Drashot AI Logo
וּמִי סְלֵיק נְבוּכַד נֶצַּר לִירוּשָׁלַיִם? וְהָכְתִיב: ״וַיַּעֲלוּ אֹתוֹ אֶל מֶלֶךְ בָּבֶל רִבְלָתָה״, וְאָמַר רַבִּי אֲבָהוּ: זוֹ אַנְטוֹכְיָא! רַב חִסְדָּא וְרַב יִצְחָק בַּר אֲבוּדִימִי, חַד אָמַר: דְּמוּת דְּיוֹקְנוֹ הָיְתָה חֲקוּקָה לוֹ עַל מֶרְכַּבְתּוֹ, וְחַד אָמַר: אֵימָה יְתֵירָה הָיְתָה לוֹ מִמֶּנּוּ וְדוֹמֶה כְּמִי שֶׁעוֹמֵד לְפָנָיו.
La Guemará pregunta: ¿Y acaso Nabucodonosor subió a Jerusalén? ¿Pero no está escrito con respecto a Sedequías: “Y tomaron al rey, y lo llevaron ante el rey de Babilonia, a Ribla” (II Reyes 25:6), y Rabí Abbahu dice: Este lugar llamado Ribla es una referencia a Antioquía. Aparentemente, Nabucodonosor estaba en Antioquía, no en Jerusalén. Rav Ḥisda y Rav Yitzḥak bar Avudimi resolvieron esta aparente contradicción. Uno dice: Una imagen de la semejanza de Nabucodonosor fue grabada en el carro de Nevuzaradán, y él consideraba esa imagen como si Nabucodonosor estuviera realmente allí. Y uno dice: Nevuzaradán tenía un temor extremo de Nabucodonosor, y era como si Nevuzaradán estuviera siempre de pie ante Nabucodonosor. Ese es un ejemplo del honor de un siervo hacia su señor mencionado en el versículo.
אָמַר רָבָא: טְעוֹן תְּלָת מְאָה כּוּדַנְיָיתָא נַרְגָּא דְפַרְזְלָא דְּשָׁלֵיט בְּפַרְזְלָא שַׁדַּר לֵיהּ נְבוּכַדְנֶצַּר לִנְבוּזַרְאֲדָן. כּוּלְּהוּ בְּלַעְתִּינְהוּ חַד דַּשָּׁא דִּירוּשְׁלֶם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״פִּתּוּחֶיהָ יָּחַד בְּכַשִּׁיל וְכֵילַפֹּת יַהֲלֹמוּן״. בָּעֵי לְמִיהְדַּר, אָמַר: מִסְתְּפֵינָא דְּלָא לִיעְבְּדוּ בִּי כִּי הֵיכִי דַּעֲבַדוּ בְּסַנְחֵרִיב.
§ La Guemará continúa analizando el papel de Nebuzaradán en la destrucción del Templo. Rava dice: Nabucodonosor envió a Nebuzaradán trescientas mulas cargadas con hachas de hierro que cortaban hierro. Todas quedaron inutilizadas en el intento de abrir brecha en una puerta de Jerusalén, como está escrito: “Y ahora, a una, destruyen su obra tallada con hacha y con martillos” (Salmos 74:6). Nebuzaradán trató de regresar a Babilonia y dijo: Tengo miedo. Quiero asegurarme de que no me hagan a mí tal como le hicieron a Senaquerib, cuya caída fue en Jerusalén.
נָפְקָא קָלָא וְאָמַר: ״שָׁוַור בַּר שָׁוַור, נְבוּזַרְאֲדָן, שְׁוַור דִּמְטָא זִימְנָא דְּמַקְדְּשָׁא חֲרִיב וְהֵיכְלָא מִיקְּלֵי״. פָּשׁ לֵיהּ חַד נַרְגָּא. אֲתָא מַחְיֵיהּ בְּקוֹפָא, וְאִיפְּתַח, שֶׁנֶּאֱמַר: ״יִוָּדַע כְּמֵבִיא לְמָעְלָה בִּסְבׇךְ עֵץ קַרְדֻּמּוֹת״.
