וְנִשְׁמָתוֹ עוֹלָה, וְשׁוּב אֵינָהּ יוֹרֶדֶת.
y su alma asciende a su lugar bajo el Trono de Gloria, y no desciende más.
אָמַר רַב יְהוּדָה בְּרֵיהּ דְּרַב שְׁמוּאֵל בַּר שִׁילַת מִשְּׁמֵיהּ דְּרַב: מֵהֶסְפֵּדוֹ שֶׁל אָדָם נִיכָּר אִם בֶּן הָעוֹלָם הַבָּא הוּא, אִם לָאו. אִינִי? וְהָאֲמַר לֵיהּ רַב לְרַב שְׁמוּאֵל בַּר שִׁילַת: אַחֵים בְּהֶסְפֵּידָא, דְּהָתָם קָאֵימְנָא! לָא קַשְׁיָא: הָא — דִּמְחַמּוּ לֵיהּ וְחָאֵים. הָא — דִּמְחַמּוּ לֵיהּ וְלָא חָאֵים.
Rav Yehuda, hijo de Rav Shmuel bar Sheilat, dijo en nombre de Rav: Del elogio fúnebre de una persona es evidente si tiene o no una porción en el Mundo Venidero. Si los oyentes se afligen y son llevados al llanto durante el elogio fúnebre, queda claro que la persona era justa. La Guemará pregunta: ¿Es así? ¿Acaso Rav no le dijo a Rav Shmuel bar Sheilat: Conmueve los corazones de los reunidos durante mi elogio fúnebre, pues yo estaré allí escuchando tus palabras? Incluso una persona tan grande como Rav necesitó dar instrucciones acerca de su elogio fúnebre. La Guemará responde: Esto no es difícil, pues esta afirmación, que sostiene que aquellos que merecen una porción en el Mundo Venidero pueden ser identificados por sus elogios fúnebres, se refiere a una situación en la que ellos intentan conmover al oyente y este se conmueve; mientras que aquella afirmación se refiere a una situación en la que ellos intentan conmover al oyente y este no se conmueve. Eso es una indicación de que la persona fallecida no era justa.
אֲמַר לֵיהּ אַבָּיֵי לְרַבָּה: כְּגוֹן מָר דְּסָנוּ לֵיהּ כּוּלְּהוּ פּוּמְבְּדִיתָאֵי, מַאן מַחֵים הֶסְפֵּידָא? אֲמַר לֵיהּ: מִיסָּתַאי אַתְּ וְרַבָּה בַּר רַב חָנָן.
Abaye le dijo a Rabba: En el caso del Maestro, es decir, Rabba, a quien todos los habitantes de su ciudad, Pumbedita, odian, ¿quién se conmoverá durante su elogio fúnebre? Él le dijo: Es suficiente para mí si tú y Rabba bar Rav Ḥanan se conmueven.
בְּעָא מִנֵּיהּ רַבִּי אֶלְעָזָר מֵרַב: אֵיזֶהוּ בֶּן הָעוֹלָם הַבָּא? אֲמַר לֵיהּ: ״וְאׇזְנֶיךָ תִּשְׁמַעְנָה דָבָר מֵאַחֲרֶיךָ לֵאמֹר זֶה הַדֶּרֶךְ לְכוּ בוֹ כִּי תַאֲמִינוּ וְכִי תַשְׂמְאִילוּ״. רַבִּי חֲנִינָא אָמַר: כׇּל שֶׁדַּעַת רַבּוֹתֵינוּ נוֹחָה הֵימֶנּוּ. ״וְסָבְבוּ בַּשּׁוּק הַסּוֹפְדִים״, בְּנֵי גָלִילָא אָמְרִי: עֲשֵׂה דְּבָרִים לִפְנֵי מִטָּתֶךָ, בְּנֵי יְהוּדָה אָמְרִי: עֲשֵׂה דְּבָרִים לְאַחַר מִטָּתֶךָ. וְלָא פְּלִיגִי: מָר כִּי אַתְרֵיהּ, וּמָר כִּי אַתְרֵיהּ.
