וְאִם תֹּאמַר: אוֹתָן שָׁנִים שֶׁעָתִיד הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לְחַדֵּשׁ בָּהֶן אֶת עוֹלָמוֹ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וְנִשְׂגַּב ה׳ לְבַדּוֹ בַּיּוֹם הַהוּא״, צַדִּיקִים מָה הֵן עוֹשִׂין? הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא עוֹשֶׂה לָהֶם כְּנָפַיִם כִּנְשָׁרִים, וְשָׁטִין עַל פְּנֵי הַמָּיִם, שֶׁנֶּאֱמַר: ״עַל כֵּן לֹא נִירָא בְּהָמִיר אָרֶץ וּבְמוֹט הָרִים בְּלֵב יַמִּים״. וְשֶׁמָּא תֹּאמַר: יֵשׁ לָהֶם צַעַר? תַּלְמוּד לוֹמַר: ״וְקוֹיֵ ה׳ יַחֲלִיפוּ כֹחַ יַעֲלוּ אֵבֶר כַּנְּשָׁרִים יָרוּצוּ וְלֹא יִיגָעוּ יֵלְכוּ וְלֹא יִיעָפוּ״.
Y si dices: Durante aquellos años en que el Santo, Bendito sea Él, está destinado a renovar Su mundo, como está dicho: “Y solo el Señor será exaltado en aquel día” (Isaías 2:11), ¿qué han de hacer los justos? ¿Cómo sobrevivirán? El Santo, Bendito sea Él, les hará alas como águilas y ellos volarán sobre la superficie del agua, como está dicho: “Por tanto, no temeremos cuando Dios cambie la tierra, y cuando los montes sean removidos en medio del mar” (Salmos 46:3). Aunque Dios renovará la tierra, no temerán, porque en ese momento estarán en el cielo sobre el mar. Y no sea que digas que soportarán sufrimiento por volar ininterrumpidamente durante un período prolongado, el versículo dice: “Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas; levantarán alas como águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán” (Isaías 40:31).
וְנֵילַף מִמֵּתִים שֶׁהֶחְיָה יְחֶזְקֵאל? סָבַר לַהּ כְּמַאן דְּאָמַר: בֶּאֱמֶת מָשָׁל הָיָה.
La Guemará sugiere: Y aprendamos de los muertos que Ezequiel revivió (véase Ezequiel, capítulo 37) que los muertos resucitados no vivirán para siempre, sino que morirán en algún momento. La Guemará explica: La escuela de Eliyahu sostiene de acuerdo con la opinión de quien dice: En verdad, la descripción de Ezequiel de los huesos secos que cobraron vida fue una parábola, de la cual no puede derivarse nada con respecto a la naturaleza de la resurrección.
דְּתַנְיָא, רַבִּי אֱלִיעֶזֶר אוֹמֵר: מֵתִים שֶׁהֶחְיָה יְחֶזְקֵאל עָמְדוּ עַל רַגְלֵיהֶם וְאָמְרוּ שִׁירָה וָמֵתוּ. מָה שִׁירָה אָמְרוּ? ״ה׳ מֵמִית בְּצֶדֶק וּמְחַיֶּה בְּרַחֲמִים״. רַבִּי יְהוֹשֻׁעַ אוֹמֵר: שִׁירָה זוֹ אָמְרוּ ״ה׳ מֵמִית וּמְחַיֶּה מוֹרִיד שְׁאוֹל וַיָּעַל״. רַבִּי יְהוּדָה אוֹמֵר, אֱמֶת מָשָׁל הָיָה.
Esto es como se enseña en una baraita, que Rabí Eliezer dice: Los muertos que Ezequiel revivió se pusieron de pie y recitaron un canto a Dios y murieron. ¿Y qué canto recitaron? El Señor mata con justicia y da vida con misericordia. Rabí Yehoshua dice que fue este canto el que recitaron: “El Señor mata y da vida; hace descender al sepulcro y hace subir” (I Samuel 2:6). Rabí Yehuda dice: la descripción de Ezequiel de los huesos secos que volvieron a la vida era verdad y era una parábola.