Una Voz Divina emergió y dijo: Saltador, hijo de un saltador; Nebuzaradán, da el salto, pues ha llegado el momento de que el Templo sea destruido y el Santuario arda. Le quedaba un hacha para usar. Fue y golpeó la puerta con el extremo romo del hacha y esta se abrió, como está dicho: “Se hizo conocido como quien alza hachas en lo alto en una espesura de árboles” (Salmos 74:5). En el momento apropiado, la puerta fue forzada como si el hacha estuviera cortando árboles.
הֲוָה קָטֵיל וְאָזֵל, עַד דִּמְטָא לְהֵיכְלָא. אַדְלֵיק בֵּיהּ נוּרָא. גְּבַהּ הֵיכְלָא. דְּרַכוּ בֵּיהּ מִן שְׁמַיָּא, שֶׁנֶּאֱמַר: ״גַּת דָּרַךְ ה׳ לִבְתוּלַת בַּת יְהוּדָה״. קָא זִיחָא דַּעְתֵּיהּ. נְפַקָא בַּת קָלָא וַאֲמַרָה לֵיהּ: עַמָּא קְטִילָא קָטְלַתְּ, הֵיכְלָא קַלְיָא קְלֵית, קִימְחָא טְחִינָא טְחֵינְתְּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״קְחִי רֵחַיִם וְטַחֲנִי קָמַח גַּלִּי צַמָּתֵךְ חֶשְׂפִּי שֹׁבֶל גַּלִּי שׁוֹק עִבְרִי נְהָרוֹת״. ״חִטִּים״ לֹא נֶאֱמַר, אֶלָּא ״קֶמַח״.
Él siguió avanzando y matando hasta que llegó al Santuario. Cuando llegó al Santuario, prendió fuego en él. El Santuario se elevó, buscando entrar en el Cielo para no arder. Desde el Cielo lo hollaron y lo devolvieron a su lugar, como está dicho: “El Señor ha hollado a la virgen, hija de Judá, como en un lagar” (Lamentaciones 1:15). Nebuzaradán se volvió arrogante, enorgulleciéndose de su conquista. Una Voz Divina salió y le dijo: Tu arrogancia es injustificada, pues mataste a una nación que ya estaba muerta, quemaste un Santuario que ya estaba quemado, y moliste harina que ya estaba molida, como está dicho con respecto a Babilonia: “Toma piedras de molino y muele harina; descubre tus guedejas, recoge la falda, descubre la pierna, pasa los ríos” (Isaías 47:2). No fue dicho: Muele trigo, sino “muele harina”, lo que indica que toda la destrucción ya había sido realizada por Dios, y el papel desempeñado por el enemigo fue insignificante.
חֲזָא דְּמֵיהּ דִּזְכַרְיָה דַּהֲוָה קָא רָתַח. אָמַר לְהוּ: מַאי הַאי? אֲמַרוּ לֵיהּ: דַּם זְבָחִים הוּא דְּאִישְׁתְּפִיךְ. אֲמַר לְהוּ: אַיְיתֵי וַאֲנַסֵּי אִי מִדְּמוּ. כַּסִּי וְלָא אִידְּמוֹ. אֲמַר לְהוּ: גַּלּוֹ לִי, וְאִי לָא סָרֵיקְנָא לְכוּ לְבִשְׂרַיְיכוּ בְּמַסְרֵיקָא דְּפַרְזְלָא.
Cuando llegó al Santuario, vio la sangre de Zacarías, el sacerdote, hirviendo. No se había calmado desde que fue asesinado en el Templo (véase II Crónicas 24:20–22). Nabuzaradán dijo a los sacerdotes allí: ¿Qué es esto? Ellos le dijeron: Es la sangre de ofrendas que fue derramada. Nabuzaradán les dijo: Traigan animales y yo probaré para determinar si la sangre de los animales es similar a la sangre que está hirviendo. Degolló los animales y su sangre no era similar a la sangre hirviente. Nabuzaradán dijo a los sacerdotes: Revelen el origen de esa sangre o peinaré su carne con un peine de hierro.
