de las cabras” (Éxodo 35:26). La expresión “cuyos corazones las inspiraron” sugiere un grado mayor de sabiduría. Al parecer, hilar las cortinas de pelo de cabra requería mayor destreza que hilar los diversos tipos de lana. Y, en una nota similar, se enseñó en una baraitaen nombre de Rabí Neḥemya: El pelo se lavaba sobre las cabras, y hasta se hilaba directamente de las cabras, lo que requería una gran destreza.
שְׁתֵּי גְזוּזְטְרָאוֹת כּוּ׳. אָמַר רַב מִשּׁוּם רַבִּי חִיָּיא: עֲגָלוֹת — תַּחְתֵּיהֶן וּבֵינֵיהֶן וְצִידֵּיהֶן רְשׁוּת הָרַבִּים. אָמַר אַבָּיֵי: בֵּין עֲגָלָה לַעֲגָלָה כִּמְלֹא אֹרֶךְ עֲגָלָה. וְכַמָּה אֹרֶךְ עֲגָלָה — חָמֵשׁ אַמּוֹת. לְמָה לִי? בְּאַרְבַּע וּפַלְגָא סַגִּי! כִּי הֵיכִי דְּלָא לִידַּחְקוּ קְרָשִׁים.
Aprendimos en la mishná con respecto a dos balcones. Rav dijo en nombre de Rabbi Ḥiyya: Con respecto a los carros en los que se transportaban las vigas del Tabernáculo, las áreas debajo de ellos, entre ellos y a sus lados se consideran dominio público. Abaye dijo: El espacio entre un carro y el carro que estaba a su lado equivalía a la longitud completa de un carro. ¿Y cuánto era la longitud de un carro? Era de cinco codos. La Guemará pregunta: ¿Por qué necesito que el carro tenga cinco codos de largo? Cuatro y medio codos serían suficientes ya sea que las vigas estuvieran dispuestas en tres pilas, cada una de un codo y medio de ancho, o en cuatro pilas, cada una de un codo de ancho. La Guemará responde: Es necesario que el carro tenga cinco codos de largo para que quede espacio entre las vigas y no se presionen unas contra otras.
אָמַר רָבָא: צִידֵּי עֲגָלָה כִּמְלֹא רֹחַב עֲגָלָה. וְכַמָּה רֹחַב עֲגָלָה — שְׁתֵּי אַמּוֹת וּמֶחֱצָה. לְמָה לִי? בְּאַמְּתָא וּפַלְגָא סַגִּיא! כִּי הֵיכִי דְּלָא לִידַדּוּ קְרָשִׁים.
Rava dijo: El espacio en los lados del carro entre el carro y la rueda, junto con el grosor de la rueda, equivalía al ancho total del carro (Tosafot). ¿Y cuánto era el ancho del carro? Era de dos codos y medio. La Guemará pregunta: ¿Por qué necesito que el carro tenga dos codos y medio de ancho? Un codo y medio sería suficiente. La Guemará responde: Para que las vigas no se tambalearan. Vigas de diez codos sobre una superficie de un codo y medio de ancho serían inestables.
אֶלָּא דְּקַיְימָא לַן דֶּרֶךְ רְשׁוּת הָרַבִּים שֵׁשׁ עֶשְׂרֵה אַמָּה, אֲנַן דְּגָמְרִינַן לַהּ מִמִּשְׁכָּן — דְּמִשְׁכָּן חֲמֵיסְרֵי הֲוַאי! אַמְּתָא יַתִּירָא הֲוַאי דַּהֲוָה קָאֵי בֶּן לֵוִי, דְּכִי מִשְׁתַּלְּפִי קְרָשִׁים הֲוָה נָקֵיט לְהוּ.
La Guemará comenta: Sin embargo, con respecto al principio de que sostenemos que una vía pública en el dominio público mide dieciséis codos de ancho; nosotros, que lo derivamos del Tabernáculo, encontramos una dificultad: la vía asociada con el Tabernáculo tenía quince codos de ancho. Cuando dos carretas estaban una al lado de la otra, el ancho de las carretas más el espacio entre ellas y el espacio a sus lados sumaban quince codos. La Guemará explica: Había un codo adicional donde un miembro de la tribu de Leví se paraba, para asegurar que si las vigas caían, él las sujetaría y las devolvería a su pila. Por lo tanto, el ancho total no era inferior a dieciséis codos.
מַתְנִי׳ חוּלְיַת הַבּוֹר וְהַסֶּלַע שֶׁהֵן גְּבוֹהִין עֲשָׂרָה וְרׇחְבָּן אַרְבָּעָה, הַנּוֹטֵל מֵהֶן וְהַנּוֹתֵן עַל גַּבָּן — חַיָּיב, פָּחוֹת מִכֵּן — פָּטוּר.
MISHNÁ: Con respecto a el terraplén que rodea un pozo y la roca que tienen diez palmos de alto y cuatro palmos de ancho, quien toma un objeto de ellos al dominio público y, de igual manera, quien coloca un objeto desde el dominio público sobre ellos es responsable por trasladar de un dominio a otro. Si la altura o el ancho del pozo o de la roca es menor que eso, esa altura de diez palmos, está exento, porque el estatus legal de esas protuberancias no es distinto del del dominio público circundante.
גְּמָ׳ לְמָה לִי לְמִיתְנֵי ״חוּלְיַת הַבּוֹר וְהַסֶּלַע״? לִיתְנֵי ״הַבּוֹר וְהַסֶּלַע״! מְסַיַּיע לֵיהּ לְרַבִּי יוֹחָנָן, דְּאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: בּוֹר וְחוּלְיָתָהּ מִצְטָרְפִין לַעֲשָׂרָה. תַּנְיָא נָמֵי הָכִי: בּוֹר בִּרְשׁוּת הָרַבִּים עֲמוּקָּה עֲשָׂרָה וּרְחָבָה אַרְבָּעָה, אֵין מְמַלְּאִין הֵימֶנָּה בְּשַׁבָּת
GEMARA: La Guemará pregunta: ¿Por qué necesito enseñar en la mishná los casos de la orilla de un pozo y una roca? Que la mishná simplemente enseñe sobre un pozo y una roca. Se podría derivar la halakha con respecto a un objeto que tiene diez palmos de altura del caso de la roca, y la halakha con respecto a un objeto que tiene diez palmos de profundidad del pozo. El hecho de que la mishná enseñe el caso de la orilla de un pozo respalda la opinión de Rabí Yoḥanan, pues Rabí Yoḥanan dijo: Un pozo y su orilla se unen para constituir el total de diez palmos. Si la distancia desde el fondo del pozo hasta la parte superior de su orilla es de diez palmos, se considera un dominio privado, aunque algunos de los diez palmos estén por encima del suelo y otros por debajo. Esa halakha también fue enseñada en la siguiente baraita: Con respecto a un pozo en el dominio público que tiene diez palmos de profundidad y cuatro palmos de ancho, no se puede sacar agua de él en Shabat, porque el pozo mismo es un dominio privado, y transportar agua del pozo al dominio público está prohibido