אָמַר לוֹ רַבִּי נְחֶמְיָה: אִם אֱמֶת, לָמָּה מָשָׁל? וְאִם מָשָׁל, לָמָּה אֱמֶת? אֶלָּא, בֶּאֱמֶת מָשָׁל הָיָה. רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בְּנוֹ שֶׁל רַבִּי יוֹסֵי הַגְּלִילִי אוֹמֵר: מֵתִים שֶׁהֶחְיָה יְחֶזְקֵאל עָלוּ לְאֶרֶץ יִשְׂרָאֵל, וְנָשְׂאוּ נָשִׁים וְהוֹלִידוּ בָּנִים וּבָנוֹת. עָמַד רַבִּי יְהוּדָה בֶּן בְּתֵירָא עַל רַגְלָיו וְאָמַר: אֲנִי מִבְּנֵי בְנֵיהֶם, וְהַלָּלוּ תְּפִילִּין שֶׁהִנִּיחַ לִי אֲבִי אַבָּא מֵהֶם.
Rabí Neḥemya le dijo a Rabí Yehuda: Si era verdad, ¿por qué te refieres a ello como una parábola, y si era una parábola, por qué te refieres a ello como verdad? Más bien, significa: En verdad, era una parábola. Rabí Eliezer, hijo de Rabí Yosei HaGelili, dice: No solo no era una parábola, los muertos que Ezequiel revivió ascendieron a Eretz Yisrael, se casaron con mujeres y engendraron hijos e hijas. Rabí Yehuda ben Beteira se puso de pie y dijo: Soy descendiente de sus hijos, y estos son los filacterios que el padre de mi padre me dejó de ellos.
וּמַאן נִינְהוּ מֵתִים שֶׁהֶחְיָה יְחֶזְקֵאל?
La Guemará pregunta: ¿Y quiénes son los muertos que Ezequiel revivió?
אָמַר רַב: אֵלּוּ בְּנֵי אֶפְרַיִם שֶׁמָּנוּ לַקֵּץ וְטָעוּ, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וּבְנֵי אֶפְרַיִם שׁוּתָלַח וּבֶרֶד בְּנוֹ וְתַחַת בְּנוֹ וְאֶלְעָדָה בְנוֹ וְתַחַת בְּנוֹ וְזָבָד בְּנוֹ וְשׁוּתֶלַח בְּנוֹ וְעֵזֶר וְאֶלְעָד וַהֲרָגוּם אַנְשֵׁי גַת הַנּוֹלָדִים בָּאָרֶץ וְגוֹ׳״, וּכְתִיב: ״וַיִּתְאַבֵּל אֶפְרַיִם אֲבִיהֶם יָמִים רַבִּים וַיָּבֹאוּ אֶחָיו לְנַחֲמוֹ״.
Rav dice: Estos eran los descendientes de Efraín que calcularon el tiempo del fin de la esclavitud y de la redención de Egipto y erraron en su cálculo. Salieron antes del tiempo señalado y fueron muertos, como está dicho: “Y los hijos de Efraín: Sutela, y Bered su hijo, y Tahat su hijo, y Eleada su hijo, y Tahat su hijo. Y Zabad su hijo, y Sutela su hijo, y Ezer y Elead, a quienes los hombres de Gat nacidos en aquella tierra mataron, porque descendieron para tomar su ganado” (I Crónicas 7:20–21), y está escrito: “Y Efraín su padre hizo duelo por muchos días, y sus hermanos vinieron a consolarlo” (I Crónicas 7:22).
וּשְׁמוּאֵל אָמַר: אֵלּוּ בְּנֵי אָדָם שֶׁכָּפְרוּ בִּתְחִיַּית הַמֵּתִים, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וַיֹּאמֶר אֵלַי בֶּן אָדָם הָעֲצָמוֹת הָאֵלֶּה כׇּל בֵּית יִשְׂרָאֵל הֵמָּה הִנֵּה אֹמְרִים יָבְשׁוּ עַצְמוֹתֵינוּ וְאָבְדָה תִקְוָתֵנוּ נִגְזַרְנוּ לָנוּ״.