אֲמַרוּ לֵיהּ: הַאי כֹּהֵן וְנָבִיא הוּא, דְּאִינַּבִּי לְהוּ לְיִשְׂרָאֵל בְּחוּרְבָּנָא דִּירוּשְׁלֶם, וְקַטְלוּהּ. אֲמַר לְהוּ: אֲנָא מְפַיֵּיסְנָא לֵיהּ. אַיְיתִי רַבָּנַן, קָטֵיל עִילָּוֵיהּ, וְלָא נָח. אַיְיתִי דַּרְדַּקֵּי דְּבֵי רַב, קָטֵיל עִילָּוֵיהּ, וְלָא נָח. אַיְיתִי פִּרְחֵי כְהוּנָּה, קָטֵיל עִילָּוֵיהּ, וְלָא נָח. עַד דִּי קְטַל עִילָּוֵיהּ תִּשְׁעִין וְאַרְבְּעָה רִיבּוֹא, וְלָא נָח.
Los sacerdotes le dijeron a Nebuzaradán: Esta sangre es la sangre de un sacerdote y un profeta que profetizó al pueblo judío acerca de la destrucción de Jerusalén y a quien ellos mataron. Él dijo a los sacerdotes: Apaciguaré la sangre para que el hervor se detenga. Trajo a los Sabios y los mató sobre la sangre y su hervor no cesó. Trajo a escolares y los mató sobre la sangre y su hervor no cesó. Trajo a jóvenes sacerdotes y los mató sobre la sangre y su hervor no cesó. Continuó matando hasta que mató a 940.000 personas sobre la sangre, y su hervor no cesó.
קְרַב לְגַבֵּיהּ, אֲמַר: זְכַרְיָה, זְכַרְיָה, טוֹבִים שֶׁבָּהֶן אִיבַּדְתִּים. נִיחָא לָךְ דְּאֶיקְטְלִינְהוּ לְכוּלְּהוּ? מִיָּד נָח. הַרְהַר תְּשׁוּבָה בְּדַעְתֵּיהּ, אֲמַר: מָה הֵם שֶׁלֹּא אִיבְּדוּ אֶלָּא נֶפֶשׁ אַחַת כָּךְ, הָהוּא גַּבְרָא מָה תֶּיהְוֵי עֲלֵיהּ? עֲרַק, שַׁדַּר פּוּרְטֵיתָא לְבֵיתֵיהּ, וְאִיתְגַּיַּיר.
Nebuzaradán se acercó a la sangre y dijo: Zacarías, Zacarías, a los dignos de entre ellos maté por tu causa. ¿Te basta con que los mate a todos? Inmediatamente el hervor cesó. Nebuzaradán contempló el arrepentimiento. Dijo: Si ellos, que causaron la muerte de una sola persona, obtuvieron expiación solo después de toda esta matanza, entonces, con respecto a aquel hombre, refiriéndose a sí mismo, ¿qué será necesario para él para obtener expiación? Desertó de su ejército y envió un último testamento a su casa y se convirtió.
תָּנוּ רַבָּנַן: נַעֲמָן - גֵּר תּוֹשָׁב הָיָה, נְבוּזַר אֲדָן - גֵּר צֶדֶק הָיָה. מִבְּנֵי בָנָיו שֶׁל סִיסְרָא לִמְּדוּ תּוֹרָה בִּירוּשָׁלַיִם, מִבְּנֵי בָנָיו שֶׁל סַנְחֵרִיב לִימְּדוּ תּוֹרָה בָּרַבִּים. וּמַאן נִינְהוּ? שְׁמַעְיָה וְאַבְטַלְיוֹן.