Rabí Elazar planteó un dilema ante Rav: ¿Qué tipo de persona tiene parte en el Mundo Venidero? Él le dijo: Podemos derivarlo del versículo: “Y tus oídos oirán una palabra detrás de ti, que dirá: Este es el camino, andad por él, cuando os desviéis a la derecha o a la izquierda” (Isaías 30:21). En otras palabras, si la gente elogia a alguien diciendo que otros deben seguir su camino, ciertamente debe tener parte en el Mundo Venidero. Rabí Ḥanina dijo: Cualquiera con quien nuestros Rabinos estén complacidos tiene parte en el Mundo Venidero. Al interpretar el versículo: “Y los plañideros andan por el mercado” (Eclesiastés 12:5), la gente de Galilea dice: Haced cosas que queráis que la gente diga en vuestro elogio fúnebre delante de vuestro féretro. La gente de Judea dice: Haced cosas que queráis que la gente diga en vuestro elogio fúnebre detrás de vuestro féretro. La Guemará comenta: Y no discrepan; este Sabio lo expresó según la costumbre de su lugar, y este Sabio lo expresó de manera diferente según la costumbre de su lugar. La costumbre en Galilea era que los plañideros se colocaran delante del féretro, y la costumbre en Judea era que los plañideros se colocaran detrás del féretro.
תְּנַן הָתָם, רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: שׁוּב יוֹם אֶחָד לִפְנֵי מִיתָתֶךָ. שָׁאֲלוּ תַּלְמִידָיו אֶת רַבִּי אֱלִיעֶזֶר: וְכִי אָדָם יוֹדֵעַ אֵיזֶהוּ יוֹם יָמוּת? אָמַר לָהֶן: וְכׇל שֶׁכֵּן, יָשׁוּב הַיּוֹם, שֶׁמָּא יָמוּת לְמָחָר, וְנִמְצָא כׇּל יָמָיו בִּתְשׁוּבָה. וְאַף שְׁלֹמֹה אָמַר בְּחׇכְמָתוֹ: ״בְּכׇל עֵת יִהְיוּ בְגָדֶיךָ לְבָנִים וְשֶׁמֶן עַל רֹאשְׁךָ אַל יֶחְסָר״.
Aprendimos allí en una mishná que Rabí Eliezer dice: Arrepiéntete un día antes de tu muerte. Los alumnos de Rabí Eliezer le preguntaron: Pero, ¿acaso una persona sabe el día en que morirá? Él les dijo: Tanto más esta es una buena enseñanza, y uno debe arrepentirse hoy no sea que muera mañana; y al seguir este consejo uno pasará toda su vida en un estado de arrepentimiento. Y el rey Salomón también dijo en su sabiduría: “En todo tiempo sean blancos tus vestidos, y no falte aceite sobre tu cabeza” (Eclesiastés 9:8), lo que significa que una persona siempre necesita estar preparada.
אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן בֶּן זַכַּאי: מָשָׁל לְמֶלֶךְ שֶׁזִּימֵּן אֶת עֲבָדָיו לִסְעוּדָה, וְלֹא קָבַע לָהֶם זְמַן. פִּיקְחִין שֶׁבָּהֶן קִישְּׁטוּ אֶת עַצְמָן וְיָשְׁבוּ עַל פֶּתַח בֵּית הַמֶּלֶךְ, אָמְרוּ: כְּלוּם חָסֵר לְבֵית הַמֶּלֶךְ? טִיפְּשִׁין שֶׁבָּהֶן הָלְכוּ לִמְלַאכְתָּן, אָמְרוּ: כְּלוּם יֵשׁ סְעוּדָה בְּלֹא טוֹרַח?
Del mismo modo, Rabban Yoḥanan ben Zakkai contó la siguiente historia como una parábola para esta lección: La situación es comparable a un rey que invitó a sus siervos a un banquete y no les fijó una hora para venir. Los sabios entre ellos se adornaron y se sentaron a la entrada de la casa del rey. Dijeron: ¿Le falta algo a la casa del rey necesario para el banquete? Ciertamente el rey podría invitarlos en cualquier momento. Los necios entre ellos fueron a atender su trabajo y dijeron: ¿Existe un banquete sin el esfuerzo de prepararlo? Mientras se prepara el banquete, atenderemos otros asuntos.