Y Shmuel dice: Estos muertos que Ezequiel revivió eran personas que negaban la resurrección de los muertos, como está dicho: “Entonces Él me dijo: Hijo de hombre, estos huesos son toda la casa de Israel; he aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron y nuestra esperanza se perdió; hemos sido cortados” (Ezequiel 37:11). Dios le dice a Ezequiel que estas eran personas que habían perdido la esperanza en la resurrección.
רַבִּי יִרְמְיָה בַּר אַבָּא אָמַר: אֵלּוּ בְּנֵי אָדָם שֶׁאֵין בָּהֶן לַחְלוּחִית שֶׁל מִצְוָה, שֶׁנֶּאֱמַר ״הָעֲצָמוֹת הַיְבֵשׁוֹת שִׁמְעוּ דְּבַר ה׳״.
Rabí Yirmeya bar Abba dice: Estas eran personas en quienes no había ni siquiera el residuo húmedo de una mitzvá, como está dicho: “Huesos secos, oíd la palabra del Señor” (Ezequiel 37:4). Incluso durante su vida eran comparables a huesos secos.
רַבִּי יִצְחָק נַפָּחָא אָמַר: אֵלּוּ בְּנֵי אָדָם שֶׁחִיפּוּ אֶת הַהֵיכָל כּוּלּוֹ שְׁקָצִים וּרְמָשִׂים, שֶׁנֶּאֱמַר: ״וָאָבוֹא וָאֶרְאֶה וְהִנֵּה כׇל תַּבְנִית רֶמֶשׂ וּבְהֵמָה שֶׁקֶץ וְכׇל גִּלּוּלֵי בֵּית יִשְׂרָאֵל מְחֻקֶּה עַל הַקִּיר סָבִיב וְגוֹ׳״, וּכְתִיב הָתָם: ״וְהֶעֱבִירַנִי עֲלֵיהֶם סָבִיב סָבִיב״.
Rabí Yitzḥak Nappaḥa dice: Estas son las personas que cubrieron el Santuario con criaturas repugnantes y animales rastreros, como está dicho: “Entonces entré y vi, y he aquí toda forma de animal rastrero y animal repugnante, y todos los ídolos de la casa de Israel, grabados sobre la pared alrededor” (Ezequiel 8:10), y allí está escrito con respecto a la profecía de los huesos secos: “Y él me hizo pasar junto a ellos alrededor y alrededor” (Ezequiel 37:2). Por medio de una analogía verbal entre: alrededor, en un versículo, y el término idéntico en el otro, se deriva que los dos versículos se refieren a las mismas personas.
רַבִּי יוֹחָנָן אָמַר: אֵלּוּ מֵתִים שֶׁבְּבִקְעַת דּוּרָא. וְאָמַר רַבִּי יוֹחָנָן: מִנְּהַר אֵשֶׁל עַד רַבַּת בִּקְעַת דּוּרָא, שֶׁבְּשָׁעָה שֶׁהִגְלָה נְבוּכַדְנֶצַּר הָרָשָׁע אֶת יִשְׂרָאֵל הָיוּ בָּהֶן בַּחוּרִים שֶׁהָיוּ מְגַנִּין אֶת הַחַמָּה בְּיוֹפְיָין, וְהָיוּ כַּשְׂדִּיּוֹת רוֹאוֹת אוֹתָן וְשׁוֹפְעוֹת זָבוּת. אָמְרוּ לְבַעֲלֵיהֶן, וּבַעֲלֵיהֶן לַמֶּלֶךְ. צִוָּה הַמֶּלֶךְ וַהֲרָגוּם, וַעֲדַיִין הָיוּ שׁוֹפְעוֹת זָבוּת. צִוָּה הַמֶּלֶךְ וּרְמָסוּם.
Rabí Yoḥanan dice: Estos son los muertos del Valle de Dura (véase Daniel, capítulo 3). Y Rabí Yoḥanan dice: Estos cadáveres llenaron la zona desde el río Eshel hasta Rabat, que constituye el Valle de Dura. Pues, en el momento en que Nabucodonosor el malvado exilió al pueblo judío a Babilonia, había entre ellos jóvenes cuya belleza eclipsaba al sol, y las mujeres caldeas los veían y los deseaban, y tenían un flujo de zava. Estas mujeres se lo contaron a sus maridos, y sus maridos se lo contaron al rey. El rey ordenó que ejecutaran a los jóvenes, y sus siervos los ejecutaron. Y su ejecución no resolvió el problema, pues las mujeres todavía tenían un flujo de zava. Incluso después de la muerte, la belleza de los jóvenes permaneció intacta. El rey ordenó que llevaran sus cadáveres al valle, y sus siervos los pisotearon para que su forma ya no fuera visible.