Los Sabios enseñaron en una baraita: Naamán el arameo (véase II Reyes, capítulo 5) era un ger toshav, es decir, aceptó abstenerse de la idolatría, pero no se convirtió al judaísmo. Nebuzaradán fue un converso justo completo. Entre los descendientes de Sísara (véase Jueces, capítulo 4) hubo quienes estudiaron Torah en Jerusalén. Entre los descendientes de Senaquerib hubo quienes enseñaron Torah en público. La Guemará pregunta: ¿Y quiénes son? La Guemará responde: Eran Shemaya y Avtalyon.
מִבְּנֵי בָּנָיו שֶׁל הָמָן לִמְּדוּ תּוֹרָה בִּבְנֵי בְּרָק. וְאַף מִבְּנֵי בָּנָיו שֶׁל אוֹתוֹ רָשָׁע בִּיקֵּשׁ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְהִכְנִיסָן תַּחַת כַּנְפֵי הַשְּׁכִינָה. אָמְרוּ מַלְאֲכֵי הַשָּׁרֵת לִפְנֵי הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא: רִבּוֹנוֹ שֶׁל עוֹלָם, מִי שֶׁהֶחֱרִיב אֶת בֵּיתְךָ וְשָׂרַף אֶת הֵיכָלֶךָ תַּכְנִיס תַּחַת כַּנְפֵי הַשְּׁכִינָה? הַיְינוּ דִּכְתִיב: ״רִפִּינוּ אֶת בָּבֶל וְלֹא נִרְפָּתָה״. עוּלָּא אָמַר: זֶה נְבוּכַדְנֶצַּר. רַבִּי שְׁמוּאֵל בַּר נַחְמָנִי אָמַר: אֵלּוּ נַהֲרוֹת בָּבֶל, וְתַרְגֻּמַהּ: צִינְיָיתָא צְרִידָתָא דְּבַבְלָאֵי.
La baraita continúa: Entre los descendientes de Hamán hubo quienes estudiaron Torah en Bnei Brak. E incluso entre los descendientes de aquel malvado hombre, Nabucodonosor, hubo aquellos a quienes el Santo, Bendito sea, procuró traer bajo las alas de la Presencia Divina y hacer que se convirtieran. Los ángeles ministrantes dijeron ante el Santo, Bendito sea: Amo del Universo: Aquel que destruyó Tu Casa y quemó Tu Santuario, ¿lo introducirás bajo las alas de la Presencia Divina? La Guemará explica: Ese es el significado de lo que está escrito: “Hemos curado a Babilonia, pero no ha sido sanada” (Jeremías 51:9). Ulla dice: Este versículo es una referencia a Nabucodonosor, ninguno de cuyos descendientes se convirtió. Rabí Shmuel bar Naḥmani dice: Esto no es una referencia a una persona; más bien, estos son los ríos de Babilonia, e interprétalo como refiriéndose a los ríos de agua salada y amarga de Babilonia.
אָמַר עוּלָּא: עַמּוֹן וּמוֹאָב שִׁיבָבֵי בִּישֵׁי דִּירוּשְׁלֶם הֲווֹ. כֵּיוָן דְּשַׁמְעִינְהוּ לִנְבִיאֵי דְּקָא מִיתְנַבְּאִי לְחוּרְבָּנָא דִּירוּשְׁלֶם, שְׁלַחוּ לִנְבוּכַדְנֶצַּר: פּוֹק וְתָא. אָמַר: מִסְתְּפֵינָא דְּלָא לִיעְבְּדוּ לִי כְּדַעֲבַדוּ בְּקַמָּאֵי.
§ En una nota relacionada, la Guemará describe los acontecimientos que llevaron a la destrucción del Templo. Ulla dice: Amón y Moab eran malos vecinos de Jerusalén. Cuando oyeron a los profetas que profetizaban sobre la destrucción de Jerusalén, enviaron a Nabucodonosor: Sal de tu morada y ven a conquistarlos. Nabucodonosor dijo a ellos: Tengo miedo. Quiero asegurarme de que no me hagan a mí tal como hicieron a mis predecesores.