פִּתְאוֹם בִּיקֵּשׁ הַמֶּלֶךְ אֶת עֲבָדָיו. פִּיקְחִין שֶׁבָּהֶן נִכְנְסוּ לְפָנָיו כְּשֶׁהֵן מְקוּשָּׁטִין, וְהַטִּיפְּשִׁים נִכְנְסוּ לְפָנָיו כְּשֶׁהֵן מְלוּכְלָכִין. שָׂמַח הַמֶּלֶךְ לִקְרַאת פִּיקְחִים וְכָעַס לִקְרַאת טִיפְּשִׁים. אָמַר: הַלָּלוּ שֶׁקִּישְּׁטוּ אֶת עַצְמָן לַסְּעוּדָה — יֵשְׁבוּ וְיֹאכְלוּ וְיִשְׁתּוּ, הַלָּלוּ שֶׁלֹּא קִישְּׁטוּ עַצְמָן לַסְּעוּדָה — יַעַמְדוּ וְיִרְאוּ.
De repente, el rey pidió que sus siervos vinieran al banquete. Los sabios entre ellos entraron ante él adornados con sus mejores ropas, y los necios entraron ante él sucios. El rey se alegró de recibir a los sabios y se enojó al recibir a los necios. El rey dijo: Estos siervos sabios que se adornaron para el banquete se sentarán a comer y beber, pero estos necios que no se adornaron para el banquete estarán de pie y mirarán. Hay un resultado similar para las personas que piensan que su día de muerte y juicio está lejano y no se preparan para ello.
חֲתָנוֹ שֶׁל רַבִּי מֵאִיר מִשּׁוּם רַבִּי מֵאִיר אָמַר: אַף הֵן נִרְאִין כִּמְשַׁמְּשִׁין. אֶלָּא אֵלּוּ וָאֵלּוּ יוֹשְׁבִין: הַלָּלוּ — אוֹכְלִין, וְהַלָּלוּ — רְעֵבִין. הַלָּלוּ — שׁוֹתִין, וְהַלָּלוּ — צְמֵאִים, שֶׁנֶּאֱמַר: ״כֹּה אָמַר ה׳ הִנֵּה עֲבָדַי יֹאכֵלוּ וְאַתֶּם תִּרְעָבוּ הִנֵּה עֲבָדַי יִשְׁתּוּ וְאַתֶּם תִּצְמָאוּ הִנֵּה עֲבָדַי יָרוֹנּוּ מִטּוּב לֵב וְאַתֶּם תִּצְעֲקוּ מִכְּאֵב לֵב״.
El yerno de Rabí Meir dijo en nombre de Rabí Meir: Si el castigo para aquellos que no se prepararon de antemano fuera meramente quedarse de pie y mirar, no sería lo suficientemente severo, porque ellos también parecen sirvientes en el banquete, lo cual no es un castigo tan vergonzoso. Más bien, estos y aquellos, ambos grupos de personas, se sientan en el banquete. Estos sabios y justos comen, y aquellos necios malvados tienen hambre; estos justos beben, y aquellos malvados tienen sed, como está dicho: “Por tanto, así dijo el Señor, Dios: He aquí, Mis siervos comerán y vosotros tendréis hambre; he aquí, Mis siervos beberán y vosotros tendréis sed; he aquí, Mis siervos se regocijarán y vosotros seréis avergonzados. He aquí, Mis siervos cantarán con corazón gozoso y vosotros gritaréis con corazón dolorido” (Isaías 65:13–14).
דָּבָר אַחֵר: ״בְּכׇל עֵת יִהְיוּ בְגָדֶיךָ לְבָנִים״ — אֵלּוּ צִיצִית, ״וְשֶׁמֶן עַל רֹאשְׁךָ אַל יֶחְסָר״ — אֵלּוּ תְּפִילִּין.
Alternativamente, el versículo citado arriba puede interpretarse de la siguiente manera: “En todo tiempo sean blancos tus vestidos”; esto es una vestimenta que contiene flecos rituales [tzitzit], que son blancos. “Y no falte aceite sobre tu cabeza”; estas palabras aluden a filacterias, que se llevan sobre la cabeza.