תָּנוּ רַבָּנַן: בְּשָׁעָה שֶׁהִפִּיל נְבוּכַדְנֶצַּר הָרָשָׁע אֶת חֲנַנְיָה מִישָׁאֵל וַעֲזַרְיָה לְכִבְשַׁן הָאֵשׁ, אָמַר לוֹ הַקָּדוֹשׁ בָּרוּךְ הוּא לִיחֶזְקֵאל: לֵךְ וְהַחְיֵיה מֵתִים בְּבִקְעַת דּוּרָא. כֵּיוָן שֶׁהֶחְיָיה אוֹתָן, בָּאוּ עֲצָמוֹת וְטָפְחוּ לוֹ לְאוֹתוֹ רָשָׁע עַל פָּנָיו. אָמַר: מָה טִיבָן שֶׁל אֵלּוּ? אָמְרוּ לוֹ: חַבְרֵיהֶן שֶׁל אֵלּוּ מְחַיֶּיה מֵתִים בְּבִקְעַת דּוּרָא. פָּתַח וְאָמַר: ״אָתוֹהִי כְּמָה רַבְרְבִין וְתִמְהוֹהִי כְּמָה תַקִּיפִין מַלְכוּתֵיהּ מַלְכוּת עָלַם וְשׇׁלְטָנֵהּ עִם דָּר וְדָר וְגוֹ׳״.
§ Los Sabios enseñaron en una baraita: En el momento en que Nabucodonosor el malvado arrojó a Jananías, Mishael y Azarías al horno de fuego, el Santo, Bendito sea, le dijo a Ezequiel: Ve y revive a los muertos en el valle de Dura. Una vez que Ezequiel los revivió, los huesos vinieron y golpearon a Nabucodonosor, aquel malvado, en la cara. Nabucodonosor dijo: ¿Cuál es la naturaleza de estos? Sus siervos le dijeron: El amigo de estos tres, Jananías, Mishael y Azarías, está reviviendo a los muertos en el valle de Dura. Nabucodonosor comenzó y dijo: “¡Cuán grandes son Sus señales y cuán poderosas Sus maravillas! Su reino es un reino eterno y Su dominio es de generación en generación” (Daniel 3:33).
אָמַר רַבִּי יִצְחָק: יוּצַק זָהָב רוֹתֵחַ לְתוֹךְ פִּיו שֶׁל אוֹתוֹ רָשָׁע, שֶׁאִילְמָלֵא (לֹא) בָּא מַלְאָךְ וּסְטָרוֹ עַל פִּיו, בִּיקֵּשׁ לְגַנּוֹת כׇּל שִׁירוֹת וְתִשְׁבָּחוֹת שֶׁאָמַר דָּוִד בְּסֵפֶר תְּהִלִּים.
Rabí Yitzḥak dice: Debe verterse oro fundido en la boca de ese malvado. Su boca debe ser sellada en el curso de una muerte extraordinaria; por deferencia a la realeza, Rabí Yitzḥak sugirió que se usara oro para llevar a cabo esa tarea. La razón es que, si un ángel no hubiera venido y lo hubiera golpeado en la boca para impedirle continuar con su alabanza, él habría tratado de eclipsar todos los cantos y alabanzas que David recitó en el libro de los Salmos.
תָּנוּ רַבָּנַן: שִׁשָּׁה נִסִּים נַעֲשׂוּ בְּאוֹתוֹ הַיּוֹם, וְאֵלּוּ הֵן: צָף הַכִּבְשָׁן, וְנִפְרַץ הַכִּבְשָׁן, וְהוּמַק סוֹדוֹ, וְנֶהְפַּךְ צֶלֶם עַל פָּנָיו, וְנִשְׂרְפוּ אַרְבַּע מַלְכִיּוֹת, וְהֶחְיָה יְחֶזְקֵאל אֶת הַמֵּתִים בְּבִקְעַת דּוּרָא.