שְׁלַחוּ לֵיהּ: ״כִּי אֵין הָאִישׁ בְּבֵיתוֹ הָלַךְ בְּדֶרֶךְ מֵרָחוֹק״, וְאֵין אִישׁ אֶלָּא הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא, שֶׁנֶּאֱמַר: ״ה׳ אִישׁ מִלְחָמָה״. שְׁלַח לְהוּ: בְּקָרִיבָא הוּא וְאָתֵי. שְׁלַחוּ לֵיהּ: ״הָלַךְ בְּדֶרֶךְ מֵרָחוֹק״. שְׁלַח לְהוּ: אִית לְהוּ צַדִּיקֵי דְּבָעוּ רַחֲמֵי וּמַיְיתוּ לֵיהּ.
Amón y Moab le enviaron que está escrito: “Porque el ish no está en casa; se ha ido a un largo viaje” (Proverbios 7:19), y ish no se refiere a nadie sino al Santo, Bendito sea Él, como está dicho: “El Señor es un ish de guerra” (Éxodo 15:3). Nabucodonosor les envió en respuesta: Él está en un lugar cercano, y Él vendrá. Ellos enviaron a Nabucodonosor: “Se ha ido a un viaje lejano” (Proverbios 7:19). Nabucodonosor les dijo: Hay justos entre ellos que rezarán por misericordia y Lo traerán de regreso.
שְׁלַחוּ לֵיהּ: ״צְרוֹר הַכֶּסֶף לָקַח בְּיָדוֹ״, וְאֵין כֶּסֶף אֶלָּא צַדִּיקִים, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וָאֶכְּרֶהָ לִּי בַּחֲמִשָּׁה עָשָׂר כָּסֶף וְחֹמֶר שְׂעֹרִים וְלֵתֶךְ שְׂעֹרִים״.
Amón y Moab enviaron a Nabucodonosor: “Él ha tomado consigo una bolsa de kesef (Proverbios 7:20), y kesef se refiere a nada más que los justos, como está dicho: “Así la compré para mí por quince piezas de kesef y por un kor de cebada y medio kor de cebada” (Oseas 3:2). La inferencia es que Dios adquirió la congregación de Israel debido a la presencia de personas justas entre ellos, y Amón y Moab enviaron un mensaje a Nabucodonosor de que Dios ya había tomado a los justos y ya no ofrecían protección.
שְׁלַח לְהוּ: הָדְרִי רַשִּׁיעֵי בִּתְשׁוּבָה, וּבָעוּ רַחֲמֵי וּמַיְיתוּ לֵיהּ. שְׁלַחוּ לֵיהּ: כְּבָר קָבַע לָהֶן זְמַן, שֶׁנֶּאֱמַר ״לְיוֹם הַכֶּסֶא יָבֹא בֵּיתוֹ״. אֵין כֶּסֶא אֶלָּא זְמַן, שֶׁנֶּאֱמַר ״בַּכֵּסֶה לְיוֹם חַגֵּנוּ״. שְׁלַח לְהוּ: סִיתְוָוא הוּא, וְלָא מָצֵינָא דְּאָתֵי מִתַּלְגָא וּמִמִּיטְרָא.
Nabucodonosor les envió: Quizás los malvados se arrepientan y se vuelvan justos y ellos orarán por misericordia y Lo traerán de regreso. Amón y Moab enviaron a Nabucodonosor: Dios ya designó el tiempo de su redención, como está dicho: “En el día del keseh, Él volverá a casa” (Proverbios 7:20), y keseh no se refiere a nada más que un tiempo designado, como está dicho: “Toquen un shofar en la Luna Nueva, en el keseh, en el día de nuestra fiesta” (Salmos 81:4). Puesto que hay un tiempo designado para la redención, hasta entonces puedes hacer lo que quieras. Nabucodonosor les envió: Ahora es invierno y no puedo venir y conquistar Jerusalén debido a la nieve y la lluvia.
שְׁלַחוּ לֵיהּ: תָּא אַשִּׁינָּא דְּטוּרָא, שֶׁנֶּאֱמַר: ״שִׁלְחוּ כַר מוֹשֵׁל אֶרֶץ מִסֶּלַע מִדְבָּרָה אֶל הַר בַּת צִיּוֹן״. שְׁלַח לְהוּ: אִי אָתֵינָא, לֵית לִי דּוּכְתָּא דְּיָתֵיבְנָא בֵּיהּ. שְׁלַחוּ לֵיהּ: קְבָרוֹת שֶׁלָּהֶם מְעוּלִּין מִפַּלְטֵירִין שֶׁלְּךָ, דִּכְתִיב: ״בָּעֵת הַהִיא נְאֻם ה׳ יוֹצִיאוּ אֶת עַצְמוֹת מַלְכֵי יְהוּדָה וְאֶת עַצְמוֹת שָׂרָיו וְאֶת עַצְמוֹת הַכֹּהֲנִים וְאֵת עַצְמוֹת הַנְּבִיאִים וְאֵת עַצְמוֹת יוֹשְׁבֵי יְרוּשָׁלִָים מִקִּבְרֵיהֶם וּשְׁטָחוּם לַשֶּׁמֶשׁ וְלַיָּרֵחַ וּלְכֹל צְבָא הַשָּׁמַיִם אֲשֶׁר אֲהֵבוּם וַאֲשֶׁר עֲבָדוּם וַאֲשֶׁר הָלְכוּ אַחֲרֵיהֶם״.
Amón y Moab le enviaron: Ven a las cumbres de las montañas, donde la lluvia no se acumula, como está dicho: “Enviad el cordero al gobernante de la tierra desde las cumbres del desierto hasta el monte de la hija de Sión” (Isaías 16:1). Nabucodonosor les envió: Si yo voy a Jerusalén, yo no tendré lugar donde habitar mientras asedio la ciudad. Amón y Moab le enviaron: Sus cuevas de sepultura son superiores a tus palacios, y puedes despejar las cuevas y habitar allí, como está escrito: “En aquel tiempo, dice el Señor, sacarán los huesos de los reyes de Judea, y los huesos de sus príncipes, y los huesos de los sacerdotes, y los huesos de los profetas y los huesos de los habitantes de Jerusalén de sus sepulcros; y los extenderán ante el sol y la luna y todo el ejército de los cielos, a quienes amaron, y a quienes sirvieron, y tras quienes anduvieron” (Jeremías 8:1–2). Finalmente, Nabucodonosor vino a conquistar Judea y retiró los cadáveres para hacer lugar para su ejército.
אֲמַר לֵיהּ רַב נַחְמָן לְרַבִּי יִצְחָק: מִי שְׁמִיעַ לָךְ אֵימַת אָתֵי בַּר נַפְלֵי? אֲמַר לֵיהּ: מַאן בַּר נַפְלֵי? אֲמַר לֵיהּ: מָשִׁיחַ. מָשִׁיחַ בַּר נַפְלֵי קָרֵית לֵיהּ? אֲמַר לֵיהּ: אִין, דִּכְתִיב ״בַּיּוֹם הַהוּא אָקִים
§ Rav Naḥman le dijo a Rabí Yitzḥak: ¿Has oído cuándo vendrá el hijo de los gigantes [bar niflei]? Rabí Yitzḥak le dijo: ¿Quién es el hijo de los gigantes? Rav Naḥman le dijo: Él es el Mesías. Rabí Yitzḥak le preguntó: ¿Llamas al Mesías hijo de los gigantes? Rav Naḥman le dijo: Sí, como está escrito: “En aquel día estableceré

Las traducciones generadas por IA pueden no ser completamente precisas.

Para comentarios o correcciones, contacta a drashot@drashot.ai.

Textos proporcionados por Sefaria