מַתְנִי׳ מִי שֶׁהֶחֱשִׁיךְ בַּדֶּרֶךְ — נוֹתֵן כִּיסוֹ לְגוֹי, וְאִם אֵין עִמּוֹ גּוֹי — מַנִּיחוֹ עַל הַחֲמוֹר. הִגִּיעַ לֶחָצֵר הַחִיצוֹנָה — נוֹטֵל אֶת הַכֵּלִים הַנִּיטָּלִין בַּשַּׁבָּת. וְשֶׁאֵינָן נִיטָּלִין בַּשַּׁבָּת — מַתִּיר הַחֲבָלִים, וְהַשַּׂקִּין נוֹפְלִין (מֵאֲילֵיהֶם).
MISHNÁ:Quien viajaba en la víspera de Shabat y cayó la noche, y Shabat comenzó mientras todavía estaba en camino, entrega su bolsa de dinero a un gentil que viaja con él. Y si no hay un gentil con él, la coloca sobre el burro. Una vez que llegó al patio exterior de la ciudad, donde las pertenencias pueden colocarse con seguridad, retira del burro los utensilios que pueden moverse en Shabat. En cuanto a los utensilios que no pueden moverse en Shabat, desata las cuerdas que sujetan sus bolsas al burro, y las bolsas de los utensilios caen por sí solas.
גְּמָ׳ מַאי טַעְמָא שָׁרוּ לֵיהּ רַבָּנַן לְמִיתַּב כִּיסֵיהּ לְגוֹי? קִים לְהוּ לְרַבָּנַן דְּאֵין אָדָם מַעֲמִיד עַצְמוֹ עַל מָמוֹנוֹ, אִי לָא שָׁרֵית לֵיהּ — אָתֵי לְאֵיתוֹיֵי אַרְבַּע אַמּוֹת בִּרְשׁוּת הָרַבִּים.
GUEMARÁ: Aprendimos en la mishná: Quien estaba viajando en la víspera de Shabat y cayó la noche, y Shabat comenzó mientras aún estaba en camino, entrega su bolsa de dinero a un gentil. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón por la que los Sabios le permitieron dar su bolsa a un gentil? ¿Acaso no está prohibido que un judío le pida a un gentil que realice una labor prohibida en Shabat? La Guemará responde: Los Sabios sostienen que una persona no se contiene ante la pérdida de su dinero. Si no le permites entregar su bolsa a un gentil, llegará a cargar cuatro codos en un dominio público, violando así una prohibición de la Torah.
אָמַר רָבָא: דַּוְקָא כִּיסוֹ, אֲבָל מְצִיאָה — לָא. פְּשִׁיטָא, ״כִּיסוֹ״ תְּנַן! מַהוּ דְתֵימָא הוּא הַדִּין אֲפִילּוּ מְצִיאָה, וְהַאי דְּקָתָנֵי ״כִּיסוֹ״ — אוֹרְחָא דְמִילְּתָא קָתָנֵי, קָא מַשְׁמַע לַן. וְלָא אֲמַרַן, אֶלָּא דְּלָא אֲתַי לִידֵיהּ, אֲבָל אֲתַי לִידֵיהּ — כְּכִיסֵיהּ דָּמֵי.
Rava dijo: Este permiso de dar la bolsa a un gentil es específicamente con respecto a su propia bolsa, pero en el caso de un objeto perdido que encontró, no, eso no fue permitido. La Guemará pregunta: Eso es obvio, pues aprendimos en la mishná: Su bolsa, y nada más. La Guemará responde: Rava especificó esto para que no digas que lo mismo es cierto incluso con respecto a un objeto perdido, que uno puede dárselo a un gentil en Shabat, y la mishná enseñó el caso de su bolsa meramente porque es la manera en que el asunto suele ocurrir. Por lo tanto, Rava nos enseña que la mishná de hecho está estableciendo una halajá restringida a su bolsa. La Guemará comenta: Y solo dijimos que este permiso no se aplica a un objeto perdido cuando no llegó a su posesión antes de Shabat. Sin embargo, si el objeto ya llegó a su posesión antes de Shabat, su estatus legal es como el de su bolsa.
אִיכָּא דְאָמְרִי, בָּעֵי רָבָא: מְצִיאָה הַבָּאָה לְיָדוֹ מַהוּ, כֵּיוָן דַּאֲתַי לִידֵיהּ — כְּכִיסֵיהּ דָּמֵי? אוֹ דִילְמָא כֵּיוָן דְּלָא טָרַח בַּהּ — לָאו כְּכִיסֵיהּ דָּמֵי. תֵּיקוּ.
Algunos exponen este dilema de otra manera. Rava planteó un dilema: Con respecto a un objeto perdido que llegó a su posesión antes de Shabat, ¿cuál es la decisión? ¿Es la halakha que, puesto que este ya llegó a su posesión, su estatus legal es como el de su bolsa? ¿O quizá, puesto que no se esforzó para adquirir-lo, su estatus legal no es como el de su bolsa. Como no invirtió esfuerzo alguno, sería capaz de contenerse incluso ante la posibilidad de perderlo. Por lo tanto, no hay necesidad de que los Sabios le permitan entregarlo a un gentil. La Guemará concluye: Que este dilema quede sin resolver.
אֵין עִמּוֹ גּוֹי. טַעְמָא דְּאֵין עִמּוֹ גּוֹי, הָא יֵשׁ עִמּוֹ גּוֹי — לְגוֹי יָהֵיב לֵיהּ. מַאי טַעְמָא? חֲמוֹר — אַתָּה מְצֻוֶּוה עַל שְׁבִיתָתוֹ, גּוֹי — אִי אַתָּה מְצֻוֶּוה עַל שְׁבִיתָתוֹ.
Aprendimos en la mishná: Y si no hay un gentil con él, lo coloca sobre el burro. La Guemará infiere: La razón es específicamente porque no hay un gentil con él; si hay un gentil con él, se lo da al gentil y no lo coloca sobre un burro. La Guemará pregunta: ¿Cuál es la razón de esta halajá? La Guemará responde: Con respecto a un burro que pertenece a un judío, estás ordenado respecto de su descanso en Shabat. Con respecto a un gentil, no estás ordenado respecto de su descanso y no se está violando ninguna prohibición de la Torah.
חֲמוֹר וְחֵרֵשׁ שׁוֹטֶה וְקָטָן — אַחֲמוֹר מַנַּח לֵיהּ, לְחֵרֵשׁ שׁוֹטֶה וְקָטָן לָא יָהֵיב לֵיהּ. מַאי טַעְמָא? הָנֵי — אָדָם, הַאי — לָאו אָדָם. חֵרֵשׁ וְשׁוֹטֶה — לְשׁוֹטֶה. שׁוֹטֶה וְקָטָן — לְשׁוֹטֶה.
La Guemará enseña una halakha adicional: Si no había ningún gentil con él, pero había un burro, un sordomudo, un incapaz mental y un menor, es decir, alguien menor de trece años, se lo coloca sobre el burro, pero no se lo entrega ni al sordomudo, ni al incapaz mental, ni al menor. ¿Cuál es la razón de esto? Aunque no están obligados a cumplir mitzvot, estos son personas, pero este burro no es una persona. Es preferible colocarlo sobre el burro antes que dárselo a una persona. Y si un sordomudo y un incapaz mental estaban con él, se lo da al incapaz mental. Si un incapaz mental y un menor estaban con él, se lo da al incapaz mental.
אִיבַּעְיָא לְהוּ: חֵרֵשׁ וְקָטָן מַאי? אַלִּיבָּא דְּרַבִּי אֱלִיעֶזֶר לָא תִּיבְּעֵי לָךְ, דְּתַנְיָא: רַבִּי יִצְחָק אוֹמֵר מִשּׁוּם רַבִּי אֱלִיעֶזֶר: תְּרוּמַת חֵרֵשׁ,
Se planteó un dilema ante los Sabios: Si un sordomudo y un menor estaban con él, ¿cuál es la norma? ¿A quién le entrega su bolsa? La Guemará responde: Según la opinión de Rabí Eliezer, no tienes dilema. Rabí Eliezer sostiene que un sordomudo tiene un mayor grado de capacidad halájica que un menor, como fue enseñado en una baraita: Rabí Yitzḥak dice en nombre de Rabí Eliezer: La terumá de un sordomudo que él separó de su producción