Los Sabios enseñaron en una baraita: Seis milagros ocurrieron aquel día en que Jananías, Misael y Azarías fueron librados del horno, y son estos: El horno se elevó desde donde estaba hundido hasta el nivel del suelo; y el horno se abrió; y su piedra caliza se disipó; y la imagen tallada que Nabucodonosor erigió, a la cual ordenó a sus súbditos adorar (véase Daniel 3:5–6), cayó sobre su rostro; y cuatro filas de oficiales de monarquías, que estaban alrededor del horno, fueron quemadas; y Ezequiel revivió a los muertos en el valle de Dura.
וְכוּלְּהוּ גְּמָרָא, וְאַרְבַּע מַלְכִיּוֹת קְרָא. דִּכְתִיב: ״וּנְבוּכַדְנֶצַּר מַלְכָּא שְׁלַח לְמִכְנַשׁ לַאֲחַשְׁדַּרְפְּנַיָּא סִגְנַיָּא וּפַחֲוָתָא אֲדַרְגָּזְרַיָּא גְדָבְרַיָּא דְּתָבְרַיָּא תִּפְתָּיֵא וְכֹל שִׁלְטֹנֵי מְדִינָתָא וְגוֹ׳״, וּכְתִיב: ״אִיתַי גֻּבְרִין יְהוּדָאִין״, וּכְתִיב: ״וּמִתְכַּנְּשִׁין אֲחַשְׁדַּרְפְּנַיָּא סִגְנַיָּא וּפַחֲוָתָא וְהַדָּבְרֵי מַלְכָּא חָזַיִן לְגֻבְרַיָּא אִלֵּךְ וְגוֹ׳״.
Y el conocimiento de que todos los milagros fueron realizados se basa en la tradición. Y los cuatro rangos de funcionarios de las monarquías que fueron quemados se mencionan en un versículo, como está escrito: “Entonces el rey Nabucodonosor mandó reunir a los sátrapas, los prefectos y los gobernadores, los consejeros, los tesoreros, los jueces, los magistrados y todos los gobernantes de las provincias” (Daniel 3:2). Y está escrito: “Hay ciertos judíos…no sirven a tus dioses ni adoran la imagen de oro que has erigido” (Daniel 3:12). Y está escrito en el versículo después de que Jananías, Misael y Azarías salieron del horno de fuego: “Y los sátrapas, los prefectos, los gobernadores y los consejeros del rey se reunieron y vieron a estos hombres” (Daniel 3:27), que salieron del fuego ilesos. Nabucodonosor mandó reunir ocho rangos de funcionarios, y solo cuatro rangos presenciaron a Jananías, Misael y Azarías salir del horno. Aparentemente, los otros cuatro rangos fueron quemados en el fuego.
תָּנֵי דְּבֵי רַבִּי אֱלִיעֶזֶר בֶּן יַעֲקֹב: אֲפִילּוּ בִּשְׁעַת הַסַּכָּנָה לֹא יְשַׁנֶּה אָדָם אֶת עַצְמוֹ מִן הָרַבָּנוּת (שֶׁלּוֹ), שֶׁנֶּאֱמַר: ״בֵּאדַיִן גֻּבְרַיָּא אִלֵּךְ כְּפִתוּ בְּסַרְבָּלֵיהוֹן פַּטְּשֵׁיהוֹן וְכַרְבְּלָתְהוֹן וְגוֹ׳״.
La escuela de Rabí Eliezer ben Ya’akov enseña: Incluso durante un período de peligro, una persona no debe apartarse de su dignidad ni rebajarse, como está dicho: “Entonces estos hombres fueron atados con sus mantos, sus túnicas y sus sombreros, y sus otras vestiduras, y fueron arrojados al horno de fuego ardiente” (Daniel 3:21). Incluso cuando fueron arrojados al horno, llevaban prendas acordes con su posición.
אָמַר רַבִּי יוֹחָנָן:
Rabí Yoḥanan dice: